Archivos mensuales: febrero, 2013

¿Podemos aprender de las mujeres?

Por mucho que pueda dolerle a algunos, ellas invierten mejor.

Por mucho que pueda dolerle a algunos, ellas invierten mejor.

Siempre me ha gustado intentar enfocarlo todo desde distintos puntos de vista para poder hacerme una mejor idea de la situación real sobre cualquier tema. Hoy me he preguntado: ¿Podemos aprender algo de las mujeres a la hora de invertir?

Mirando retrospectivamente, parece que solamente hay hombres en el mundo de las finanzas y las inversiones. Todos podemos recitar de memoria muchos nombres de famosos inversores o de millonarios mundialmente conocidos, pero… ¿inversoras? ¿millonarias? ¿es que no hay o qué?

Un estudio oficial reciente de la OCDE sobre las mujeres y el dinero encontró que las mujeres tienden a ser menos instruidas financieramente que los hombres y que tienen menos habilidades financieras claves y menor confianza en ellas. Sin embargo, también dicen que las mujeres son mejores administradoras del dinero del hogar, mientras que los hombres se desempeñan mejor en la planificación financiera y las inversiones.

Dicho en otras palabras, la OCDE parece pensar que, a la hora de calcular intereses, qué acciones comprar o demostrar cuánto entienden de diversificación de riesgo, los hombres sacarían mejores notas. A ello se le une el mito o estereotipo de que las mujeres administran la cesta de la compra y los hombres las finanzas.

Todos los hombres que estén leyendo este artículo estarán empezando a hincharse como pavos reales y pensarán “somos los mejores invirtiendo”. Pues bien, lamento desilusionaros. La OCDE no tiene razón y he visto y comprobado que hay numerosos estudios que confirman mi primera suposición cuando me preguntaba si podíamos aprender algo de las mujeres a la hora de invertir. La realidad es esta: “Ellas ganan más que nosotros cuando invierten. Las mujeres invierten mejor”.

Pensando con lógica, no creo que se le tengan que dar mal las finanzas a alguien que maneja la cesta de la compra y que está acostumbrada a ordeñar cada euro para llegar a fin de mes. La persona que sabe administrar calderilla, sabe administrar millones incluso mejor que un rico, porque empezó aprendiendo lo básico. Ganará menos porque no tiene millones para jugar con ellos, pero seguro que sacará más rentabilidad a sus pobres ahorrillos, precisamente por haber aprendido a exprimir cada euro para sacarle el máximo beneficio posible.

Como sin datos parece que lo que se afirma es mentira, voy a poner algunos datos sobre la capacidad inversora de las mujeres. Digital Look, una web financiera, realizó dos estudios en 2001 y 2005 en los que analizaron 100.000 carteras de inversores particulares. Las de las mujeres obtuvieron una rentabilidad media del 18%, las de los hombres se quedaron en un modesto 11% y el mercado, medido a través del índice FTSE, que promedia las 100 mayores empresas del mundo, subió un 13% en el periodo. Vamos, que las mujeres batieron al mercado mientras que a los hombres se les quedó cara de bobos.

Las mujeres mueven menos el dinero, pero lo mueven mejor. Cuando en una familia es la mujer la que administra las inversiones, mueve el dinero un 45% menos que si es el hombre el que lo hace, llegando a moverlo un 67% menos en caso de mujeres solteras.

Las mujeres son más dadas a cortar por lo sano. Uno de los mayores vicios de los malos inversores, y que en las mujeres se da menos, es el de operar en Bolsa mirando al pasado, muchas veces por razones emocionales. Las mujeres no son dadas a quedarse con acciones que han perdido valor para ver si se recuperan con el tiempo ni tampoco se enamoran de acciones de una empresa determinada si dejan de ser rentables.

La encuesta Retirement Confidence Survey realizada en 2007 mostró que las mujeres son más conservadoras en sus inversiones que los hombres. Este aspecto lo confirma un estudio de la firma Yankelovich y Partners, según el cual “el 75 por ciento de las mujeres encuestadas favorecen inversiones seguras incluso si eso implica un retorno mucho menor”.

Las mujeres son más persistentes. Ignites en el año 2006, afirmó que “las mujeres son más abiertas y siguen una estrategia constante a largo plazo en sus inversiones”. Con este punto coincide una investigación de The Business Journal: “Las mujeres como grupo están mucho más orientadas hacia la planificación. Muchas de las características femeninas hacen que las mujeres sean mejores en la planificación financiera a largo plazo”.

Las mujeres piensan más en el futuro. Las estadísticas dicen que las mujeres viven más años que los hombres, y por eso invierten y se preparan para vivir esos 15, 20 o 30 años más que les esperan cuando dejen de trabajar. Además se preocupan mucho más por el bienestar familiar y de los hijos que los hombres. Eso, unido a que estadísticamente ganan menos dinero que los hombres, les hace desarrollar una mayor astucia y buscar más la rentabilidad para poder así conseguir idénticos objetivos que los hombres pero partiendo de menos dinero.

Las mujeres carecen de oportunidades para demostrar su valía en el sector de las inversiones y algunas se desaniman, pero las que tienen la oportunidad de demostrar lo que valen, ganan por goleada: los fondos de inversión dirigidos por mujeres son más rentables, las mujeres gerentes tienen un sólido historial de rentabilidad, las mujeres evalúan los asuntos de negocios con una perspectiva más amplia y de arriba abajo. En el entorno de los negocios, las mujeres se preparan bastante más que los hombres pero hablan menos, son menos bocazas y no necesitan presumir de cuánto llevan ganado.

Los hombres miran más el corto plazo que las mujeres, e inciden en mayores costes y sobre todo en mayores equivocaciones. Además, los hombres pierden más cuando la Bolsa cae y ganan menos cuando la Bolsa sube.

Las mujeres no se cortan a la hora de pedir consejo si lo necesitan. Mientras para el 93% de las mujeres encuestadas es muy importante la confianza en el asesor y poder asegurarse que actúa en interés del cliente en lugar de en suyo propio, esas características de los asesores sólo son importantes para el 83% de los hombres.

Las mujeres son más prudentes al invertir. Según el profesor Harris Poll, en una investigación encargada por el broker americano Charles Schwab, el 48% de las mujeres son muy prudentes sobre la toma de decisiones en sus inversiones, el doble que los hombres. Tan sólo un 52% de las mujeres se consideran seguras de sí mismas sobre las inversiones a realizar, frente al 82% de los hombres. De esta forma, las mujeres invierten y los hombres acaban apostando. Fruto de ello es la búsqueda de valores más seguros en el caso de las inversiones femeninas.

Las mujeres investigan más y planifican mejor las inversiones. Según un estudio de la consultora internacional Goldman Sachs que pasa revista a los hábitos inversores de mujeres y hombres con importantes fortunas, resulta que las horas dedicadas por unos y otros para investigar la calidad de lo que van a comprar es mucho mayor en el caso de las mujeres (19,9 horas al mes) que en los hombres (sólo 9,3 horas al mes).

De acuerdo con un estudio realizado por la empresa NAIC en el 2000, las mujeres son más concienzudas e investigan más el mercado antes de invertir. Otro estudio de CondeNast demuestra que las mujeres dedican un 40 por ciento más de tiempo a investigar fondos de inversión antes de colocar en ellos su dinero.

Un informe del National Savings & Investment, de Londres, pone de relieve, por ejemplo, que el 40% de las mujeres que colocan su dinero en fondos de inversión huyen literalmente de los que invierten únicamente en Bolsa, exactamente el doble que los hombres en igual situación. Además, según los datos recopilados por Digital Look, los fondos en los que invierten las mujeres tienen carteras no sólo más equilibradas, sino más defensivas para tiempos de crisis bursátiles con acciones de sectores como alimentación, bebidas y empresas de ocio.

Por citar algunos ejemplos de pioneras y grandes mujeres y mejores inversoras, puedo citar a Abigail Adams (inversora en bonos gubernamentales), Victoria Woodhull (primera corredora de bolsa), Hetty Green “La bruja de Wall Street”, Isabel Benham (primera socia de una firma de bonos) y Muriel Siebert (reputada analista de bonos). Todas ellas desafiaron las convenciones sociales, lucharon por su libertad financiera y se hicieron un nombre y entraron en la historia de las finanzas. Os invito a indagar un poco más sobre su vida pues es muy interesante.

Después de todos estos datos, ¿sigues pensando que las mujeres sólo valen para hacer la compra? Podemos aprender muchísimo de ellas pues nos proporcionan varias lecciones que son útiles para todos los inversores, y que pueden resumirse en media docena de consejos: “Invertir a largo plazo, con un plan bien definido; no creernos muy listos ni asumir decisiones poco analizadas; no hacer experimentos con el dinero; buscar ayuda profesional adecuada si la necesitamos; no rotar las carteras en exceso; no mirar demasiado habitualmente la cartera de inversión; y no seguir las modas del mercado asiduamente”.

Yo, desde luego, lo tengo claro y por ello invito a todas las inversoras que lo deseen a participar en el blog, comentarme sus ideas de inversión o aportarme sus sugerencias y comentarios. Vuestro particular punto de vista femenino será fundamental y seguro que nos interesará a todos y nos ayudará a mejorar como inversores.




Publicidad engañosa de Google

Un regalo que acaba quedándose en nada o un claro ejemplo de publicidad engañosa.

Un regalo que acaba quedándose en nada o un claro ejemplo de publicidad engañosa.

Me cabrea enormemente cuando tratan de engañarme con la publicidad y los banners. ¿A tí no? Pues bien, Google acaba de intentar engañarme con publicidad engañosa.

Navegando por ahí, no mencionaré la página donde estaba colocado el banner, he visto un banner que decía claramente: Te regalamos 75 €. ¡Empieza ahora! Prueba Google Adwords.

