Archivos mensuales: abril, 2013

¿Podemos mejorar el método Twinvest?

A priori, un Twinvest que vende y reinvierte beneficios y cuyo código twinvest esté basado en los precios máximos y mínimos de 52 semanas parece darnos el máximo beneficio, por lo que son dos mejoras imprescindibles respecto al Sistema Twinvest original.

A priori, un Twinvest que vende y reinvierte beneficios y cuyo código twinvest esté basado en los precios máximos y mínimos de 52 semanas parece darnos el máximo beneficio, por lo que son dos mejoras imprescindibles respecto al Sistema Twinvest original.

A grandes rasgos, por si no lo sabes, el método Twinvest es un sistema automático de inversión ideado por Robert Lichello para personas que no disponen de un elevado capital para invertir, pero tienen la capacidad de hacer pequeñas aportaciones (bien sean semanales, mensuales, trimestrales, semestrales, anuales, etc.).

El sistema Twinvest es un poco complicado por lo que conviene crearse un archivo Excel que nos automatice los cálculos de forma que sólo sea necesario poner los datos iniciales de configuración e ir poniendo el precio correspondiente para que el Excel se encargue de hacer todos los tediosos cálculos.

El sistema está indicado especialmente para invertir en fondos de inversión porque sin grandes capitales las comisiones de las acciones se comerían todo el beneficio. Pero si se desea y se dispone de capital el método funciona perfectamente con acciones porque al realizar compras grandes, las comisiones dejan de ser significativas.

Con pequeñas cantidades, es un buen método para personas que quieren invertir en bolsa pero no disponen de grandes capitales siempre y cuando las compras sean a largo plazo, porque en ese caso los dividendos van compensando con creces las comisiones pagadas a lo largo de los años.

El método Twinvest es perfecto para alguien con un horizonte temporal no menor de 5-10 años y funciona mucho mejor cuanto más lo mantengamos en el tiempo. Por lo tanto, es un método que funciona a largo plazo.

A diferencia del sistema DCA (dollar cost averaging), el método Twinvest compra menos cantidad cuando el precio está más caro, lo que es bueno, y compra más cuando el precio está más barato, lo que es mejor todavía. Falla un poco en épocas laterales y en las que le sigue una tendencia alcista, pero es bueno para mercados volátiles (en los que fluctúan mucho los precios).

Lo bueno del método Twinvest es que obtiene mejores beneficios cuanto más fluctúe el precio en el tiempo, es decir, mejor cuanto más volátil sea el precio de la participación del fondo o cuanto más varíe el precio de la acción si lo usamos con acciones. Lo que realmente hace este sistema es comprar más participaciones del fondo cuando éstas están más baratas y comprar menos cuanto más caras están, de ahí la importancia del código Twinvest que se utiliza en el método.

El importe mínimo a invertir todos los meses es la propia puerta de salida del método. Es decir, si en algún momento los cálculos del sistema te indican que debes invertir menos de dicho importe mínimo, querrá decir que tu inversión se ha triplicado, por lo que debes proceder a vender tus participaciones o acciones de inmediato y recuperar los beneficios.

Si deseas conocer como funciona el Sistema Twinvest y aprender un poco más sobre él, te invito a leer mi anterior entrada en este blog (pincha en este enlace).

¿Podemos mejorar el Sistema Twinvest?

Y ahora viene la gran pregunta: ¿Podemos mejorar el Sistema Twinvest?

Efectivamente, se puede. Vamos a ver algunas posibilidades.

Twinvest Plus: Twinvest que vende y reinvierte beneficios

Los principales problemas del Twinvest son por un lado que no vende nunca, con lo que dejamos de aprovechar los beneficios cuando el sistema lleva ganancias y, por otro lado, que conforme pasa el tiempo cada vez vamos invirtiendo menos dinero y vamos dejando más dinero en la cuenta remunerada, con lo que apenas obtenemos rentabilidad. Dicho de otro modo, los beneficios totales van decayendo aunque acabemos por salirnos al triplicar el capital.

