Archivos mensuales: enero, 2013

Bitcoin, ¿la moneda del futuro?

Hoy quiero hablaros de lo que me parece un proyecto muy interesante de cara a lo que puede traernos el dinero del futuro: El Bitcoin.

Bitcoin

¿Será la divisa del futuro?

BitCoin es una cibermoneda o una moneda electrónica que en realidad no es otra cosa que un sistema monetario p2p que funciona como una divisa electrónica descentralizada, permite realizar transferencias entre usuarios sin regulaciones estatales y se puede utilizar tanto para ahorrar como para comprar productos.

Todos sabemos que el dinero es cualquier medio de pago generalmente aceptado que puede circular libremente dentro de una sociedad. Bajo este contexto, el dinero no debe ser necesariamente físico, mientras cumpla con los requisitos fundamentales de servir como medio de intercambio, unidad contable e instrumento de conservación de valor. En mi modesta opinión, muy pronto tendremos que empezar a enfrentarnos con innovadores medios de pago basados en el dinero electrónico.

El dinero electrónico, también conocido como e-money o dinero virtual, se refiere al dinero que es intercambiado únicamente de manera electrónica y requiere la utilización de redes de computadoras e Internet.

Existen dos tipos de dinero electrónico. El primero precisará del uso de tarjetas que no existen todavía pero que serán similares a las tarjetas prepago o a las tarjetas de crédito o débito. Será como tener la cartilla de ahorros o la cuenta corriente en forma de tarjeta.

Uno de los proyectos más ambiciosos en los que llevan embarcadas las entidades financieras desde hace años ya se empieza a hacer realidad con las tarjetas sin contacto, basadas en la tecnología “contactless”. Ya se puede pagar sin soltar la tarjeta de la mano. La Caixa, BBVA y Bankia ya están haciendo las primeras pruebas según he leído por ahí.

El segundo tipo de dinero electrónico, y el menos desarrollado hasta ahora, incluye el uso de dispositivos que funcionan en base a software instalado en computadoras. El dinero electrónico basado en software está diseñado para realizar pagos a través de redes de computadoras, principalmente por Internet.

El primer proyecto medianamente serio de dinero electrónico que conozco es BitCoin, un sistema monetario basado en redes p2p que funciona como una divisa electrónica descentralizada, permite realizar transferencias entre usuarios sin regulaciones estatales y se puede utilizar tanto para ahorrar como para comprar productos.

Bitcoin es una moneda electrónica descentralizada que fue concebida en 2009 por una persona desconocida que usaba el pseudónimo de “Satoshi Nakamoto”. Mucha gente piensa que es varón y resulta chocante que todo lo que ha escrito esté en un inglés perfecto con ortografía británica y que nunca haya escrito nada públicamente en japonés. Lo único cierto es que este experto en criptografía ha decidido mantenerse en el anonimato ocultando su identidad verdadera.

Personalmente soy de la opinión que esa persona prefirió permanecer en el anonimato porque sabía que estaba creando algo que puede llegar a ser muy grande, pero que también puede llegar a traer innumerables problemas. Lo cierto es que la nueva cibermoneda criptográfica está despertando pasiones y debates enconados en el mundo tecnológico y no me extrañaría nada que algunos gobiernos empezaran a mirarla con malos ojos por la posibilidad de que les robe poder y competencias.

Bitcoin es un proyecto relativamente nuevo que se encuentra en evolución. Por dicha razón sus desarrolladores recomiendan ser cautos y tratarlo como un software experimental. No conozco demasiados detalles técnicos del proyecto, pero los bitcoins representan un concepto de dinero que puede ser superior al de las monedas tradicionales. La idea que fundamenta Bitcoin es muy brillante. La naturaleza del dinero se basa simplemente en la confianza, y los bitcoins podrían sustituir a las monedas actuales con tal de que la gente empiece a confiar en los bitcoins más que en los euros o en los dólares. Mi opinión es que la base tecnológica es robusta y que los bitcoins podrían perfectamente llegar a ser el dinero del futuro.

Las ideas en las que se basa Bitcoin (criptografía de clave pública, red entre pares descentralizada y verificación de operaciones basada en un proceso costoso de proof-of-work) y la manera en que se han combinado son realmente asombrosas.

Actualmente todas las monedas de uso habitual son emitidas por autoridades emisoras conocidas como bancos centrales. Solamente un banco central puede tomar la decisión de crear o destruir dinero, y este tipo de decisiones sobre el volumen total del dinero en circulación depende de los objetivos concretos de cada banco central.

La idea de una cibermoneda como Bitcoin no se basa simplemente en la representación electrónica del dinero, sino también en prescindir de la necesidad de una autoridad central que tenga el poder total sobre la creación del dinero. Una cibermoneda independiente del control de los gobiernos puede llegar a tener un éxito arrollador si logra hacerse con la confianza de una cantidad considerable de personas que la vean como un tipo de dinero mejor que la moneda de curso legal. Y esto es precisamente lo que está ocurriendo con Bitcoin.

Nakamoto ideó el sistema para resolver la dificultad de marcar el tiempo de las transacciones y evitar el problema del doble gasto y cómo almacenar los historiales de transacciones de manera eficiente mediante el uso de árboles de Merkle.

La información compartida a través de la red Bitcoin consta de transacciones de unidades entre cuentas. Es algo parecido a un sistema de compartición de ficheros como pueda ser BitTorrent donde los diferentes nodos se intercambian listas de ficheros, pero que en el caso de Bitcoin intercambia dinero virtual.

Un gobierno podría ser capaz de paralizar un servidor desde el que se transmite toda la información, pero nunca podría cerrar una red entre pares mientras existan clientes conectados a la red en cualquier lugar del mundo. Esta imposibilidad de un bloqueo gubernamental es una de las fortalezas de Bitcoin: dado que toda la información sobre las transacciones se encuentra distribuida a través de la red y que hay personas ejecutando clientes de Bitcoin por todo el mundo, no sería factible para ningún gobierno ordenar el cierre de Bitcoin, aun cuando pudiera declarar ilegales ciertos usos del sistema.

Una cibermoneda podría también empezar a utilizarse como auténtico dinero (medio de intercambio y depósito de valor) con tal de que las personas lo valoren como tal. Naturalmente, para que se consolide este tipo de confianza es necesario que la cibermoneda cumpla los requisitos básicos del dinero (como que sea fácil de almacenar y de transportar, que tenga una oferta limitada y que sea divisible), y también necesita hacerse popular dentro de una comunidad de usuarios.

Aunque es cierto que el uso de los bitcoins como medio de intercambio es todavía bastante limitado, el hecho de que el precio de los bitcoins en términos de euros o dólares se haya disparado en los últimos meses ha atraído a mucha gente a la nueva moneda. Existe sin duda el riesgo de que esta confianza se desvanezca un día si el proyecto Bitcoin fracasa y cae en el olvido, pero la impresión que tengo ahora mismo es que la confianza va aumentando en general, pese al revés del virus ladrón de bitcoins que robó 25.000 BTC a uno de los pioneros y a los problemas de seguridad que han afectado al sitio de cambio Mt. Gox.

Como el oro, los bitcoins son un recurso escaso, ya que se generan siguiendo una regla que limita el número total de unidades que pueden llegar a existir. El número máximo de bitcoins es de 21 millones, y los bitcoins se producen mediante un proceso conocido como “minería” (en una analogía evidente con el proceso de extraer oro de la naturaleza).

Existen sitios web de compraventa de bitcoins en los que estos pueden cambiarse por dólares estadounidenses, euros y otras monedas. En la actualidad hay mucha gente comprando bitcoins con la expectativa de que suban de valor, esperando poder vender esos bitcoins en el futuro para obtener un buen beneficio. Esta situación es característica de las burbujas financieras, por lo que es perfectamente posible que Bitcoin acabe revelándose como una burbuja.

En mi opinión, los bitcoins son una forma de inversión extremadamente arriesgada. Algunas personas llegan a acusar a Bitcoin de ser un fraude en la forma de un ardid de Ponzi. Uno puede comprar mil euros de bitcoins hoy y venderlos dentro de un año, pero el éxito o fracaso de esa operación dependerá de cómo evolucione el mercado.

Es una forma de inversión que puede salir bien o mal. Muchas personas pueden comprar bitcoins pensando que subirán de valor pero es el mismo tipo de apuesta que el de alguien que compre acciones de una empresa con la esperanza de que su valor suba en el futuro.

Una cosa que me llamó mucho la atención es que el sistema Bitcoin no permite más que la creación de 21 millones de bitcoins. Automáticamente pensé: ¿Cómo van a dar abasto tan pocos bitcoins para que todo el planeta pueda usarlos?

Un error conceptual muy común es que el límite de 21 millones de bitcoins sería de alguna forma un obstáculo para la consolidación del bitcoin como moneda global, como si hubiera demasiados pocos bitcoins. Las cantidades en bitcoins, al tratarse de números puros en formato digital, pueden subdividirse indefinidamente. Se puede decir que existen 20 millones de bitcoins de la misma manera que se puede decir que existen 20.000 millones de milibitcoins o 20 billones de microbitcoins (y así sucesivamente). Así que en ese sentido no hay problema, seguro que los 21 millones de bitcoins pueden ser suficientes para todo el planeta.

El sistema necesita de la distribución del software específico entre compradores y vendedores. El cliente de Bitcoin gestiona las direcciones que se utilizan para enviar y recibir cantidades de bitcoins. Estas direcciones de Bitcoin están compuestas de 34 letras y números que actualmente empiezan por 1 (por ejemplo, 12q4T3xuPaBlOAT3CV1k3nKpApAnJTvXCz, conste que me lo he inventado).

Aun cuando soy bastante optimista sobre el futuro de los bitcoins, veo algunos problemas potenciales que podrían hacer fracasar el proyecto. Por un lado, el concepto resulta ser problemático y no es capaz de despertar confianza hasta que no se profundiza en el tema y se va conociendo un poco como funciona todo. Existe también el riesgo que alguien invente otra cibermoneda alternativa que se haga más popular. Y por último, tengo muy claro que algunos gobiernos intentarán prohibir los bitcoins. Por ejemplo, ¿cómo controlará hacienda los bitcoins que tenemos para poder freírnos a impuestos?

¿Podrían los bitcoins alcanzar el nivel de confianza que los haga viables como moneda? Pues la respuesta es que tal vez ya lo han hecho.