¡Qué bien!, he pensado yo. Me regalan 75 euros para promocionar mi blog. Estupendo, voy a pinchar el banner. Y zas, me encuentro en una página donde descubro que todo es mentira. No te regalan 75 euros, te regalan un cupón que podrás hacer efectivo cuando hayas gastado 25 euros en Adwords. Puedes verlo en: http://www.google.es/adwords/coupons/

¿Por qué hablan de regalo cuando es un cupón promocional? Pero la cosa no acaba ahí, si vas bajando por la página, al final, muy al final, cuando ya te has aburrido de bajar el cursor, donde no quieren que se vea, aparecen unos términos y condiciones aplicables a la oferta.

¿Pero no era un regalo? En el banner ponía claramente REGALAMOS y no ponía nada de oferta, ni de términos, ni de condiciones, ni de cupones.

La publicidad engañosa es aquella que, de cualquier forma -incluida su presentación-, puede inducir a error a sus destinatarios o afectar su comportamiento económico. La ley también entiende por engañosa la publicidad que silencia datos fundamentales de los bienes, actividades, o servicios, siempre que dicha omisión induzca a error a los destinatarios.

Dicho en otras palabras, la publicidad engañosa es aquella que realiza afirmaciones engañosas, exageradas o falsas acerca del producto o servicio y que afectan al bolsillo del comprador y/o perjudican a algún competidor (práctica comercial desleal).

Formas de Publicidad Engañosa

Voy a indicarte algunas formas de publicidad engañosa, detallando algunos ejemplos y formas que son o pueden ser considerados (dependiendo de las leyes de cada país) como publicidad engañosa:

* Mensajes publicitarios que incluyen cláusulas “especiales”. Esas cláusulas pueden ser consideradas como limitación de la oferta poco clara y confusa para el consumidor, que queda totalmente sometido a la interpretación unilateral del vendedor o fabricante vulnerándose la buena fe y el justo equilibrio de las prestaciones en detrimento del consumidor. Google incluye dichas cláusulas en el supuesto regalo, así que es publicidad engañosa.

* Mensajes que incluyen expresiones ambiguas, desconocidas o con una pluralidad de significados que dan lugar al riesgo de que el destinatario interprete el mensaje en un sentido que no corresponde con la realidad. La cláusula donde Google dice “Los códigos promocionales no tienen valor promocional, y el introducir el código promocional solamente sirve para poder optar al crédito promocional asociado” es un claro ejemplo de lenguaje ambiguo y con pluralidad de significados.

* Utilización de letra pequeña, ilegible o diminuta en los anuncios, con la intención o no, que el destinatario no los perciba. Google no usa letra pequeña, pero como lo pone al final de la página, detrás de amplios espacios en blanco para que parezca que la página ha terminado y el usuario no siga bajando el cursor, casi equivale a un deseo de que el destinarlo no lo perciba, ¿no te parece?

* Utilización de mensajes que estimulan al comprador a tomar una decisión rápida pero que no se cumplen. Google te pone el formulario para que no pienses, para que lo rellenes, para que tomes una decisión rápida, sin haber leído las cláusulas al final de la página. ¿Eso no es engañoso?

* Inclusión del precio sin IVA en el anuncio, con la intención de que el destinatario vea un precio más atractivo o menor al de la competencia. Google no dice en ningún sitio si los 25 euros que tienes que gastar antes de recibir el “regalo envenenado” son con IVA o sin IVA. ¿Más publicidad engañosa?

* Omisión de datos fundamentales que puedan influir en la decisión del consumidor, por ejemplo, en cuanto a la peligrosidad, el precio completo, las condiciones jurídicas, etc. Google solamente pone en la página unos términos y condiciones incompletos, si quieres ver los términos y condiciones completos tienes que ir a otra página: http://www.google.es/intl/es/adwords/coupons/terms.html ¿Eso no es ocultar datos fundamentales?

* Realización de promesas que luego no se cumplen, intencionadamente o no. Google no te asegura que te den el bono si en el plazo de 31 días no has gastado los 25 euros que te obligan a pagar para darte tu regalo. Si pasan esos 31 días y no has gastado los 25 euros, tu regalo se queda en nada. ¿Eso es un regalo? ¿Eso es un código u oferta promocional? ¿Eso no será más bien una estafa por parte de Google?

* Presentación de mensajes publicitarios ante los ojos de los consumidores sin que éstos puedan identificarlos como tales. Por ejemplo, cuando el mensaje publicitario se presenta bajo la forma de mensaje informativo, artístico o creativo. Google presenta un banner donde dice que te regalan 75 euros, no te cuenta todo lo que viene después y no te dice que si no cumples los términos y condiciones te quedas sin “regalo”.

No sé si con esta entrada los abogados de Google se me echarán encima o no. Quizá mi blog deje de aparecer misteriosamente en el buscador de Google o mi pagerank quede reducido a cero o vete tú a saber. Me da igual. Están haciendo publicidad engañosa y es mi obligación moral denunciarlo. De cualquier modo, invito a Google a dar su opinión sobre este tema pues yo puedo estar equivocado. Si recibo alguna comunicación de Google respecto a esta entrada ya os contaré, pero hasta escuchar “su versión” para mí están haciendo una descarada publicidad engañosa, y os he dado mis razones, vosotros decidís.




En bolsa, no te fíes ni de tu padre

¿No te resulta chocante este gráfico? Es obvio que alguien está manteniendo los precios de forma artificial.

¿No te resulta chocante este gráfico? Es obvio que alguien está manteniendo los precios de forma artificial.

Escribo esta entrada pensando principalmente en inversores novatos o que se están iniciando en bolsa. Muchos de ellos, como carecen de conocimientos, se lanzan alegremente a buscar consejos por webs de bolsa, foros de opinión, etc. y acaban perdiendo su dinero y se les queda una cara de idiotas que no veas.

Hoy quiero recomendaros que andéis con los ojos muy abiertos si ya estáis operando en Bolsa o tenéis la intención de comenzar a realizar transacciones en los próximos meses. Debes tener muy claras dos cosas: la manipulación de mercados es un hecho indiscutible y el arte de convencer a las masas es fácil, ya sabemos lo manipulables que son. Por ello te doy el mejor consejo que puedo darte: En bolsa, no te fíes ni de tu padre.

Te pondré un ejemplo real: Hace poco la cotización de Zeltia, una de las acciones más famosas y seguidas de nuestro mercado se disparaba tras haberse distribuido a través del envío masivo de emails a distintos usuarios el rumor de que Novartis iba a lanzar una OPA sobre esta empresa a un precio muy superior al que estaba cotizando.

Este tipo de estafas se llevan a cabo en los principales foros financieros de todo el mundo y también se realizan por correo electrónico.

El estafador o estafadores suelen ser personas que ostentan un relativo prestigio y reputación dentro del mundo de los foros. Primero eligen un valor muy estrecho, con nominal bajo y poca liquidez, generalmente un chicharro y compran grandes paquetes de acciones de dicho valor durante varios días. Lo hacen con disimulo, intentando que no se note mucho y que no suba el precio. En cuanto se han hecho con una cartera decente (en cuanto a número de acciones se refiere) a bajísimos precios, están listos para actuar y engatusar a los pardillos.

Al día siguiente de terminar sus compras, realizan un análisis fundamental y técnico minucioso, con apariencia bastante profesional sobre la situación del valor y sugieren comprar acciones de la empresa a precios actuales en la apertura del mercado y hablando de posibles revalorizaciones que superan el 50% y pueden llegar a los tres dígitos. En ocasiones, incluso falsifican o se inventan datos sobre la empresa porque saben que poca gente sabe buscar esa información o que ni siquiera se van a molestar en buscarla.

Muchísimos inversores con poca experiencia se dejan engatusar por esta banda de estafadores y se lanzan al mercado a comprar acciones de dicha compañía a cualquier precio. Lógicamente, ante este fervor comprador el precio de las acciones comienza a subir, lo que aprovecha el estafador o estafadores (generalmente son grupitos de gente) para deshacer sus participaciones, vendiéndoselas a los inversores engañados a un precio superior al que las habían adquirido. A partir de ese momento, y siguiendo la lógica de que todo lo que sube artificialmente tiene que bajar, las acciones de la empresa comienzan a perder valor en el mercado dejando a los inversores incautos pillados en el valor. Cuando cunde el pánico venden a cualquier precio y muchos pueden haber perdido los ahorros de su vida por hacer caso a una recomendación que han leído por ahí.

La metodología de la estafa es siempre muy similar: normalmente lo realizan individuos que entienden de análisis técnico o fundamental y su sistema es bien simple. Realizan un análisis técnico convenientemente adornado con fundamentales y siempre sobre valores llamados “chicharro” que carecen de liquidez, de escasa capitalización y cuyo precio es fácilmente manipulable con pequeños volúmenes de dinero para luego colgarlo en los foros. Sus compinches hacen comentarios elogiando los análisis, dejando comentarios como que la apuesta es segura y diciendo que van a comprar. El novato, al ver que todo el mundo apoya la inversión, se lanza a comprar sin encomendarse ni a dios ni al diablo.

Te voy a hacer una pregunta: Si una persona sabe de bolsa, estudia un valor y está convencido de que tiene un potencial de subida tremendo… ¿Tú crees que va por todos los foros poniendo gratis su trabajo? Claro que no. Ponen ese trabajo porque saben que, si unos pocos pardillos se tragan la historia, harán subir el valor para ellos poder venderlo. Es lógica pura, ¿no crees? Nadie regala nada en esta vida.

Escogen valores muy estrechos, compran, después calientan el ambiente en todos los foros que pueden durante unos días y venden cuando compran los pardillos.

