Archivos mensuales: diciembre, 2012

Indicadores técnicos, ¿qué son y para qué valen?

Invertir en bolsa acertadamente no deja de ser como montar un puzzle que tiene muchas piezas. Las piezas pueden ser muchas como valores de la acción, tendencias, medias móviles, señales de los indicadores, resistencias, soportes, figuras, y un larguísimo etc. Además no vale montar el puzzle de cualquier manera sino que hay que ir mirando que piezas encajan mejor que otras. El gran problema es que el puzzle puede tener varias soluciones porque las piezas son intercambiables entre sí y solamente montándolas bien se puede triunfar. Solamente cuando armas un puzzle bien armado tendrás éxito en tus inversiones y conseguirás unos beneficios espectaculares. Cuando montas un puzzle mediocre tendrás éxito pero mucho menor que con un puzzle bien armado y por ello tus beneficios serán mediocres. Y si montas el puzzle mal, usando la mayoría de piezas equivocadas, puedes ir directamente a la ruina.

Hoy voy a hablar de los cuatro grupos básicos de indicadores técnicos que existen en función de la información que presenta cada uno cuando realizamos análisis técnico. No voy a entrar en que tipo de indicador es el mejor ni en demasiados detalles de indicadores específicos sino en las características generales, de esta forma espero ayudarte a entender mejor cada indicador y su uso. Así podrás hacerte una idea de su utilidad y podrás investigar más sobre aquellos que te parezcan más interesantes a la hora de invertir en bolsa. Pero sobre todo piensa que solamente son simples piezas del puzzle que comentaba al principio. Ayudan, pero hay que saber encajarlos dentro del gran puzzle del análisis técnico y saber valorarlos adecuadamente.

Los indicadores técnicos no son otra cosa que fórmulas matemáticas y estadísticas que se aplican a series de precios y volúmenes con la intención de ayudar a tomar decisiones de inversión o a ubicar a los precios en determinadas fases o situaciones.

Con los indicadores técnicos se intenta eliminar un poco la subjetividad del análisis gráfico o chartista. Existen muchos indicadores técnicos desarrollados en la actualidad, y se continúa investigando en ellos, por lo que su número no deja de crecer. La primera lección que tienes que aprender de los mismos es que no hay ningún indicador infalible. Todos ellos pueden dar señales erróneas que pueden empeorar si no se hace un uso adecuado de los mismos o se interpretan sin rigurosidad. Sin embargo su correcta utilización facilita y apoya las decisiones de inversión y es aconsejable buscar confirmaciones empleando varios indicadores y mirando otras cosas como volumen, divergencias, medias móviles, etc.

En una primera clasificación existen cuatro tipos básicos de indicadores técnicos o cuatro grupos de indicadores atendiendo a la información principal que proporcionan:

1. Indicadores de tendencia

2. Indicadores de momentum

3. Indicadores de volatilidad

4. Indicadores de volumen

Una segunda clasificación, diferente pero también perfectamente válida es la siguiente:

1. Tendenciales (o de seguimiento de tendencia)

2. Osciladores (nos ayudan a determinar si el mercado está sobrecomprado o sobrevendido)

3. De tipo diverso (indicadores de tipo diverso o movimiento direccional). Los indicadores de tipo diverso pretenden en su mayoría dar una referencia de la fuerza de la tendencia de un mercado.

Una vez vistas ambas clasificaciones vamos a profundizar un poco más en la primera pues me parece la más lógica.

Los indicadores de tendencia son usados para indicar la dirección del mercado, es decir, la dirección de la tendencia. Hay innumerables indicadores de este tipo. Algunos ejemplos de indicadores seguidores de tendencia son el SAR Parabólico o las Medias Móviles.

Los indicadores de momentum (en español podríamos llamarles de ímpetu) miden la fuerza y/o velocidad de un movimiento direccional en el precio. Este tipo de indicadores es el mejor para determinar un cambio en la dirección del precio. La mayoría de los indicadores de momentum son osciladores que muestran zonas de sobrecompra o sobreventa. Ejemplos de indicadores de momentum son el CCI (Commodity Channel Index), RSI (Relative Strength Index) o el Estocástico (stochastic).

Los indicadores de volatilidad, tal y como su nombre indica, muestran información relativa a los cambios en la volatilidad del mercado. Los ejemplos más destacados de indicadores de volatilidad son el ATR, las bandas de bollinger o los envelopes.

Los indicadores de volumen son utilizados para mostrar el volumen de comercio en una divisa en particular. Este tipo de indicadores son, por lo general, muy útiles para confirmar cambios de tendencia o las señales generadas por un breakout. Ejemplos de este tipo de indicadores técnicos son el Chaikin Money Flow, el Demand Index o el On Balance Volume (OBV).

Ahora vamos a ver muy por encima los indicadores técnicos más básicos aunque también los más utilizados por los inversores, que por regla general no suelen utilizar más que uno o dos a la hora de invertir.

Momemtum: Con el momento o ímpetu se estudia la velocidad del movimiento de las cotizaciones de un valor con respecto a “n” sesiones anteriores.

El método de utilización más clásico consiste en dar una orden de compra en cuanto la gráfica del momento corte a la línea horizontal de 100 de abajo hacia arriba, por el contrario la señal de venta vendrá dada por el corte de la línea de arriba a abajo.

ROC: Este indicador muestra la diferencia entre el precio actual y el precio hace “x” tiempo.

El indicador ROC de treinta días es un buen indicador de condiciones de sobreventa o sobrecompra. Cuanto más alto sea el indicador ROC, más aguda será la condición de sobrecompra.

Estocástico: El estocástico es, por definición, un indicador tipo oscilador que varía de 0 a 100 midiendo las condiciones de sobrecompra y sobreventa en el mercado.

El indicador estocástico está compuesto por dos líneas que se conocen como %K (línea Roja) y %D (línea Verde) que se representan en un gráfico. Dicho gráfico presenta dos áreas o niveles de especial importancia cuando son alcanzadas por el indicador. Estas áreas o niveles son entre 0 y 20 y entre 80 y 100.

Si se produce un corte de la línea %K (roja) por encima de %D (verde) cuando %D (verde) se encuentra por debajo de 20 indica compra, mientras que si se produce un corte de la línea %K (roja) por debajo de %D (verde) cuando esta última se sitúa por encima de 80 indica venta.

Divergencia cotización/estocástico: De forma análoga a las divergencias de cualquier otro oscilador (por ejemplo MACD), se pueden construir divergencias usando el estocástico de tal forma que cuando aparecen nuevos máximos cada vez más altos en el precio y sus correspondientes picos en el estocástico sean progresivamente menores aparecerá una divergencia bajista que puede ser señal de venta. La divergencia alcista, que se tomará como posible señal de compra, aparece cuando en el precio aparecen mínimos consecutivos cada vez menores y los correspondientes mínimos en el estocástico son cada vez mayores.

Bandas de Bolinger: Dos bandas de Bollinger envuelven a una media móvil, y la distancia entre la media y cada una de las bandas corresponde a la volatilidad del activo. El precio de un activo genera una señal de venta cuando encuentra resistencia en la banda superior y una señal de compra cuando toca la banda inferior.

RSI: El indicador de fuerza relativa o RSI mide en cada momento la fuerza con que actúa la oferta y la demanda. Se expresa en porcentaje y oscila entre 0 y 100%. Cuando el RSI se aleja de la zona central o neutra (50%) y se acerca al tope máximo (100%) significa que las fuerzas ejercidas por la demanda son superiores a las de la oferta por lo que en cualquier momento esa fuerza compradora puede extinguirse y convertirse en fuerza de oferta y tirar hacia abajo el RSI. Por el contrario si el RSI se sitúa cerca del límite inferior entenderíamos que los títulos están sobrevendidos lo cual supondría una buena oportunidad de compra.

MFI: Indicador que mide la fuerza con que el dinero fluye hacia dentro y hacia fuera de una acción.

