Archivos mensuales: marzo, 2013

Ideas para protegernos de un corralito

El riesgo de un corralito en España, pese a ser poco probable, cada vez atemoriza a más ahorradores.

El riesgo de un corralito en España, pese a ser poco probable, cada vez atemoriza a más ahorradores.

Siempre intento ser responsable cuando escribo en el blog y procuro pensarme mucho las entradas y lo que voy a decir y cómo voy a decirlo porque hay gente que se toma las palabras escritas como información fiable y decide en base a ella. Hoy he decidido hacerme eco de los temores al corralito y aportar algunas ideas para proteger nuestros ahorros y, sobre todo, analizar los pros y los contras de cada decisión.

Basta con observar el número de consultas registradas por Google en las que se incluye el término “corralito” a lo largo de las últimas semanas en España. La conclusión es obvia: Estamos acojonados y, después de lo de que está pasando con Chipre, añadiría que con razón.

A ello se le une que en fechas relativamente recientes se admitió oficialmente el riesgo de ruptura de la actual zona euro. La incertidumbre se ha apoderado de un creciente número de ahorradores, temerosos de que esta posibilidad pueda llegar a materializarse. No en vano, la salida del euro conllevaría, muy posiblemente, a decretar algún tipo de corralito financiero para proceder a la conversión de los depósitos a una nueva moneda, ya sea un euro débil (por ser menos países) o la vuelta a las respectivas divisas nacionales según los estudios elaborados al respecto.

Hay mucha gente preocupada en la actualidad porque la economía se está haciendo muy compleja y como la educación financiera es más bien poca en España muchas personas están muy perdidas y, lo que es peor, no saben por donde tirar.

La cosa se agrava por momentos: tenemos el escándalo y perdidas que han causado las famosas preferentes, las caídas de las acciones de Banco de Valencia y de Bankia, la burbuja inmobiliaria se ha pinchado y muchos pisos han perdido más de un 50% de su valor, en Europa el deporte parece ser rescatar países y rescatar bancos, los depósitos ya no están tan asegurados como pensábamos, etc. Proteger nuestros ahorros y evitar que nos los roben poco menos que se está convirtiendo en un deporte de alto riesgo.

Voy a intentar responder a la pregunta del millón: ¿Qué podemos hacer para proteger nuestros ahorros? Como soy consciente que esa pregunta no tiene una respuesta clara, por lo menos daré algunas ideas para proteger nuestros ahorros o, al menos, minimizar las pérdidas.

Lo primero de todo es echar cuentas de todo el dinero que tenemos y diversificarlo lo máximo posible. Todo el mundo dice que al invertir hay que diversificar, pero más importante todavía es diversificar para proteger nuestros ahorros y no tenerlos todos en la misma cesta.

Imaginemos que tengo un millón de euros (¡que más quisiera yo que tenerlos!) ahorrados con duro esfuerzo, deslomándome a trabajar toda mi vida, habiéndome privado de todo tipo de cosas y que ahora veo en peligro. ¿Qué hago para no perder ese millón o al menos perder lo mínimo posible?

Lo más obvio y elemental es dividirlo por ejemplo en diez partes y diversificar cada una de esas partes en diversas inversiones. Por ejemplo, destinaría cien mil euros a comprar oro, otros cien mil a comprar acciones extranjeras, otros cien mil a comprar divisas diferentes al euro, otros cien mil los metería bajo el colchón, etc.

Así, por lo menos me aseguro que estoy diversificado. El oro puede bajar, me pueden robar los que he guardado bajo el colchón, las divisas pueden caer en picado, etc., pero sería rarísimo que todo ocurriera de golpe. Lo normal sería que unas decisiones incrementaran mis ahorros y otras los disminuyeran, así que al final saldría poco más o menos comido por servido. Así que ya lo sabes, lo primero de todo: diversifica todo lo que puedas.

Lo primero de todo sería meter cada una de esas diez partes en diferentes bancos mientras voy pensando que hago con cada una de esas partes. Como se supone que hasta 100.000 euros los depósitos están garantizados para cada titular en principio ya estoy jugando al despiste mientras pienso que hago con cada una de esas partes.

Mi primera opción sería llevarme algunos euros a casa por si las moscas. Llegados a este punto, mucha gente pensará que lo más práctico sería llevarse a casa todos los euros y meterlos bajo el colchón. Dejando de lado el riesgo de que puedan robárnoslos, la verdad es que la principal duda que tenemos es saber qué coño va a pasar con el euro. En el escenario de descomposición de la zona euro, no sabemos si el euro como divisa va a sobrevivir, si algunos países lo mantendrán o si cada uno volverá a su moneda original. En este último caso te quedarías con unos billetes en euros que probablemente sólo podrías darles valor cambiándolos en los bancos centrales al tipo de cambio oficial fijado por las autoridades. Pero piensa también que sería muy razonable tener algunos euros en casa para tener cubiertas las compras de dos o tres meses en cuanto a necesidades básicas se refiere. Si en España hay un corralito, no nos dejarán sacar el dinero de los bancos o nos limitarán la retirada de efectivo de los cajeros. Además, seguramente no nos admitan que paguemos las cosas con tarjeta, así que sería bueno tener dinero para aguantar un par de meses como mínimo.

Una segunda opción con otra de nuestras partes sería comprar lingotes de oro de poco peso, unos 10gr (aunque es una opción algo más cara por los costes de transacción). En todos los casos, en caso de no producirse el corralito entramos en riesgos de tipo de cambio o de caída del valor del oro. Así que tomar esta decisión es una apuesta muy personal, pero no creo que el oro caiga de golpe y si tenemos varios pequeños lingotes podremos ir vendiéndolos para ir satisfaciendo las necesidades básicas. Si somos extremadamente ricos tampoco estaría mal comprar algunos diamantes porque el oro o la plata podrían bajar, pero los diamantes es muchísimo más difícil que bajen porque hay pocos.

Una tercera posibilidad con otra de nuestras partes de la tarta, sería abrir una cuenta en el extranjero. Podemos aprovechar un viaje para hacerlo y abrir una cuenta directamente. Sin embargo ya puestos a buscar seguridad, puestos a abrir una cuenta, yo la abriría en algún país que no pertenezca a la Unión Europea, tipo Suiza o Andorra. Puestos a hacer corralitos, sería bastante fácil que los gobiernos de la UE se pusieran de acuerdo en “congelar” los fondos de los no residentes españoles en países de la UE así que mejor llevar el dinero al extranjero. Si no tenemos dinero para viajar tan lejos, siempre nos quedará el consuelo de abrir una cuenta en Andorra o Gibraltar.