Ejemplo práctico de la teoría de Elliot

Introducción a la Teoría de las Ondas de Elliott

Seguramente hayas oído hablar alguna vez de la Teoría de las Ondas de Elliott desarrollada por Ralph Nelson Elliott (1871–1948). Esta teoría se basa en el principio de los movimientos de los precios del mercado financiero a través de las ondas que lo forman y el estudio de su formación gráfica.

El propósito de este artículo no es ni mucho menos profundizar en la teoría, sino hacer una pequeña introducción que nos aporte una idea general sobre dicha teoría, porque pensamos que puede sernos útil conocer el concepto aunque sólo sea de una forma superficial. Elliott esquematizó la forma de onda típica de un valor en un mercado y esbozó como se moverían las ondas tanto en un mercado alcista como en un mercado bajista.

Dicho en otras palabras, bosquejó los swings, ascendentes y descendentes, con sus pullbacks asociados (o rallies en caso de tendencias bajistas) y le puso nombre a cada tramo. Siempre empieza con cinco ondas que se mueven a favor de la tendencia seguidas por tres ondas que se mueven en contra de la tendencia. Vamos a ver un ejemplo con tendencia alcista (color verde) y otro con tendencia bajista (color rojo):

Ondas de Elliott

Ondas de Elliott

Los gráficos nos permiten identificar en qué fase estamos. De la onda 1 a la 5, estamos en el tirón a favor de la tendencia principal con pullbacks en las ondas 2 y 4. En las ondas con letras a, b y c, estamos en la fase correctiva hacia la directriz de tendencia.

Elliott descubrió también que las ondas estaban divididas en sub-ondas más pequeñas y éstas a su vez en otras más pequeñas y así sucesivamente. De ese modo, una onda puede durar años o décadas mientras contiene dentro de sí misma otras ondas más pequeñas que duran meses que a su vez contienen a otras ondas que duran días o semanas y así sucesivamente. Como vemos es un sistema fractal en toda regla. Vamos a ver un ejemplo de ondas anidadas que se dividen en otras más pequeñas:

Ondas y sub-ondas de Elliott

Ondas y sub-ondas

En el gráfico vemos que hay ondas de diferentes colores verdes (tendencia alcista) y ondas de diferentes colores rojos (tendencia bajista) que en conjunto forman una sola onda indicada en color azul entre paréntesis. A su vez esa onda es parte de otra onda (incompleta por estar formándose) que marcamos entre corchetes de color negro.

La teoría de Elliott una teoría fácil de esquematizar sobre el papel, pero a la hora de llevarla a la práctica, es difícil de comprender y de realizar el recuento de las ondas por las irregularidades que presentan los mercados y requiere de una mínima experiencia en gráficos financieros.

Hay veces que el patrón de Elliott se ve muy bien en los gráficos y hay otras que no. Muchas veces parece que está, pero no está. Elliott definió una serie de reglas geométricas para saber identificar cuál es cada tramo. Por ejemplo, el tramo 3, tiene que ser el más largo de la fase a favor de tendencia. Esto nos sirve para, cuando creamos haber reconocido que estamos listos para cazar un swing, justo después del primer pullback (onda 2), tener unas expectativas mayores de lo normal y estirar un poquito más la operación con cierta seguridad. En cambio, cuando creamos que estamos intentando aprovechar una onda 5 (la última buena), debemos estar listos para salir pitando a la menor señal de alarma. Esto podría suponer ajustar más nuestro stop o poner el objetivo más cercano.

Ondas impulsivas y correctivas

En la teoría de Elliot si una onda no es impulsiva entonces es correctiva. Vamos a explicar brevemente las 7 reglas para detectar correctamente una onda impulsiva:

1º Debe tener 5 segmentos.

2º Después del primer segmento hay un retroceso en dirección opuesta. No puede ser más grande que el primer segmento y debe consumir igual o más tiempo en su formación.

3º El tercer segmento debe ser más largo que el segundo segmento. Con la práctica veremos que el tercer segmento es el más largo de todos.

4º El cuarto segmento retrocede y no puede ser más largo que el tercero.

5º El quinto segmento casi siempre será más largo que el cuarto, aunque es suficiente que mida un 38,2% (un tercio). Cuando esto ocurre se habla de fallo de onda.

6º Tres de esos segmentos (1, 3 y 5) deben apuntar en la misma dirección, ya sea alcista o bajista.

7º Al comparar la longitud de los segmentos 1, 3 y 5, el tercer segmento aunque no sea el más grande nunca debe ser el más pequeño. Aunque por regla general siempre suele ser el más largo de todos.

Un ejemplo práctico

Voy a poner un ejemplo que me ha permitido ganar mucho dinero con acciones de bolsas y mercados (gané más de un 30% y eso que soy cobardón y prefiero asegurarme tanto al comprar como al vender y por eso no exprimí toda la rentabilidad posible a la operación).

Ejemplo práctico de la teoría de Elliot

Ejemplo práctico

Como vemos en el gráfico, la primera onda empezó a formarse en 15,85, luego corrigió hasta el punto 2, a continuación vino la tercera onda (la buena, la subida larga), volvió a corregir hasta el punto 4 y subió hasta máximos de 21,94 en el punto 5. Actualmente está corrigiendo como se ve en las ondas a, b y c (todavía en desarrollo).

Como muy bien podemos suponer, nos interesaba sobre todo cazar la onda 3, y también las ondas 1 y 5. Debemos escapar de todas las demás siempre que operemos a favor de tendencia (incluida la b). No suele convenir el intentar aprovechar los pullbacks. Sale caro a la larga, lo digo por experiencia.

Críticas a la Teoría de Elliott

En cuanto a las críticas que tiene esta teoría, podemos citar la premisa de que los mercados se desarrollan en patrones reconocibles en contradicción con la hipótesis del mercado eficiente, que dice que los precios no se pueden predecir a partir de datos del mercado, como las medias móviles y el volumen.

Los críticos también dicen que el principio de la onda es demasiado vago como para ser útil ya que no siempre se puede identificar cuándo empieza o termina una onda, y que las previsiones de las ondas de Elliott son propensas a la revisión subjetiva y acientífica. En parte estoy de acuerdo, pero sólo en parte.

A mí al menos me ha servido para ganarme un buen dinero con acciones de BME y, aunque sólo sea por eso, me alegro de conocer la Teoría de Elliott. Los escépticos dirán que mi ejemplo no es demasiado científico, que está cogido por los pelos o que no tiene fundamento serio, pero yo prefiero ganar dinero y dejar a los escépticos opinar todo lo que quieran.

¿Mi opinión? Algo de cierto debe tener la teoría porque he comprobado en innumerables ocasiones que se acaba cumpliendo más o menos bien. De cualquier modo no deja de ser una herramienta más que podemos utilizar en nuestro beneficio al igual que otras herramientas del análisis técnico, y creo fervientemente que no está de más conocer un poco la teoría pues cualquier pista que nos pueda dar sobre como se moverá el mercado será bien recibida.

De cualquier modo te invito a comentar tus opiniones sobre la Teoría de Elliott y seguro que todos estaremos encantados de leer tus comentarios.




Formas de inversión para novatos

Siempre he sostenido que los novatos también tienen derecho a sacarle todo lo que puedan a esos ahorros que tanto les ha costado conseguir. Por ello intentaré explicarles brevemente las formas más seguras, dentro de lo posible cuando se habla de inversiones, que tienen para invertir su dinero. Así al menos se podrán hacer una idea de las opciones que tienen a su disposición.

Plan de Inversión Automática (PIA)

También conocido en inglés como Automatic Investment Plan (AIP), se trata de un programa de inversión que permite a los inversores aportar pequeñas cantidades de dinero, como por ejemplo 20 euros mensuales a intervalos regulares (mensualmente en este ejemplo). Los fondos son retirados automáticamente de la cuenta corriente del inversor o se abonan por cheque o transferencia y son invertidos en un fondo de inversión o en una cuenta remunerada de ahorro.

Esta es una de las mejores maneras de ahorrar dinero. Se caracteriza por “pagarse primero a uno mismo” y es el método utilizado por muchas personas para invertir a largo plazo. Sus inversiones son tratadas como una parte más de su presupuesto ordinario. También obliga a una persona a pagar primero las inversiones de forma automática, lo que les impide que puedan gastar todos sus ingresos antes de invertir algo en el PIA, de ahí el concepto de “pagarse primero a uno mismo”.

Plan de Inversión Sistemática (SIP)

Este es un plan donde los inversores hacen pagos regulares, lo que equivale a invertir en un fondo de inversión, cuentas remuneradas de ahorro o de jubilación, etc. Mediante el uso de un plan de inversión sistemática (SIP), los inversores se benefician de las ventajas a largo plazo del dollar-cost averaging (DCA) y es el mejor sistema para ahorrar regularmente sin tomar ninguna otra decisión, excepto la configuración inicial que se adoptara para desarrollar el SIP. Es el método ideal para invertir en fondos de inversión e ir ahorrando sistemáticamente una cantidad mensual sin preocuparse de nada más.

El dollar-cost averaging (DCA) implica la compra de una cantidad fija de dólares o euros de un valor en el caso de acciones o de participaciones en el caso de un fondo de inversión, independientemente de su precio. Por lo tanto, las acciones (o participaciones) se compran a precios diferentes en el tiempo y el costo promedio se va reduciendo con el tiempo. El dollar-cost averaging (DCA) disminuye el riesgo de invertir una gran cantidad de dinero sin una mínima garantía de rentabilizar al máximo el dinero invertido. Además de seguir el SIP a rajatabla (por ejemplo invertir 300 euros todos los meses), muchos inversores además reinvierten los dividendos recibidos de sus acciones para así poder comprar más acciones. Son los llamados planes de reinversión de dividendos (DRIP).

Planes de reinversión de dividendos (DRIP)

Son planes ofrecidos por algunas empresas que permiten a los inversores reinvertir automáticamente sus dividendos en la compra de nuevas acciones el mismo día que se reciben esos dividendos.

Un DRIP es una excelente forma de incrementar el valor de las inversiones por el efecto bola de nieve ya que a más acciones se cobran más dividendos y así sucesivamente. La mayoría de los planes de reinversión de dividendos permiten comprar las acciones libres de comisiones y a veces con descuentos sobre el precio de la acción.

Plan de Acumulación Voluntaria (PAV)

Se trata de un método de inversión en la que un pequeño inversor invierte periódicamente (a su discreción) cantidades relativamente pequeñas en fondos de inversión o en acciones, consiguiendo así acabar construyendo una gran posición durante un período de tiempo prolongado.