Uno no puede ni fiarse de las agencias con supuesta buena reputación. ¿No te has dado cuenta que muchas agencias recomiendan comprar un valor porque ellos lo quieren vender o viceversa? Si sabes buscar los datos en Internet te asombrará que recomiendan comprar mientras ellos están vendiendo como locos, y viceversa, aconsejan vender anunciando bajadas catastróficas para poder comprar al menor precio posible.

En otras ocasiones la clave de todo el proceso son las ventas en corto, esto es, cuando un inversor pide prestadas acciones a un bróker, las vende y espera devolver las acciones prestadas con las adquiridas posteriormente a un precio inferior. Se obtienen beneficios únicamente si el precio de las acciones cae, esto es, si se vende caro y se compra barato. Si el precio sube, deberá comprar las acciones de reposición a un precio superior al que las vendió y eso no le interesa así que se lanzan a enviar noticias y rumores negativos tanto en foros como por correo electrónico, en blogs, en páginas web y donde pueden.

Es increíble lo ilusa que puede ser la gente y que se crean todo lo que leen por el mero hecho de estar escrito. Mucha gente piensa que si algo está escrito es por que es verdad y no se dan cuenta que, en Internet, la información falsa, sesgada, interesada o poco fiable es el pan nuestro de cada día, y más en temas financieros, bursátiles o referentes a mercados.

Una realidad innegable es que el “spam” financiero ya ha influido algunas veces en las cotizaciones de las Bolsas. Un estudio realizado por investigadores de la Universidades de Dresden y de Mannheim, demuestra que mensajes basura en los que se anima a invertir en empresas que cotizan en Bolsa están influyendo directamente en el sistema financiero.

La estructura de estos mensajes basura es siempre la misma: no se anuncia ningún servicio ni producto, no hay ningún teléfono al que llamar ni sitio al que acudir. El mensaje advierte: “Lo primero que debe hacer hoy es coger acciones de la compañía XXX, ¡van a explotar mañana! ¡se esperan revalorizaciones del XXX%!”. A continuación, informan del precio aconsejado para comprar de las acciones, stop-loss, etc.

El bombardeo de estos mensajes, cuya información falsa se mezcla con información real sacada de sitios como Yahoo Finance o Google Finance, junto con el hecho de que sólo ofrezcan datos, sin querer vender nada, busca generar confianza en el receptor. Curiosamente, la emisión de estos mensajes, que suponen el 3% del spam mundial, se realiza en horario bursátil. ¿No te llama la atención que sólo se envíen mientras están abiertos los mercados? ¿No será porque no quieren dar tiempo a que la gente investigue o se informe un poco?

Quienes se aprovechan son los emisores del spam, que comercian con estas acciones para capitalizar las ganancias, y los llamados “receptores inteligentes”, que observan la circulación de estos mensajes e invierten siguiendo su estela, comprando a la baja cuando aparece el spam para esperar los picos provocados por usuarios ingenuos, que adquirirán las acciones al alza.

El mero hecho de que un número de gente siga consejos financieros que le llegan por e-mail, de emisores desconocidos y que nunca han solicitado, es relevante para la estabilidad del sistema financiero, considerando el potencial que pueden tener estos spammers para hacer circular rumores creíbles sobre problemas de solvencia en empresas y otras profecías como opas, nacionalizaciones, quiebras, etc. que lleven a efectos dominó con todas sus consecuencias.

Lo curioso del tema es que antes sólo teníamos que defendernos de los grandes tiburones para que no nos devoraran en los parqués, y ahora, además, tenemos que aguantar a estafadores que intentan hacer de aprendices de tiburones.

Animo desde aquí a todos los que tengáis blogs sobre bolsa y finanzas, e incluso a los administradores de los foros, que advirtáis a vuestros lectores de estas prácticas. Quizás entre todos podamos evitar que haya nuevos inversores que caigan en este tipo de estafas.

Mi consejo es que cada uno aprenda a valerse por si mismo en este mundo de timadores, mafiosos y demás “fauna” que pulula por la red. Duda de todo lo que leas, intenta contrastar la información, investiga, piensa si no puede ser un rumor intencionado y, sobre todo, no te lances a la piscina a ciegas ni inviertas todos tus ahorros.




España debe apostar por la educación financiera

La educación financiera genera riqueza

La educación financiera genera riqueza

Uno de los graves problemas que tenemos en este país es que la inmensa mayoría de los españoles tiene una educación financiera prácticamente nula. Da igual la edad que tengamos, nadie se ha molestado en darnos una mínima educación para gestionar nuestro dinero. Ni en la escuela o el colegio, ni en las universidades, ni siquiera en las empresas han apostado por la educación financiera de sus empleados. Y claro, así nos va. No somos analfabetos pero sí somos analfapobres.

La gente vive al día, por no decir malvive. Los que tienen trabajo tiran alegremente de las tarjetas de crédito o piden préstamos para irse de vacaciones o comprar el último modelo de coche. Los que no tienen trabajo viven como pueden viviendo generalmente de familiares, de la pensión de los padres, del paro (si todavía les queda) y no saben como salir del pozo precisamente por no tener ninguna idea de cómo se puede generar dinero como no sea trabajando para otros.

Por regla general una gran parte de las personas vive al día, sin pensar en el futuro, sin construir, sin saber como generar riqueza.

Algunos valientes se lanzan de cabeza al autoempleo como último recurso porque saben que trabajo no hay de momento, pero… ¡se tiran a la piscina sin tener ni idea de dónde se meten! Precisamente por no tener educación financiera no saben cómo invertir, cómo preparar un plan de negocio o como abaratar costes y optimizar beneficios. En esas condiciones, el que sobrevive en el mundo de los negocios, o es muy inteligente, o tiene una suerte enorme, o se ha molestado en formarse financieramente por su cuenta y riesgo.

Actualmente, casi en ningún sitio un españolito de a pie puede formarse adecuadamente para aprender a gestionar su dinero y sus recursos económicos. La mayoría de las personas tendrán que adquirir su educación financiera de forma autodidacta y eso entraña riesgos como cometer errores gordísimos por no tener a nadie que nos asesore o enseñe adecuadamente.

Es de suma importancia procurarse educación financiera, tanto que de ella depende en gran medida nuestro futuro económico. Debemos aprender el lenguaje del dinero para poder interpretar los mensajes que nos lleguen y en consecuencia saber qué camino seguir. Si en nuestras escuelas se enseñase la educación financiera que necesitamos para prosperar, las condiciones de vida de muchas personas serían diferentes.

Voy a poner un simple ejemplo: Inculcamos a un niño la necesidad de ahorrar aunque sólo sea un 5% de sus ingresos y no dilapidar todo (muchas veces en tonterías). Ese chaval, casi sin darse cuenta irá ahorrando e invirtiendo sus ahorros en activos que le generen rentas y cuando tenga nuestra edad su capital le permitirá reírse de la posibilidad de que reviente el sistema de pensiones. Simplemente ahorrando 5 euros mensuales desde pequeñitos, ahora podríamos tener más de un millón de euros en nuestra cuenta corriente. ¿Tú crees que con un colchón de un millón de euros me importaría que quebrara el sistema de pensiones?

Los gobernantes, salvo algunas loables iniciativas experimentales aisladas, no han caído todavía en lo que supondría incluir unas clases de educación financiera en los colegios. Las nuevas generaciones estarían mejor preparadas para gestionar el dinero, tendrían más dinero, harían más inversiones, pagarían más impuestos, las empresas serían más productivas, la calidad de vida mejoraría a pasos agigantados y la riqueza del país se multiplicaría exponencialmente en el momento que esos colegiales empezaran a incorporarse a la vida laboral.

Otro punto de ataque podría ser impartir formación financiera en vez de dar cursos de formación profesional a los parados. ¿Qué es mejor?, ¿enseñar a un parado a servir cafés para que pueda encontrar empleo como camarero o darle educación financiera para que cuando encuentre empleo sepa generar riqueza o conozca cómo crear empresas?

Podría estar horas dando ejemplos. ¿Habría sido posible el escándalo de las preferentes si los españoles tuvieran una básica, y digo básica, educación financiera? ¿Habría tantos desahucios si los españoles no hubieran vivido al día y les hubieran enseñado a ahorrar más y a dilapidar menos?

Los ciudadanos de este siglo se enfrentan a un doble reto: la necesidad de asumir mayores cotas de responsabilidad en el riesgo vinculado a decisiones financieras, y hacerlo en un entorno de creciente complejidad, importantes cambios socio-político-culturales, y enorme velocidad de innovación tecnológica.

Las preguntas obvias son: ¿cuenta el ciudadano medio con las herramientas necesarias para superar este reto? ¿su nivel de educación financiera es suficiente para tomar decisiones informadas o evaluar adecuadamente los riesgos?

Sin formación financiera, la globalización y todos los cambios socio-económicos y tecnológicos suponen un riesgo para particulares y colectivos.

Estoy firmemente convencido que si no se mejora la toma de conciencia en materia de educación financiera se van a presentar serios problemas económicos y sociales en el futuro cercano. La combinación de productos financieros sofisticados y la creciente responsabilidad individual en la toma de decisiones financieras conllevan que las personas necesitan una mejor comprensión de cómo lidiar con los mercados financieros. Las famosas “preferentes” y los miles de entrampados son la mejor prueba de lo que digo.

La vida es muy bonita cuando todo va bien, hay bonanza económica y todos tenemos calidad de vida; pero cuando las cosas se tuercen, cuando llega la época de vacas flacas, es entonces cuando la mayoría nos estrellamos contra la cruda realidad y, lo peor de todo, sin educación financiera, no sabemos como salir de esa crisis.