Este indicador se puede usar para:

a) buscar divergencias entre el indicador y el precio de la acción. Si el precio tiende cada vez más hacia arriba y el MFI tiende cada vez más hacia abajo, es inminente un cambio de tendencia.

b) buscar los máximos en el precio, que se producen cuando el MFI está por encima de 80. Los mínimos se producirán cuando el MFI está por debajo de 20.

MACD: Este indicador es muy utilizado cuando el mercado está en alza o baja pues sus señales son bien claras.

Si el MACD se sitúa por encima de cero indica una tendencia alcista, mientras que si se sitúa por debajo de cero indica una tendencia bajista.

CCI: Valores altos en este indicador nos muestran que los precios están inusualmente altos en comparación con los precios medios, mientras que valores bajos indican que los precios están inusualmente bajos.

El CCI oscila típicamente entre +100 y -100. Para emplear el CCI como un indicador de sobrecompra/sobreventa, las lecturas por encima de +100 implican una condición de sobrecompra (y una posible corrección en los precios a la vista) mientras que las lecturas por debajo de -100 implican una condición de sobreventa (y un posible rally a la vista).

Con todo esto ya tienes una pequeña idea de qué son los indicadores y que utilidad tienen. No cometas el error de querer utilizarlos todos porque te volverás loco y no  sacarás nada en claro. Ya sabes esa frase que dice “No dejes que los árboles te impidan ver el bosque”. Los buenos inversores no suelen utilizar más que uno o dos y, sólo si tienen dudas, buscan la confirmación en otro par de indicadores más.

Como verás no he puesto ningún gráfico. ¿Por qué? Muy sencillo, los indicadores se usan junto con los gráficos de cotizaciones y cada maestro tiene su librillo para eso. No pretendo explicarlo todo porque harían falta varios libros para explicarlos, poner diferentes ejemplos, cada uno en situaciones determinadas, etc. Lo mejor es que investigues, vayas viendo ejemplos y aprendas a utilizarlos como más útiles te resulten.

Tampoco existe ningún indicador mejor que otro por lo que te conviene usar solamente aquellos que te hagan sentirte cómodo y que mejor sepas como funcionan. Piensa en todo momento que pueden dar señales falsas porque no dejan de ser indicadores, que como su propio nombre indica, solamente dan indicaciones.

Espero que esta información te haya resultado de utilidad. ¿Cuáles son tus indicadores preferidos? ¿Cómo los usas? ¿Cómo los haces más fiables?




La estafa de los cheques vergonzantes

Ya se que el título parece una novela de Perry Mason pero no deja ser otra estafa más que quiero que conozcas. Es una pena no vivir en Estados Unidos. Allí me estaría forrando si utilizara una triquiñuela a medio camino entre la estafa, el engaño y jugar con la vergüenza de la gente.

Por si no lo sabéis, en Estados Unidos puedes diseñar tus propios cheques y puedes poner en ellos lo que quieras. No son como los cheques en España que son todos iguales para cada banco donde te dan un talonario de cheques todos iguales y los vas rellenando a medida que tienes que hacer pagos.

Allí en Estados Unidos, también trabajas con bancos, pero puedes poner en los cheques lo que tu quieras, sólo hace falta que en algún sitio del cheque figure el número de cuenta de donde se retirarán los fondos cuando se pague el cheque y el nombre del banco para saber donde puedes cobrarlo.

Como las empresas pueden poner lo que quieran en los cheques, muchas se hacen autopublicidad y ponen, por ejemplo, fotos de sus productos, fotos de sus fábricas o lo que quieran poner.

Una vez explicado esto, voy a explicarte como realizar una estafa o engaño. Imagina que ofreces una oferta sensacional de 100 videos porno que envías con la máxima discreción por el increíble precio de 100 euros. Es mentira que tienes esos 100 videos para vender, pero los clientes no lo saben, ellos creen que los tienes. Miles de viciosos pervertidos te harán el pedido porque a esos precios lo considerarán un verdadero chollo. Les cobras como quieras, por transferencia, por cheque, que te lo ingresen en una cuenta, etc. El caso es hacerte con el dinero.

La primera parte del negocio consiste en meter ese dinero en una cuenta remunerada que te genere intereses. Pensarás que es una tontería porque 100 euros no dan muchos intereses hoy en día, pero si lo multiplicas por 1000 pedidos, tendrás 100.000 euros que te rentarán unos intereses bastante interesantes.

Mientras tienes el dinero de los pardillos invertido, les das largas para tener el dinero produciéndote intereses. Lo normal es que pasada una semana o quince días, empiecen a escribirte preguntándote que pasa con su pedido porque no les ha llegado todavía.

En ese momento les envías un correo electrónico diciéndoles que, debido a la grandísima demanda y el elevado número de pedidos te has quedado sin stock y que has tenido que encargar que fabriquen más videos para poder servírselos a los clientes y que tendrán que esperar unos días mientras se fabrican.

Como la excusa parece razonable, esperan otra semana u otros 15 días. Pensarán que es normal que te hayas quedado sin videos que vender a esos precios tan excepcionales y no les quedará más remedio que esperar unos días. El caso es ir dilatando todo lo posible la devolución del dinero porque a ti te está rentando intereses.

Una vez que empiezan a protestar de nuevo les envías otro correo electrónico diciéndoles que acabas de recibir los videos pero que tienen que esperar unos días más porque con tal volumen de pedidos no dais abasto pese a tener a tus empleados empaquetando videos día y noche para enviarlos a los clientes. Pero como eres muy bueno, como compensación les enviarás otros 5 videos más de regalo por la espera.

Como verás, la cosa ya empieza a oler raro, así que como mucho puedes aguantar otra semana más o quince días mientras el dinero te sigue rentando intereses en la cuenta corriente remunerada.

Por fin, no queda otra que darles malas noticias. Les envías otro correo diciéndoles que lamentas no poder enviarles los videos porque nuevamente te has quedado sin stock debido a la enorme demanda y que no podrás volver a servirlos en el futuro porque la empresa que hacía los videos ha quebrado y no encuentras ninguna otra empresa que te los haga tan baratos como para permitirte mantener la oferta. Por ello, les devuelves el dinero en un cheque que podrán cobrar cuando quieran para recuperar su dinero.

Como ves, nadie te podrá acusar de estafa porque tú devuelves el dinero en forma de cheque que puede cobrarse en cualquier banco.

Y aquí viene lo que yo llamo rizar el rizo. ¿Recuerdas que en los cheques podías poner lo que quisieras? Pues bueno, haz los cheques poniendo las imágenes sexuales más salvajes que puedas encontrar. Puedes poner un primer plano de dos hombres haciéndolo por detrás, una rubia despampanante haciéndole una felación a un elefante o unas monjitas en una orgía. No sigo poniendo ejemplos porque a buen seguro a los lectores se les ocurrirán miles de imágenes fuertes que podrían poner en los cheques.

Ahora te preguntarás: ¿Dónde está la estafa si devolvemos el dinero? Muy sencillo, primero hemos estado cobrando intereses durante un mes o dos de un dinero procedente de miles de pedidos, dinero que no hubiéramos tenido para generarnos intereses si no hubiéramos recurrido a esa estafa. Y segundo, casi lo más importante de esta triquiñuela… ¿Cuánta gente crees que se presentará en el banco a cobrar el cheque para recuperar su dinero?

¿Tú irías al banco a cobrar un cheque donde una rubia le hace una felación a un elefante? ¿No te daría vergüenza? El que te atienda en el banco lo primero que pensará será: ¿en que negocios anda metido este tio que viene a cobrar este tipo de cheques? Seguro que es algo sexual. Incluso puede que te pregunte por curiosidad haciendo que se incremente tu vergüenza. ¿Te compensa ir a cobrar el cheque si sólo son 100 euros? ¿No es mejor darlos por perdidos y no pasar vergüenza?

Obviamente, la inmensa mayoría de la gente no se molestará en ir a cobrar el cheque por vergüenza, por timidez o por la razón que sea. Devolverás algo de dinero pero te quedarás con todo el dinero de los que no se atrevan a ir a cobrar los cheques. Pero pongámonos en lo peor, aunque devolviéramos todo el dinero nos quedarían todavía los intereses que hemos ganado durante todo el tiempo que hemos podido alargar la estafa.