Al invertir los ahorros en un fondo de inversión o en acciones gradualmente en el tiempo con un plan de acumulación voluntaria, un inversor puede construir una gran inversión al ritmo de su propia capacidad de ahorro. Las contribuciones son voluntarias, aunque la práctica habitual es invertir una cantidad fija a intervalos especificados. Mediante la difusión de las contribuciones durante un período de tiempo, los inversores aprovechan los beneficios del dollar-cost averaging (DCA), ya que las contribuciones fijas se destinan a comprar más acciones o más participaciones de un fondo mutuo cuando su precio es más bajo que cuando está alto.

El Interés Compuesto

Es la capacidad de un activo para generar ingresos, que luego se reinvierten con el fin de generar sus propios ingresos suplementarios. En otras palabras, la capitalización se refiere a la generación de ingresos de las ganancias anteriores. También conocido como “interés compuesto”.

Supongamos que usted invierte 10.000 euros en acciones de una empresa. El primer año, las acciones generan una ganancia del 20%. Su inversión tiene ahora un valor de 12.000 euros. Sobre la base de un buen rendimiento sostenido, mantenemos las acciones. En el año 2, las acciones generan otro 20%. Por lo tanto, sus 12.000 euros crecen hasta 14.400 euros. En lugar de que sus acciones se aprecien solamente 2.000 euros adicionales (20%), como lo hicieron en el primer año, se aprecian una cantidad adicional de 400 euros, ya que los 2.000 euros que ganó en el primer año han crecido también un 20%. Si extrapolamos el proceso a lo largo del tiempo, los números pueden comenzar a hacerse muy grandes a medida que sus ganancias anteriores empiezan a suministrar nuevos rendimientos. De hecho, 10.000 euros invertidos al 20% anual durante 25 años crecerían hasta cerca de 1.000.000 de euros (y eso sin ir añadiendo ningún dinero extra en la inversión).

El poder del interés compuesto debe considerarse la octava maravilla del mundo – o eso dice la historia - Albert Einstein.

Dollar-Cost Averaging (DCA)

Se llama así la técnica de ir comprando una cantidad fija en dólares (o euros en nuestro caso) de una inversión en particular (acciones o fondos) en plazos de tiempo regulares, sin importar el precio de la acción (o de la participación). De esa manera se compran más acciones cuando los precios son bajos y se compran menos acciones cuando los precios son altos.

Ejemplo de DCA

Con el tiempo, el costo promedio por acción o participación se hará más y más pequeño. El DCA disminuye el riesgo de invertir una gran cantidad en una sola inversión en el momento equivocado. Por ejemplo, usted decide comprar 100 euros de acciones de la empresa XYZ cada mes durante tres meses. En enero, XYZ vale 33 euros, por lo que compra tres acciones. En febrero, XYZ tiene un valor de 25 euros, por lo que compra cuatro acciones adicionales. Finalmente, en marzo, XYZ tiene un valor de 20 euros, por lo que compra otras cinco acciones. En total, usted ha adquirido 12 acciones a un precio promedio de alrededor de 25 euros cada uno. Si hubiera invertido de golpe los 300 euros al principio solamente tendría 9 acciones compradas en el momento equivocado (a 33 euros). El DCA le ha permitido comprar 3 acciones más a un precio promedio más bajo.

Definición de Promedio de Valor (Value Averaging)

Esta estrategia de inversión funciona como el DCA en términos de realizar contribuciones mensuales constantes, pero difiere en su enfoque en la cantidad a invertir cada mes. En el promedio de valor, el inversor establece una tasa de crecimiento objetivo o cantidad base de sus activos o cartera de cada mes, y luego va ajustando la cuota del próximo mes de acuerdo a la ganancia relativa o déficit efectuado sobre la base del activo original.

Ejemplo de Value Averaging

Por ejemplo, supongamos que una cartera de acciones tiene un valor de 2.000 euros y el objetivo es que la cartera aumente 200 euros cada mes. Si en un mes los activos solamente han crecido hasta 2.024 euros, el inversor comprará 176 euros (200-24) suplementarios en acciones. En el mes siguiente, la meta sería tener un valor de 2.400 euros (2.200 + los 200 euros que debe revalorizarse cada mes). Si las acciones han subido hasta 2.380 euros, sólo invertiría 20 euros (2.400-2.380) ese mes para llegar a los 2.400 euros. Este patrón continuaría repitiéndose en meses sucesivos. El objetivo principal del Value Averaging es adquirir más acciones cuando los precios están cayendo y menos acciones cuando los precios están subiendo. Ocurre igual que si aplicáramos el sistema DCA, pero el efecto es menos pronunciado. Varios estudios independientes han demostrado que, en períodos de varios años, el promedio de valor puede generar una rentabilidad ligeramente superior al DCA, aunque ambos se parecerán mucho en cuanto a beneficios durante el mismo período.

El mayor escollo potencial con un promedio de valor es que conforme la base de un inversionista va creciendo, la capacidad de financiar los déficit puede llegar a ser demasiado grande como para seguirle el ritmo.

Una forma de evitar este problema es asignar una parte de los activos a un fondo de renta fija para, a continuación, ir girando dinero dentro y fuera de las distintas participaciones de capital según lo dictado el mercado. Así, vamos jugando con dos fondos diferentes, uno de renta fija y otro de renta variable. Cuando el mercado de valores está subiendo vamos invirtiendo en el fondo de renta fija porque el fondo de renta variable se está revalorizando por si mismo sin necesidad de invertir. Cuando el mercado de valores baja vamos traspasando dinero del fondo de renta fija al de renta variable porque entonces sí que nos interesa ir comprando más participaciones de renta variable a precios más bajos.

De esta manera, en lugar de asignar dinero en efectivo en forma de nuevos fondos, el efectivo se puede subir en la parte de renta fija y asignada en cantidades superiores a las tenencias de acciones, según sea necesario.

No vamos a entrar en este artículo en otras formas de inversión más complejas como hacer Trading (especular con acciones) o invertir en productos complejos como ETFs, CDFs, futuros, warrants, apalancamientos, etc. Se supone que eres un inversor novato y que quieres no perder dinero o, en el peor de los casos, perder lo menos posible. No te metas en problemas, vete a lo seguro, al menos al principio de tu etapa de inversor novato.

Todos los sistemas que te he indicado son ideales para iniciarse en el mundo de las inversiones porque tienen poco riesgo: cuando los mercados de acciones bajan se pierde relativamente poco dinero y cuando los mercados de acciones suben se gana un buen dinero. Elije los que mejor se adapten a tu filosofía de inversión y a tu forma de ver la vida y a tus planes para alcanzar la libertad financiera.

A estas alturas te preguntarás qué te conviene más, si invertir en acciones o en fondos de inversión. La respuesta obvia es muy clara: dependerá de tu colchón económico. Si tienes solamente para invertir 100 euros mensuales, no lo dudes, invierte en fondos de inversión. Si puedes invertir 500 euros mensuales puedes ir pensando en invertir parte en fondos y a medida que vas ahorrando sacar el dinero de los fondos para ir comprando acciones. Y si tienes algún capital medianamente decente como 10.000 euros puedes plantearte aplicar todos los sistemas explicados anteriormente a acciones (al menos cuentas con 2.000 euros para empezar a funcionar los 5 primeros meses).

Por último, solo me queda nombrarte de pasada lo que se conocen como sistemas de inversión periódica.

¿Qué son los sistemas automáticos de inversión periódica?

Como su propio nombre indica, son sistemas, sistemas que vas aplicando de forma automática dependiendo de cómo vaya bajando o subiendo el precio de las acciones o de las participaciones si estamos hablando de fondos de inversión.

A grandes rasgos, existen tres sistemas automáticos de inversión periódica que se conocen como GAD, TWINVEST y SYNCROVEST (al que yo llamo Ferrari porque es como un coche, que a medida que vas subiendo de marcha, va corriendo cada vez más hasta ponerte a 300 km/hora). Todos estos sistemas no dejan de ser en el fondo más que una mezcla de todas las formas de inversión que he mencionado arriba.

Ya he hablado de ellos en este blog, así que solo tienes que buscarlos y enterarte de cómo funcionan, sus características y sus bondades y posibilidades.

El Sistema GAD lo recomiendo tanto para acciones como para invertir en fondos y es ideal cuando partes de unos 10.000 euros para invertir. Si no tienes más que 100 euros para invertir te aconsejo que uses el Sistema GAD para invertir en fondos de inversión.

Si eres un pobre mileurista, te aconsejo el Twinvest. El Sistema Twinvest está indicado especialmente para invertir en fondos de inversión (se puede empezar desde 10 o 50 euros mensuales, aunque lo recomendable son 100 euros mensuales). El único defecto que tiene el Twinvest es que sólo vale para invertir y no retiras el capital invertido hasta que lo has triplicado (con lo que pierdes la posibilidad de ir jugando con tu dinero).

Por ello recomiendo el Sistema Syncrovest o Ferrari. Vale tanto para acciones como para fondos de inversión aunque lo recomiendo para fondos de inversión y una aportación mensual de 100 euros. Me encanta el sistema porque ya he explicado que corre tanto como un Ferrari y a poco que haya un poco de volatilidad en los mercados da unos beneficios espectaculares.

Igualmente tengo por si te interesa, diversas plantillas Excel de casi todos estos sistemas que he ido preparando con mejoras y utilidades enfocadas a rentabilizar al máximo el dinero. Si quieres alguna de dichas plantillas ponte en contacto conmigo y te las puedo enviar por correo electrónico.

Te permitirán, por un lado, emplearlas para invertir de forma automática sin que tengas que preocuparte de nada más y, por otro lado, te permitirán hacer simulaciones de cuanto dinero puedes llegar a ganar dependiendo del tiempo, dinero que inviertas, volatilidad, etc. También puedes comparar los distintos sistemas para ver cual te interesa más.

Sólo me queda desearte suerte con tus inversiones y deseo que seas capaz de sacarle todo lo que puedas a esos ahorros que tanto esfuerzo, sudor y lágrimas te ha costado conseguir. Suerte.




Ojito con los hackers vengadores

Curioseando por las páginas que informan sobre estafas me sorprende la inmensa cantidad de gente que ha sido tan inocente como para dejarse estafar, pero me alucina todavía más que, no sólo se dejan estafar, sino que además dejan la puerta abierta a que les vuelvan a estafar otra vez.