Resulta obvio que si mejoramos el sistema para que venda cuando llevamos un determinado porcentaje de ganancias podríamos volver a empezar a utilizar el sistema pero con la posibilidad de reinvertir los beneficios, con lo que las ganancias futuras se disparan por los beneficios del interés compuesto.

El sistema Twinvest tradicional no vende hasta que no hemos triplicado el capital mientras que si vendiéramos cuando llevamos beneficios y volviéramos a empezar llegaríamos mucho más rápido a triplicar ese capital, por lo que está claro que la primera modificación del Twinvest es hacer que nos dé una orden de venta de acciones o de participaciones cuando alcancemos un porcentaje que nos marquemos.

Te lo explico con un ejemplo: invirtiendo 100 euros mensuales durante 10 meses y usando el Twinvest hemos llegado a tener 1100 euros. Como hemos invertido 100×10= 1000 y tenemos 1100 llevamos ganado un 10%. Si no vendemos no sacamos rentabilidad a ese dinero ganado, pero si vendemos, podríamos empezar el Twinvest de nuevo invirtiendo 110 euros mensuales en vez de los 100 iniciales. Es como utilizar el interés compuesto en el que, cuanto más inviertes, más ganas.

Twinvest MaxMin: Twinvest basado en los precios máximos y mínimos de 52 semanas

A lo largo del año (52 semanas) los precios pueden oscilar mucho. Tendría poco sentido comprar cuando los precios están en máximos por lo que debiéramos dedicar la mayor cantidad de dinero posible a comprar en mínimos anuales. ¿No sería bueno calcular el código twinvest en función de los precios máximos y mínimos de esas 52 semanas?

Modificando el código twinvest según vaya moviéndose el precio nos aseguramos de realizar las mejores inversiones a precios bajos e invertir lo menos posible cuando los precios están disparados en máximos anuales. Al subir el precio el código twinvest se hace mayor, lo que nos lleva a invertir menos y viceversa.

Twinvest Promedio: Twinvest basado en la media móvil o valor promedio

Es similar al twinvest basado en los precios máximos y mínimos de 52 semanas pero calculando el valor promedio para calcular el código twinvest en vez de máximos y mínimos.

Esta modificación va calculando el valor promedio y el código twinvest se va modificando en consecuencia de forma que se invierte menos cuando el promedio sube y viceversa.

Twinvest combo: Twinvest basado en la combinación de máximos y mínimos y valor promedio

El twinvest basado en máximos y mínimos anuales tiene unas ventajas mientras que el twinvest basado en el valor promedio tiene otras ventajas. ¿Os imagináis combinar las ventajas de ambos sistemas? Sin duda, en la mayoría de los casos, sería más beneficioso que usando cualquiera de los sistemas por separado porque se afina muchísimo más la compra. En este caso el código twinvest se iría recalculando tanto en función del promedio como de los máximos y mínimos anuales.

¿Comparamos las mejoras?

La mejor forma de ver si un sistema funciona mejor o peor es compararlo con los demás sistemas utilizando idénticos datos en todos los sistemas para ver cuál funciona mejor.

Para hacer nuestra comparativa supondremos que invertimos en un fondo de inversión para no tener que considerar las comisiones de compra-venta de acciones. Vamos a suponer también que a lo largo de cada año el valor de la participación oscila mes a mes como sigue 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 9, 8, 7, 6 y 5 euros. Para las distintas versiones del Twinvest, todos los meses invertimos 100 euros de los que inicialmente se invertirá el 75% y se dejará el 25% restante en efectivo. En el sistema DCA se invertirán los 100 euros en su totalidad pues así funciona el DCA. Suponiendo que todos esos datos son iguales año tras año durante 10 años. ¿Qué sistema funciona mejor? Vamos a verlo.