Tampoco tienes que poner en marcha una estafa de índole sexual. Este método, sobre todo el conseguir dinero que te rente intereses durante un tiempo y luego devolverlo puede tener muchas variantes. Vamos a ver como lo pondríamos en marcha con televisores. Imagina que ofreces un televisor de esos de plasma de un montón de pulgadas y que en el mercado vale 3000 euros por solo 1500 euros. Te llegarían miles de pedidos. Solamente mil pedidos se convertirían en 1.500.000 euros que podrían generarte intereses durante un mes.

Para hacerlo creíble, te inventas un club de compradores y con eso justificas el precio tan barato. Ya se sabe, si muchos compradores nos ponemos de acuerdo y compramos de golpe un gran número de televisiones podemos conseguir estos precios tan increíbles. Tu club se encarga de reunir a todos esos compradores para hacer la compra en su nombre y luego les envías a cada uno su televisión a precio de ganga. La única condición que les pones es que adelanten el dinero y esperen un mes. De esa forma consigues la máxima cantidad de pedidos e inviertes todo el dinero en una cuenta remunerada al mayor interés posible. Al acabar el mes, devuelves el dinero con cualquier excusa, que no ha habido suficientes pedidos, que la empresa de televisiones se ha echado atrás en el último momento por que la competencia ha protestado o cualquier excusa medianamente creíble. Nadie te podrá acusar de estafa porque tú has devuelto el dinero, pero hasta que lo devolviste has conseguido unos intereses increíbles de un dinero que solo has custodiado durante un mes.

En este caso la parte de los cheques sería más difícil que tuviera éxito porque dudo mucho que nadie perdiera voluntariamente los 1000 euros, pero… nunca se sabe. A bote pronto, se me ocurre que tu Club de Compradores podría tener una filial que se llamara “Club de Gilipollas Convulsos” o “Club de Idiotas Redomados” y nadie te impediría devolver el dinero en un cheque de esas filiales pues pertenecen a la misma compañía. La mayoría iría a cobrar el cheque pese a las risas del cajero del banco, pero… nunca se sabe, igual alguien no quiere que le tomen por un Gilipollas Convulso o por un Idiota Redomado.

Son negocios dudosos, muy próximos a la estafa, reprobables incluso, pero por regla general son negocios bastante redondos para el que los pone en práctica, ¿no crees?




Burdelia entrará en el IBEX

Según acaba de confirmar la CNMIV, Burdelia empezará a cotizar a partir del 30 de febrero en el IBEX33. La importante empresa nacional de casas de citas y locales de alterne se congratula ante esta noticia y promete a sus accionistas revisar las políticas de dividendo para 2013.

No podemos olvidar que durante 2012, pese a la crisis, Burdelia abonó cerca de 233 euros en dividendos, lo que no está nada mal para unas acciones que valen poco más que un vulgar preservativo. No contamos los dividendos en “especie” pues, además de ser difíciles de cuantificar, no se pueden mencionar en este artículo ni explicar en qué consisten por la posible presencia de inversores menores de edad.

La Comisión Nacional del Mercado de Inversionistas Viciosos (CNMIV) ha destacado que la creciente internacionalización de esta empresa, que incluirá la progresiva apertura de nuevos centros de relax en todas las carreteras del mundo, ha sido sin duda la razón de su desmesurado crecimiento.

Según palabras de Inocencio Libidin Oso, gerente de la compañía, “mientras existan esposas y novias poco complacientes, nuestra compañía no dejará de atraer a inversionistas poco satisfechos y con unas necesidades muy concretas”.

En lo que a análisis técnico se refiere, el reciente suelo en forma de V del mes de septiembre recordó a muchos inversores un monte de Venus y desde entonces la cotización no ha dejado de subir al alza sin encontrar resistencias ni soportes significativos por lo que es indudable que se encuentra en subida libre. Ello, unido a la clásica figura hombro-cabeza-hombro que parece ofrecer un claro soporte en un 69 hará que sin duda la cotización vuelva a dispararse al alza mientras la imaginación calenturienta de los inversores se dispara.

Por todo ello recomiendo, si no se quiere invertir en la compañía, al menos tatuarnos unas acciones en nuestras partes pudendas. Así, en ocasiones, veremos crecer nuestra inversión, podremos acariciar nuestros ahorros en la intimidad del hogar y no nos importará demasiado que nuestra esposa nos exprima los ahorros.

Y, sobre todo, te recuerdo no olvides el consejo de no invertir el día 28 de diciembre en España pues, además de ser el día de los Santos Inocentes, en cualquier blog te pueden dar consejos interesados con la malsana intención de provocar al menos alguna sonrisa entre los lectores.


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Sistema Dollar Cost Averaging (DCA) (II) Modificaciones

El DCA parte de invertir una cantidad fija todos los meses. Lo podemos modificar de forma que la cantidad sea variable dependiendo de algún factor que nos resulte relativamente fácil de calcular. Vamos a hacer todos los ejemplos suponiendo un ahorro mensual de 100 euros que invertimos en un fondo. Explicaré algunas de las modificaciones del DCA que más me han llamado la atención mientras investigaba sobre el tema por ahí y otras que he creado yo porque me parecen más efectivas.

Una primera posibilidad de modificar el DCA para que compre más cuando la bolsa baje es fijar un tanto por ciento (por ejemplo un 10%) y cada vez que la cotización baje ese tanto por ciento duplicamos la cantidad invertida ese mes. Vamos a verlo con un ejemplo:

Mes 1. Invertimos 100 euros en un fondo valorado en 10 euros/participación, luego compramos 10 participaciones.

Mes 2. El fondo está ahora valorado en 9 euros/participación. Vemos que el valor de la participación ha bajado un 10%, luego en vez de invertir 100 euros invertimos el doble, es decir 200 euros y compramos 22,22 participaciones.

Si el mes siguiente no baja otro 10% volvemos a invertir de nuevo los 100 euros mensuales. Esta modificación me parece poco práctica pues en casos de varios meses de caídas pronunciadas poco menos que tendríamos que empeñar un ojo para poder dar de comer al sistema.

Una segunda posibilidad de modificar el DCA es que hagamos depender la cantidad a invertir según la valoración media histórica del índice seleccionado. Ejemplo:

Cantidad a invertir periódicamente = cantidad ahorrada fija x (media histórica del índice del último año / valor actual del índice)

Por ejemplo. si ahorramos 100 euros todos los meses y lo invertimos en un fondo que referencia el IBEX35 cuyo máximo ha estado en 8.967 y el mínimo en 5.905, vemos que la media anual es de 7436:

- Cantidad a invertir el mes 1 cuando el IBEX está a 8308 = 100 x (7436/8308) = 100 x 0,89 = 89 euros

- Cantidad a invertir el mes 2 cuando el IBEX está a 6873 = 100 x (7436/6873) = 100 x 1,08 = 108 euros.

Como vemos la cantidad dependerá de la media histórica del índice que puede ser de 1 año como en el ejemplo o de 5 o 10 años. Es una variante del Value Averaging de Eddelson. Este sistema está a medio camino entre el DCA y el Value Cost Averaging, un método que históricamente ha funcionado mejor que el DCA y recomiendan expertos como William Berstein.

Una tercera posibilidad de modificar el DCA consiste en fijarnos mensualmente en el precio medio de nuestras acciones o participaciones. Si la bolsa sube compraremos solo la mitad y ahorramos el resto en una cuenta remunerada. Si la bolsa baja compraremos la cantidad mensual fijada más todo el dinero que hayamos ido ahorrando hasta entonces en la cuenta periódica. Veamos un ejemplo:

Mes 1. Con nuestros 100 euros mensuales presupuestados compramos 10 participaciones a 10 euros la participación. El precio medio es de 10 euros/participación.

Mes 2. La participación sube a 15 euros. Como ha subido, compramos solamente 50 euros y dejamos los otros 50 euros en una cuenta remunerada. Con los 50 euros compramos 3,33 participaciones y ahora tenemos 13,33 participaciones con un nuevo precio medio de 11,25 euros y 50 euros ahorrados en la cuenta.