Muchas de esas personas denuncian públicamente que han sido estafadas, con lo que llaman la atención sobre ellas mismas como futuros objetivos de nuevas estafas (si les han estafado una vez, es que son facilones), pero además algunas de esas personas dejan su correo electrónico para que se pongan en contacto con ellos otros afectados (ignoro si es que son masoquistas o si el refrán “mal de muchos, consuelo de tontos” tendrá algo que ver). Lo cierto es que, sin darse cuenta, se ponen a ellos mismos una diana en la espalda (para que todos los estafadores del mundo prueben puntería con ellos).

Imaginemos por un momento que soy un estafador. ¿No se dan cuenta que me lo ponen como coloquialmente se dice “a huevo”? Encima me dan su correo electrónico para que intente estafarles. Vaya chollo.

Sin necesidad de estar rascándome mucho rato la cabeza se me ocurre hacerme pasar por un hacker vengador que ofrece por email hacer la vida imposible al que les estafó por una pequeña cantidad de dinero. Con sólo pedirles entre uno y diez euros, teniendo en cuenta que hay miles de estafados, me podría hacer de oro.

Es de lo más sencillo. Me pongo en contacto con ellos haciéndome pasar por el hacker vengador. Les digo que a mi también me estafaron y que he decidido vengarme de todos los estafadores del planeta. Les ofrezco hacer la vida imposible al estafador a cambio de X euros (una cantidad pequeña para que piquen). Obviamente la cantidad que les pido no es para mí, sino para cubrir los gastos de los servidores que voy a utilizar para los ataques o para desarrollar un virus específico que destruya la página web desde donde se hizo la estafa o incluso puedo venderlo como que somos una sociedad secreta de hackers vengadores que estamos recaudando dinero con el sistema de crowdfunding para contratar servidores anónimos en diversas partes del mundo para lanzar los ataques.

Si les interesa solo tienen que facilitarme todos los datos que puedan sobre el estafador e ingresarme en mi cuenta de paypal el dinero que ellos quieran y yo les ofrezco cosas como tirar las páginas web de los estafadores, mandarles virus a los teléfonos que usan para hacer las estafas, enviarles un terrible virus que les funda los discos duros o que transfiera todo su dinero a cuentas de todas las ONGs del planeta. La lista de posibles venganzas es interminable y los estafados no saben que yo no soy un hacker ni tengo idea de cómo hackear nada y sólo pretendo sacarles todo el dinero que pueda.

Si alguno me pregunta qué tal ha ido el ataque, vale con decirle que tiré su página web hace tres días y que, aunque ya lo han solucionado, tuvo un cartel en portada durante siete horas diciendo que ese señor o empresa era un estafador (como fue hace tres días no hay forma de comprobarlo). Si me dieron el teléfono móvil del estafador puedo decirles que le he colocado un virus en el teléfono que desde entonces está enviando SMS a todas horas a números aleatorios para que su cuenta de teléfono sea millonaria y arruine al estafador (cosa tampoco comprobable).

Incluso, puestos a aparentar, les puedo decir que no puedo facilitar información sobre los ataques realizados porque esa información podría caer en manos de la policía y podrían encancelarme por haberme vengado de alguien en su nombre. Les digo que si quieren información queden conmigo para que se lo cuente de viva voz para que no queden rastros no sea que tengan pinchados nuestros correos o nuestros teléfonos (y ya me encargaré yo de que me invite a unos cafés o a unas cervecitas con una ración de algo mientras le cuento todas las milongas que se me vayan ocurriendo).

También aplicaré un poco de ingeniería social y les diré que soy un hacker serio y que bajo ningún motivo permitiré que alguien me utilice para vengarse del jefe o de algún enemigo. Por ello exijo pruebas irrefutables de que han sido estafados por la persona que tengo que atacar y que si no me demuestran que han sido estafados no realizaré ningún ataque. Esta postura me da seriedad y honorabilidad y así el pardillo de turno se olvida de que lo único que quiero es estafarle y sacarle el dinero.

Para acabar, sólo me queda decir que este no es un artículo en contra de los hackers, sino todo lo contrario. Los hackers, en ocasiones, serían los únicos que podrían ayudarnos cuando la policia o la justicia se muestran impotentes. Conozco algunos hackers que me han ayudado dandome buenos consejos informáticos y ayuda desinteresada así que aprovecho también este artículo para romper una lanza en pro de todos esos buenos hackers que, me consta, existen.

Pero como este artículo va sobre avisar cómo se puede estafar a la gente, he utilizado el recurso del hacker porque son misteriosos, se dice que muy poderosos y que pueden hacer mucho daño, y los estafados claman “venganza” a los cuatro vientos sin darse cuenta que pueden estar siendo estafados por segunda vez.

¿Se imaginan el goteo de euros a mi cuenta de paypal? Teniendo en cuenta que hay miles de estafados en Internet con ganas de venganza…




Limitación de pagos en efectivo, ¿funcionará?

Oír decir al presidente Rajoy que el límite de uso de dinero en efectivo limita la emisión de facturas falsas y ver las caras de póquer que ponen los empresarios que le escuchan, algunos sin poder contener la risa, es algo muy significativo.

Con la entrada en vigor de la nueva ley, los españoles y las empresas españolas ya no pueden realizar pagos en efectivo que igualen o superen los 2.500 euros, salvo en ciertas situaciones excepcionales. Esta es una de las principales novedades de la ley contra el fraude fiscal que el Gobierno ha promovido, en un intento de poner coto a las prácticas de economía sumergida y elevar los ingresos tributarios en un momento de enorme dificultad para las cuentas públicas.

La regla afecta a las operaciones por un valor igual o superior a 2.500 euros, siempre que una de las partes sea empresario o profesional. La ley precisa tres excepciones: los intercambios entre particulares, los pagos e ingresos efectuados en los bancos y las compras realizadas por personas que, no siendo empresarios o profesionales, tienen domicilio fiscal fuera del país. En este último caso, pensado principalmente para los turistas, el importe máximo se eleva hasta los 15.000 euros.

El propósito de Hacienda es que las transacciones de bienes y servicios dejen un rastro que se pueda seguir, reduciendo la capacidad de acción de quienes mueven dinero negro y poniendo más difíciles prácticas evasivas bastante comunes, como el comercio de facturas falsas para defraudar el IVA.

En el supuesto de que Hacienda descubra una operación superior a 2.500 euros realizada al margen de la norma, las dos partes incurrirán en una infracción considerada grave y responderán solidariamente de una sanción equivalente al 25% del importe de la operación.

Hasta aquí, pase. Todo muy clarito y las cosas bien explicadas para que no haya dudas. Pero de repente empezamos a entrar en el surrealismo: La ley encierra un mecanismo que el Gobierno parece considerar el no va más en materia antifraude: el chivatazo. Así, el comprador o vendedor que dentro de los tres meses siguientes a una operación en metálico delate a la otra parte quedará exonerado de pagar la multa. El Fisco interpreta que los contribuyentes procurarán conducirse como marca la ley ante el riesgo de delación.

Nunca he sido partidario de dar pistas sobre el fraude y sus mecanismos pero, a veces, las cosas son tan obvias que nos acabamos preguntando si el Gobierno maneja en sus cálculos la hipótesis de que los españoles somos idiotas, con lo que sólo conseguirá cobrarles a los más bobos.

Cuando Hacienda sacó aquella famosa campaña “Hacienda somos todos” todavía estaba secándose la tinta en la imprenta cuando ya habían sacado carteles humorísticos con el eslogan “Hacienda somos tontos”.

El gobierno debiera tener muy claro, que para eso se supone que paga a asesores y consultores, que un defraudador es de todo, menos idiota. Al menos, por término general. Alguna excepción hay, pero son tan raros como los tréboles de cuatro hojas o la posibilidad de que te caiga un meteorito encima.

La realidad, al menos en este país, es que la limitación de uso de dinero en efectivo ni limita la emisión de facturas falsas, ni limita la economía sumergida ni nada que se le parezca. Incluso puede fomentar que muchas veces suceda lo contrario, porque los costes de tiempo, comisiones bancarias y demás obstáculos hacen más atractivo no facturar y pasar de todo.

¿Un ejemplo? Hacemos una obra en la casa del pueblo para poner un servicio en condiciones y así poder dejar de hacer nuestras necesidades en el patio y no tener que depender de la vieja regadera de la abuela para ducharnos. A poco que haya que tirar tabiques, ampliar algo, azulejos, fontanería y demás, la broma se nos va a más de 3000 euros. Por tanto, tendríamos que pagar con cheque como marca la ley.

El primer escollo es encontrar a un albañil que no nos pida un adelanto de un 25% para comprar los materiales. ¡Ya la hemos cagao que dicen! ¿Cómo coño metemos ese adelanto de dinero para materiales en la factura? Cuando le pago al albañil la factura, éste me factura por el total y se supone que el cheque tendría que coincidir con el total, pero ya he adelantado dinero. Es la pescadilla que se muerde la cola: es imposible.

La primera conclusión es que o bien hacemos dos facturas, una del adelanto de materiales y otra por el resto (y entonces ya estamos incumpliendo la ley) o el gobierno tendría que prestar un servicio de localización de albañiles que no te pidan un adelanto para materiales (obviamente, si el Gobierno no presta ese servicio es porque esos albañiles no existen, como todo el mundo sabe).

Pero bueno, supongamos que doy con un albañil que, por alguna rara conjunción astral, no me pide dinero por adelantado y le pago con un cheque. Mi banco está en una localidad a 300 Km. Puede ir a cobrarlo y perder todo un día en ir y volver o puede ingresarlo en su cuenta bancaria para que el banco le sablee en comisiones lo que quieran cobrarle. Lo más normal es que el albañil te rechace el cheque y te diga por dónde puedes metértelo y no te quede otra que acabar por pagarle en negro, cuando en otros tiempos te hubiese dado factura y cobrado en efectivo.

Una vez visto un simple ejemplo donde, sin profundizar mucho, hemos encontrado dos escollos, vamos a ver algunos ejemplos de cómo las empresas podrían verse obligadas a saltarse la ley a la torera.

Comentamos unos pocos:

- Recurrir al trueque por culpa de la crisis. Aunque no se lo crean y parezca una broma, es una práctica habitual usada entre empresas que mantienen relaciones comerciales. Lo normal es que compres lo que necesitas a los que te compran a ti. De ese modo, quedas bien, haces coincidir clientes con proveedores, y nadie declara un duro, porque al final de trimestre o de año se factura solamente lo que haya de diferencia a favor de una de las partes. ¿O el Gobierno piensa que el trueque se usa sólo para intercambiar guisantes por lentejas? Pues no: también se usa para intercambiar productos y servicios de todo tipo. Por ejemplo, una empresa te lleva la contabilidad gratis a cambio de que le hagas todos los portes con tu furgoneta, o una empresa intercambia sillas con otra empresa que fabrica mesas. Y con la crisis que hay no es nada raro que te paguen en televisores o en maquinaria agrícola porque o aceptas o están a punto de quebrar y no podrán pagarte.