Utilizando el método DCA (dollar cost averaging), invirtiendo 100 euros fijos mensuales tendríamos invertidos 12.000 euros y tendríamos 1.841,3 participaciones compradas a un precio medio de 6,52 euros y el valor final del fondo sería de 9.206,35 euros.

Habríamos perdido dinero. Ojo que no digo que DCA sea malo, sino sólo que con esos datos utilizados para comparar habríamos perdido dinero.

Utilizando el Twinvest original o tradicional sin ninguna modificación, tendríamos invertidos 12000 euros y tendríamos 914,44 participaciones compradas a un precio medio de 6,04 euros y dispondríamos de un efectivo de 6.476,19 euros, con lo que el valor de nuestra cartera sería de 11.048,39 euros.

También habríamos perdido dinero pero menos que con DCA para esos datos concretos. La diferencia con el DCA es que tendríamos menos participaciones y más efectivo, por lo que si compramos acciones en vez de invertir en fondos, el DCA nos daría seguramente mejores resultados que el twinvest por los dividendos, ya que cobraríamos más del doble de dividendos a lo largo de los diez años.

Tampoco digo que el Twinvest tradicional sea malo, simplemente que para esos datos habríamos perdido algo de dinero aunque menos que con DCA.

Para poder seguir haciendo la comparativa, llegados a este punto y a consecuencia de las modificaciones realizadas en el sistema Twinvest, tenemos otros dos datos variables que debemos fijar para poder comparar todas las restantes mejoras. Cuando el Twinvest nos dé señal de invertir, invertiremos solamente el 30% del efectivo disponible como máximo y, además, la señal de venta de participaciones se dará cuando vayamos ganando un 50%.

Utilizando el Twinvest Plus, es decir vendiendo y reinvirtiendo beneficios, diez años después tendremos invertidos 12000 euros. Tendremos 9.612,04 participaciones con un coste medio de 6,72 euros y dispondremos de 59.545,55 euros de efectivo y el valor de nuestra cartera será de 107.605,74 euros. Vemos que la mejora respecto al Twinvest tradicional es espectacular, por lo que seguramente será buena también con otros datos. Por dicho motivo, a todas las restantes mejoras le añadimos la opción de vender que no tiene el Twinvest original.

Utilizando el Twinvest MaxMin, basado en los precios máximos y mínimos de 52 semanas tenemos invertidos 12000 euros igual que todos los demás. Pero con las modificaciones, tendremos 24.263,33 participaciones compradas a un precio promedio de 6,91 euros y 58.254,5 euros de efectivo, por lo que el valor total de nuestra cartera será de 179.571,22 euros.

Utilizando el Twinvest Promedio, basado en la media móvil o valor promedio, tendremos también una inversión de 12000 euros. Con las modificaciones, tendremos 4697,95 participaciones compradas a un precio medio de 6,73 y un efectivo de 319,98 euros, con lo que el valor total de nuestra cartera será de 23809,74 euros.

Utilizando el Twinvest combo, basado en la mezcla de la combinación de máximos y mínimos y el valor promedio, tendremos igualmente 12000 euros invertidos. Con las modificaciones, tendremos 24.242,69 participaciones compradas a un precio medio de 6,91 euros y un efectivo de 58.204,93 euros, con lo que el valor total de nuestra cartera será de 179.418,40 euros.

Utilizando el Sistema Syncrovest (del que también he hablado en este blog), con 12000 euros invertidos, tendríamos 22.407,58 participaciones a un coste medio de 6,59 euros y 63.983,52 euros en efectivo, con lo que el valor total de la cartera sería de 176.021,44 euros.

Para que no haya lugar a errores diré que los datos han sido elegidos totalmente de forma aleatoria y no se trata de datos elegidos ex-profeso para que alguna de las variantes del Twinvest dé unos resultados óptimos. También advierto que otros datos darían otros resultados totalmente diferentes pues cada mejora propuesta tiene unas características a las que les vienen mejor otros valores.