Mes 3. La participación baja nuevamente a 10 euros. Como ha bajado respecto a nuestro precio medio, este mes invertiremos los 100 euros mensuales más los 50 que teníamos ahorrados en la cuenta remunerada. Es decir compramos 150 euros que nos permiten comprar 15 participaciones y acabamos teniendo en total 28,33 participaciones a un nuevo precio medio de 10,59 euros.

Con este sistema se compra menos cuando el precio sube y se compra más cuando baja respecto al DCA original que siempre invertía una cantidad fija. Este sistema es de mi propia cosecha y lo considero muy adecuado pues nunca tenemos que poner más de los 100 euros mensuales. Los meses que invertimos más dinero es porque lo tenemos ahorrado en la cuenta remunerada y procede de meses anteriores.

Una cuarta posibilidad de modificar el DCA es que variemos la cantidad a invertir según se encuentre el estocástico o el Williams %R del índice de referencia en ese momento. Prefiero el Estocástico porque tiene un perfil más suave y, al igual que el Williams %R, funciona relativamente bien marcando los máximos y mínimos cuando la cotización se mueve de forma lateral. Se me ha ocurrido esta idea, que también es de mi propia cosecha, porque el estocástico es un muy buen indicador de sobrecompra y sobreventa de acciones.

Los valores que puede tomar el Estocástico oscilan entre 0 y 100, donde el 100 indica el nivel máximo de sobrecompra y el 0 el nivel máximo de sobreventa. La zona de sobrecompra suele estar entre 80 y 100 y la zona de sobreventa entre 0 y 20. Algunos analistas utilizan los valores 30 y 70 en lugar de 20 y 80 y otros prefieren 10 y 90. En realidad se pueden utilizar los valores que cada uno desee y le resulten más útiles.

En el caso que nos interesa, podría indicarnos perfectamente cuando invertir en un fondo más dinero por estar en mínimos de precio y cuando invertir menos dinero por estar en máximos. La idea es ir ahorrando la cantidad que nos diga el estocástico todos los meses en una cuenta remunerada hasta el estocástico entre en la zona de sobreventa, momento en que invertiremos los 100 euros más todo lo ahorrado hasta el momento porque nos aseguramos de estár comprando mucho cuando el precio está en mínimos.

Por si no la conoces, la fórmula del estocástico es la siguiente: %K = 100 – [(Pc-Min) / (Max-Min)], siendo Pc el valor de cierre de la última sesión y Max y Min el valor máximo y mínimo de la cotización en un periodo determinado, siendo los periodos de tiempo más utilizados las últimas 5 ó 20 sesiones, que equivalen a una semana o a un mes natural.

Mi idea es ir haciendo lo que diga el estocástico en el momento de invertir/ahorrar cada mes los 100 euros. Lo explico con un ejemplo:

Mes 1. El estocástico está en 90 (zona de sobrecompra) luego metemos 90 euros en la cuenta remunerada e invertimos 10 euros en el fondo. Al estar en zona de sobrecompra, el precio está carísimo y es de esperar que baje, por lo que nos conviene invertir en el fondo lo menos posible y ahorrar lo más posible.

Mes 2. El estocástico está en 57 (zona intermedia) luego metemos 57 euros en la cuenta remunerada e invertimos 43 euros en el fondo.

Mes 3. El estocástico está en 24 (acercándose a la zona de sobreventa) luego meteríamos 24 euros en la cuenta remunerada e invertiríamos los 76 euros restantes en el fondo.

Mes 4. El estocástico está en 12 (zona de sobreventa). Aquí si que tenemos la certeza de estar en la zona de precios mínimos (entre 0 y 20) luego invertiríamos en el fondo los 100 euros más los 90, 57 y 24 euros que habíamos ido ahorrado los meses anteriores en la cuenta remunerada.

Haciendo pequeñas modificaciones se podría utilizar este sistema con otros indicadores si por cualquier motivo os gusta más un indicador que otro. Advierto que este sistema está pensado para fondos y no para acciones. El estocástico puede dar señales falsas que serían malas operaciones si hemos comprado acciones. Por el contrario, en el caso de fondos no existe ese concepto de malas operaciones ni de señales falsas pues no estamos especulando sino invirtiendo a largo plazo. Si el estocástico dice que las participaciones están bajas, es porque están bajas y no da señales falsas en el sentido de que nos dan igual esas señales falsas ya que nosotros acumulamos participaciones de un fondo de inversión.

¿Qué os han parecido estas cuatro posibles modificaciones del DCA? ¿Se os ocurren algunas otras modificaciones? Estaremos encantados de leer vuestros comentarios y opiniones.




Sistema Dollar Cost Averaging (DCA) (I)

El sistema DCA es un sistema de inversión periódico mediante el cual vamos a ir invirtiendo una cantidad constante de dinero en los plazos que prefijemos. Vale tanto para comprar acciones como para invertir en fondos de inversión porque viene a ser lo mismo hablar del valor de una acción como hablar del valor de una participación del fondo. Este sistema se beneficia al comprar más acciones o participaciones cuanto más barata esta la bolsa, haciendo que nuestro coste medio por operación sea cada vez mas bajo. Por ejemplo:

Invertimos 200€ cada mes en un fondo el cual su valor es de 6€ por participación, el primer mes compraremos 33,33 participaciones.

El segundo mes la cotización pasa a valer 7.50€, por lo que ahora compraremos 26,67 participaciones.

El tercer mes la cotización baja hasta 5€, por lo que compraremos 40 participaciones.

Como se puede observar se divide el dinero que destinemos a invertir entre el precio de la participación (o acción), y el resultado es el numero de participaciones (o acciones) que compraremos.

Lo que hace que este sistema sea bueno es que compra menos contra más cara esta la cotización, y compra más contra mas barata esté. Se ve en el ejemplo anterior que cuando el precio estaba en 6€ compramos 33,33 participaciones y cuando estaba el precio en 7.5€ compramos 26,67 acciones, lo cual nos demuestra que compra barato y compra menos cuando la acción esta cara.

En total, habremos invertido hasta este momento 600 euros y tendremos 100 participaciones a un precio promedio de 6 euros.

Este sistema es para inversores que no quieran preocuparse por hacer cálculos para saber cantidades a invertir, y también para inversores que no tengan una gran cantidad de dinero disponible, sino que lo que quieren hacer es destinar pequeñas cantidades cada mes o cada 2 meses o cada año para ir invirtiendo el dinero.

El sistema es bueno a largo plazo, y sacará rentabilidades de media mejores que las entradas aleatorias a mercado, por lo que si no eres un entendido en la bolsa y buscas buenas rentabilidades invirtiendo de forma periódica sin dedicarle mucho tiempo, este método es el que te recomiendo.

-Ventajas: Muy poco tiempo de gestión, se compra mas cantidad de acciones contra mas barata este la cotización, en mercados alcistas es el mejor método de inversión periódica.

-Inconvenientes: No se aprovecha tanto de las bajadas de las cotizaciones como otros métodos. Compra más acciones caras que otros métodos de inversión periódica.

Con este método se puede invertir una vez al mes, trimestralmente, semestralmente, anualmente, etc. Recomiendo invertir entre 3 y 6 meses, para aprovechar al máximo la variabilidad de los precios de la bolsa y disminuir en lo posible las comisiones de nuestro intermediario.

El sistema sale mejor con activos muy volátiles.

¿Donde vamos a invertir? O bien un fondo de bajas comisiones que nos cobren lo mínimo posible y que no nos cobren mantenimiento, o bien un ETF con la condición de invertir cada vez mas de 1500€, puesto que si invertimos menos las comisiones van a ser muy elevadas.

En una próxima entrada explicaré cómo mejorar el sistema DCA para que sea más efectivo y exprima más los beneficios de nuestro dinero.

Si quieres hacer algún comentario sobre este sistema, estaremos encantados de leer tus consejos y opiniones.