- Sustituir una factura de 6000 € por tres facturas de 2000 €. ¿No se le ha pasado por la cabeza al Gobierno que puede ocurrir, incluso aunque se haga sin intención de defraudar? Hay empresas que exigen facturas separadas porque ellas a su vez facturan separadamente a sus clientes o porque les gusta tener las partidas separadas por algún motivo contable. O una empresa te dice que hagas dos facturas porque te paga una parte ahora y otra el mes que viene porque andan jodidos de liquidez. Los ejemplos son infinitos. La fragmentación de las facturas está a la orden del día, y yo creo que más lo va a estar con la limitación del efectivo y con la crisis que hay. Mejor cobrar en partes que no cobrar porque no pueden o no quieren pagarnos el total de golpe.

- Otra posibilidad es pasar por el banco y sacar el dinero en metálico para acto seguido entregarlo en mano. Nadie te puede preguntar qué has hecho con la pasta, ni si eres cobrador ni si eres pagador. Si os pregunta algún inspector, vale con decirle que somos empresarios y nos gusta dedicar pequeñas partidas de dinero a fundírnoslas en juergas, por ejemplo. ¿Qué pasa? ¿Acaso no podemos hacer lo que queramos con nuestro dinero? Cuando le pregunten al otro responderá que no sabe nada porque ese día también estaba de juerga con el primero y se emborrachó y no recuerda nada y queda cerrado el círculo.

¿De verdad se cree el Gobierno que el chivatazo va a funcionar como no sea por motivos como la venganza, odios, envidias u otros? ¿Los empresarios van a matar sus gallinas de huevos de oro porque al Gobierno le venga bien para recaudar impuestos? Si dos empresas defraudan es porque les interesa y les sale infinitamente más rentable seguir defraudando que ahorrarse una multita de nada si delatan a la otra parte.

Sinceramente, mejor que el chivatazo hubiera funcionado eximir a las empresas de pagar impuestos durante uno dos años a cambio de delatar. Entonces sí que correría la sangre, se llenarían las arcas del estado en dos días y se acababa con la economía sumergida en diez minutos. Eso sí, el país iba a pique, porque el que esté libre de pecado que arroje la primera denuncia.




Autoempleo, sí, autoesclavitud, no

La desesperación por trabajar ha llegado a muchos hogares. Cada vez más desempleados se plantean el autoempleo o incluso apostar por una franquicia (si tienen suficiente soporte económico) pues es la única salida para su situación laboral. El gran problema es que muchos no generan autoempleo, sino que generan autoesclavitud.

El autoempleo significa crear tu propio puesto de trabajo, ser tu propio jefe, crear tu propia empresa. Esta situación puede abordarse como empresario individual o formando una sociedad con otros socios.

Hay muchas razones por las una persona decide escoger el autoempleo como salida profesional. Algunas de estas razones son: obtener un beneficio económico, trabajar para uno mismo y sin jefes, como salida al desempleo, desarrollo profesional o por tratarse de un reto personal.

Pero también existen importantes desventajas en el autoempleo. Estamos expuestos a perderlo todo ya que, normalmente, existe un riesgo económico si el proyecto empresarial fracasa. Nos sentiremos muchas veces inmensamente solos, sin tener alguien a quién contar nuestros problemas, éxitos y proyectos que surgen durante la actividad empresarial. En caso de asociarnos con otros, antes o después habrá que conciliar intereses entre socios y resolver conflictos con el objetivo de mantener la supervivencia de la empresa. También tendremos que resolver todos los problemas que se plantean y nos veremos obligados a aprender de los errores, con el coste que ello conlleva.

Pero, sobre todo, hay dos desventajas o dos grandes puntos negros. Por un lado no sería raro que acabemos realizándolo todo como supermanes: actividades de gestión, comerciales, fabricación, llevar la contabilidad, tratar con los clientes y, si se tercia, aprovechar para barrer la oficina mientras hablamos con un proveedor. Por otro lado, si caemos en esa “trampa”, caemos automáticamente en la segunda trampa, que no es otra que dedicar a la empresa todo nuestro tiempo de trabajo, e incluso de ocio, con el coste familiar y de amistades que ello supone.

Dicho en otras palabras, como decía un amigo mío, nos salimos de Guatemala para meternos en Guatepeor. No podemos ser supermanes aunque a veces lo parezcamos.

Escribo este artículo para que todos aquellos que decidan apostar por el autoempleo tengan muy claro dónde se meten y, sobre todo, como conviene hacer las cosas para triunfar y no acabar metidos en una viciosa espiral que nos lleve a la esclavitud más abyecta: ser esclavos de nosotros mismos.

Existe una gran diferencia entre crear un negocio pensando en ser empresario o crearlo pensando únicamente en ser un trabajador libre o autónomo.

El empresario piensa desde el inicio en crear un negocio escalable y sostenible que pueda sobrevivir sin ellos, esto es, crear una marca y llegar a tener un equipo pueda llegar a trabajar el concepto, producto o servicio, y él pueda llegar a retirarse y vivir de las rentas que genera el negocio.

El trabajador libre o autónomo, por el contrario, crea una marca de sí mismo. Él o ella son la marca y el negocio depende directamente de ellos. Si ellos no trabajan, no se ingresa dinero, y por lo tanto las posibilidades de expansión son limitadísimas y es fácil caer en la autoesclavitud.

El concepto de sostenibilidad y escalabilidad debe quedarnos muy claro: Un negocio será escalable si puede generar ingresos de forma mucho más rápida de lo que crece su estructura de costes. Esto, traducido a un emprendedor o autónomo, significa que si para generar ingresos necesitas directamente de tu fuerza de trabajo, tu modelo de negocio no es sostenible. Si tu negocio no se sostiene por si mismo, el techo de tus ingresos será el número de horas que dediques a trabajar y no obtendrás ninguna rentabilidad por las horas que descanses, estés con la familia o, simplemente, dediques a dormir. Por el contrario, el que ha generado un negocio sostenible obtiene ingresos incluso cuando se va a pescar o está durmiendo la siesta.

Tu filosofía al crear tu propio autoempleo debe basarse en acumular riqueza a lo largo del tiempo, para poder retirarte o hacer algo que deseas a los 45 o 50 años en lugar de los 65 o 70 y, para ello, tendrás que hacer ciertos sacrificios previos.

“El que no arriesga, no consigue nada”. Obviamente toda inversión requiere cierto nivel de riesgo, pero si diversificas tu riesgo tendrás menos probabilidades de pillarte los dedos con una única inversión. En el caso que una inversión salga mal, tendrás muchas otras que hayan salido bien para compensarla.

Puede que al principio tengamos que trabajar duro, pero debemos procurar que, en el menor tiempo posible, nuestro negocio funcione incluso cuando nos ausentemos por un tiempo; y para ello, debemos aprender a utilizar el trabajo de otras personas y saber delegar en ellas.

Un consejo en este punto es que, cuando estemos empezando a generar más ingresos, evitemos caer en la Ley de Parkinson que dice que los gastos aumentan siempre en proporción directa a los ingresos. Para ello tenemos que saber invertir, es decir, adquirir algún activo que nos permita hacer crecer nuestro dinero.

Básicamente existen dos tipos de activos: activos que generan ingresos pasivos, y activos que generan ingresos de capital, veamos el concepto de cada uno de ellos:

Activos que generan ingresos pasivos: son activos que nos generan un ingreso constante de dinero (flujo de dinero) sin que tengamos que trabajar activamente en ellos; ejemplos de activos que generan ingresos pasivos son: acciones que generan dividendos, propiedades en alquiler, negocios en donde no tengamos que involucrarnos personalmente para que funcionen, derechos de autor de libros, música o software, derechos por franquicia, etc.

Activos que generan ingresos de capital: son activos que con el tiempo aumentan su valor y que al venderlos nos generan una ganancia. Ejemplos de activos que generan ingresos de capital son: acciones, obligaciones, letras del tesoro, divisas, propiedades en venta, negocios en venta, fondos de inversión, etc.

Para empezar a crear riqueza y lograr la libertad financiera, tenemos que ir adquiriendo activos que nos generen tanto ingresos pasivos como ingresos de capital (sobre todo activos que nos generen ingresos pasivos); y con el dinero ganado, ir adquiriendo más activos, hasta llegar a acumular la mayor cantidad de activos posibles.

La idea es adquirir la mayor cantidad de activos posibles; mientras más activos poseamos mayor será nuestra riqueza y más rápido alcanzaremos la libertad financiera. Además, al ir adquiriendo nuestros activos, es necesario saber diversificar, es decir, no poner “todos los huevos en la misma cesta”; no poner todo nuestro dinero en un solo activo o un solo tipo de activo, sino distribuirlo entre varios de ellos.

Debemos diversificar en tipos de activos, por ejemplo, invertir una parte de nuestro dinero en negocios, otra en bienes raíces, y otra en fondos mutuos; pero también diversificar dentro de un mismo tipo de activo, por ejemplo, no invertir todo nuestro dinero en acciones de una sola compañía, sino de diferentes.

Si quieres que tu negocio funcione tienes que comprar  o adquirir activos que te generen nuevos ingresos. La rueda del dinero funciona así: compra activos que te produzcan más dinero, con ese dinero compras más activos y así produces más dinero. ¿Nunca has caído en la cuenta de que los ricos gastan su dinero exclusivamente en comprar cosas que les producen más dinero?

Los ricos compran ACTIVOS, y los pobres y de clase media compran PASIVOS. Esta es la razón por la que los ricos se vuelven ricos y los pobres, por más que ahorren para comprarse cosas, no encuentran la forma de salir de pobres, y caen en deudas una y otra vez.

Por poner un ejemplo, un pobre aspira a comprarse una casa para tener un lugar donde vivir y pensando que quizá se revalorice con el tiempo; pero si el rico la toma como una inversión, sabe puede ser un pésimo negocio y posiblemente no la compre y se limite a vivir de alquiler. Junto a la casa vienen los gastos de impuestos a la propiedad, luz, gas, agua, y mantenimiento, eso sin contar los gastos de una hipoteca en caso de haber incurrido en ella.