Una cuarta opción, que además es relativamente sencilla y poco costosa, es invertir el dinero en un fondo de inversión (monetario preferiblemente) o simplemente en acciones. Aquí es importante una cosa, que tanto los fondos como las acciones que compréis no estén domiciliados en España. Lo ideal sería que estuvieran domiciliados en USA o Suiza. Tenemos miles de opciones donde escoger, desde fondos de inversión monetarios, ETF de todos los colores o empresas “relativamente estables” como Coca Cola. La principal ventaja es que sólo tenemos que tener una cuenta de valores en un banco o broker, da igual que sea español o no, y sentados desde nuestra casa compramos los activos.

El único problema que podemos tener es que al vender nuestras acciones o las participaciones del fondo, nos apliquen un tipo de cambio oficial a la divisa. En el peor de los casos, si España se fuera totalmente a la mierda, siempre podemos irnos vivir a otro país, abrir una cuenta y pedir el traslado y reembolso de esos fondos o acciones a la nueva cuenta.

Otra quinta opción, no tan beneficiosa, pero menos compleja, para asegurarnos que no vamos a perder poder adquisitivo, sería la opción de dedicar una parte de los ahorros a liquidar deudas. Si tienes préstamos o hipotecas puedes plantearte cancelar anticipadamente parte del préstamo o de la hipoteca. Así al menos nos aseguramos que si pasamos a la peseta no vamos a tener dolores de cabeza con problemas de conversión a diferentes tipos de cambio de activos y pasivos como pasó en argentina, entendiendo que si se produce un corralito en España lo más probable es que sea debido a que hemos salido del euro. Además, si nos retienen parte de los ahorros, el préstamo o la hipoteca seguirán ahí en forma de espada de Damocles pero reforzada porque tendremos menos ahorros y las mismas deudas. Todo lo que nos hayamos quitado de deudas será dinero que no nos quitará el gobierno (y además se vive mejor sin deudas).

Una sexta opción sería comprar acciones de empresas españolas. Estaríamos salvaguardados directamente porque seríamos partícipes de empresas. Pero ojo, si hubiera corralito o salida del Euro, las empresas españolas sufrirían muchísimo y sobretodo sus cotizaciones. Yo sólo me plantearía comprar acciones españolas que den buenos dividendos (tipo Bolsas y Mercados) porque por mucho que bajaran de valor, al menos los dividendos me resarcirían un poco de las pérdidas; aunque, desde luego, seria preferible comprar acciones de empresas que coticen y tengan la razón social fuera de España como, por ejemplo, Nestlé, Novartis, Roche, CocaCola, Pfizer o Msd, que cotizan en la bolsa suiza y la norteamericana.

Una séptima posibilidad sería sacar parte del dinero del banco en divisas distintas de euro (francos suizos, coronas noruegas, yenes, etc.) y guardarlo debajo del colchón. Cuantas más divisas diferentes mejor y preferiblemente ningún dólar porque la economía estadounidense también puede estallar cualquier día.

Una octava opción sería volver a los viejos tiempos. La mejor inversión actualmente es invertir en una casa de pueblo con tierras de labranza. Si hay un corralito casi volveremos a los tiempos de después de la guerra. Recordemos que los únicos que no pasaban hambre eran los que tenían jamón y chorizo y algunos sacos de trigo y patatas con un pequeño huerto. Ni los billetes ni el oro nos darán de comer. La vida en los pueblos es muy barata y, como seguramente acabemos todos quedando en el paro, nos vendría muy bien una casita en el pueblo y unas tierras para poner cuatro cerdos y algunas gallinas y un huerto y practicar la vida autosuficiente, mucho más sana y natural. Además, como parados forzosos, tendremos un sitio barato para ir a veranear.

Una novena opción sería invertir otra parte de nuestros ahorros en bitcoins. Nadie sabe como evolucionará el bitcoin aunque no ha dejado de subir de precio y tiene la inmensa ventaja de que es una moneda descentralizada que ningún país puede controlar. Muchas personas viendo la que se avecina han empezado a apostar por los bitcoins y en muchos sitios ya se puede comprar con bitcoins y los aceptan igual que cualquier otra moneda de curso legal. En estos tiempos inciertos que nos está tocando vivir no es nada tonto plantearse invertir unos cuantos euros en bitcoins (de los que ya he hablado en este blog).

Una décima posibilidad sería que me hicieras una donación a través de paypal para ayudarme a sufragar este blog. Como si hay un corralito lo más seguro es que todos perdamos mucha pasta, da por perdido un poco de dinero y dónamelo a través del botón de donaciones que tengo instalado en el blog. Así al menos te aseguras que me quedarán ganas de seguir escribiéndote y pueda seguir dándote en el futuro ideas para que protejas tus ahorros.

Por último y como última posibilidad, y recuerda que también hablo muchas veces de estafas en este blog, siempre nos queda la posibilidad de perfeccionar nuestro acento argentino. El corralito será un escenario nuevo e inesperado para los españoles, necesitarán alguien que les oriente, algún gurú experimentado. Ahí aparecerás tú, el profeta argentino, casi un dios ante sus ojos. Dirás a la gente que ya sufriste un corralito “en tu país”, que es una situación extrema de la cual es posible salir adelante, siempre y cuando sigan tus consejos (pasando primero por caja, eso sí). A poco que te lo curres verás cuan rentable puede ser la profesión de auxiliador de acorralados por los corralitos.

Y poco más te puedo contar, espero haberte dado ideas por si se diera el caso de un corralito en España. Personalmente dudo que lo haya, aunque cuando los políticos nos dicen que “en España es imposible que ocurra algo así” lo más sano es echarse a temblar y prepararse por lo que nos pueda traer el futuro, así que si tienes ideas y comentarios que aportar no te cortes lo más mínimo, estaremos todos encantados de escucharte.




¿Te beneficias del dinero social?

Es un dinero que tiene mil caras y normalmente está oculto hasta que lo descubres y averiguas como beneficiarte de él.

Es un dinero que tiene mil caras y normalmente está oculto hasta que lo descubres y averiguas como beneficiarte de él.

Si no lo sabes, la sociedad pone a tu disposición un montón de dinero y, a poco que te muevas, puedes beneficiarte muchísimo de ese dinero que no pertenece a nadie y pertenece a todos. Es un dinero que tiene mil caras y normalmente está oculto hasta que lo descubres y averiguas como beneficiarte de él.

No es un dinero que puedes coger y quedarte con él para meterlo en el banco sino que es un dinero más bien virtual del que puedes beneficiarte. Unas veces se manifiesta en forma de ahorro que consigues, otras veces puede aparecer en forma de dinero que te prestan y otras veces puede ser simplemente no tener que pagar por realizar una actividad.