La receta para ganar dinero

Quizás andes desanimado. La vida puede haberte tratado mal, no tienes dinero, eres pobre, las deudas te acosan por todos lados y seguramente pensarás que es una mierda eso de ahorrar, que es demasiado tarde para empezar, que no merece la pena, etc.

Te parecerá una tontería esto que voy a decirte, pero… ¡El dinero está ahí, sólo espera que lo cojas y lo pongas a trabajar para ti!

Tú me preguntarás que dónde está, que no lo ves, que solo tienes deudas, que eres pobre, que estás arruinado. Pues bien, tienes el dinero delante de tus ojos. El dinero circula, se mueve, pasa de mano en mano y ten por seguro que el dinero estará encantado de darte una nueva oportunidad.

Vale, admitamos que eres un poco duro de mollera y que sigues sin ver el dinero que está esperándote delante de tus ojos. Voy a intentar que lo veas con un ejemplo y te voy a hacer una pregunta muy sencilla: ¿Cuánto dinero has ganado en tu vida?

Si sumáramos todas la cantidades de dinero que han pasado por nuestras manos en toda nuestra vida y que se nos han escurrido entre los dedos nos quedaríamos de piedra. Haz unos cálculos rápidos de cuanto ganas al año, multiplícalo por los X años que lleves trabajando y te harás una pequeña idea. Sigue sumando todo tipo de dinero que haya pasado por tus manos, las pagas que te daban tus padres cuando eras pequeño, el dinero que te daban tus familiares cuando cumplías años o era tu santo, el dinero que te daba el ratoncito Pérez cuando se te caía un diente y lo dejabas debajo de la almohada, etc. Luego fuiste creciendo y empezaste a trabajar los veranos por un pequeño sueldo (sigue sumando), suma cosas como aquella vez que te tocó la pedrea de la lotería, aquel billete de 20 euros que te encontraste tirado en la calle, aquella moneda llena de barro que apareció pegada a tu zapato, etc.

Bueno, vale ya, creo que es suficiente. ¿Cuántos millones llevas ya sumados? Estoy seguro que te has olvidado de sumar un buen montón de millones pero claro, entiendo que no puedas acordarte de todas las cantidades que han pasado por tus manos. No te preocupes, es normal, a todos nos pasa. Todos tendemos a olvidar muchas de todas esas ingentes cantidades de dinero que hemos ganado a lo largo de nuestra vida.

Ahora te pregunto nuevamente: ¿sigues sin ver todo ese dinero que está delante de tus ojos? ¿Acaso no te has dado cuenta todavía que el dinero está pasando constantemente por tus manos? ¿No ves que no deja de circular y de pasar por tus manos? ¿Acaso no va a seguir pasando a lo largo de toda tu vida por tus manos? Normalmente pasará en pequeñas cantidades porque imagino que tu sueldo no será muy alto, otras veces pasará en cantidades mayores como aquella vez que te tocó la lotería o pasará en cantidades pequeñas como esos intereses que te ha dado tu cuenta en el banco, pero siempre pasa, siempre circula, nunca deja de moverse delante de ti.

Supongamos, es sólo un ejemplo, que a lo largo de tu vida solamente ha pasado por tus manos un millón de euros. Imagina que hubieras ido metiendo en una hucha el 10% de cada cantidad que pasara por tus manos. ¿Sabes que ahora mismo tendrías ahorrados 100.000 euros? ¿Sabes que colocados a plazo fijo del 5% te estarían rentando 5000 euros anuales? Si eres un mileurista con un sueldo de 1000 euros mensuales, esos 100.000 euros a plazo fijo del 5% equivaldrían a 5 meses sin tener que trabajar. ¿Qué gozada poder estar 5 meses sin trabajar, verdad?

Ahora piensa que por desgracia ese dinero ya no puedes ahorrarlo, porque todo ese dinero ya pasó por tus manos y se marchó a otras manos que supieran tratarlo mejor y cuidarlo mejor que tú. Pero no por ello el dinero va a dejar de pasar por tus manos ni va a dejar de circular. A veces pasará a trompicones y otras veces pasará establemente todos los meses, pero nunca dejará de pasar.

Todavía estás a tiempo de ir reservándote para ti mismo el 10% de lo que pase por tus manos o incluso si solo te guardas un 5% acabarás haciendo un negocio redondo. ¿No ves que en unos años tendrás un enorme colchón económico a tu disposición?

Si vas metiendo esas pequeñas cantidades en una cuenta remunerada de esas que te dan un 2% anual el interés compuesto empezará a trabajar para ti.

Ahora me dirás que te cuesta ahorrar, que llegas a duras penas a fin de mes, etc. Eso solo son excusas que te pones a ti mismo porque no quieres ser rico.

Te voy a explicar el truco infalible para ahorrar un 10% o un 5%:

Te pagan el sueldo y seguro que lo primero que haces es separar lo que tienes que pagar de la luz, del teléfono y cuando has separado todo lo que tienes que pagar miras cuanto te queda para pasar el mes.

¿Por qué no te facturas a ti mismo y separas lo primero de todo ese 10% o ese 5% y te pagas a ti mismo antes que a nadie? Si te pagas a ti mismo el primero, seguro que hay dinero para pagarte. Si te pagas a final de mes, quizá no quede dinero para pagarte tu propia factura y todos ganan menos tú.

No te dé miedo no poder pagar a los demás, o no poder llegar a fin de mes. No olvides que el dinero seguirá pasando por tus manos y seguirá circulando. Antes o después irás pagando a todos y saldrás adelante. Quizás algún mes tengas que hacer algún sacrificio como tomarte tres cafés menos o dejar de ir un fin de semana al cine, pero no debieras tener que hacer sacrificios mucho mayores porque el dinero sigue ahí, pasando continuamente por tus manos.

Vete invirtiendo todos esos 10% o 5% que vayas ahorrando. Al principio sólo serán 100 euros, luego se convertirán en 1.000, luego 10.000 y, antes de que te des cuenta serán 100.000 y luego un millón. Si te da miedo comprar acciones o invertir en fondos o depósitos o cosas así, simplemente mételo en una cuenta remunerada aunque saques solamente el 1 o 2% anual. Reinvirtiendo esos intereses junto a todo lo que ya tengas ahorrado cada vez tendrás más dinero porque es como una bola de nieve que rueda por la montaña. Al principio es una bola de nieve pequeña, minúscula, pero a medida que va rodando se va rodeando de nuevas capas de nieve como una cebolla y cada vez es mayor hasta que llega a tener más de un metro de grosor.

Con tus ahorros pasará lo mismo, cada vez serán mayores y habrá un momento que incluso hasta te puedas plantear dejar de trabajar. Si puedes inviértelo en cosas más rentables que una cuenta remunerada, pero si no sabes confórmate con la cuenta remunerada. Tardarás más tiempo pero el dinero siempre será como un amigo que siempre seguirá pasando a tu lado.

Mi padre, que era muy sabio a la hora de invertir, me dijo un día una frase que se me quedó grabada aunque nunca profundicé verdaderamente en su significado real: “Con mi sueldo puedo tener garbanzos para comer, pero mis ahorros e inversiones son las que me permiten añadir chorizo o morcilla y otras cosas ricas a los garbanzos para que den sabor y sepan mejor que simples garbanzos hervidos y se conviertan en un buen cocido”. Hasta hace muy poco tiempo no he comprendido el verdadero significado de esa frase y la grandeza de la enseñanza que encerraba y me arrepiento de no haber prestado antes mayor atención a sus palabras.

Pero ahora lo tengo muy claro: Ahorrar no es malo y, sobre todo, el dinero está ahí fuera esperando que lo coja y nunca dejará de circular. Los tontos lo dejan correr sin hacerle caso y los listos lo van cogiendo y lo van poniendo a trabajar para ellos mismos. Ahora me despido con una pregunta: ¿Tú quieres ser tonto o quieres ser listo?