Sigamos profundizando, ¿cuál es nuestro verdadero y más importante activo?, nosotros mismos, es decir, nuestros pensamientos y formas de actuar. Mientras más destrezas desarrollemos para generar dinero (educación financiera), éste vendrá hacia nosotros de una manera fluida y cada vez mayor. No hay dicho más cierto que “dinero atrae dinero”, y esto aplica para todos los aspectos de nuestras vida.

Así que mi consejo es que inviertas en ti mismo, trabajes para ti mismo y que cualquier cosa que hagas, laboralmente hablando, sea pensando en que pueda generarte ingresos futuros. Si te limitas a trabajar pensando exclusivamente en el dinero que vas a cobrar, antes o después acabarás cayendo en la espiral de la autoesclavitud. Cada hora que trabajes debe ser pensando exclusivamente en crear un negocio sostenible, todas las demás horas que dediques a trabajar sin esa filosofía serán horas perdidas.




¿Vas a dejar pasar la oportunidad?

Muchas veces, con un poco de imaginación y teniendo un apartado de correos se pueden hacer muy buenos negocios. Seguidamente voy a relatar la historia de un ingenioso individuo que ganó mucho dinero gracias a unos anuncios puestos en los periódicos. Ocurrió hace muchos años y en aquella época poner un anuncio a toda página era relativamente barato. Como veremos no puede hablarse de estafa propiamente dicha porque no se ofrece nada.

Este señor escogió uno de los periódicos de mayor tirada en Estados Unidos. Pidió que le reservaran durante todo un mes una página de publicidad en el periódico. Empezó el mes poniendo el siguiente anuncio en letras bien gordas:

“Sólo le quedan 30 días para enviar 1 dólar al Apartado de Correos XXXX”

Al día siguiente, puso otro anuncio en la misma página del periódico:

“Le recuerdo que sólo le quedan 29 días para enviar un dólar al Apartado de Correos XXXX”

Al día siguiente y en días posteriores siguió poniendo anuncios similares:

“No olvide usted que solo le quedan 28 días para enviar un dólar al Apartado de Correos XXXX”

“¿Va a desperdiciar usted la oportunidad de enviar un dólar al Apartado de Correos XXXX? Le recuerdo que solo le quedan 27 días.”

“El tiempo corre veloz. No olvide usted que sólo le quedan 26 días para enviar 1 dólar al Apartado de Correos XXXX.”

“Yo de usted no dejaría que pasara de hoy, envíe con urgencia 1 dólar al Apartado de Correos XXXX. Ya sabe que solo le quedan 25 días.”

Poco a poco el mes fue transcurriendo, los días fueron pasando y este individuo siguió poniendo anuncios como los anteriormente descritos. El final del mes llegó. El anuncio decía:

“Ya no se lo repetiré más veces ni tendrá usted más oportunidades: Hoy es el último día que le queda para enviar 1 dólar al Apartado de Correos XXXX”

¿Se imagina la expectación que causaron estos anuncios durante todo el mes? ¿Cuánta gente movida por la curiosidad enviaría el dólar al Apartado de Correos?

La gente, cuando terminaron los 30 días, aguardaba expectante otro nuevo anuncio. Dicho anuncio decía lo siguiente:

“Es una pena que haya gente que haya dejado pasar la oportunidad de enviarme un dólar a mi Apartado de Correos. De cualquier modo, muchas gracias por su dólar si usted no ha dejado pasar la oportunidad de enviármelo.”

Según tengo entendido este individuo recibió cientos de miles de cartas. En correos tuvieron que dejarle todas las cartas en sacas que llenaban una pequeña habitación porque no cabían en el Apartado.

De toda esa gente que envió el dólar, sólo una persona se atrevió a denunciarle. El juez que llevó el caso comprobó que en los anuncios no se prometía nada a cambio del dólar, no se obligaba a nadie a enviar el dólar, ni se ofrecía nada. Por ello el Juez solamente le condenó a devolver el dólar a la persona que le había denunciado.

Como comprenderán, este individuo se quedó con todos los dólares restantes y ganó mucho dinero de la forma más tonta. Nunca se supo a ciencia cierta cuánto dinero pudo ganar, pero el hecho innegable es que fue un gran acierto el conseguir excitar la curiosidad de la gente, diciéndola que el tiempo terminaba, que no dejaran pasar la oportunidad de enviar el dólar, etc.

Como un dólar no es apenas dinero, mucha gente lo envió pensando recibir algo a cambio, otros lo enviaron pensando que sería para alguna causa benéfica y, en último caso, otros pensarían que la pérdida no era mucha si se trataba de un timo.

Fueron varios los factores que convirtieron la treta en un éxito rotundo y fue mucha la gente que envió el dólar a ese Apartado de Correos. ¿Curiosidad? ¿Codicia de la gente? ¿A ver que pasa? ¿Enviarán algo a cambio?

Pensad también que en aquella época era más difícil que picara la gente. Había que enviar una carta al Apartado de Correos, comprar un sobre y ponerle sello, meter el dólar dentro y echarla al buzón. Si ese señor ganó tantísimo dinero pese a tantas dificultades es porque la idea en si misma es buena.

Hoy en día poner en marcha ese truco, estafa, timo o como queramos llamarlo saldría caro porque los anuncios a toda página en los periódicos de tirada nacional son caros, pero… ¡Ahora es mucho más barato ahora que lo pienso!

euro

Contrato un dominio en Internet que se llame “solotequedanXdias.com” o algo similar. Con unos mínimos conocimientos sobre como realizar páginas Web o incluso utilizando un blog puedo ir creando mis entradas día a día:

“Sólo le quedan 30 días para enviar 1 euro a la cuenta de PayPal XXXX” (y le pongo el botoncito de PayPal para que me envíen el euro).

Al día siguiente, una nueva entrada en el blog que diga:

“Le recuerdo que sólo le quedan 29 días para enviar 1 euro a la cuenta de PayPal XXXX”

Y así sigo día a día. Creo que no necesito seguir poniéndote ejemplos para que lo entiendas, ¿verdad? La única condición para que no te puedan meter mano es que no ofrezcas nada a cambio, que no prometas nada, que no obligues a nadie a nada. Todo tiene que ser voluntario.

Por el precio de registrar un dominio y el alojamiento de la Web (o incluso me puede salir gratis si uso algún sistema de blogs gratuitos) ya tengo mi negocio funcionando. Es tan sencillo como poner el contador de nuevo a 30 cuando acabe un mes.

Con que pique una persona al día me saco 365 euros anuales y seguro que picará más de una. Como podéis ver, no hay mejor negocio que tener un poco de imaginación o, en caso de no tenerla, limitarse a readaptar algún truco, timo o estafa para que trabaje para nosotros.

Si me lo monto bien y los medios de comunicación se hacen eco de la noticia puedo sacarle a mi idea quizá tanto dinero como sacó el que se le ocurrió la idea de la página del millón de dólares. La diferencia es que la página se quedó sin pixeles que rellenar y mi nuevo negocio me puede proporcionar euro a euro, día a día, año tras año, toda mi vida, una cantidad de dinero que no quiero ni pensar.

Ah, se me olvidaba, eres libre de comentar esta entrada y de proponernos a todos los lectores del blog otras adaptaciones de formas de ganar dinero que conozcas, pero, sobre todo, no olvides donarme un euro a mi cuenta de paypal, recuerda que sólo te quedan 30 días…




Descubre los millones ocultos en Internet

Voy a confesarte una de las mejores formas de ganar dinero que existen y que casi nadie conoce porque a poca gente se le ha ocurrido explotar Internet en su propio beneficio de la forma que os voy a contar.

Mucha gente se ciega y cae en la trampa fácil de entrar a cualquier buscador y buscar cosas como “ganar dinero”, “necesito dinero”, “quiero dinero”. Y claro, así les pasa. Entran a páginas con negocios generalmente ruinosos de multinivel, pago por leer emails, por navegar, páginas de estafas manifiestas, páginas conocidas como “engañabobos” que venden métodos maravillosos para ganar dinero, etc.

No digo que no se pueda ganar dinero, pero si para ti ganar 10 euros después de haber perdido tres meses leyendo emails es ganar dinero, pues adelante, que lo disfrutes con tu negocio. Si para ti es un negocio poner publicidad en tu blog que te permita conseguir 30 euros cada dos meses, pues tú mismo que dicen.

Yo no lo haría porque todos esos negocios me parecen ruinosos o, si acaso, se pueden usar como complemento a ganancias conseguidas de otras maneras, pero nunca debieran ser la idea central de nuestro modelo de negocio.

Ahora me preguntarás ¿y dónde se supone que están todos esos millones ocultos en Internet?. La respuesta es muy sencilla: Están delante de tus ojos, solo tienes que aprender a verlos porque si no tienes la mentalidad adecuada estarás ciego y no los verás como los vemos los que conocemos el sistema.

Voy a ponerte un ejemplo. Busco un producto para vender, un producto que sea fácil de hacer, que no cueste mucho dinero en materiales y que pueda vender con relativa facilidad. Tiene que ser algo original, algo novedoso, algo poco conocido.

¿Como encuentro ese producto? Muy sencillo, lo tienes en Internet. Sólo tienes que buscarlo. Imagino que sigues sin entender demasiado bien lo que te estoy diciendo así que te voy a poner un ejemplo.

Mira esta foto. A todas luces es imposible clavar un clavo como se aprecia en la foto sin romper cualquiera de los dientes. Muchos incluso pensarán que es un fotomontaje hecho con PhotoShop, pero nada es más fácil que construir el producto que se muestra en la foto.

Como ves no es más que un taco de madera y un clavo, pero es terriblemente original, novedoso, parece algo imposible y sería un muy buen regalo que te comprarían personas que quieran hacer un regalo novedoso, rompedor y, sobre todo, innovador.

¿Por cuánto podrías venderlo? Supongo que por 20 o 30 euros te los quitarían de las manos. Es tan sencillo como crear una página web para venderlo como el regalo más novedoso para las navidades o meter una entrada en tu blog para venderlo como el pisapapeles perfecto para regalar el día del padre.

Una vez aprendes a construirlo lo puedes fabricar como rosquillas y ni siquiera tienes necesidad de venderlo por Internet, puedes ofrecérselo a tiendas de regalo para que lo vendan ellos a comisión y seguro que te los compran porque las tiendas de regalos siempre andan buscando cosas originales para vender a los ávidos compradores de cosas originales o a personas que buscan el regalo perfecto.

Pero fíjate lo que son las cosas, ni siquiera necesitarías construirlo físicamente para venderlo y ganar dinero con el producto. Podrías escribir un manual explicando como construirlo y venderlo como “Aprende a hacer dinero vendiendo objetos imposibles creados por ti mismo” o algún título similar.