Voy a proponerte algunas ideas de cómo puedes beneficiarte de ese dinero social. Es un buen momento para plantearte cómo ahorrar dinero sin dejar de hacer las cosas que haces habitualmente. La respuesta está en usar el mayor capital que tiene la sociedad digital en la que vivimos: la sociedad en sí misma. Aquí tienes algunas ideas sociales para hacer tu vida un poco más económica y, a la vez, social.

Intercambio o trueque de servicios

¿No conoces los bancos de tiempo? Hay muchos en España, te explicaré con un ejemplo como funcionan.

Imagina que un electricista, un fontanero y un mecánico están apuntados a un banco de tiempo. El electricista necesita cambiar el aceite de su coche y se lo lleva al mecánico que se lo cambie gratis (con la condición que el electricista aporte el aceite y el filtro del aceite o se lo pague al mecánico pues eso no es un servicio). En el banco de tiempo, el electricista deberá media hora de trabajo y el mecánico ganará media hora de trabajo. El fontanero es requerido entonces por el mecánico para desatascar una tubería del taller que se ha quedado atascada y el fontanero gana media hora de trabajo y el mecánico pierde media hora de trabajo. Luego el fontanero necesita poner un enchufe en su casa y llama al electricista para que se lo coloque (con la condición que el fontanero tenga preparado el enchufe y el cable necesario o pague al electricista su valor porque eso tampoco es un servicio). En el banco de tiempo el electricista gana media hora de trabajo y el fontanero la pierde de su saldo.

Como vemos, tres personas distintas han hecho tres trabajos para tres personas diferentes pero todos se han beneficiado de su media hora de trabajo y al final nadie debe nada a nadie. En vez de cobrar por lo que saben hacer, lo hacen gratis a cambio de que otros hagan para ellos otras cosas que los primeros no saben o no pueden hacer.

Otro ejemplo sería el caso de que alguien dedique muchas horas a cambio de un servicio más complejo. Por ejemplo, un asistente social puede cuidar al anciano padre de un pintor tres horas diarias durante un mes, sin cobrar nada, a cambio de que el pintor le pinte el piso entero al asistente social.

En unos tiempos donde el paro cabalga a sus anchas y donde la gente tiene poco dinero los bancos de tiempo son una buenísima opción para ir tirando con la ventaja de que nos ahorramos el IVA de los servicios que nos prestan porque todos los servicios se prestan gratis.

Un banco de tiempo es un sistema de intercambio de servicios por tiempo. En él la unidad de intercambio no es el dinero habitual sino una medida de tiempo, por ejemplo el trabajo por hora. Es un sistema de intercambio de servicios por servicios o favores por favores. Propone la ventaja de fomentar las relaciones sociales y la igualdad entre distintos estratos económicos. Se plantea el uso de este tipo de economía para solucionar diversos problemas presentes en la economía de mercado, a modo de economías complementarias o mercados alternativos. Y lo mejor de todo es que Hacienda no puede hincar el diente.

Ahorro compartido

Tienes infinidad de opciones de ahorrar de forma compartida. Si ahorras unos céntimos aquí, unos euros allá y algunos billetes de propina, al final del año puede llegar a suponerte una cifra astronómica.

Un ejemplo son las iniciativas que promueven construir redes de WiFi social. La idea es compartir una parte de tu señal con otros clientes. A cambio, como estarás imaginando, tendrás acceso libre a la WiFi de otros clientes como tú. Tú prestas tu WiFi en tu parte de la ciudad y te beneficias de otras WiFis cuando te mueves por la otra punta de la ciudad.

Existen también los llamados clubs de compra o servicios de compra comunitaria. ¿Cómo funcionan? Negocian precios con mucho descuento con proveedores a cambio de vender determinada cantidad. Algo así como: “si os llenamos el teatro este fin de semana nos dejáis todas las entradas al 70% de precio”, y los dueños del teatro, sabiendo que con tanta crisis llenar el teatro es casi un milagro, contestan: “De acuerdo, aceptamos”. Publican la oferta y el ingente volumen de usuarios se va apuntando a ir al teatro hasta conseguir el objetivo marcado. Gana el teatro porque consigue llenarse, gana el club de compradores porque cobra una pequeña comisión y ganan los asociados al mismo porque sacan un buen precio y ahorran dinero que pueden dedicar a otras cosas.

No es lo mismo ir a comprar un televisor, que nos costará un ojo de la cara, que ir mil personas a comprar todas juntas mil televisores. El descuento que se puede conseguir puede ser de hasta un 50-60% en algunos casos.

Si te gusta viajar pero estás en el paro y no tienes ingresos puedes explorar la posibilidad de hacer couchsurfing. Consiste, básicamente, en que prestes el sofá de tu casa o una cama que te sobre a cualquier viajero de una red social de viajeros que quiera conocer tu ciudad. A cambio, tú podrás hacer lo propio. Ganas dos cosas: posibilidad de hacer amigos y de conocer lugares sin tener que pagar alojamiento.

También existen los clubs de conductores que se plantean compartir transporte. A todos nos gusta ir a trabajar en coche, pero además de ser caro y altamente contaminante, es una estupidez contribuir a los atascos de las grandes ciudades usando un coche para transportar a una sola persona. Para problemas así surgen iniciativas como los clubes de conductores: dices de dónde a dónde vas e intentas encontrar compañeros de viaje para abaratar costes. Cuatro o cinco amigos que se pongan de acuerdo en llevar cada uno su coche un día distinto supone mensualmente un ahorro enorme si lo comparas con llevar todos los días tu coche. Igual sucede con los viajes compartidos entre ciudades (con la ventaja añadida que tienes gente con la que charlar mientras se va despejando el atasco y así no matas el aburrimiento pitando al de delante)

Si sólo puedes ir en coche al trabajo muchas veces estás condenado a alquilar una plaza de garaje. Eso es un serio problema dado el abultado precio que tendrás que pagar, pero que puede tener una solución sencilla: si sólo usas esa plaza de garaje mientras trabajas intenta realquilarla durante las horas en las que estás en tu casa y la plaza está vacía. A su vez puedes alquilar tu propia plaza de garaje a una persona que trabaje por tu barrio mientras tú trabajas en la otra punta de la ciudad.

Para trabajar, te daré una idea más: el coworking ¿Qué es eso? Básicamente consiste en compartir espacios de trabajo generando sinergias. Se podría traducir como alquilar entre varias pequeñas empresas una oficina grande y bien ubicada, pagando así menos entre todos y, a ser posible, buscar negocios que puedan ser útiles al tuyo y viceversa. Es una buena manera de nutrirse entre todos y ahorrar.

Los emprendedores muchas veces empiezan buscando cobijo en un vivero de empresas, lugares llenos de despachos, generalmente de la administración pública, que se ceden a muy bajo coste a emprendedores y proyectos emergentes para que puedan desarrollar sus actividades. Disponen de lugares públicos compartidos como salas de reuniones y servicios comunes desde impresoras o fotocopiadoras a ADSL o WiFi compartida y asesorías económicas. Suelen ser un lugar ideal para que un emprendedor pueda disponer a bajo coste de recursos inalcanzables para alguien que empieza.