No prestamos atención a nuestras finanzas, por lo general, sino hasta que se presenta algún problema, pero si aprendiéramos a leer nuestras finanzas, a comprender que nos está diciendo nuestro dinero, a entenderlo y seguirlo de cerca para controlar sus movimientos y luego reproducirlo, podríamos, en principio, detectar en enseguida cuando algo esté mal y corregirlo, y luego fortaleceríamos nuestra capacidad y nuestros instrumentos de ahorro e inversión.

Adquiriendo conocimientos en finanzas y actuando con previsión nuestra economía se mantendrá saneada y podremos crecer, sólo a partir de reconocer el secreto de la educación financiera.

Todos podemos mejorar nuestras finanzas si mejoramos nuestra educación en este ámbito. Un país sano económicamente no es aquel que puede repartir riqueza a todos los ciudadanos, sino el que ha enseñado a los ciudadanos y les ha formado para generar riqueza.

El incremento del nivel medio en formación financiera de los españoles es el gran reto que debieran acometer los gobiernos que nos depare el futuro. La educación financiera vendría a ser una especie de “revitalizador” para la salud individual y conjunta del sistema. Junto a los beneficios obvios para el individuo, en términos de comprensión de la exposición al riesgo, diversificación o de mejor aprovechamiento de las oportunidades de inversión, introduce efectos positivos para el conjunto de la economía.

Ha llegado el momento de que todas las personas que tengan una básica formación cultural puedan tomar el control de su futuro financiero, y para ello será fundamental una sólida educación financiera y una serie de conocimientos a los cuales todos deberían poder acceder para cambiar su vida y la de sus descendientes.

En Estados Unidos, por citar un ejemplo, diversos programas de entrenamiento financiero han ayudado a los consumidores a aumentar sus ahorros (en promedio más de 1,500 dólares anuales) y reducir sus niveles de deuda (en promedio más de 2,000 dólares anuales). Más dinero ahorrado suele suponer tener que pagar más impuestos, con lo que el gobierno se beneficia y puede prestar mejores servicios a la sociedad y más reducción de deuda hace que el dinero circule más y mejor, la economía mejore y el país avance.

Si España como nación empezara a impartir educación financiera, estaría mostrando a los españoles el atajo que conduce a la riqueza. El mayor riesgo puede venir de no arriesgarse demasiado, porque de esa manera con seguridad el dinero va a continuar perdiendo valor simplemente a causa de la inflación.

La educación financiera debe contener en forma mínima los conceptos y aplicaciones concretas de hechos tan cotidianos e importantes como el ahorro, el presupuesto, la inversión, el gasto, la deuda, las obligaciones fiscales, la acumulación del capital, el dinero, la previsión, el riesgo, la seguridad y la oportunidad, vinculados todos ellos a las diferentes necesidades humanas en un contexto social, político y cultural determinado. También se podría orientar a la población respecto al papel del presupuesto como criterio organizador de los ingresos, la necesidad de hacer circular el dinero y los beneficios de la planificación a corto, mediano y largo plazo.

Algunos afortunados han tenido suerte y han tenido padres que les han inculcado lo más básico sobre cómo manejar las finanzas, otros más afortunados todavía provienen de familias adineradas que enseñan a sus hijos desde pequeños a navegar por el mundo de las finanzas, pero la inmensa mayoría de españoles seguirán siendo analfapobres mientras el gobierno no tome medidas en el asunto.

Yo no le veo más que ventajas a que España apueste por la educación financiera, ¿tú no?




Tiburones comiendo pececillos

Consejos para evitar convertirnos en el aperitivo de los tiburones

Consejos para evitar convertirnos en el aperitivo de los tiburones

¿Nunca te has preguntado porque la bolsa se suele mover en forma de dientes de sierra? La respuesta es muy sencilla, los tiburones están constantemente comiendo pececillos o, más concretamente, comiéndose los ahorros y el dinero de los pececillos.

Si estás leyendo esto, seguramente serás un pececillo que se inicia en el mundo de la bolsa y quiere invertir unos ahorrillos con la idea de sacarles alguna rentabilidad. Voy a serte sincero: Tus probabilidades de sobrevivir son mínimas y lo más seguro es que acabes engullido en las fauces de algún tiburón. Solamente tendrás una pequeña posibilidad, pero sólo si eres astuto y te mueves como los tiburones y les copias la estrategia.

Entender cómo funciona la mente de un tiburón es fundamental para sobrevivir invirtiendo en la bolsa. Si eres un pececillo inexperto perderás dinero, pero a medida que te vas haciendo un pececillo inteligente, aprendes a moverte entre tiburones, y te llevarás todos los despojos que ellos van dejando en forma de beneficios. Por eso es tan importante aprender a nadar entre tiburones y saber moverse entre ellos, siguiendo la dirección que ellos siguen aunque nunca conviene ponernos delante de sus fauces.

Lo ideal es convertirse en un pez-piloto o en un pez-rémora. El pez piloto es famoso porque acompaña a tiburones, al parecer para alimentarse de sus parásitos y restos de comida. Su relación con los tiburones es prácticamente simbiótica: es rarísimo que un tiburón se coma a un pez piloto, y se ha visto a peces piloto entrar en la boca de tiburones para limpiar los restos de comida de sus dientes. Se llaman pilotos porque van delante del tiburón y parecen guiarlo. Las rémoras se alimentan de los restos de comida de sus hospedadores y además ganan la protección de éstos.

Da igual que decidas ser un pez-piloto o un pez-rémora, tienes que usar la técnica del tiburón, la técnica del depredador, que consiste en engañar. ¿El gran problema del tiburón? Que es demasiado grande y gordo, lo que origina que sus enormes movimientos de dinero acaban dejando huella en el volumen y por ahí es por dónde los podemos localizar nosotros.

La mejor forma de ver a un tiburón es observar los gráficos diarios. Cuando el avance del precio a lo largo de toda la jornada se deshace en la última hora estamos viendo entrar a la mano fuerte. Esto suele dejar velas diarias del tipo cuerpo minúsculo con grandes sombras por arriba y por abajo.

Para encontrar los movimientos de los tiburones, también llamados del dinero inteligente, utilizaremos fundamentalmente el hecho de que un tiburón es grande y gordo. Cuando se mueve deja un rastro enorme, incluso cuando lo hace con sigilo.

Las manos fuertes o tiburones tienden a coleccionar acciones poco a poco, lentamente, durante las fases de suelo. Hacen esto sin que se note demasiado. Mientras las manos débiles están vendiendo (lo que hace caer el precio a lo largo del día) la mano fuerte compra típicamente al final de la sesión (lo que deja el precio de nuevo en el punto de apertura).

Visto desde fuera por los pececillos inexpertos, prácticamente el precio no se ha movido aunque, en realidad, una grandísima cantidad de acciones han cambiado de manos. El pececillo desinformado ve un precio apático, sin interés, casi plano. Normalmente, en esta fase, aparecen todo tipo de noticias de malos resultados de las empresas y otros rumores que hacen que los enormes bancos de pececillos pierdan el interés por el valor y tiendan a deshacerse de sus acciones, que los tiburones acumulan encantados.

A esa maniobra de los tiburones se le llama o denomina acumulación. El precio está prácticamente congelado, pero el volumen, no sólo no es bajísimo como correspondería, sino todo lo contrario, es inusualmente alto.

Entonces los tiburones, las manos fuertes, compran sus últimos paquetes. Y lo hacen muy visiblemente, sin disimulos, descaradamente. Ponen una enorme cantidad de dinero encima de la mesa y comienzan a aparecer espectaculares velas verdes en los gráficos.

En ese momento empiezan a aparecer buenas noticias y mejores rumores en Internet, en las televisiones y en los periódicos. ¿No sospechas o adivinas quién las coloca ahí? Los pequeños pececillos no pueden resistirse, son tan incautos que no quieren perderse movimientos al alza como esos y las manos débiles comienzan a apuntarse a la subida.

Cuando el precio sube mucho, los tiburones, que son los grandes poseedores de las acciones, se lucran maravillosamente. Ellos ya se han hecho de oro a costa de los pececillos incautos. Saben que ha llegado la hora de retirarse, justo cuando la euforia se apodera de la masa compradora que continúa elevando el precio más y más rápidamente. Es entonces cuando los tiburones empiezan a ceder sus acciones a la muchedumbre, despacio, sin que apenas se note.

Ahora los precios se frenan. Día tras día las jornadas comienzan alcistas pero, inexplicablemente, el movimiento se contrarresta en las últimas horas del día, quedando el precio congelado, aunque en el volumen quedan huellas ¿Te suena? A esto se le llama distribución. Los tiburones están vendiendo acciones de forma escalonada haciéndose con los ahorros de los incautos pececillos.

Después de que los tiburones han distribuido sus acciones, cuando ya han acabado de comer y están saciados, la subida continúa un poco más pero sin volumen. Ya sólo las manos débiles y desinformadas están dentro del valor. Los pobres pececillos incautos han sido víctimas una vez más de los tiburones.

De repente, todo el mundo cae en la cuenta de que sus acciones no valen lo que cuestan. El precio se desploma. Los tiburones han ganado y los pececillos han sido devorados.

Una vez más, la historia se repite y se seguirá repitiendo. El dinero siempre fluye en los mismos sentidos. Los tiburones, una vez han comido, dejan pasar unos días esperando que crezcan nuevos pececillos y vuelven a empezar la maniobra de despiste, una y otra vez, dando buena cuenta de todos los bancos de pececillos inexpertos que van encontrando a lo largo del camino.

La inversión a medio plazo, por tanto, debiera ser el juego de descubrir tiburones y agarrarnos a ellos como rémoras. Si ellos tienen el dinero, ¿porqué no dejarles que muevan el precio a nuestro favor? Como pobres pececillos que somos, no ganaremos tanto ni comeremos tan bien como ellos, pero algo ganaremos y algo comeremos. Quizá algún día nos hagamos tan grandes y tan astutos como ellos y podamos convertirnos en tiburones.