En lugar de vender el producto físico vendes un producto digital en formato PDF que no es otra cosa que una guía para enseñar a construirlo para que luego otros puedan venderlo.

¿Y cómo se construye ese producto?, me preguntarás. Seguro que hasta me pagarías dinero porque te enseñara a construirlo. Ese es el valor que tienes que buscar en Internet. Esos son los millones de los que te hablo que están ocultos en Internet y que sólo hay que saber buscarlos con la mente abierta a nuevas posibilidades de negocio.

La forma de construirlos está en Internet y no sólo te explican como construirlo, sino que además lo hacen gratis. Tú sólo tienes que encontrar esos productos en Internet y explotar ese conocimiento que acabas de conseguir, ya sea vendiéndolos como productos físicos que puedes tocar o como guías para que otros puedan construirlos y ganar dinero con ellos.

Una vez explicado como se puede hacer dinero con esta técnica, voy a dejar de ser malo y voy a decirte donde tienes la información para construir el producto. Yo lo encontré navegando por Internet y de casualidad llegué a una página donde lo vi y me llamó la atención. Era un blog cuyo enlace es el siguiente: http://eljocarreco.blogspot.com.es/2011/02/clavo-en-taco-de-madera-imposible.html y que solamente ponía la foto que te he mostrado antes y un enlace a un video de YouTube.

Viendo el video de YouTube queda perfectamente claro como construir ese ingenioso y original producto. Solo necesitas un taco de madera de pino, un clavo, un cazo con agua hirviendo, un taladro y un sargento o cepo de carpintero para apretar la zona de madera hervida. Solamente es necesario hervir la madera durante diez minutos antes y después de insertar el clavo y ya está. Acabas puliendo la madera con papel de lija y ya tienes un producto para vender o un “conocimiento de cómo se construye” que puedes convertir en un manual que también puedes vender.

Aquí te dejo el enlace al video que puedes encontrar en YouTube: http://youtu.be/fEATei2wewY

También debo confesarte que encontré la página de forma accidental. Originalmente iba a meter una entrada en este blog explicando como ganar dinero con un belén hecho con tacos de madera que también era muy original en el sentido que eran simples tacos de madera de diferentes tamaños con los nombres de los personajes. Vi la foto en una revista y como me gustó la idea de un belén minimalista hecho con tacos de madera me puse a buscar por Internet a ver si encontraba alguna foto que lo ilustrara. Por eso entré a Google y busqué “nacimiento tacos de madera” y llegue al blog antes mencionado. Como ves, buscando una cosa puedes llegar a otra totalmente distinta pero incluso mejor como oportunidad de negocio.

Como ves, los millones y las oportunidades de negocio están ahí. Sólo hay que navegar con la mente abierta y en algún lugar encontrarás lo que necesitas y descubrirás miles de montones de productos originales que se pueden vender. Unas veces encontrarás productos en YouTube, otras veces puede ser una página de manualidades o una tienda en Internet.

Solamente te he puesto un ejemplo de cómo tienes que actuar para encontrar todos esos millones que están ocultos por Internet. El único truco está en no pasarlos de largo como si fueran una curiosidad más y convertirlos en una fuente de ingresos.

Si te ha gustado esta idea te animo a suscribirte al blog porque pronto iré aportando otras ideas y explicando otras formas de ganar dinero porque de eso habla el blog “Cosas de Dinero”.

Te invito a que hagas comentarios y aportes tus propias ideas y formas de ganar dinero. ¿Conoces otros productos para vender? ¿Has encontrado otras oportunidades de negocio? Te invito a compartirlas con el resto de lectores del blog.




Apuestas y análisis para 2013

Aquí os dejo mi opinión y análisis de lo que pasará en 2013, un año que a mi modo de ver va a ser muy jodido y difícil para todos los españoles.

Las bolsas estadounidenses debieran pegarse un batacazo. El acuerdo provisional del pacto fiscal ha animado al resto de las bolsas, pero de aquí a dos meses se volverá a recrudecer el tema. Estados Unidos presenta unos niveles de deuda y déficit insostenibles y, como no se pongan las pilas para reducir gastos, aparecerán las inevitables tensiones en los mercados.

La petición del rescate por parte de España también es una de las grandes incógnitas cuyos posibles efectos nadie parece tener muy claros. Mientras el gobierno no deshoje la margarita y no tome una decisión en uno u otro sentido las bolsas se moverán dependiendo de que lado sople el viento. También afectará la situación de todos los países del sur de Europa como Portugal, Italia, Grecia y, aunque en menor medida, Francia. Todos ellos están haciendo recortes donde y como buenamente pueden y la tensión social está llegando a límites insostenibles que pueden explotar en algún momento.

En España el problema del paro es más que preocupante, la bola no deja de crecer y creo que todavía hay que reformar radicalmente toda la administración, lo que podría agravar aun más el paro y hacer la situación más caótica. Nunca he entendido muy bien que se estén rescatando bancos y se estén haciendo recortes sociales, empeorando la sanidad, subiendo impuestos por todos lados, puteando a los pensionistas y dejando que el paro campe a sus anchas, pero ya se sabe que poderoso caballero es don dinero. Mejor nos iría si se hicieran las cosas de otra manera, aunque estando la situación tan negra como está, entiendo que el gobierno haga lo que buenamente pueda porque nadie tiene una bola mágica que nos diga qué hacer.

También creo que somos todos tan idiotas por regla general, que la situación se arreglará sola de la noche a la mañana. No sé cuando ocurrirá (quizá entre mediados de 2013 y principios de 2014) pero un día nos acostaremos sumidos en la miseria y las preocupaciones y nos levantaremos al día siguiente llenos de optimismo porque todo se ha arreglado misteriosamente nadie sabe porqué. Y habremos salido de la crisis rascándonos la cabeza y preguntándonos como ha podido pasar. Nadie sabrá explicarlo pero el milagro habrá tenido lugar: la economía empezará a crecer, el paro descenderá cada vez más rápido y nos tocará vivir otra pequeña etapa de vacas gordas.

En renta variable habrá dos aspectos determinantes: la diversificación y el endeudamiento. Las empresas más diversificadas, sobre todo a nivel internacional y con una buena estrategia al respecto, podrán sortear mucho mejor los obstáculos del 2013 que las empresas no diversificadas o concentradas en el mercado nacional. El endeudamiento también será clave en un mercado en el que las dificultades de acceso al crédito continuarán. Yo creo que convendría invertir en acciones donde predomine el carácter defensivo por la menor elasticidad de la demanda y que presenten recorrido alcista por la mejora de las perspectivas.

La banca ha sido la gran castigada y creo que seguirá siéndolo. El sector bancario también podría dar algunos sustos muy gordos. Los impagos aumentarán, los créditos seguirán sin fluir y, después de tanto rescate y tantas preferentes y problemas de desahucios por las hipotecas, la gente mira a los bancos como si del mismo demonio se tratara.

La crisis económica ha supuesto un lastre para los beneficios de las empresas españolas y, por ende, para los dividendos que reparten a los accionistas. Pero los precios de las acciones han caído aún más rápido, por lo que la rentabilidad por dividendo de los valores del Ibex se sitúa entre las más elevadas del mundo y eso debiera atraer a muchos inversores internacionales.

Mis apuestas para 2013 van a ser las siguientes:

Ferrovial, con precio objetivo de 12,5 euros

Ferrovial aparece en prácticamente todas las quinielas de los analistas como valores favoritos para 2013. Yo aconsejo tenerla en cartera. Esta empresa ha reducido sustancialmente su apalancamiento gracias a las desinversiones.

Abertis, con precio objetivo de 13,7 euros

Apostaré por esta concesionaria de autopistas por su potencial de revalorización. Se trata de una de esas compañías medianas con ventajas competitivas claramente identificadas y negocios de nicho específicos que cotizan a niveles atractivos. Sus dividendos debieran rondar el 5%.

Dia, con precio objetivo de 5 euros

La cadena de supermercados Dia ha multiplicado por más de dos su valor en bolsa el pasado año. Debiera tener poco potencial, pero ha sido uno de los valores que mejor lo han hecho en 2012 y creo que el escenario en 2013 será relativamente parecido y debiera comportarse de forma muy similar. Se trata de ese tipo de negocios que se ven impulsados por la crisis debido a su modelo basado en bajos precios, que son los que demandan los menguados presupuestos familiares. Y no olvidemos que la gente tiene que seguir comiendo y comprando detergente para lavar la ropa.

Iberdrola, con precio objetivo de 4,5 euros

También tiene aparentemente poco potencial y ha sufrido un descuento excesivo por el riesgo soberano. Pero una vez disipadas la mayoría de las dudas regulatorias y estando en pleno proceso de reducción de su deuda, mejora de su eficiencia y las desinversiones en activos no estratégicos, debiera ser una apuesta inteligente. Su alta rentabilidad por dividendo es otro de los factores que me llevan a ser positivo con el valor en el medio plazo.

Mapfre, con precio objetivo de 2,5 euros

La aseguradora cuenta teóricamente con el menor potencial de revalorización, pero valoro positivamente su fuerte posicionamiento en Brasil, la apertura de nuevas ramas de negocio de reaseguro y su elevada solvencia. Me da un poco de miedo la posible venta del 15% en manos de BFA-Bankia, el deterioro de la percepción de España y el impacto de las nuevas rebajas de ráting. Pero pese a todo creo que no debiera hacerlo mal del todo.

Repsol, con precio objetivo de 18,5 euros

La petrolera ha sido el valor más bajista en el año, sin duda alguna lastrada por la nacionalización de YPF. De todos modos nunca está de más tener alguna apuesta en valores cíclicos ligados a materias primas o energía. Y aunque repostemos menos a menudo por la crisis, la gente seguirá poniendo gasolina en los coches.

BME, con precio objetivo de 20 euros

Para mi es una de esas acciones que hay que tener en cartera, comprar y olvidarse de ellas. Año tras año da unos dividendos impresionantes, no tiene deuda, su caja está llena. Hablamos de esas acciones que, las compras ahora, te olvidas de que las tienes y las vendes a largo plazo a 30 o 40 euros y por el camino vas llenando las alforjas de dividendos.