También se pueden alquilar en común almacenes para almacenar nuestras mercancías junto a las de otras empresas sin incurrir en el enorme gasto que nos supondría alquilar una nave industrial para nosotros solos.

Financiación social

Y, para acabar, tenemos a un emprendedor cómodamente instalado en una oficina comunal y barata. ¿Qué necesitamos ahora? Dinero, claro. Introducimos una nueva palabreja relacionada con el dinero social: crowdfunding. Esto es buscar financiación, pero no de un único capitalista, sino de multitud de donantes. Imagina que tienes una idea y la subastas y que hay gente dispuesta a aportar una pequeña suma de dinero para que la lleves a cabo. Imagina que necesitas 10.000 euros, pero nadie va a ponerte ese dinero en la mesa. Entonces buscas mil personas que pongan diez euros cada uno o diez mil que pongan un euro cada uno. Eso es crowdfunding.

Otro ejemplo de financiación social es la coedición de libros. Quizá te gusta escribir poesía pero cuando has pedido precios en una imprenta para publicar tu libro de poesía poco menos que has descubierto que tienes que empeñar el hígado para pagar la edición. ¿Pero qué pasa si os ponéis diez poetas de acuerdo y publicáis un libro en común? Cada uno aportáis un poco de dinero y así vuestro sueño de publicar se hace realidad sin que nadie tenga que asumir todo el coste. Además, os daréis a conocer como grupo de forma simultanea, con lo que el esfuerzo que hace cada uno para promocionar el libro revierte a todos los demás por igual.

Estas que he citado son sólo algunas de las múltiples formas que puede adoptar el dinero social y solamente he mostrado la punta del iceberg. Te invito a descubrir otras por tu cuenta y a compartirlas con todos nosotros.




¿Habrá que acuñar el término corralazo?

El primer corralito europeo: más leña para la crisis y la inestabilidad del euro.

El primer corralito europeo: más leña para la crisis y la inestabilidad del euro.

En Argentina acuñaron el término corralito para designar la restricción de la libre disposición de dinero en efectivo de plazos fijos, cuentas corrientes y cajas de ahorros impuesta por el gobierno durante casi un año hasta que se anunció oficialmente la liberación de los depósitos retenidos. Posteriormente este término trascendió a todos los países de habla castellana.

El objetivo que se perseguía con estas restricciones era evitar la salida de dinero del sistema bancario, intentando evitar así una ola de pánico bancario y el colapso del sistema. Se pretendía con dicha medida lograr un mayor uso de los medios de pago electrónicos, evitando así la evasión impositiva y provocar la bancarización de la población.

Ahora, con lo que ha pasado en Chipre imagino que el término corralito pasará a llamarse corral o incluso corralazo porque la cosa es más grave que un simple corralito, no sólo te bloquean el dinero en el banco, sino que además te lo devolverán notablemente mermado cuando te lo devuelvan.

Lo preocupante no es como tengamos que llamarlo, sino sus efectos a largo plazo. La primera pregunta que nos viene a la cabeza es: ¿Cuántos inversores van a seguir manteniendo el dinero en un sistema bancario que les acaba de retener casi el 10% de su dinero sin comunicárselo? No sé si alguno de esos sesudos economistas que rigen la economía mundial ha pensado en los efectos de la medida o si pretenden enriquecerse con la misma, pero está claro que han abierto la puerta a una masiva fuga de capitales cuyo destino, a priori, parece dudoso.

La cuestión es, en mi opinión, muy grave porque, después de llenárseles la boca a los europeos hablando de la importancia de la seguridad jurídica y de los contratos, la UE viola de forma flagrante sus propios compromisos. ¿No se suponía que en la UE estaban garantizados todos los depósitos hasta 100.000 euros?. Se suponía, porque la UE acaba de decidir que eso no se aplica a Chipre. Y la pregunta que surge de inmediato es: ¿Y si no pasa sólo en Chipre y empieza a pasar en otros países?

Es obvio que la cosa no acabará ahí. ¿Qué pasa si pensamos en el efecto contagio a todos los países que tienen problemillas económicos (por decirlo de alguna manera) como Irlanda, Portugal, España, Italia y Grecia? Creo que nadie ha caído todavía en la cuenta que han abierto la puerta a todo tipo de desmanes. Como todos sabemos, hecha la ley, hecha la trampa.

En Chipre han usado la excusa del rescate para robar a mano armada a los ahorradores un 10% de su capital. ¿Qué pasa, si por ejemplo, el Gobierno de España decide robar un 20% con la excusa de devolver el dinero del rescate bancario? No digo que vaya a suceder, pero… ¿quién podría impedírselo?

Tampoco importa mucho el porcentaje final que expolien a los pobres ahorradores. Se habla que se está negociando bajar el 10% para los pequeños ahorradores y subirlo para los ricos, pero da igual. Sea un 3, un 4 o un 8% el caso es que se está robando con total impunidad, lo llamen como lo llamen y utilicen la excusa que utilicen. ¿Qué culpa tiene el ahorrador de la buena o mala marcha del país? ¿Por qué siempre pagan justos por pecadores?

Tengo muy claro que han abierto la puerta a la fuga de capitales hacia otros destinos más seguros como puede ser el oro o los diamantes guardados bajo el colchón. Si mi dinero en el banco no está seguro, ¿no es mejor sacarlo todo por si las moscas e invertirlo en otras cosas? Quizá no gane tanto como en un depósito o si lo tengo invertido en fondos, acciones, o cualquier otro producto de inversión, pero al menos me aseguro que lo poco o mucho que tenga no se va a ver reducido por arte de magia de la noche a la mañana.

Luego está el tema de los mercados. Los mercados están esperando cualquier excusa para bajar, las primas de riesgo esperan cualquier razón para subir y cuando se les dan excusas tan buenas como lo que ha pasado en Chipre no hace falta mirar las páginas de economía para saber lo que está sucediendo en este momento en los mercados.

Por lo que respecta a la fuga de capitales, si los bancos ven como la gente acude en masa a retirar sus ahorros, ¿ustedes creen que van a hacer muchos préstamos? ¿Creen que la economía se va a recuperar con este tipo de cosas?

Pienso, y estoy firmemente convencido, que la UE va camino del desastre y la autodestrucción con tanta austeridad, tanta exigencia y tanta decisión arbitraria. Estamos en plena crisis, y además es una crisis de las gordas, pero como la UE siga haciendo lo que está haciendo no saldremos de la crisis nosotros, sino que igual salen de ella nuestros hijos o nuestros nietos. ¿Por qué no dejan de echar leña a la crisis y nos dan un respiro?