En esencia, la estrategia se basa en encontrar valores que están listos para subir durante los próximos meses y apuntarse a la subida en cuanto comienzan a despertar, para abandonarlos cuando empiezan a perder fuelle o sus precios dejan de subir y empiezan a titubear.

No hay nada de predicción en este juego. Se observa el mercado, se localiza en dónde está entrando el dinero inteligente de los tiburones y se copia la estrategia. ¿Que los tiburones compran? Nosotros compramos ¿Que venden? Pues vendemos, y punto.

Si encontrar a los tiburones te parece difícil, sólo te puedo decir una cosa: no te preocupes ni te agobies. Los tiburones son grandes y gordos. Es relativamente sencillo encontrarlos y descubrir sus movimientos. Existen algunos indicadores que nos dan muchas pistas de lo que están haciendo los tiburones, vamos a ver algunos de ellos:

Indicador IVN

Este indicador (Índice de Volumen Negativo) refleja bastante bien los movimientos de las manos fuertes, porque precisamente se fija en los momentos en los que el volumen y el precio no se mueven a la par. Cuando el IVN está por encima de su propia media, las manos fuertes están comprando. Cuánto mayor sea el área comprendida entre el indicador y su media, significará que más rápidamente están absorbiendo acciones los tiburones.

Indicador Manipulación

Otro magnífico indicador de la actividad de las manos fuertes y débiles ha sido creado por el español Josep Hervás. Se llama Manipulación y es asombrosamente efectivo.

Su principio de funcionamiento, aunque no está basado en el IVN directamente, se basa en las relaciones entre precio y volumen. También detecta cambios en la direccionalidad del precio (giros bruscos) y distancia entre el cierre del día anterior y apertura del día actual frente a la distancia entre apertura y cierre del día actual.

La representación gráfica resalta en azul las compras y ventas de los tiburones y en color verde las de las manos débiles.

Para obtener este indicador y aprender más sobre él puedes visitar este enlace: http://sistemasdetrading.es/indicador-manipulacion-para-prorealtime/

Indicador Koncorde

Xavier García, conocido como Blai5, ha confeccionado el famoso indicador técnico Koncorde. Este indicador presenta con área azul al IVN sobre su propia media móvil. Del mismo modo, utiliza el IVP (Índice de Volumen Positivo, el indicador opuesto al IVN) para señalar en verde cuando compran y venden las manos débiles. Por último, añade una zona marrón a la que traspasa una media móvil roja que nos muestra la tendencia y señala buenos puntos de entrada y salida. Para más información sobre el Koncorde y para descargarlo, visita la web de Blai5: http://www.blai5.net/

Espero que este artículo te haya ayudado a comprender a los tiburones y, sobre todo, cómo podemos aprovecharnos de ellos para hacer crecer nuestras inversiones sin acabar “comidos” en el intento.




Regalo barato y original para San Valentín

Calendario del Amor y Calendario de Emoticones, dos regalos originales y baratos para San Valentín

Calendario del Amor y Calendario de Emoticones, dos regalos originales y baratos para San Valentín

Siempre he pensado que el día de San Valentín es un invento de las tiendas de regalo para sacarnos los dineros a costa de hacernos quedar mal si no compramos algún regalo a la persona que amamos. Por ello en esta entrada de blog te voy a hacer una propuesta que te permita ahorrarte quebraderos de cabeza, te permita no perder horas de tiempo buscando algún regalo original y sobre todo, te permita ahorrar dinero.

Solamente necesitas comprar un rotulador rojo o un rotulador negro, según sea el caso, y descargarte el PDF que te regalo para imprimirlo. Aconsejo imprimir el calendario en una cartulina para que quede más serio y profesional.

¿Qué regalar a tu novia, mujer, esposa o amiga?

Porque, sin duda, cada instante que se pasa junto a la pareja es de gran importancia y el día a día marca el destino de quienes se aman. Es por ello que presento el calendario del amor para regalar a las mujeres.

Se trata de un calendario que marca 365 días representados por la forma de un corazón. Un corazón que cada usuaria pintará de acuerdo con las referencias que aparecen debajo del calendario y que se encuentra dividido en cuatro partes que corresponden a: tiempo juntos, conversación, caricias/mimos y sexo.

De este modo, de acuerdo a como se haya desarrollado la relación durante ese día, se pintará el calendario. Verlo completamente rojo será, entonces, estar en presencia de un día ideal de amor, tiempo compartido, palabras y pasión.

Solamente necesitas descargarte el PDF de tamaño A3 y comprar un rotulador de color rojo. Si conoces algún amigo con una impresora A3 llévale el PDF para que te lo imprima en una cartulina blanca o, sino, puedes buscar algunas de esas imprentas rápidas baratas que te impriman una copia del PDF.

Si no puedes, imprímelo en tu propia impresora ajustando la impresión a tamaño A4 y ya está, la intención es lo que cuenta y a tu chica, novia, esposa o amiga le encantará.

Descarga aquí el PDF del Calendario del Amor

La persona amada podrá llevar la contabilidad del amor o de los días buenos y malos. Solo necesitas comprar un rotulador rojo o negro.

La persona amada podrá llevar la contabilidad del amor o de los días buenos y malos. Solo necesitas comprar un rotulador rojo o negro.

¿Qué regalar a tu novio, hombre, marido o amigo?

Porque no todos los días pueden ser buenos y, por suerte, tampoco todos pueden ser malos. ¿Qué te parece si le permites a tu hombre llevar una especie de estadística de cómo ha sido su año? Por ello presento el calendario de emoticones o emoticonos para regalar a vuestros hombres.

El calendario se presenta en formato de póster en tamaño A3 con los 365 días representados por un círculo amarillo. De esta manera, las opciones para calificar cada día son las siguientes: muy bueno, bueno, regular, malo y muy malo. Cada uno de ellos representado por un emoticono diferente que deberá ser dibujado sobre cada uno de los círculos con un rotulador negro.

Solamente necesitas descargarte el PDF de tamaño A3 y comprar un rotulador de color negro. Si conoces algún amigo con una impresora A3 llévale el PDF para que te lo imprima en una cartulina blanca o, sino, puedes buscar algunas de esas imprentas rápidas baratas que te imprima una copia del PDF.

Si no puedes, imprímelo en tu propia impresora ajustando la impresión a tamaño A4 y ya está, la intención es lo que cuenta y a tu chico, novio, esposo o amigo le encantará.

Descarga aquí el PDF del Calendario de Emoticonos

Espero que esta entrada de blog te haya sido de utilidad y, sobre todo, te permita ahorrar dinero. Como ves te regalo los calendarios para que los imprimas, pero si lo deseas, puedes hacerme una donación a través de paypal para ayudarme a sustentar este blog. Muchas gracias.




Nada es verdad, salvo alguna cosa

La preposición de moda: sobre, sobre, sobre, sobre...

La preposición de moda: sobre, sobre, sobre, sobre…

No me gusta hablar de política porque opino que la gran mayoría de políticos son unos sinvergüenzas… salvo unos pocos. Pero todo lo que está pasando está influyendo en el mercado español y me cabrea enormemente porque está afectando a la bolsa, a la credibilidad de España como país, etc. Por ello quiero aportar mi opinión porque es lamentable que la gente no tenga un mínimo espíritu crítico y no sepa hacer un somero análisis sobre todo lo que lee y escucha.

Lo primero que quiero decir antes de continuar es que el padre de un gran amigo mío me dijo un día una frase que se me quedó grabada a fuego: “Puede ser verdad y no haber sucedido”. Aquella frase encerraba una gran sabiduría porque desde entonces me planteo si será verdad lo que leo y si habrá sucedido realmente.

Dicho esto vamos a analizar algunas de las frases que han aparecido últimamente en los medios de comunicación.

Mariano Rajoy afirma: “Lo referido a mí y mis compañeros no es cierto. Salvo alguna cosa que es la que han publicado los medios de comunicación. O dicho de otra manera es totalmente y absolutamente falso.”

Lo primero de todo es que estas frases son un excelente ejemplo de esa lengua que yo llamo politiqués. Los políticos utilizan el politiqués porque es un lenguaje excepcionalmente rico en permitir hacer realidad el arte de decir algo sin decir nada ni comprometerse del todo.

Analizando la frase, o Rajoy afirma que es cierto lo publicado en los medios de comunicación o estaba el pobre tan nervioso que tuvo un pequeño desliz y dijo lo opuesto a lo que quería decir. Yo me inclino a pensar que es eso último y me pongo en su lugar porque siempre he tartamudeado y me he liado al tener que hablar en público. Algunas personas pensamos a tal velocidad que, en ocasiones, nuestros pensamientos superan a nuestra capacidad de hablar y como no hay sincronía entre lo que pensamos y lo que decimos, o bien tartamudeamos o bien decimos cosas que no son lo que queremos decir.

Por otro lado, más de media docena de personas de las que aparecen en los supuestos papeles del extesorero del PP Luis Bárcenas han avalado ya apuntes reflejados en la contabilidad manuscrita. En todos estos casos, los receptores no tenían nada que ocultar, ya que se trata de préstamos legales o pagos que incluso también aparecen en la contabilidad oficial del PP. Entre ellos no se encuentra ningún dirigente que, de haber asumido los pagos, estaría aceptando una conducta reprobable que podría conllevar además una infracción tributaria.

Dice el refrán que “cuando el río suena, agua lleva”. Pero también puede ser que alguien haya cogido una contabilidad verdadera y la haya “adornado” con supuestos pagos comprometedores a altos cargos. Quizá pueda haber algo de verdad en esos supuestos papeles, y digo supuestos por algo que considero de suma importancia y que diré al final de este artículo.