Las mentiras del interés compuesto

No tengo ninguna duda sobre las ventajas del interés compuesto, pero, por desgracia, el resultado no es tan bonito como nos lo quieren vender los bancos para que invirtamos en cuentas remuneradas, depósitos, planes de ahorro, etc. Cuando hablo de las mentiras del interés compuesto no hablo de las mentiras del interés compuesto en sí mismo, sino de la falacia de cómo nos venden los bancos el interés compuesto.

Todos los bancos nos lo pintan de color de rosa. Invirtiendo solamente X euros al mes al 10% se convertirán al cabo de 30 años en chopocientos mil millones de euros.

El interés compuesto se basa en que su fórmula se rige por un crecimiento exponencial. La función exponencial crece moderadamente al principio pero en poco tiempo su subida es mucho más pronunciada de lo que se podría esperar.

Para calcular los beneficios del interés compuesto se aplica la siguiente fórmula: VF = A*[(1+i)^n)-1]/i; donde VF es el valor total de la anualidad; A, la anualidad (en este caso la cantidad invertida); i la tasa de interés y, n el periodo o número de años.

Nadie duda que el progreso de la inversión es geométrico, muy lento al principio y cada vez más acelerado. Como conclusión, podemos afirmar que el interés compuesto se hará cargo de nuestros ahorros si los reinvertimos y que incluso llegará el punto en el que los intereses trabajarán por nosotros.

Hasta aquí todo muy bonito y maravilloso. El banco por ejemplo nos puede vender que ahorrando 100 euros mensuales al 10% durante 50 años habremos ahorrado 60.000 euros que nos habrán dado un rendimiento (intereses) de 1.672.433 euros y nuestro capital total final será de 1.732.433 euros. ¡Qué maravilla, pensaremos y no dudaremos en abrir un plan de ahorro!

Pero, no todo es tan bonito como lo pintan los bancos. Premeditadamente nos ocultan varios detalles de suma importancia en los cálculos.

La primera mentira o el primer error de la fórmula de interés compuesto que utilizan los bancos es el ignorar la existencia de impuestos. Si por ejemplo hay que pagar un IRPF del 21% piensa que, de cada 100 euros que saques de intereses, hacienda se quedará con el 21% (eso suponiendo que no entres en otro tramo más alto). Es muy distinto invertir 100 euros a interés compuesto que invertir solamente 79 euros.

La segunda mentira es el emplear intereses muy generosos en los ejemplos. Todos los bancos usan intereses elevados en sus ejemplos de ahorro. Un 10, un 15 o un 20% son intereses muy interesantes, pero en la vida real, en una cuenta remunerada te pagan a duras penas el 2% y en un depósito te pueden dar el 5% si tienes suerte de encontrar algún chollo. Vamos a ser muy optimistas y podemos afirmar que en 50 años seguramente el interés medio que obtengamos no superará el 2% anual. La multiplicación exponencial se reduce muchísimo si hacemos los cálculos con un 2% en lugar del 10 o 15% del ejemplo que pone el banco. Cada 100 euros que sacamos de intereses en los ejemplos se quedan en 20 euros. No es igual reinvertir todos los años 100 euros que solo 20 euros.

La tercera mentira o tercera omisión o error, y es el mayor de todos, es que vemos euros del presente cuando en realidad son euros del futuro. Y eso se debe a que en todos los cálculos que hacen los bancos eliminan deliberadamente al más importante de todos los actores: la inflación. Supongamos una inflación del 3% anual. Para tener el dinero equivalente a 1000 euros de hoy, necesitaríamos tener o recuperar 1030 euros dentro de un año. Como no se tiene en cuenta la inflacción en los cálculos, la realidad es que en los ejemplos de los bancos 1000 euros de hoy, se quedan en solo 970 euros el primer año y así progresivamente.

La cuarta mentira o el cuarto fallo o error son las comisiones que puedan cobrarnos en el banco. Dependiendo del producto que nos ofrezcan a veces cobran alguna comisión de gestión, de mantenimiento de la inversión o como quieran llamar a esas comisiones. Suelen ser bajas para que parezcan despreciables. Si preguntas por la comisión, ellos te hacen el cálculo por la primera cantidad que inviertes. Por ejemplo inviertes 1000 euros anuales a interés compuesto y te cobran una comisión del 0,1% de gestión. Ellos te dicen que el 0,1% de 1000 euros es de solo 1 euro y a ti te parece poca cosa. Pero cuando lleves ahorrados 100.000 euros el 0,1% de comisión supone que en ese momento te están quitando 100 euros anuales.

Otras veces camuflan las comisiones obligándote a contratar algún otro producto que sí lleva asociadas comisiones. Por ejemplo, te pueden exigir para darte un 10% anual que abras una cuenta corriente para abonarte los intereses. Te dan el 10% anual durante un año y luego cuando cierras el depósito no sueles cerrar la cuenta corriente que lleva comisiones de mantenimiento, gastos de correo, gastos de administración, etc. Los bancos no son tontos, te dan hoy un caramelito de por ejemplo 100 euros para sablearte luego 10.000 a lo largo de los años en comisiones.

Vamos a ver un ejemplo de lo que en realidad pasa el primer año invirtiendo en, por ejemplo, un depósito y piensa que esto es solo el primer año. ¿Cuánto gano en realidad y cuanto supone en los intereses a largo plazo?

Podemos utilizar un ejemplo sencillo: Consideremos el caso de un depósito a plazo de 1 año que ofrece un tipo de interés del 4% anual, pagadero al vencimiento. El importe del depósito es de 1.000 €. Supongamos que la tasa de inflación anual es del 3% y el tipo de gravamen del ahorro del IRPF es del 21%.

A partir de lo anterior podemos establecer lo siguiente:

Intereses percibidos: 4% x 1.000 € = 40 €.
IRPF = 21% x 40 € = 8,4 €.
Intereses netos de IRPF = 40 – 8,4 = 31,6 €.

Estos intereses netos vienen expresados en términos nominales, es decir, no se ha descontado la pérdida de poder adquisitivo que ha sufrido el capital invertido en el depósito: Al realizar el depósito teníamos 1.000 € y ahora, al vencimiento, tenemos 1.032,4 €, pero esta cantidad no está reflejando nuestra verdadera riqueza: el capital de 1.000 € que ahora nos devuelven tiene menos valor que el que entregamos hace un año, debido a la inflación y el incremento de los precios.

Para que nuestra riqueza siguiera siendo la misma en términos reales, necesitaríamos recuperar 1.000 € + 3% x 1.000 € = 1.000 € + 30 € = 1.030 €.

Por ello, de los intereses que percibimos netos después de pagar el IRPF tenemos que descontar esos 30 € que necesitamos para mantener el valor real de nuestro capital. Así, los intereses netos que obtenemos en términos reales ascienden a: 31,6 € – 30 € = 1,6 €.

En consecuencia, el rendimiento neto real que obtenemos es el siguiente: (1,6 x 100)/1.000 = 0,16%.

En resumen, el rendimiento neto real de un depósito será igual a: Interés nominal antes de impuestos – (tipo de gravamen del IRPF x interés nominal antes de impuesto) – tasa de inflación = 4% – (0,21 x 4%) – 3% = 4% – 0,84% – 3% = 0,16%.

Este ejemplo también puede ser válido para un plan de ahorro, etc. Lo que quiero que entiendas es que el banco realiza los cálculos con los “supuestos” 40 euros que te dan de intereses cuando la vida real te los deja reducidos a sólo 1,6 euros. Pero claro, eso al banco no le interesa meterlo en sus cálculos-ejemplo.

Sobre todo piensa que este último ejemplo es solamente lo que sucede en realidad el primer año, el efecto dilusivo en la inversión a lo largo de los años es también exponencial, pero hacia abajo en vez de hacia arriba.

Ahora que sabes esto, te invito a que busques por Internet cualquier calculadora de las muchas que circulan por ahí y que hagas los cálculos que hacen los bancos pero teniendo en cuenta impuestos, inflación, intereses reales que pagan los bancos, comisiones que pueden cobrarte, etc. En casos extremos, aunque cada vez más frecuentes, puede darse el caso de que después de 50 años ahorrando te quede lo suficiente como para tomarte un par de cervezas con el dinero que obtengas.