Regalos baratos para el Día del Padre

Es sencillísimo decir a tu padre que le quieres mucho de forma original.

Es sencillísimo decir a tu padre que le quieres mucho de forma original.

Un año más se acerca el Día del Padre y mucha gente tiene tan poca imaginación que se pone a buscar por Internet el regalo más original, más tremendamente rabioso o más caro que encuentre. Con tanta crisis y sabiendo que muchos presupuestos serán de lo más ajustado, aquí encontrareis unas ideas de lo más barato para regalar a vuestros padres.

Siempre he pensado que el Día del Padre es un invento de las tiendas de regalo para deshacerse de su stock de productos sacándolos al mercado. Navegando por webs que dan ideas de regalo solamente veo fomento del consumismo por todos sitios y, la mayoría de las veces, proponen regalos inútiles o despiadadamente caros para aquellos que tienen mala conciencia por no haber sido buenos hijos (como si comprando lo más caro se arreglara el haber sido mal hijo).

Pero también pienso que los padres se merecen tener un día especial y no está de más que les hagamos algún regalo porque se han ganado sobradamente el que un día al año nos acordemos de ellos y les hagamos un regalo por habernos dado la vida (entre otras muchas miles de cosas).

Yo, por desgracia, ya no tengo un padre al que felicitar en ese día tan señalado (me lo arrebató un cáncer) y quizá por eso valoro mucho más que antes este día tan señalado y el único regalo que puedo hacerle es acordarme de él y ofrecerle esta entrada del blog que espero leerá allí donde esté.

Para los que todavía tenéis padre os voy a sugerir algunas ideas baratas y económicas para regalar a vuestros padres.

Idea 1: ¡Decirles que les queréis un huevo!

Seguramente les arranquéis una sonrisa cuando abran su caja de regalo y encuentren un huevo dentro donde pone claramente que les queréis un huevo. La foto es lo suficientemente ilustrativa como para no tener que dar muchas explicaciones. Sólo necesitáis un huevo, un rotulador, una cinta de colores y un poco de pegamento. Gracias a huevoregalo.com por la idea.

Idea 2: Regálale un calendario de Emoticonos

Porque no todos los días pueden ser buenos y, por suerte, tampoco todos pueden ser malos. ¿Qué te parece si le permites a tu padre llevar una especie de estadística de cómo ha sido su año? Por ello presento el calendario de emoticones o emoticonos para regalar a vuestros padres.

El calendario se presenta en formato de póster en tamaño A3 con los 365 días representados por un círculo amarillo. De esta manera, las opciones para calificar cada día son las siguientes: muy bueno, bueno, regular, malo y muy malo. Cada uno de ellos representado por un emoticono diferente que deberá ser dibujado sobre cada uno de los círculos con un rotulador negro.

Solamente necesitas descargarte el PDF de tamaño A3 y comprar un rotulador de color negro. Si conoces algún amigo con una impresora A3 llévale el PDF para que te lo imprima en una cartulina blanca o, sino, puedes buscar algunas de esas imprentas rápidas baratas que te imprima una copia del PDF.

Si no puedes, imprímelo en tu propia impresora ajustando la impresión a tamaño A4 y ya está, la intención es lo que cuenta y a tu padre seguramente le encantará.

Descarga aquí el PDF del Calendario de Emoticonos

Idea 3: Regálale un vale por un abrazo

A buen seguro tu padre tendrá algún día malo y le vendrá bien que su hijo o hija le abracen y le digan que le quieren y le brinden su ayuda. Pero no tiene que ser necesariamente un regalo a entregar el Día del Padre así que… ¿porqué no le regalas a tu padre un vale por un abrazo y le sugieres que lo use cuando quiera?

Es tan sencillo como coger una hoja de papel y escribir un texto que valga por un abrazo para que tu padre pueda hacerlo efectivo cuando necesite un poco de amor y cariño de su hijo/a. Dile en el vale que sólo tiene que llamarte cuando lo necesite.

Idea 4: Regálarle un Diploma

Sólo tenéis que descargar el Diploma, imprimirlo, firmarlo por todos los hijos, enrollarlo como si fuera un pergamino con una cinta de colores y entregárselo a vuestro padre. También podéis estiraros un poquito y enmarcárselo para que quede más serio y oficial. Si no os gusta el texto podéis redactar vuestro propio texto. Lo importante es que vuestro padre vea que tiene unos hijos que se preocupan por él y se ponen a su disposición cuando sea necesario.

Descarga aquí el PDF del Diploma del Día del Padre

Y bueno, poco más puedo decir. Os he dado cuatro ideas a cual más barata para regalar a vuestros padres en ese día tan señalado. Lo único importante si todavía tenéis padres a los que hacer regalos es que les deis todo vuestro cariño y amor. El regalo en sí mismo es lo que menos importa, os lo aseguro.




Inventor de microsablazos, la profesión del futuro

Llegará el día que pretendan cobrarnos por respirar dentro de la sucursal.

Llegará el día que pretendan cobrarnos por respirar dentro de la sucursal.

Hace, muchos, muchos años, los bancos eran unos sitios donde te suplicaban de rodillas que les confiaras tu dinero y te pagaban intereses por tener el privilegio de mover tu dinero y sacar beneficios gracias a tu dinero. Hoy en día la cosa ha cambiado mucho, supongo que porque todos somos cada vez más imbéciles o porque tenemos una vena masoquista que hace que nos ponga cachondos que nos vayan robando poco a poco. Perdonen que sea tan sincero, pero no encuentro otra forma más suave de decir que somos idiotas.

A grandes rasgos, de pagar intereses por tener el privilegio de mover tu dinero han pasado a cobrarte por guardarte el dinero. ¿Vaya cambio, no? Hay que reconocer que han sido muy astutos y han sabido ir vendiéndonos la idea de que lo hacen para defender nuestros intereses y que ellos nos prestan servicios por los que tienen que cobrar algo. Su gran truco ha sido inventarse las “comisiones bancarias” y su gran excusa decir que son cantidades insignificantes.

Pronto, estoy convencido, algún banco empezará a cobrar por acceder a la sucursal con la excusa de que las baldosas se desgastan, que todos tenemos que contribuir a pagar la calefacción o el aire acondicionado de la sucursal o cualquier otra razón imaginativa.

Hoy en día nos cobran por casi todo. Hasta hace relativamente poco tiempo, muchas comisiones que figuraban en sus folletos de tarifas estaban en “letargo” y no las aplicaban. Ahora esas comisiones han sido activadas y pueden mermar seriamente la economía de todo hijo de vecino. El truco ha sido ir por pasos, minando nuestra moral e ir mentalizándonos poco a poco de que tenemos que pagar por todo. Van lentamente. Primero meten una comisión en el follero de tarifas, pero la dejan en letargo y no nos la aplican porque somos “buenos clientes” (eso sí, nos restriegan cada diez minutos que no nos la están cobrando). De esa manera vamos conociendo esa comisión y nos enteramos de su existencia pero nos alegramos que no nos la cobren porque somos buenos clientes.