Ha permanecido en un canal lateral más de dos años y, si rompe bien el techo como parece pretender, puede salir disparada como un cohete hacia los 30 euros. Le ha hecho mucha pupa la prohibición de cortos y supongo que la implantación de la Tasa Tobin y el nuevo impuesto sobre las plusvalías supondrán un hándicap para la contratación bursátil y quizá haya caída en los volúmenes de negociación. A su favor, cuenta con un balance muy saneado, con una caja neta de 321 millones, por lo que no tiene la necesidad de reducir los pagos para hacer frente a sus obligaciones financieras. Confío en que BME mantenga los pagos al accionista en niveles muy cercanos a los que ha venido manteniendo en el pasado y este tipo de acciones siempre acaban por revalorizarse antes o después.

Otras apuestas menos claras serían, para terminar este análisis: OHL, Amadeus, Enagás, Técnicas Reunidas, Telefónica, Inditex, Viscofan, Grifols y Jazztel.

Y, sobre todo, no confiéis en la aparente alegría con que hemos empezado 2013 ni os fiéis un pelo del optimismo de los analistas. Creo que nos llevaremos varios sustos a lo largo de 2013 y, aunque el IBEX debiera subir de forma más o menos sostenida, no estará de más que estemos preparados para refugiarnos en fondos de inversión de renta fija cuando las cosas se pongan algo chungas.




Comprar una casa por un euro

Hoy voy a comentar el tema de las subastas inversas. Algo a medio camino entre un timo o una estafa y un negocio perfectamente legal basado en la codicia de la gente. Aparentemente debe ser una gozada llevarse una casa por 131 euros o conseguir un coche por 17 euros o llevarse el último modelo de teléfono móvil por 57 céntimos. Pero la realidad es otra muy distinta: nuestras posibilidades de llevarnos esas gangas son infinitamente minúsculas. En el fondo, personalmente lo considero un engañabobos basado en la codicia humana porque cualquier producto que compremos en una subasta inversa nos lo llevaremos por haber tenido mucha suerte y porque otras personas han realizado pujas que, en total, pueden superar con creces diez, cien o mil veces su valor.

Dicho en otras palabras, la casa que nos hemos llevado por 131 euros, y que en realidad vale medio millón de euros, ha sido pagada en realidad por 10 millones de euros entre todos los participantes. El negocio es buenísimo para el ganador de la puja, el negocio también es maravilloso para la empresa que subastaba la casa, pero para los otros millones de participantes en la subasta el negocio es una ruina. Vamos, que solo ganan dos personas, el que se lleva la puja (que gana algo) y la empresa subastadora (que gana muchísimo) y todos los demás han sido relativamente estafados o timados por este sistema de subastas.

¿Qué es una subasta inversa?

Como el nombre sugiere, las subastas inversas son, en muchos sentidos lo opuesto de las subastas tradicionales. En una subasta tradicional, el vendedor ofrece algo y los posibles compradores compiten entre sí para la compra. Los compradores potenciales irán aumentando el precio hasta que no haya otro participante dispuesto a pujar más alto.

En una subasta inversa ocurre todo lo contrario, el ganador es el usuario que puja el precio mínimo por el producto, pero con una particularidad muy importante, siempre que sea un precio mínimo no repetido. Eso son las subastas inversas, donde gana la persona que hace la puja más baja y que, además, es única. Además, en las subastas inversas se cobra un dinero por el derecho a pujar y ese dinero que se cobra por cada puja es el alma del sistema para ganar ingentes cantidades dinero.

La subasta suele tener un tiempo de duración establecido y un reloj que descuenta segundo a segundo y que marca el tiempo que queda. Este tiempo siempre es visible. Pero el resto de la información permanece oculta.

Cuando una persona puja por un artículo introduce la cantidad en céntimos que quiere que conste como su puja mínima. Si esa puja es la mínima y además es única el sistema le avisará, pasando a ser el virtual ganador.

Si la puja no es la mínima o si ya había una puja por esa misma cantidad el sistema se lo indicará claramente con una pantalla para que pueda hacer otra puja diferente.

En el caso de que una persona haga una puja con el mismo valor que tenía la puja ganadora hasta ese momento, esa cantidad ya no será única, con lo que la siguiente cantidad única más baja pasará a ser el virtual ganador.

Cuando el reloj llegue a 0 segundos la opción de pujar desaparece y el usuario que tenía la puja más baja y mínima resultará ganador.

Generalmente, si no se ha llegado al número de pujas mínimas establecidas por el sistema, el contador de la subasta se incrementará 24 horas más (o un tiempo variable cada vez más pequeño), manteniendo todas las pujas y el ganador virtual hasta el momento.

¿Parece divertido y fácil, verdad? Efectivamente lo parece, pero sólo lo parece.

Imaginemos que 1000 personas pujan por 1 céntimo, 200 personas pujan por 2 céntimos, 1 persona puja por 3 céntimos, 400 personas pujan por 5 céntimos y 100 personas puja por 10 céntimos.

En total han participado 1701 personas (1000+200+1+400+100) pero sólo 1 persona se lleva lo que ha pujado por 3 céntimos, ya que es el precio mínimo no repetido. Dicho en otras palabras, 1700 personas se han quedado por el camino.

¿Dónde gana dinero la empresa subastadora?

La empresa subastadora se lleva dinero por cobrar por el derecho a pujar. Esa es la verdadera ganancia de la empresa, a la que le da igual por cuanto se venda al final el producto.

El precio del derecho a pujar puede ser variable para cada producto. Puede ser el coste de enviar un mensaje SMS o pueden obligarte a comprar opciones de puja que tienen un valor. Por ejemplo, el derecho a pujar por una casa puede ser de 100 euros y el derecho a pujar por un coche puede ser de 1 euro. Cada vez que haces una puja, te cobran ese euro o esos cien euros, pues es lo que vale el derecho a hacer cada puja que haces.

En el fondo es como comprar papeletas para una rifa. Cuantas más papeletas compres, más opciones tienes de llevarte el premio en la rifa. En el caso de las subastas inversas, cada papeleta sería el derecho de hacer una puja.

Por cada puja que realiza el usuario se le cobra el coste del derecho a realizar la puja que vendrá claramente especificado en cada una de las subastas. En el caso de realizar un rango de pujas es decir varias pujas, se cobrará el valor multiplicado por el número de pujas que incluya el rango marcado. Dicho coste podrá variar dependiendo del artículo.

Fíjate que la gran diferencia con otros sistemas de puja (como la típica de Ebay) es que tú pagas independientemente de que te lleves el artículo o no, por lo que las webs recaudan muchísimo dinero. En Ebay solamente paga uno, el que más ofrece por un artículo, mientras que en las subastas inversas todos pagan por el mero hecho de participar.

Este ingenioso negocio de subastas inversas es mucho más adictivo y lucrativo que el de las subastas tradicionales pues pone en marcha la maquinaria de la codicia humana con mucho más énfasis que las subastas directas. Inconscientemente, la gente no piensa en lo que le cuesta cada puja, sino que se ciegan y solo piensan en los céntimos que pujan.

¿Cuánto gana la empresa subastadora?

Gana muchísimo, incluso puede llegar a multiplicar miles de veces el valor del producto que ofrece. Vamos a verlo con un ejemplo muy elemental: Imagina que subastas un móvil que en el mercado vale 200 euros. Supón que el derecho a pujar es de 1 euro y que mil personas pujan por 1 céntimo y hay un listillo que se sabe el truco y puja por 2 céntimos. Como ves es un ejemplo muy elemental ya que damos por válido que todos pujan por 1 céntimo menos uno (lo normal es que sean miles pujando por distintas cantidades entre uno y cien céntimos). El caso es que la empresa se lleva 1 euro por cada puja de esas mil personas que han pujado por 1 céntimo, más otro euro por el que ha pujado por 2 céntimos, más los 2 céntimos de la puja ganadora. En total la empresa se ha llevado 1001,02 euros por un producto que vale 200 euros. La empresa ha vendido un móvil de 200 euros por algo más de cinco veces su valor.

Legalidad de las subastas inversas

Las subastas inversas existen y no son una estafa ante la ley. Cuando uno se registra en una página de subastas inversas no hace otra cosa que firmar un contrato donde dice que acepta el pagar una cantidad por el derecho de pujar. Desde el mismo momento que existe ese contrato, estamos ante algo perfectamente legal.

Las reglas están muy claras y figuran en el contrato: quien puje menos (y sin repetir) por un producto se lo lleva, pero tú pagas la puja ganes o no.

No es una estafa como tal, pero sí es un engañabobos. Como siempre, la codicia ciega a miles de personas a jugar… ¿Qué tiene que pasar para que la gente se dé cuenta de que nadie regala duros a cuatro pesetas?

¿Son rentables para la empresa subastadora?

La mejor prueba de que son rentables es que este tipo de subastas ya hace tiempo que pueden encontrarse en Internet y hay muchas páginas que las ponen en marcha, pero la mejor prueba de todas es que, ahora, las televisiones están dedicándose a explorar el terreno para explotarlo. El mecanismo será muy sencillo: habrá que enviar un SMS de pago con el precio por el que pujas y la televisión se llevará el dinero generado por todos esos SMS de pago. Teniendo en cuenta los millones de personas que pueden ver esa televisión imagina cuanto pueden llegar a ganar, sobre todo si pensamos que habrá gente que envíe varios SMS de pago.

Luego la televisión podrá decir que Pepito se ha llevado un Mercedes o un Ferrari último modelo por 23 céntimos y ya estará desatada la codicia de la gente deseando participar en la próxima subasta que se haga.

Lo que más me preocupa de las subastas inversas, sobre todo en webs sin ningún tipo de control, es la posibilidad de que la propia web utilice alguna técnica poco ética como podría ser el uso de los denominados “usuarios fantasma” o, más comúnmente conocidos “bots”, con el fin de elevar artificialmente el precio del artículo y, por supuesto, incitar a los usuarios reales a seguir compitiendo por conseguir el artículo. Siendo muy mal pensado (piensa mal y acertarás) una empresa podría subastar miles de veces el mismo coche con el simple procedimiento de que ese “usuario fantasma” siempre hiciera la última apuesta ganadora. Vamos que con tener un solo teléfono, un solo coche, una sola casa y un programador que te diseñe la página web ya puedes montar tu negocio de subastas inversas sin necesidad de nada más y con un beneficio a la larga de millones de euros.

Moraleja

Puedes ganar o perder pero ¡cuidado!, en las subastas inversas, también conocidas como subastas a céntimo, puedes gastarte más de 100 euros en poco más de 10 minutos y no llevarte el premio que se subasta. En cualquier caso, que tengáis suerte con vuestras pujas y, si después de leer esto todavía quieres probar, prueba al menos con una cantidad rara como 27 o 43 céntimos, tus posibilidades aumentarán exponencialmente.