La conclusión a la que llegarás es que las tablas de interés compuesto son muy buenas para enseñar el concepto del ahorro. Pero la realidad es que la función exponencial no crece tan rápido cuando tenemos tantos enemigos en contra. Los impuestos, las comisiones que nos cobran, las rentabilidades reales y la inflación y, sobre todo los bancos, son pequeños vampiros que nos van sangrando día a día, semana a semana, mes a mes y año a año.




¿Eres mileurista y quieres dejar de trabajar?

Voy a proponer un ejercicio práctico para mileuristas: Echemos mano de la calculadora para calcular cuánto dinero es necesario para alcanzar la independencia financiera. Si desconoces el concepto, la independencia financiera se puede definir como el estado que se alcanza cuando los ingresos que generan mis activos me permiten pagar mis gastos. Dicho de otro modo, me gano la vida sin necesidad de trabajar. En esta página encontrarás la respuesta para tu caso concreto.

Todos sabemos que esto depende de multitud de factores, pero podemos reducirlo a números sencillos. Vamos a ver cómo calcular cuánto dinero necesita acumular un mileurista para ser financieramente libre, cuánto dinero nos produce nuestra gestión y también veremos cómo calcular lo cerca que estamos de conseguirlo.

La independencia financiera significa vivir de rentas. Si eres mileurista… ¿Cuánto necesitas para vivir sin trabajar?

Si pusieras tu dinero a trabajar y le sacases una determinada rentabilidad anual R, y tuvieses un capital inicial Ci, obtendrías un capital producido por las rentas Cp = Ci x R.

Ante todo, necesitas definir cuánto es el dinero que necesitas conseguir al año para vivir. A esta cantidad le llamaremos el umbral de supervivencia. Para unos serán 10.000€, para otros 80.000€ y otros no podrán pasar con menos de varios millones de euros. Todo depende de tu tren de vida. Si tu umbral de supervivencia es un determinado dinero anual, habrás conseguido la independencia financiera siempre que el capital producido por las rentas de tu capital inicial sea mayor o igual que tu umbral de supervivencia.

Echa las cuentas tú mismo con tus propios números. Aquí te damos un ejemplo: Supongamos que 15.000€ al año te parece suficiente para vivir. El cálculo es bastante sencillo: cobras 14 pagas de 1000 euros y a eso le hemos añadido otros mil euros para imprevistos. Con esos 15.000 euros podrías vivir al menos igual que vives ahora con tu sueldo de mileurista pero sin tener que trabajar. Además, siguiendo con el ejemplo, observas que eres capaz de sacarle a tu dinero una rentabilidad media del 5% anual (que no está mal). Como el capital producido tiene que ser, como mínimo, igual al umbral de supervivencia, el capital inicial deberá ser: 15000/0.05 = 300.000 €. Es decir, necesitarás poner unos 300.000€ a trabajar a un 5% anual para obtener la independencia financiera.

Ya ves que la cuenta es muy sencilla. La lejanía o cercanía de la independencia financiera depende de lo que tú consideres necesario para vivir y de lo que seas capaz de sacarle a tu dinero.

Por último, si averiguamos cuánto dinero y qué rentabilidad necesitamos para alcanzar la libertad financiera y, por otra parte, tenemos en cuenta el dinero y rentabilidad actuales, podemos calcular un porcentaje promedio que nos indicaría en qué punto estamos o que porcentaje llevamos conseguido en nuestra aventura hacia la libertad financiera.
Siguiendo el ejemplo, vamos a suponer que tienes 10.000 euros ahorrados y que le estás sacando una rentabilidad anual del 3%.

LAS FORMULAS

Aquí tienes ejemplos de las formulas que necesitas resolver (en rojo cantidades ejemplo y en verde la formula propiamente dicha):

Capital para independencia financiera

Supervivencia=15000
Rentabilidad anual= 5,0%
Capital necesario=Supervivencia/Rentabilidad anual = 15000/0,05 = 300.000€

Capital generado por rentas

Capital disponible = 300.000€
Rentabilidad anual = 5,0%
Renta generada=Capital disponible x Rentabilidad anual = 300.000×0,05=15.000€

Libertad financiera

Capital objetivo = 300.000 y Rentabilidad objetivo = 5,0%
Capital actual = 10.000 y Rentabilidad actual = 3,0%
Libertad financiera = PROMEDIO((Capital actual/Capital objetivo);(Rentabilidad actual/Rentabilidad objetivo))
Libertad financiera = ((10.000/300.000)+(0,03/0,05))/2 = 0,316 = 31,6%

Quizá la cantidad del 31,6% te parezca demasiado alta y parezca un error. No es cierto. El porcentaje solamente indica lo que has conseguido hasta ese momento, suponiendo que lo vas reinvirtiendo todo año tras año, pero no te indica el número de años que tardarás en conseguirlo.

Si no ahorras nada y sigues consiguiendo el 3% por tu dinero, el porcentaje de libertad financiera alcanzada solo subirá una décima al año siguiente es decir será de 31,7%. Si además ahorras 100 euros mensuales el porcentaje subirá 3 décimas hasta 31,9%.

Como vemos no es bastante reinvertir y ahorrar solamente 100 euros porque tardaremos muchos años en llegar a ser financieramente libres.
El porcentaje subiría más rápido si consiguiéramos, además de ahorrar los 100 euros mensuales, mejorar el 3% que estamos consiguiendo a nuestro dinero. Para ello te propongo que inviertas el dinero más inteligentemente, pero no te puedo decir cómo porque cada maestrillo tiene su librillo. Por ejemplo puedes comprar acciones para venderlas cuando se revaloricen (y mientras tanto cobras dividendos que suelen oscilar entre un 5 y un 10% según las empresas). Entre la revalorización y los dividendos a lo mejor llegas a porcentajes del 15 o 20% que siempre será mucho más que el 3% que obtienes a plazo fijo.

Si consigues dinero extra de cualquier tipo (te tocan 3000 euros a las quinielas, te dan una bonificación de 500 euros en el trabajo, vendes un cuadro que tienes en casa por 800 euros, etc.) te conviene reinvertirlo todo en tu libertad financiera. Cuanto más dinero metas al principio antes llegarás al objetivo de ser financieramente libre. Como al principio el dinero es poco, el dinero crece desesperadamente despacio, por eso las inyecciones extras de dinero agilizan muchísimo las cosas por las ventajas del interés compuesto.

A modo de ejemplo, si partimos de los 10.000 euros ahorrados y ahorramos 100 euros mensuales, estos son los tiempos que tardaríamos en llegar a los 300.000 euros: sacándole el 3% tardaríamos 840 meses, sacándole el 5% tardaríamos 623 meses, sacándole el 10% serían 399 meses.

Para que veas la importancia de ir invirtiendo todo lo posible al principio supongamos que a los 10.000 euros iniciales le sumamos 3000 euros que nos tocan a la lotería y además ahorramos 150 euros mensuales en vez de 100: sacándole el 3% tardaríamos 698 meses, sacándole el 5% tardaríamos 531 meses, sacándole el 10% serían 349 meses.

El consejo que debo darte es obvio: empieza a invertir todo lo que puedas desde el principio, intenta ir ahorrando todo lo que puedas mensualmente y trata de conseguir el más alto interés por tu dinero poniéndolo a trabajar para ti de la forma más inteligente que sepas o puedas. Como hacerlo es problema tuyo, no mío, pero ambos estaremos de acuerdo en que ser mileurista es una putada gorda y que ni ordeñando cada euro que pase por nuestras manos hasta dejarlo seco podremos dejar de trabajar. Eso sí, da igual cuanto dinero pongas a trabajar para ti, si puedes mucho pon mucho y si no puedes pon poco, pero pon algo, a la larga te compensará y te hará menos cruda la vida diaria del mileurista.




¿Cómo calcular tu libertad financiera en meses?