Una vez que nos han mentalizado, de repente, sin venir a cuenta, empiezan a aplicarla. ¿Es que ya no somos “buenos clientes”? Nos dicen que sí, que seguimos siendo buenos clientes, pero que se ven forzados a aplicar la comisión porque lleva mucho tiempo en el libro de tarifas y ya la están aplicando los otros bancos. Las dos o tres primeras veces nos retrocederán la comisión cuando protestamos para que nos callemos, pero luego, cuando asumimos el robo a mano armada ya pasan de retrocedernos las comisiones y nos dicen que lo sienten o que el jefe les ha echado una bronca y ya no pueden retrocederlas o cosas similares.

¿No habéis caído en la cuenta que siempre culpan a otros? Cuando no son los otros bancos, son los jefes, o la situación actual, o la crisis o lo que sea, pero ellos van aplicando comisiones nuevas cada dos por tres.

Existen infinidad de comisiones: algunas entidades cobran por retirar o ingresar dinero en las ventanillas, por los apuntes en cuenta, por retirar efectivo en una oficina distinta a la que tenemos la cuenta, por transferencias, por descubiertos, por mantenimiento y administración de cuentas, por emisión o renovación de tarjetas, por disposición de efectivo en cajeros, por órdenes de entidades para adeudo de domiciliaciones y por gestión de recibos domiciliados, etc. No sigo citando ejemplos porque se podría escribir un libro bien gordo con páginas y páginas.

La voracidad de los bancos con las comisiones bancarias no parece tener fin. Aparentemente parece que las estrategias de los bancos divergen en muchas ocasiones. Unos aseguran que van a eliminar todo tipo de comisiones y otros se dedican en buscar nuevas formas de sacarnos el dinero. Pero, si nos damos cuenta, lo que hacen es eximirnos de ese cobro de comisiones a cambio de algo: no te cobran comisiones si domicilias la nómina o si solicitas un crédito o si haces algo que a ellos les conviene. Lo que pierden en cobrar comisiones lo ganan por otro lado y tan contentos.

Una vez que te tienen cogido por los huevos (por decirlo de alguna manera) van incumpliendo su palabra de no cobrarte comisiones o se inventan otras nuevas que nunca han prometido no cobrarte.

Las opciones que tenemos llegados a este punto son dos: o les mandamos a la mierda, retiramos el dinero y lo guardamos bajo el colchón o bien nos unimos a ellos.

Yo me adelanto a los tiempos y me ofrezco públicamente a cualquier banco que quiera contratarme como inventor profesional de comisiones. Soy tremendamente imaginativo y soy capaz de inventar para ellos las mejores comisiones y las más rentables y además facilitar las mejores excusas y sistemas para ir implementándolas poco a poco. Conozco el sector y la metodología que usan y puedo demostrar que puedo ser un eficientísimo creador de “microsablazos” (léase comisiones). Sin duda, una profesión con futuro la de inventor de comisiones bancarias, solamente tienes que convertirte en un anti-Robin Hood y robar a los pobres para dárselo a los ricos.




¿Análisis fundamental, técnico o racional?

Análisis racional: ese gran desconocido para la mayoría de los pequeños inversores

Análisis racional: ese gran desconocido para la mayoría de los pequeños inversores

Todos los días vemos comentarios curiosos en los foros porque mucha gente compra y vende acciones sin tener la más remota idea sobre las compañías en que invierten su dinero. El pardillo de turno lee un comentario de algún “guru” o lee a un analista que recomienda comprar y se tiran a la piscina sin mirar si la piscina está llena o si está vacía porque la están limpiando. Y claro, si la piscina está llena, lo peor que puede pasarnos es que nos demos un planchazo; pero como esté vacía, nos podemos romper los dientes, o podemos partirnos el cuello, o algo peor.

Así, en los foros vemos gente que hace preguntas ingenuas del tipo: ¿entonces voy a perderlo todo?, ¿pero no son profesionales, no recomendaban comprar?, ¿lo vendo todo o espero a ver si recupera?. Y lo peor del caso es que hacen caso al primero que opina a continuación, da igual que sea una opinión fundamentada o no, da igual que se base en análisis técnico o fundamental o se base en una teoría de las conjunciones astrales.

En el fondo la inmensa mayoría de los pequeños inversores son como una gran colmena de abejas atraídas por la miel o se sienten atraídos por la manada para no desentonar de su rígido camino, y poder sentirse cómodos y seguros en ella.

Empresas que han caído mucho, desde los 30€ hasta los 2€ actuales son una atracción incontrolable para muchos inversores que usan un razonamiento erróneo: si antes valía X y ahora valen mucho menos, está claro que ahora esta “infravalorada” (¿para qué van a preguntarse el porqué de esa grandísima bajada, verdad?). Lo contrario también es un poderoso imán, ¿cómo voy a perderme esa subida del 27% en un mes? Compro ahora mismo que algo ganaré (y justo compran cuando la subida ha terminado y el precio empieza a corregir).

Llegados a este punto nos preguntamos: ¿Cómo podemos evitar caer en esas trampas que nos tiende el mercado? ¿Cómo no quedar pillados como ha pasado a muchos con Banco de Valencia, Bankia o Pescanova por citar tres ejemplos?

Las dos respuestas, a priori, son el análisis fundamental y el análisis técnico. Son dos instrumentos que podemos utilizar en nuestro beneficio y que nos permiten jugar un poco mejor nuestras cartas. Pero tampoco son infalibles, vamos a ver el porqué.

El análisis fundamental no es perfecto, pero siempre deja pistas. Es lícito reclamar que las cuentas se presenten con total transparencia y veracidad, que los administradores se comporten éticamente, que las auditorías ejecuten su trabajo con independencia y honestidad, que los analistas sean profesionales y que los organismos de control y supervisión no estén comprados o manipulados.

Si todo lo anterior falla, lo que está fallando no es la bondad del análisis fundamental. Lo que está pasando es que estamos ante una pandilla de maleantes y eso no tiene nada que ver con el análisis fundamental o el análisis técnico.

En una cadena tan larga, con tantas personas implicadas, cualquier fallo puede mandarlo todo al garete. Las cuentas pueden haber sido trucadas o maquilladas, las auditorías pueden caer a veces en errores de todo tipo (de apreciación, de valoración, etc.), los analistas fundamentales pueden ser auténticos profesionales o ser tan novatos como el que lee sus opiniones, etc.