Pero como algún dato había que poner para poder hacer la comparativa he elegido esos como podría haber utilizado otros. Sobre todo quiero que veáis que las modificaciones son todas buenas y que compensa tunear, modificar o perfeccionar el Sistema Twinvest para que los beneficios sean mayores.

Actualmente estoy haciendo unos archivos Excel para cada una de las mejoras del Twinvest que he propuesto así que si os suscribís al blog ya os iré avisando cuando vayan estando disponibles.

Si a alguien se le ocurre alguna otra mejora para el Sistema Twinvest le invito a comentarla con todos nosotros pues las mejoras que se me han ocurrido a mi, pese a ser buenas, podrán mejorarse con absoluta certeza y a todos nos interesa mejorar cualquier sistema para ganar dinero siempre y cuando los beneficios mejoren y aumenten con respecto al sistema original.




¿Son fiables los patrones estacionales?

Estadisticamente los patrones estacionales parecen tener un cierto fundamento, pero... ¿son fiables?

Estadisticamente los patrones estacionales parecen tener un cierto fundamento, pero… ¿son fiables?

Invertir en bolsa es, muchas veces, igual que lanzar una moneda al aire. Lo normal es que unas veces pierdas y otras ganes. Es prácticamente imposible acertar siempre. Lo curioso del caso es que el mercado parece reírse de nosotros. Imagina que haces un análisis técnico perfecto y que te decides a comprar acciones de un banco y, de repente, pasa algo como lo de Chipre y todos los bancos caen en picado por temor a un corralito en España o que no estén asegurados los depósitos. Por análisis técnico la operación era perfecta, pero ya se encargará el mercado de que suceda algo para ventilarse tus ahorros.

Imagina que compraste Repsoles cuando descubrieron el yacimiento de Vaca Muerta pensando que iban a subir como la espuma a largo plazo y de golpe van y nacionalizan YPF o algo tan sencillo como comprar una aseguradora tres días antes de un terremoto.

Parece que el mercado está esperando agazapado a que metamos el dinero en bolsa para darnos un hachazo.

Cada vez nos parecemos más a alquimistas intentando convertir el plomo en oro o buscamos la piedra filosofal bursátil. El problema es que, en bolsa, la piedra filosofal no existe.

Son tantos los ingredientes que tenemos que poner en una receta bursátil para que nos salga apetitosa (léase ganancias) que, por muy buenos cocineros que seamos, siempre pasa algo. Cuando no se nos quema, nos pasamos con la sal o la carne queda cruda.

Los patrones estacionales son uno de los ingredientes de la receta por decirlo de alguna manera. Son de esas cosas que debemos conocer para tenerlas en cuenta por si se cumplen ya que la mayoría de las veces se suelen cumplir. No deben alejarnos de la única realidad en los mercados financieros: lo que todos conocen ya no sirve para tener beneficios superiores. Pero es como la pescadilla que se muerde la cola, también es importante conocerlos para poder adecuar nuestras estrategias de forma óptima.

Nunca olvidaremos que los patrones estacionales son solamente uno de los ingredientes de la receta, por lo que debemos utilizarlos con cuidado. Nos pueden ayudar a la toma de decisiones, pero no debemos operar únicamente basándonos en ellos.

Pero, ¿qué son los patrones estacionales en bolsa? Hay múltiples evidencias de que, a veces, el comportamiento del mercado está vinculado a diferentes fechas e incluso a determinados días del año, y estos patrones se observan en los parqués de la mayoría de los países.

El escritor Mark Twain aseguró una vez que octubre era uno de los meses más peligrosos para especular en bolsa, y que los otros eran todos los demás. Y tenía toda la razón, pero también hay algunos patrones que se acaban cumpliendo la mayoría de los años.