Por su parte, Ana Mato, Ministra de Sanidad afirma que “Siempre supe que mi exmarido y yo pagábamos los gastos. Tengo facturas”. Aquí la pregunta fundamental es: ¿antes o después de recibir los sobres? Si fue después de recibir los sobres, tenía dinero para pagar las facturas y pudiera parecer que lo ha pagado de su bolsillo o de su cuenta bancaria y estaría mintiendo por mucha factura que tuviera. Pero si no hubo sobres, entonces las facturas serán prueba de que lo pago ella.

Bárcenas afirma: “El cuaderno ni existe, ni ha existido. Y no es mi letra”. La inmensa mayoría de la gente cree que todos mienten, pero… ¿Y si es verdad? Toda esa supuesta contabilidad podría ser un burdo montaje realizado por algún becario enojado porque le han despedido o incluso podría ser un montaje de alguien que haya querido sacarle dinero a El País o también podría ser un elucubrado plan de la oposición para desestabilizar al gobierno o, puestos a rizar el rizo, pudiera ser un montaje del gobierno para distraer la atención pública de temas más espinosos y graves como el paro, la crisis, los recortes, etc.

Mi opinión es que debiéramos esperar a ver que dicen los expertos calígrafos sobre si es o no es la letra de Barcenas. Particularmente no me creo que nadie sea tan idiota como para llevar una contabilidad escrita a bolígrafo con su puño y letra habiendo ordenadores que permiten corregir, borrar, tachar, manipular, desvirtuar y adornar la realidad.

El Partido Popular va a emprender acciones legales contra “todos lo que han atribuido al PP conductas irregulares, los que lo hayan podido filtrar y a todos los que lo hayan publicado”.

Leyendo esto me pregunto: ¿A todos? No van a ganar para poner pleitos con eso de los incrementos de las tasas judiciales. No solo hay medios en España que se hayan hecho eco de la noticia, sino de todos los países habidos y por haber. ¿Van a demandar a todos? ¿Hasta a los que se aprovechan del sensacionalismo para dejar a España por los suelos? ¿A mí también me demandarán porque, al fin y al cabo, me estoy haciendo eco de las noticias?

Por su parte un exdiputado del PP afirma “hay dinero negro en los partidos”. “Es una hipocresía pensar que los partidos no tienen una financiación ilegal”, asegura el exdiputado y exsenador del PP por Pontevedra, Carlos Mantilla. Mantilla comentó que “es sabido de todo el mundo” que los partidos se financian con dinero negro. “Hay dinero negro en los partidos, casi siempre”, agregó durante un programa de la emisora Radio Galega. Poco tengo que decir a esto porque es una de esas verdades de Perogrullo. Todos suponemos o imaginamos que en toda contabilidad hay alguna cosilla rara, difícil de justificar o que roce la ilegalidad, pero eso no es nuevo. La pregunta primordial en este caso sería: ¿Por qué ha dicho Mantilla esas palabras? ¿Habrá algún resentimiento? ¿Será por echar más mierda al asunto? ¿O será que se cree conocedor de la verdad aunque sea diciendo cosas que todo el mundo sabe?

Por su parte, Hacienda le dice al juez que Bárcenas engañó con la amnistía. Otra cosa que puede ser verdad, o no. Supongo que algo habrá si Hacienda está tan segura, pero… nunca se sabe. Hacienda con tal de recaudar pasa por encima de quien haya que pasar y ya se sabe que todo es relativo.

Bárcenas, por su parte, sugiere que es un montaje de “alguien que accedió a la contabilidad”. Bárcenas ha añadido que está dispuesto a someterse “a cualquier prueba caligráfica y poligráfica necesaria para demostrar la falsedad de la publicación”, que atribuye a “una operación de acoso y derribo contra el partido y contra Mariano Rajoy orquestada por aquellos que no tienen otra forma de llegar al poder”.

Sinceramente creo que todo puede ser un gran montaje orquestado por alguien para vaya usted a saber qué ocultos fines. Ya he dicho que me parecía raro todo en esta historia. Los contables hace años que llevan la contabilidad A y B en los ordenadores y casi nunca en cuadernos contables escritos a mano. Es mucho más manejable ocultar la realidad B en un diskette o una memoria USB. Sigo diciendo que no debiéramos juzgar hasta que no hablen los expertos calígrafos, pero ojo, no vale cualquier experto calígrafo. Los expertos calígrafos del PP dirán que eso no está escrito por Barcenas y los expertos calígrafos del PSOE dirán justo lo contrario. Un experto calígrafo, dependiendo de quién le pague, puede inclinarse más a un lado que a otro (espero que ningún experto calígrafo se dé por aludido y me demande porque no menciono a nadie, si alguien se da por aludido, por algo será).

Otra cosa chocante es que esa supuesta contabilidad presenta incoherencias  mezclando datos supuestamente auténticos con datos supuestamente falsos. ¿Qué contable anota en una contabilidad B todas las cosas? Que yo sepa, nunca un movimiento que queda registrado en las cuentas oficiales de una empresa o partido político tiene también reflejo en una contabilidad oculta. Las contabilidades B recogen únicamente aquello que debe quedar oculto y nunca datos de dominio público. Una contabilidad B, por definición, es parca y reducida y nunca refleja operaciones que se lleven a cabo por transferencia bancaria.

Y por último, la gran pregunta de suma importancia que señalaba al principio de este artículo: ¿Y si todo esto es una nueva gran cagada de El País? ¿No podría ser que otro listillo de turno se la hubiera colado como le colaron la famosa foto de Chávez?

La publicación de una foto falsa del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, fue un tremendo error, y así lo admitía la rectificación que publicó el diario al día siguiente y que se titulaba “La foto que El País nunca debió publicar”. Una vez, aunque tardíamente, detectado que se trataba de la imagen de otro paciente, el diario la retiró de la web y paralizó la distribución de la edición impresa en todos los puntos de venta donde fue posible. Paralelamente se imprimió una nueva edición, sin la supuesta noticia, que llegó con retraso a los quioscos. El diario también publicó una nota en la edición digital en cuya versión definitiva se pedía disculpas a los lectores por lo ocurrido y se anunciaba la apertura de una investigación.

Yo me pregunto: ¿Será otra cagada de El País? Ya nos enteraremos, al final todo se acaba sabiendo. ¿Veremos otra rectificación en El País titulada “La supuesta contabilidad que El País nunca debió publicar”?

Por si acaso y como en estas cosas todo el mundo quiere demandar a todo el mundo, solo me queda tratar de emular a Rajoy y decir que de todo lo que he dicho en este artículo, nada es verdad, salvo alguna cosa.




Bienvenido al mundo de la bolsa

Compra tus primeras acciones y aprende de ellas

Compra tus primeras acciones y aprende de ellas

Si estás leyendo esto seguramente será porque eres novato y quieres iniciarte en el mundo de la bolsa. Tendrás algunos ahorrillos, más o menos grandes, y quieres empezar a ganar dinero comprando y vendiendo acciones.

El primer consejo que tengo que darte es que te tires a la piscina de cabeza y compres algunas acciones. Da igual cuáles, da igual su precio, da igual lo que te cobren en comisiones, todo da igual. Lo importante es que tengas tus primeras acciones. Compra las mínimas que te permitan comprar y punto.

¿Ya las tienes? Felicidades, ¡ya eres un inversor!

No creas que es una tontería comprar unas pocas acciones. ¿Sabes la cantidad de cosas que has aprendido por el mero hecho de comprar esas acciones? Ahora sabes lo que es un broker, lo que son las comisiones, lo que son los precios de compra y sabrás otro montón de cosas con el paso del tiempo. Sabrás por ejemplo lo que es un dividendo cuando te paguen el primer dividendo, sabrás si el broker te cobra comisiones por mantener las acciones, sabrás como va variando el precio de las acciones a lo largo del tiempo, como afectan las noticias al precio de tus acciones, etc.

La mejor forma de aprender es empezar y por ello recomiendo comprar algunas acciones porque así vas adquiriendo conocimientos que, con el paso del tiempo, irán valiendo su peso en oro. Da igual que pierdas dinero con tus primeras operaciones de bolsa, cada pérdida serán lecciones que estás recibiendo gratis para no volver a perder dinero en el futuro.

El segundo paso es empezar a ver las posibilidades que te permiten tus acciones. Analiza tu inversión desde todas las ópticas que se te ocurran. Hazte preguntas como ¿a qué precio tengo que vender para obtener beneficios?, ¿no me hubiera interesado usar otro broker distinto que cobrara menos comisiones?, ¿compré a un precio alto o bajo?, ¿qué rentabilidades voy obteniendo?, ¿qué hubiera pasado si hubiera comprado otras acciones diferentes en lugar de las que tengo?, etc.

Todos hemos pasado por esos pasos que son necesarios para aprender dónde nos hemos metido y para ir aprendiendo todos los trucos, sistemas y formas de sacar rentabilidad a nuestro dinero.

Aprender lleva tiempo, generalmente entre uno y dos años a no ser que te lo tomes muy en serio y dediques todo el tiempo que puedas a formarte. Lee libros de inversión en bolsa, asiste a cursos de bolsa (hay algunos gratuitos en Internet), experimenta con cantidades pequeñas o incluso plantéate usar una plataforma virtual para aprender a operar sin perder dinero.

Pero siempre tienes que arriesgar esas primeras acciones. No te valdrá de nada comprar y vender acciones en una plataforma virtual porque no estás arriesgando dinero real y sólo obtendrás parte de los conocimientos que necesitas. “La letra con sangre entra” dice el refrán y hasta que no tengas acciones reales no ganarás ni perderás dinero real. Cada pérdida es una dolorosa lección que te enseñará a ser mejor en el futuro.