Conocer exactamente cuántos meses podemos vivir sin trabajar nos da una idea muy exacta de nuestra libertad o independencia financiera actual. Aquellos que tienen un mayor “colchón económico” podrán vivir más meses sin trabajar. Es de sentido común, ¿verdad? Pues mucha gente ni se ha molestado en pensar como se le pondrán las cosas si le despiden en este mismo momento. Es muy fácil vivir al día sin pensar en el futuro pero… ¿has pensado qué puede pasar si el futuro se vuelve negro de repente? Si no lo has hecho nunca, te recomiendo que pienses en lo que te podría pasar si te despiden hoy mismo. Algunas personas se dan cuenta que su situación no es tan grave porque tienen unos ahorros suficientes para vivir dos o tres años sin problemas y se supone que en dos o tres años se puede encontrar trabajo de nuevo sin demasiados agobios. Pero si no tienes ahorros o si estos son minúsculos, el saber cómo estamos ahora mismo nos puede ayudar a replantearnos la vida y que empecemos a pensar en ahorrar.

Por otro lado todos hemos pensado alguna vez en lo bonito que sería poder vivir sin trabajar, sin jefes, haciendo lo que nos apetezca en cada momento del día. Ese gran sueño, inalcanzable para muchos (por su actitud, no porque no pueda conseguirse), se llama “libertad o independencia financiera” y no consiste en otra cosa que poder vivir de las rentas sin tener que trabajar. Las rentas provienen de los activos que tengamos. Los activos son aquellas cosas que ponen dinero en nuestro bolsillo. A ese dinero se le llama ingresos pasivos, pues se obtienen o consiguen sin hacer nada. Por ejemplo un activo sería tener un apartamento en la playa para alquilar en verano (pues nos genera el dinero que sacamos del alquiler sin hacer nada), otro activo sería tener acciones que nos vayan dando dividendos año tras año (da igual que el precio de las acciones suba o baje, los dividendos se cobran todos los años), el dinero también puede ser un activo (pero sólo si lo metemos a plazo fijo o en una cuenta remunerada que nos da intereses). El dinero debajo del colchón no es un activo porque no genera ningún interés.

Ahora vamos a calcular cuál es nuestra situación financiera en la actualidad. El primer paso para construir tu libertad financiera es conocer el punto de partida, cuánta libertad financiera tienes hoy, en este preciso momento.

Paso 1. Calcula cuánto dinero tendrías disponible si hoy dejaras tu trabajo.

Suma:

- Dinero en tu cuenta bancaria, depósitos y formas de ahorro convertibles en dinero efectivo en menos de una semana. No incluyas ganancias de vender tu casa o tu coche porque no son inmediatas, y además reducen tu nivel de vida.

- Paro total que cobrarías (la cantidad de subsidio multiplicado por todos los meses que te corresponderían) si te despidieran.

Paso 2. Calcula tus gastos mensuales.

Incluye los gastos fijos (alquiler o hipoteca, créditos, letra del coche, seguros, gastos fijos del hogar, colegio si tienes hijos…) y los gastos variables (comida, ropa, gastos variables del hogar, gasolina, ocio…).

Si durante los últimos meses no has ahorrado nada al final de mes, eso quiere decir que tu gasto mensual es igual a tu salario mensual. No te sorprenda, es algo muy normal.

Paso 3. Calcula ahora cuál es tu libertad financiera real.

No es otra cosa que la suma de todo el dinero disponible si te quedaras sin trabajo dividida por los gastos que tienes en un mes: 

Libertad Financiera = Suma de dinero disponible/Gasto mensual

Para que no haya dudas, te pongo un ejemplo: supongamos que el dinero disponible si hoy dejas tu trabajo es 10.000 euros, y tu gasto mensual es de 1.000 euros, entonces tu libertad financiera son 10 meses.

Libertad Financiera = 10.000 / 1.000 = 10 meses

Este es sólo un ejemplo. Cuando realices tus propios cálculos averiguarás el número exacto de meses que puedes vivir sin trabajar en la actualidad y te ayudará a descubrir el punto exacto del que partes.




Medias Móviles

Si no tienes ni idea de bolsa, una forma recomendable de saber cuando comprar y vender es utilizar las medias móviles. Suele ocurrir con frecuencia que en los mercados de acciones y de futuros la presión compradora o vendedora es transmitida automáticamente a los precios, y por ello, éstos, están constantemente sometidos a variaciones bruscas. Esas variaciones son la “volatilidad” del valor. Un valor con un alto nivel de volatilidad presentará bruscos cambios en los precios, que trasladados a un gráfico, tendrá grandes picos y valles, es decir, el gráfico presentará los denominados dientes de sierra. Estos movimientos pueden llegar a ocultar la verdadera tendencia del valor. Solucionaremos ese problema mirando la media móvil. Si la media móvil está subiendo, el mercado es alcista (momento de comprar) y si la media móvil baja es porque el mercado es bajista (momento de vender).

Las medias móviles son un indicador muy empleado en el análisis técnico. Se calculan como un promedio aritmético que “suaviza” la curva de precios y se convierte en una línea o curva de la tendencia, permitiendo analizar su inicio y su final. No proporciona cambios de tendencia pero si los puede confirmar.

Media Móvil Simple

Es una media aritmética simple de los precios de cierre de X días. Tiene la particularidad de que cada día que pasa se elimina el primer día de la serie en el cálculo y se añade el ultimo día. A efectos del análisis se le crítica que (primera crítica) solamente tiene en cuenta el periodo sobre el que se calcula, y (segunda crítica) concede la misma importancia al primer día de la serie que al último.

Media móvil ponderada

Corrige la segunda crítica anterior, ya que se da importancia a los precios más recientes, de tal forma que los últimos precios tienen más influencia que los primeros.

Media móvil exponencial

Sirve para eliminar la primera crítica, ya que incluye todos los datos históricos, aplicándoles una ponderación de tipo exponencial (la media exponencial del primer día es el cierre de dicho día). Esta media asigna más importancia a los precios de cierre más próximos y resta importancia a los precios de cierre más alejados.

Señales de compra-venta usando una media móvil

Las medias móviles nos dan señales de compra y venta de acciones relativamente fiables (siempre conviene mirar otros indicadores para confirmar). Algunas serán señales falsas porque el mercado es muy variable y errático y la mayoría de las veces hace lo que le da la gana, pero a grandes rasgos es una forma de no equivocarnos demasiado al comprar y vender (sobre todo al principio, cuando no sabemos absolutamente nada de bolsa).

Mirando el gráfico de las cotizaciones o curva de precios (la curva negra en dientes de sierra) y viendo donde corta a la media móvil (línea roja) actuaremos de la siguiente manera:

1.- Señales de compra (flechas de color verde): Se producirán cuando la media móvil sea atravesada hacia arriba por los precios.

2.- Señales de Venta (flechas de color rojo): Se producirán cuando la media móvil sea atravesada hacia abajo por los precios.

Otra utilidad de las medias móviles es que pueden representar soportes y resistencias en el gráfico, teniendo en cuenta que cuanto mayor sea el número de contactos, más optimizada será dicha media móvil. Digo esto porque mucha gente pregunta que media móvil utilizar para comprar y vender (las más comunes son de 20, 30, 60, 70, 200 días). Solo existe una respuesta: utiliza la media que veas que mejor se adapta al gráfico de la curva de la cotización de esa acción determinada (cuantos más contactos existan entre ambas, mejor). Si ves que una media va reflejando muy bien la curva de precios y se amolda como un guante, entonces esa es la que debes usar. Si ves que una media deja muchas distancias entre la curva de precios y la media, y además hay pocos contactos entre ambas, entonces es que la media está mal escogida y hay que probar con otra que se amolde mejor.

En cualquier caso piensa que esta técnica de compra-venta de acciones es muy básica y elemental y tiene el riesgo de que dé señales falsas. Si no tienes ninguna idea de bolsa es una técnica recomendable, pero siempre debes tener claro que es arriesgada por sí sola. Al hacer tus primeras operaciones de bolsa debes ir con pies de plomo y tratar de usar otras técnicas que iré explicando en el futuro. No es aconsejable apostarlo todo solamente a las medias móviles por lo que conviene confirmar la operación mirando otros indicadores.