Uno de los más conocidos es el llamado patrón “Vende en Mayo” (Sell in May). Este patrón sostiene que el precio de los títulos permanece más débil durante los meses de verano que en los meses invernales. Si lo piensas fríamente tiene una cierta lógica. En invierno los inversores están calentitos en sus casas y tienen más tiempo para especular, mientras que en verano, cuando no son las vacaciones, es el tiempo caluroso el que invita a salir a la calle a refrescarse y se tiene menos tiempo para invertir.

También es muy común el patrón que suele observarse en los últimos días de cada mes y los primeros del siguiente, que engloba el llamado “intercambio del primer día” (first day of the month trade), que consiste en comprar y vender un índice en la primera sesión del mes y no volver a mover las posiciones hasta la jornada inicial del mes siguiente.

Desde el punto de vista histórico, tenemos dos meses negativos en el Ibex 35: julio y octubre. Por el contrario, el mes de enero es históricamente el más rentable. Y suele suceder año tras año a no ser que algún acontecimiento muy grande como una gran crisis haga variar esas estadísticas.

Encontramos meses donde estadísticamente es más fácil hacer dinero como son enero, abril, noviembre y diciembre, ya que la tendencia de los beneficios suele ser de pendiente positiva. Por el contrario, existen meses más complicados, como pueden ser febrero, junio o julio con tendencias con pendiente negativa. Finalmente, vemos también que los meses de verano (agosto y septiembre) suelen ser bastante planos en lo que a beneficios medios se refiere.

Podemos concluir que una estrategia rentable sería comprar entre julio y septiembre para vender en enero. La mayoría de los años se cumplirá dicho patrón y, aunque algún que otro año nos saldrá rana, a la larga acaba compensando con creces dicha estrategia.

Otros patrones muy curiosos son que febrero, agosto y noviembre son los meses que presentan una mayor volatilidad. El peor día del Ibex 35 suele ser el miércoles mientras que en otros mercados es el lunes. En cambio, casi todos los mercados coinciden en el buen día: los viernes.

Los lunes acostumbran a ser los días más volátiles, cosa lógica, al recoger las noticias del fin de semana. Los viernes, en cambio, son los días más tranquilos junto con los martes. Los últimos días del mes como los primeros suelen ser los de mayor rentabilidad.

El conocido como “efecto enero” es aquél según el cual hay que fijarse en la primera semana (las 5 primeras sesiones bursátiles) del año para saber cómo se moverá la bolsa lo largo del año. Si la bolsa registra ganancias al final de esos primeros cinco días, se dice que el año será alcista. Éste es quizás su concepto más estricto, porque con el paso de los años se ha ampliado o se ha variado hasta extender el efecto a todo el mes de enero, de modo que lo que se toma como referencia es el 31 de enero.

“Vende en mayo y vete” quizás sea el patrón bursátil más conocido por los inversores. Los anglosajones lo resumen en el dicho “sell in May and go away, but remember to come back in September”, es decir, “Vende en mayo y vete, pero recuerda volver en septiembre”.

Esta pauta es muy conocida ya que, estadísticamente hablando, el mercado se mueve mas al alza o a la baja en unas épocas que en otras y así el mercado suele hacerlo mejor de noviembre a abril y peor de mayo a octubre, por eso lo de “vende en mayo y vete”.

La pauta suele cumplirse, y son muchos los operadores que usan dicha táctica de los seis meses apoyándola con el MACD y adelantando o retrasando la salida según la tendencia.

Otra pauta muy conocida o patrón es el de “Comprar en Acción de Gracias y vender en Navidad” que se valora especialmente en Estados Unidos. Dicha semana no es una semana cualquiera para las bolsas porque el Thanksgiving Day (Día de Acción de Gracias) es una de las festividades mas importantes en EE.UU. y también es festivo en Wall Street, y el día siguiente es el Black Friday o viernes negro denominado así, no porque sean un mal día, si no porque se dice que los comerciantes pasan de números rojos a negros, al comenzar la temporada de compras navideñas.