Todos comenzamos un día a interesarnos por el mundo de la Bolsa y todos hicimos más o menos lo mismo y sufrimos los mismos pasos. La mayoría empezamos a leer la prensa económica, a entrar en foros y comunidades financieras y a seguir blogs tratando de encontrar el sistema mágico que nos hiciera hacernos ricos. Pero, todos sin excepción, sentimos de repente una sensación de acojonamiento paulatino hasta llegar a una repentina autoafirmación interna que nos hizo sentirnos insignificantes ante tan infinito océano de información económica.

Llega el momento que te das cuenta que, cuanto más sabes, menos sabes en realidad. Te das cuenta que esto es como una jaula de locos donde todos creen saberlo todo y nadie sabe nada. Te percatas que los análisis técnicos la mayoría de las veces no dejan de ser especulaciones del tipo “puede subir hasta X o bajar hasta Y”. Te das cuenta que algunos te recomiendan comprar hoy y mañana dicen que hay que vender como si el día anterior no hubieran dicho nada. Aprendes que no hay “adivinos” y que nadie puede predecir lo que hará el mercado. Aprendes muchas cosas. En ese momento empiezas a ser un inversor que se puede calificar como tal. Observarás que cada vez te equivocas menos, que cada vez sabes gestionar mejor tu dinero, que cada vez inviertes mejor y con más elementos de juicio y, sobre todo, vas desarrollando tu propio sistema.

Después dejamos de gatear para dar nuestros primeros pasos en esto de la inversión, y van llegando las ideas generales, las “verdades” que lentamente nos van simplificando las ideas y ayudan a iluminar tan oscuro laberinto. Entonces se llega al punto en que todo parece estar al alcance de la mano, empezamos a creer que este mundo es perfectamente dominable y que uno ya sabe cuál es su camino para ganar en esto de la Bolsa. Y así es hasta que el elemento fundamental de nuestras vidas hace gala de su poder, el tiempo y solo él, nos enseña que aún no hemos salido ni de la casilla de salida y la triste realidad nos muestra que quizás somos más novatos que al principio.

Las malas experiencias y el ir subiendo escalones de aprendizaje y conocimientos nos hacen cuestionarnos cuanto desconocemos y lentamente sentimos un escalofrío: ¡No sólo no sabemos nada, sino que le mercado hace lo que le sale de las narices! Todo apunta a que la bolsa va a subir y de repente baja de golpe sin previo aviso; y cuando todo se pone negro y las noticias negativas se acumulan, por arte de magia la bolsa sube.

Mis consejos son los siguientes:

Nunca dejes de aprender. Sólo con un conocimiento claro, seguro y profundo podrás ganar en esto de la Bolsa. La formación es el mejor activo en el que puedes invertir tiempo y dinero.

La Bolsa es un mundo de probabilidades. Olvídate de las verdades absolutas y huye de quien diga conocerlas.

Nadie conoce qué va a suceder en la Bolsa mañana. Ni Soros, ni Warren Buffet, ni el presidente de la FED ni el del fondo monetario internacional. Posiblemente sepa más el vecino del quinto que es medio analfabeto e invierte tirando un dardo contra la hoja de cotizaciones y comprando exclusivamente las acciones que le señala la punta del dardo.

No temas tu desconocimiento. El 99% de los que invierten junto a tí en este mundo de la Bolsa, no saben mucho más que tú. Dirán saber más o afirmarán que nunca pierden dinero, te aconsejarán que compres esto o vendas aquello, pero siempre serán opiniones interesadas que no tienen porqué ser verdaderas.

Aprende de los que sepan más que tú. Pero asegúrate de entender sus mensajes y separa el grano de la paja, seleccionando solamente aquellos conocimientos que creas que te aportarán conocimientos útiles para tu estrategia.

No subestimes las cosas simples. Ganarás mucho más y más fácilmente que con cosas que son muy complejas pero poco útiles. Un error muy común es empezar a utilizar veinte indicadores distintos y llenar los gráficos de rayas, líneas de soporte y de resistencia, etc. y lo único que conseguimos es que los árboles no nos dejen ver el bosque. Suele salir más rentable usar sistemas sencillitos como pueden ser los cortes de las medias móviles o comprar solamente cuando el estocástico esté por debajo de 20 y vender cuando esté por encima de 80.

Las acciones que están de moda, que aparecen continuamente en los medios de comunicación, o de las que todo el mundo habla, no presentan en general oportunidades de inversión interesantes. Si está de moda, es muy probable que esté sobrevalorada. Las empresas sólidas que ofrecen rentabilidades elevadas a largo plazo siempre están de moda.

Jamás te fíes de los rumores. El rumor de que una compañía va a realizar una operación financiera (una adquisición, una ampliación de capital o la entrada en un nuevo mercado) no es un buen indicador de compra. En los mercados financieros y en la bolsa, la información fluye muy rápidamente y muchas veces es falsa o está sesgada. La máxima de “comprar con el rumor, vender con la noticia” debe ser aplicada con la máxima precaución y cautela.

Tampoco se te ocurra comprar acciones de empresas que hablen bien de sí mismas. Todas las compañías tratan siempre de mostrar el lado positivo de sus decisiones estratégicas y de sus operaciones financieras: adquisiciones, ampliaciones de capital, entradas en nuevos mercados. Aun asumiendo que los gestores de las compañías siempre toman aquellas decisiones que maximizan la rentabilidad de los accionistas, en ocasiones cometen errores de cálculo o incurren en riesgos elevados. Que no te vendan la moto. Analiza cada afirmación desde distintos puntos de vista, escucha las opiniones que generan las noticias y profundiza todo lo que puedas.

Diversificar es la mejor estrategia de inversión que se puede seguir. El “no poner todos los huevos en la misma cesta” es un planteamiento que beneficia a todos los inversores, ya sean profesionales o particulares, de elevado o reducido patrimonio.

La inversión en acciones de compañías cotizadas en Bolsa se caracteriza por una elevada liquidez y mayor volatilidad frente a otro tipo de inversiones, pero también por una rentabilidad potencial superior.

La Bolsa permite un elevado grado de diversificación al poder combinar compañías de diferentes sectores, diversos ámbitos geográficos y de tamaños o características diversas. Acciones de “valor”, que ofrecen una elevada rentabilidad por dividendos, pueden ser combinadas con acciones de “crecimiento”, que ofrecen rentabilidad vía incremento de cotización.

Por último, la inversión mediante fondos o ETFs es una vía rápida y cómoda de diversificar una cartera sin necesidad de comprar acciones directamente en muchas compañías distintas, confiando en el criterio y profesionalidad del gestor del fondo o del ETF.

Invierte todo lo que puedas en renta variable. Esto que parece tan obvio, a efectos prácticos no lo es en absoluto, en un país donde existe gran ignorancia en temas financieros. Una planificación previa de cuáles son nuestros recursos económicos y que cantidad disponemos como líquido mensual y anual sobrante es prioritaria para saber cuáles son las perspectivas de crecimiento de nuestro capital. Si queremos acumular capital suficiente para que a largo plazo nos devengue ingresos pasivos suficientes como para vivir de las rentas, la inversión en renta variable es obligada.

Invierte siempre que sea posible a largo plazo. Desde el año 1950 hasta el 2002 han existido 20 etapas de caídas (bear market), caídas del 20% o más en el S&P 500. En el otro extremo, desde el año 1950 han existido diez etapas de subidas (bull market). Muchas de ellas han hecho ganar al mercado el 200% incluyendo la famosa etapa de Octubre de 1990 a Julio de 1998 con una subida impresionante del 302%. Es decir, las subidas han superado siempre las caídas del mercado en largos períodos de tiempo, existiendo una media histórica cercana al 12% de rentabilidad anual.

Invierte diversificando. Cualquier inversión entraña un riesgo inherente al mismo, pero si los activos que invertimos los repartimos en distintas vías, estaremos diversificando nuestro patrimonio y de forma inteligente minimizando los riesgos. Esta diversificación la podemos realizar por países, sectores de actividad industrial, monedas, etc. En lenguaje coloquial diríamos que pondremos los huevos en diferentes cestas.

Invierte promediando. Si periódicamente realizamos aportaciones pequeñas (por ejemplo mensualmente en un fondo de inversión), en vez de realizar una gran inversión única, está comprobado que nuestros resultados en la gran mayoría de ocasiones superarán a los de aquellos que pretenden controlar las subidas y bajadas del mercado con múltiples movimientos buscando sectores de éxito temporal.

Y por último y esto es lo más importante, ¡busca tu propio camino y tu propio sistema de inversión! Vete analizando tus errores y aprende de ellos. Deja de hacer las cosas que hagas mal y sigue haciendo las cosas que hagas bien. Al final tu sistema se irá perfeccionando a sí mismo y las operaciones buenas y rentables irán superando a las malas operaciones y, por tanto, ruinosas.

Pero sobre todo, como decía al principio, empieza de una vez y compra tus primeras acciones. Solamente así podrás empezar a funcionar.




Ni soy un criminal ni estoy tan gordo

¿Es una sensación mía o los bancos cada vez nos tratan peor? La respuesta, al menos desde mi punto de vista, está clara. Los bancos están consiguiendo un poder demasiado importante y ya se sabe eso de que el poder corrompe.

Me parece muy significativo el escándalo de las preferentes por citar un ejemplo. Y lo peor del caso es que tampoco veo demasiado interés por parte de los juzgados, de la justicia o del gobierno por encarcelar a nadie, ni por imponerles multas y castigos millonarios.