El análisis fundamental, de todos modos, da muchas pistas: un elevado endeudamiento, problemas de liquidez, deuda sobre ebitda, rumores relacionados con la empresa, problemas para generar caja, grado de exposición a mercados en crisis, etc.

Respecto al análisis técnico pasa un poco lo mismo, da pistas, pero tampoco son infalibles. Antes, cuando el análisis técnico era desconocido, era mucho más fiable que ahora. Antaño, un soporte o una resistencia eran eso, soportes y resistencias. Ahora solamente son posibles soportes y posibles resistencias. Como hoy en día todo el mundo sabe un poquito de análisis técnico cada vez va quedando todo más desvirtuado. Antes el precio rebotaba en una media móvil casi con seguridad, ahora, como todo el mundo sabe que tiene que rebotar ya no está tan claro que vaya a rebotar. Antes, un stop-loss era una seguridad, ahora un stop-loss ya no es una seguridad porque todos sabemos donde estarán colocados los stop-loss y podemos (o algunos pueden) barrerlos con una facilidad pasmosa. Cuando algo es de dominio público y todo el mundo puede ponerlo en práctica, deja de tener valor.

Estoy convencido que la profesión de analista técnico pronto estará obsoleta, por un lado porque todos sabremos de análisis técnico y no necesitaremos que nos digan lo que puede pasar y por otro lado por la propia evolución de las cosas. Ahora hay ordenadores que ejecutan órdenes de compra-venta a velocidades asombrosas, programas informáticos que detectan donde están colocados los stop-loss para hacerlos saltar y a continuación aprovechar las fuertes caídas para comprar y acumular, ordenadores que tienen en cuenta cien mil variables en cosa de segundos. ¿Qué analista técnico va a poder competir contra las máquinas?

No sé si habréis reflexionado sobre ello, pero ¿no os habéis percatado que cada vez más la rentabilidad y los aciertos están en hacer justo lo opuesto a lo que dice el análisis técnico?

Yo cada vez tengo más claro y estoy más convencido que la bolsa, en el fondo, es un juego de tahúres, trileros y aventureros. No hay nada más. Tenemos que tener la picardía suficiente como para no cegarnos con el análisis fundamental o con el técnico y aprender a cuestionarnos las cosas. Si somos conscientes que estamos rodeados por mentirosos, jugadores, estafadores, tiburones nos será más fácil salir con buen pie de esa jungla bursátil despiadada.

Yo propongo empezar a aplicar el análisis racional. Es otra forma más de trucar los dados a nuestro favor. El análisis fundamental y el técnico nos dan pistas, pero solamente con el análisis racional acabaremos trucando los dados al máximo a nuestro favor.

Como el término es nuevo (o al menos yo no he leído nada sobre análisis racional en ningún sitio) voy a explicar un poco en lo que creo que debe consistir el análisis racional.

El primer paso del análisis racional involucra la recolección y evaluación de datos (información). Dichos datos se pueden presentar de muchas maneras, datos de análisis fundamental, datos que facilita el análisis técnico, datos de opiniones que encontremos en los medios de comunicación, datos procedentes de rumores, etc. Todos esos datos pueden recopilarse de webs de bolsa, prensa económica, blogs, foros bursátiles, etc.

Una vez recopilados los datos, los analizaremos empleando la lógica, el sentido común, la experiencia y los iremos valorando como positivos o como negativos. Es como hacer una contabilidad de puntos positivos a favor de la inversión y puntos negativos en contra de la inversión.

El análisis racional conlleva cuestionarnos los datos, intentar comprobar su validez, contrastarlos con fuentes bien informadas, hacernos preguntas de todo tipo y desde todos los ángulos posibles. Razonarlo todo, masticarlo, dejarlo reposar un poquito, estudiar muy bien todas las variables de nuestra inversión: precios de entrada y de salida, stop-loss, beneficio deseado, riesgos, capital a invertir, rendimientos esperados, tener una estrategia correcta, etc.

Metemos todos los datos en la coctelera y los agitamos bien para hacernos una composición de lugar lo más acertada posible. Si los puntos positivos superan a los negativos, entonces invertimos. Si los puntos negativos superan por goleada a los positivos, entonces nos olvidamos de la inversión. Y si hay empate entre ambos, mejor no hacer nada y quedarnos cruzados de brazos, porque seguro que se nos han pasado algunas cosas negativas.

Dicho en otras palabras, hay que estudiar bien nuestras inversiones, analizarlas, no hacer caso de ningún consejo u opinión sin contrastarlo primero y emplear eso que yo defino como análisis racional y que solo he esbozado someramente aquí. Solamente así podremos trucar los dados a nuestro favor y salir con vida de la jungla bursátil sin haber perdido todos nuestros ahorros.

Y sobre todo, antes de tirarte a la piscina, comprueba que esté llena de agua. La salud de tu bolsillo te lo agradecerá.




Syncrovest, el sistema que bate índices y fondos

Así han evolucionado el Ibex y mi cartera de fondos

Así han evolucionado el Ibex y mi cartera de fondos

A principios del año 2012 tenía 6500 euros muertos de risa en una cartilla que no me rentaba ningún interés y decidí invertirlos en un fondo de inversión utilizando el Sistema Syncrovest. Ahora voy a mostraros los resultados de aquel experimento en mis finanzas.

Debo hacer una aclaración importante. Los datos que aporto no se corresponden exactamente con los movimientos que yo hice en el fondo, sino que se corresponden con los datos reales que tenían las participaciones del fondo en los días que se debiera haber hecho la inversión según el sistema. Yo obtuve en realidad una rentabilidad del 23,07% pero ello se debe a que yo conozco muy bien el sistema y sé cuando no aplicarlo a rajatabla para que mejore el beneficio. Por eso los datos que pongo en el análisis se corresponden con el valor real de las participaciones el día que debiera haber hecho la suscripción a efecto de que comprendáis mejor como funciona el Syncrovest.

En anteriores entradas de este blog he hablado sobre el Sistema Syncrovest, así que quizás sería conveniente que las leyeras detenidamente para comprender como funciona el sistema y sus posibilidades (al final del artículo tienes los enlaces a dichas entradas). Como el sistema es complicado, lo tengo mecanizado en una tabla Excel que me realiza todos los cálculos y me va diciendo cuanto dinero tengo que invertir o cuantas participaciones vender. Solamente tengo que configurarlo a principio de año con la cantidad a invertir y los datos fijos y, una vez hecho eso, ya solo me queda introducir el valor de la participación y dinero que voy a invertir en cada operación. El propio Excel me dice cuanto dinero invertir, cuanto dinero reservar y cuantas participaciones tengo que ir comprando o vendiendo.