Esa semana concreta tan especial en USA ha dado lugar a una pauta psicológica que viene a mostrar que, en las sesiones anterior y posterior a dicha festividad, los mercados son alcistas. De hecho, en los últimos 45 años los índices cayeron tan sólo en 8 ocasiones el día anterior al de Acción de Gracias y solo en 11 sesiones el día posterior fue bajista. Pero además a partir del Black Friday, esto es la última semana de noviembre suele ser abrumadoramente alcista y de ahí viene el dicho: “Compra en Thanksgiving y vende en Navidad”.

Por lo que se refiere a nuestro IBEX 35, la semana de Acción de Gracias ha sido alcista desde 1990 en un 71% de las ocasiones, con una subida media del 1,13% nada menos. En el propio día de Acción de Gracias (estando Wall Street cerrado), sube en el 94% de las ocasiones con una subida media del 0,8%, mientras que el día después sube el 76% de las veces. Algo similar ocurre con el Eurostoxx.

Otro patrón importante es el rally de Santa Claus que a su vez está muy vinculado al efecto enero. A finales de año suele darse un curioso efecto conocido como “rally de navidad o de Santa Claus”, una de las pautas históricas más fuertes que se han documentado en bolsa.

El rally de Santa Claus, se produce durante los últimos 5 días de mercado del año y los dos primeros días del año nuevo, debido a la confluencia de una serie de factores como motivos fiscales y de maquillaje, ya que muchas instituciones y fondos quieren aparecer totalmente invertidos y con los valores estrella a fin de año, aportaciones a planes de pensiones para desgravar, la inversión de los bonus de navidad, la reinversión de los dividendos y el propio efecto que es muy conocido y que se retroalimenta. Otro factor importante que influye en este efecto, tiene su origen en la necesidad de batir el benchmark que tienen los gestores para conseguir sus bonus a fin de año.

Por ejemplo si el benchmark a batir esta referenciado al S&P500, cosa habitual en EEUU, un gestor que vaya batiendo al S&P500 en el año querrá mantenerlo hasta el 31 de diciembre, pues ganará un bonus importante y en consecuencia, estará mas motivado a no arriesgar y replicar en lo posible al índice para mantener ese diferencial, comprando valores del S&P y vendiendo valores que están fuera del índice, esto es los mas pequeños.

Por el contrario, si no ha conseguido batir al índice pero está cerquita de superarlo, también intentará reorientar su cartera para replicar al índice, aunque por motivos contrarios, ya que temerá asumir más riesgo en los valores pequeños, por el miedo a perder más diferencial y quedar muy por detrás del benchmark, lo que podría suponerle perder el empleo.

Pero con la llegada de enero, se haya conseguido o no, hay que plantearse nuevamente conseguir el benchmark desde cero para el nuevo año, con lo que el apetito por el riesgo aumenta y los operadores tienden a ser vendedores en enero de los valores grandes que han comprado en noviembre y diciembre, con el fin de dedicarlo a los pequeños mas especulativos.

Este proceso entronca con una pauta muy bien documentada consistente en el llamado “efecto enero” (del que ya hemos hablado) según el cual, si la Bolsa registra ganancias al finalizar la quinta sesión del año respecto del cierre del anterior, el ejercicio será alcista y viceversa.

Hay numerosos estudios por los que se comprueba que, efectivamente, el efecto enero es algo real. Las cinco veces en que no se ha cumplido, han sido años de acontecimientos extraordinarios, como la crisis del petróleo de 1973.

La posible explicación a este fenómeno es que, como el ejercicio natural comprende del 1 de enero al 31 de diciembre, los inversores institucionales reajustan sus carteras de inversión conforme con sus expectativas para el año sobre la economía, los beneficios empresariales y los tipos de interés. De hecho, las primeras sesiones del año suelen caracterizarse por elevados volúmenes de negocio y compras o ventas de grandes paquetes de acciones por este motivo.