En el caso del gobierno lo entiendo. Los bancos les compran deuda y por eso pasan las cosas que pasan como que el país ande rescatando bancos y se dediquen a recortar gastos en sanidad, que permitan que el empleo siga en escalada libre o que las comunidades autónomas no dejen de generar gastos alegremente. Eso sí, los bancos no me los toquen y si hay que rescatarlos, se les rescata, si hay que venderlos por un euro como han hecho con el Banco de Valencia, se venden por un euro. Si hay que crear una Sareb para que se coma toda la mierda enladrillada a costa del contribuyente, pues se crea. Ya me gustaría a mi que mis malas decisiones como empresario fueran tratadas igual que se está tratando a los bancos.

Si los banqueros la cagan metiéndose de cabeza en una burbuja inmobiliaria se les rescata con dinero público y solucionado. Si yo meto la pata como empresario, me dan por saco, pero claro, yo no compro deuda al gobierno.

¿Consecuencias de la alfombra roja puesta en bandeja a los bancos? Pues que se vayan creciendo y cometan atrocidades como las de las preferentes. Así tenemos casos curiosos como un cliente con Alzheimer comprando preferentes (el pobre, obviamente, no recuerda haberlas comprado), un discapacitado sin ambas manos (que le fueron amputadas por un accidente de tráfico) firmando más preferentes (sí, he dicho firmando) o miles de viejecillos sin formación financiera siendo engañados por los bancos (ustedes firmen que ya verán que intereses más buenos se llevan…).

Luego pasan las cosas que pasan, como empleados presionados comprando acciones de Bankia por eso de apechugar para salvar al banco (perdiendo dinero, algunos todos sus ahorros) y ahora muchos de ellos se van a ver de patitas en la calle por los recortes de personal y de oficinas. Si tratan así a los empleados… ¿cómo tratan a los clientes?

Pues yo creo que nos tratan mal y voy a poner dos simples ejemplos sin ni siquiera entrar en el banco. Todos conocemos esas compuertas que nos hacen perder el tiempo lastimosamente y que se ponen a pitar en cuanto llevamos las llaves en el bolsillo.

Piensa el ladrón que todos son de su condición y, supongo, que por eso nos tratan como atracadores criminales. Es como si estuviéramos en el salvaje oeste y todos lleváramos una pistola en la cartuchera.

Los bancos nos venden que es por seguridad para que no haya atracos pero yo creo que piensan que todos estamos tan cabreados que vamos a entrar con el trabuco, no para atracar, sino para cargarnos a todos los empleados que podamos.

Particularmente desaconsejo pasar por el aro y dejar nuestras pertenencias en las taquillas que han instalado fuera al efecto. ¿Quién me asegura a mí que nadie se ha hecho una copia de la llave y no me va  robar todo lo que haya en la taquilla mientras yo estoy dentro del banco?

He leído que ya ha sucedido en varios supermercados que bandas organizadas han hecho copias de las llaves de las taquillas y que roban lo que pueden en cuanto ven dejar algo dentro de las taquillas. ¿Los ladrones van a ser tan tontos como para no aprovecharse de las taquillas de los bancos? Encima, aunque les viéramos robarnos las cosas de la taquilla nos daría igual, porque podrían hacernos burla, mofa y escarnio mientras las compuertas de seguridad nos impiden salir corriendo para agarrarlos del cuello con una mano mientras con la otra llamamos con el móvil a la policía.

Invito a juzgar mi gordura a los lectores

Invito a juzgar mi gordura a los lectores

Pero la gota que colmó el vaso fue entrando a una sucursal del banco del Santander y precisamente también ocurrió con las dichosas puertas de seguridad. Llegados a este punto debo reconocer que estoy gordo y que me sobra algún que otro kilillo, pero no tanto como para que una voz grabada me dijera cuando entré en la cabina: “por favor, entren de uno en uno”. ¿Se imaginan el rebote que me pillé?

Después de preguntar a varios empleados del Santander el motivo de la frasecita, y después de tener que aguantar sus risas, me contaron que han instalado unos sensores para impedir que las personas pasen de dos en dos y que si te aproximas mucho a la puerta el sistema piensa que hay dos personas y por eso suelta la frase.

Ignoro si eso será cierto, pero si es verdad lo que me han dicho, imagino que lo han hecho para impedir que podamos entrar en oleadas al banco a protestar o quizá sea para poder ir robándonos organizadamente de uno en uno a medida que entramos, no lo tengo claro.

Y todo este trato nos lo dan sin entrar todavía en el banco físicamente. ¿Se imaginan lo que nos espera dentro? Si fuera Sylvester Stallone podría exclamar eso de: ¡No siento los ahorros!




La estafa al promotor inmobiliario

Si fuera un buen estafador me aprovecharía siempre de las posibilidades que la situación de los mercados pone ante mí. Me vale con leer cualquier periódico para descubrir que la venta de pisos está por los suelos y que las inmobiliarias están deseando vender como sea y a quien sea con tal que tenga dinero para comprar un piso. Los estafadores medianamente avispados, y créanme que lo son y mucho, conocen la estafa del contrato de arras.

Para aquellos que desconocen lo que es un contrato de arras, diré que es un tipo de contrato privado, por el que el comprador de un piso entrega una señal a cuenta antes de formalizar la escritura, pero obliga a su vez al constructor a devolver el doble de la cantidad recibida si, por cualquier razón, acaba echándose para atrás y se niega finalmente a venderle el piso a ese cliente.

Lógicamente, en los tiempos que corren, con cientos de promotores que llevan meses sin ver aparecer por sus oficinas algo que se parezca a un potencial comprador, ningún empresario medianamente desesperado pondrá objeción alguna a la idea de firmar un contrato de arras. ¿Cómo voy yo a renunciar a vender un piso, con lo tremendamente jodidas que están las cosas?, se dicen a sí mismos en aquellas ocasiones en las que un cliente les insta a suscribir uno de esos contratos de arras.

Lo único que tenemos que conseguir es que todo pinte de maravilla para el constructor, diciéndole que le daremos un adelanto del 25 o 50% del valor del piso, haciéndole creer que necesitaremos el piso muy pronto en cuanto nuestra hija se case y por otro lado le diremos que lo vamos a ir amueblando para que todo esté listo y que los recién casados puedan empezar a vivir en él, con lo que será difícil que nos echemos atrás en la compra del piso.

Lo que el constructor no contempla es que siempre puede surgir una circunstancia imprevista, o quizás demasiado bien prevista por parte de otras personas, que puede llevarle a cambiar drásticamente de opinión. Llega entonces el momento en que se quedan sin vender la casa, y teniendo que perder además una buena cantidad de dinero. Y, encima, dando gracias de que el asunto no se haya puesto aún más embarrado de lo que ya estaba.

El núcleo central de esta original y dolorosa estafa se basa precisamente en la firma del contrato de arras y, en cuanto es firmado, el constructor ha firmado su propia sentencia.

El modus operandi es muy similar en todas las ocasiones. Una persona, casi siempre una mujer de cuidada apariencia y buenos modales y con generosos escotes para distraer la atención del constructor y hacerle bajar la guardia, se apea de un buen coche (el constructor no sabe que es un Mercedes o un Porsche alquilado y presupone que es una mujer adinerada). La mujer hace varias visitas, primero sola tanteado el mercado y en otras ocasiones acompañada de su esposo y en otros de una hija que se va a casar. Por fin contactan directamente con el promotor y le hacen saber de su interés por adquirir una vivienda. Desean hacerlo en un bloque o en un complejo ya parcialmente habitado por otras familias. Explica que tiene dinero suficiente como para pagar en mano la casa, pero que no puede escriturarla hasta cuatro o cinco semanas más tarde, y propone firmar mientras tanto un contrato de arras: ella entrega un 25 o 50% del valor del piso, que perdería íntegramente si finalmente no escritura la casa, y el constructor se compromete a devolverle esa cantidad, y otro tanto, si es él quien renuncia a la operación, cualquiera que sea la razón que pueda esgrimir.

Una vez suscrito el contrato privado, el matrimonio pide las llaves de la vivienda utilizando para ello cualquier excusa. Por ejemplo, que la casa es un regalo que le quieren hacer a su hija, que está a punto de casarse, y que pretenden irla amueblando para que la sorpresa sea completa el día de la boda.

El empresario, ignorante de lo que se lleva entre manos la aparentemente opulenta e intachable familia, no suele poner objeción alguna y les permite el acceso al piso pese a no haberse formalizado todavía la escritura.

La monumental y terrorífica sorpresa llega casi inmediatamente, cuando se entera de que el piso ha pasado a ser ocupado, de un día para otro, por una tribu de personas de apariencia lamentable y comportamiento vandálico que destrozan las puertas del ascensor, orinan en los rellanos,  llenan las zonas comunes de basura, vociferan como hinchas en el estadio de futbol, insultan o amenazan a los vecinos, llenan las paredes de la escalera de graffitis obscenos u organizan fiestas multitudinarias con la música a todo volumen de forma que los vecinos se ven obligados a llamar a la policía un día sí y otro también.

¿Comprarías un piso en este portal?

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El temor que atenazará en ese momento al promotor de las viviendas es más que comprensible. Los constructores afectados por esa estafa son conscientes en ese momento de que si esas personas siguen en el edificio, el resto de las viviendas jamás serán vendidas ni se les podrá dar salida nunca.

En tales circunstancias, lo único que le importa ya al empresario es sacarse de encima a esos maleantes, aunque sea a costa de perder dinero. Así, suelen renunciar a firmar la escritura y reintegran la cantidad entregada a cuenta, más otra parte idéntica, que es la que los estafadores se llevan como ganancia.

Los afectados quizá cuenten lo que les ha ocurrido a la policía, pero es muy difícil que lleguen a presentar una denuncia formal por ser una estafa difícil de demostrar y por temor a sufrir represalias por parte de dichos delincuentes.