A mi me gusta llamarlo Sistema Ferrari o Sistema Porsche porque de alguna manera funciona como un coche. Al arrancar vas muy despacito, pero a medida que vas metiendo marchas el coche va acelerando y cada vez vas más rápido hasta que vas a toda máquina.

Como he dicho antes, tenía 6500 euros y decidí invertirlos en paquetes de 250 euros cada quince días. En la imagen podéis ver como ha evolucionado el Ibex y como ha evolucionado mi cartera (fondo en este caso). Te invito a descargarte (descarga el PDF aquí) este archivo PDF para que puedas ver como he ido operando con el sistema, cantidades que he ido metiendo en el fondo, cantidades que he ido sacando, etc.

Las cantidades en negro son cantidades metidas en el fondo y rentabilidades positivas, mientras que las cantidades en rojo son las ventas de participaciones y las rentabilidades negativas. Creo que todas las filas y columnas se entenderán bien sin necesidad de explicación.

En concreto, he invertido en el Fondo Naranja Ibex35, que no es un fondo demasiado bueno, pero tampoco malo. Con otros fondos seguro que hubiera sacado más rentabilidad pero como conozco el Ibex, preferí invertir en un fondo que replicara un índice conocido que uno desconocido para mí.

Lo primero de todo, es preguntarse ¿qué hubiera pasado sí…? Un análisis debe ser lo más concienzudo posible. Por eso vamos a ver como estaba el Ibex cuando empecé y como está ahora.

El 2 de febrero de 2012 (día que empecé) el Ibex cerró en 8.772,30 y el 14 de febrero de 2013 (día que acaba mi análisis) el Ibex cerró a 8247,40. Como vemos el Ibex ha bajado casi 525 puntos. Salvo casos excepcionales, si hubiera invertido todo el dinero de golpe en acciones seguramente hubiera perdido ese 6,36% que ha bajado el Ibex.

En cuanto a precio de las participaciones del Fondo Naranja Ibex 35, el 2 de febrero de 2012 costaban 11,73 euros y el 14 de febrero de 2013 estaban a 11,72 euros. El valor de la participación es prácticamente el mismo, pero de todos modos, si hubiera invertido los 6500 euros de golpe hubiera perdido algo de dinero, concretamente 6 o 7 euros.

Sin embargo, utilizando el Sistema Syncrovest e invirtiendo 250 euros cada 15 días en el fondo, los 6500 euros se me han convertido en 7267,85 euros (6122,10 euros en liquidez + 1145,75 euros en participaciones). Como vemos, he obtenido un 11,81% de beneficio que equivale a 767,85 euros.

Lo miremos como lo miremos, el Sistema Syncrovest funciona muy bien. El Ibex ha bajado un 6,36%, las participaciones del fondo han bajado, poquísimo, pero han bajado, pero yo he obtenido un 11,81% de beneficio. Por eso afirmo que el Sistema Syncrovest no sólo es capaz de batir a los índices (el Ibex en este caso) sino también a los fondos (el Fondo Naranja Ibex 35).

El Sistema Syncrovest también puede utilizarse con acciones, pero en ese caso la cantidad a invertir debe ser mucho mayor por el impacto de las comisiones de compra y venta. En cualquier caso también da rentabilidad muy superior a las del mercado.

La principal ventaja del Sistema Syncrovest es que permite invertir en fondos con muy poco dinero. Si quisiéramos invertir en acciones, cualquier operación debiera ser al menos de 1000 o 2000 euros como mínimo para que las comisiones no arruinen nuestra inversión. Sin embargo, con los fondos de inversión podemos ir invirtiendo semanal, quincenal o mensualmente cantidades pequeñas. Yo hice paquetes de 250 euros quincenales, pero hubiera podido utilizar el sistema con 100 euros, o incluso 50 euros, pues los fondos permiten hacer aportaciones pequeñas de dinero y, además, no tienen las elevadísimas comisiones de compra-venta que tienen las acciones. Por ello lo recomiendo a tantos y tantos mileuristas que no tienen posibilidades económicas pero quieren ir ahorrando algo de dinero y sacarle una rentabilidad decente a largo plazo.

Otro tema muy importante a tener en cuenta es que el Sistema va gestionando nuestros ahorros y va comprando mayor número de participaciones cuanto más bajas están y compra muchas menos cuando el valor de la participación sube. En el archivo PDF que puedes analizar verás que desde el 17 de septiembre de 2012 he mantenido una liquidez media de más de 4000 euros. Podría haber ido usando esos 4000 euros para comprar acciones o para invertirlos en otros Sistemas Syncrovest paralelos y jugando a traspasar dinero de unos fondos a otros. Otra posibilidad hubiera sido, una vez tenía liquidez suficiente, empezar a invertir 500 euros quincenales en vez de los 250 euros que he invertido, con lo que las ganancias se irían multiplicando.

También debo advertiros que, como todo sistema, tiene sus riesgos y no funciona bien a corto plazo. El Sistema Syncrovest siempre funciona a largo plazo, pero a corto plazo puede dar problemas. En el PDF podéis ver que llegué a perder un 14,77% del dinero invertido el día 1 de junio de 2012 pero es lógico porque el Ibex en esa época estaba en sus mínimos anuales y hubiera perdido dinero de todos modos y daría igual que inversión hubiera hecho. Pero también es un sistema muy bueno, porque cuando a mediados de julio el Ibex volvió a coquetear con los mínimos yo ya solamente perdía un 6,07% y teniendo en cuenta que el Ibex estaba en mínimos no está pero que nada mal. En poco más de mes y medio el Sistema Syncrovest me permitió recuperar muchas pérdidas desde ese 14,77% hasta sólo el 6,07% para similares valores del Ibex.

De cualquier modo nunca estuve preocupado porque conozco el Sistema y sé que a largo plazo acaba funcionando. Además tiene la ventaja de que va administrando nuestra liquidez de una manera óptima para que nuestro beneficio sea el mayor posible pase lo que pase.

El Sistema Syncrovest es el mejor asesor financiero para invertir en fondos que puedes encontrar, otra cosa es que sigas sus consejos. El nunca te va a aconsejar que compres caro, todo lo contrario, te aconsejará, prudentemente, que vendas. Cuando el fin del mundo parece que está llegando, el Syncrovest se volverá ambicioso y te animará, incluso te gritará que compres, por que ese es el mejor momento para comprar, cuando la mayoría lo ven todo negro y venden a la desesperada.

Os dejo el PDF para que lo estudiéis y descubráis por vosotros mismos las bondades del Sistema Syncrovest y aquí tenéis los enlaces donde explico mejor como funciona el Syncrovest (aunque a mí siempre me ha gustado llamarlo Sistema Ferrari):

Introducción

¿Cómo funciona?

Ejemplo práctico

¿Demasiado complicado para ti?

Espero que la información os resulte útil y estaré encantado de responder vuestras consultas y comentarios.