Teniendo en cuenta que hablamos solamente de una pauta o patrón y que puede no cumplirse, la forma de aprovecharla es comprando tres sesiones antes de la ultima de diciembre y liquidar al cierre del primer día de enero. Esta táctica tiene históricamente un acierto del 74% con una media de beneficio del 0,7%.

Para finalizar este artículo, sólo nos queda preguntarnos ¿son fiables los patrones estacionales? La respuesta es que no siempre, pero estadística e históricamente sí que suelen ser fiables en un elevado porcentaje así que debieran ser tenidos en cuenta a la hora de planificar nuestras inversiones.

En Bolsa no hay normas fijas y son muchos los factores que influyen en un momento dado, por lo que no podemos esperar que las pautas o patrones se cumplan al 100%, pero los porcentajes están ahí y cualquier ayuda que nos sirva para tener mas claridad y aumentar nuestras posibilidades de ganancia en este difícil mundo de la inversión, es bienvenida y hay que tenerla en cuenta.

Al igual que un buen cocinero añade un chorrito de jerez o una pizca de pimienta para realzar el sabor de su receta, no está de más espolvorear nuestros guisos bursátiles con un puñadito de patrones estacionales pues a la larga los platos serán más apetitosos si sabemos utilizar el condimento con mesura y prudencia.




¿Qué mercado hundimos hoy?

¿Vas a seguir creyéndote todo lo que leas en las redes sociales?

¿Vas a seguir creyéndote todo lo que leas en las redes sociales?

Hemos podido comprobar con absoluta certeza los efectos casi instantáneos que pueden tener las redes sociales sobre los mercados financieros. Un tuit falso distribuido el 23 de abril a través de Twitter ha producido un hundimiento momentáneo de Wall Street. El Dow Jones ha caído en picado durante unos minutos aunque la rápida reacción de Associated Press (AP) ha conseguido que todo quedara en un susto más.

Según la agencia Efe, el Syrian Electronic Army (SEA), un grupo favorable al líder sirio Bachar al Assad, ha reivindicado el ataque, tras haber pirateado previamente otros medios internacionales como la BBC, la CBS o Al Jazzera.

Yo me pregunto: ¿tan fácil es hundir un mercado? ¿Un mensaje falso en Twitter puede provocar un hundimiento momentáneo en la cotización de Wall Street?

Pues sí que puede, sí. Es increíble, pero lo hemos podido comprobar en vivo y en directo.

Un tuit falso, en el que se informaba de dos explosiones en la Casa Blanca y de que el presidente Obama había resultado herido, ha provocado de golpe una fuerte reacción en los mercados estadounidenses en tan sólo dos minutos.

¿Por qué ha sido tan efectivo?, os preguntareis. Pues muy sencillo. El mensaje se ha publicado en la cuenta oficial de la agencia de noticias estadounidense AP, que tiene más de 1,9 millones de seguidores en la red social Twitter, tras haber sido secuestrada o pirateada.

Afortunadamente, poco después de la publicación del tuit falso, otras cuentas de Twitter de la agencia AP avisaron de que el mensaje era falso y que la cuenta había sido pirateada. Además, la cuenta oficial en Twitter de la agencia fue desactivada para evitar que el mensaje se propagara.

La rápida reacción de AP, que también avisó a otras agencias como Reuters de que el mensaje era falso, hizo que la caída del Dow Jones fuera sólo momentánea y se quedara en un susto, pero el susto ha sido grande y seguro que mucha gente ha perdido mucho dinero (y otros, que se hayan dado cuenta a tiempo de lo que en realidad pasaba, se habrán hecho de oro).

Anteriormente ya comenté en el blog que, en bolsa, conviene no fiarte ni de tu padre (ver entrada) y éste es sólo otro ejemplo más de lo que iremos encontrándonos a lo largo de nuestra vida como inversores.

¿Conclusiones que podemos sacar de todo esto?

La primera es que no debemos creernos nada de lo que leamos hasta no asegurarnos por otras fuentes de su certeza.

La segunda, que es demasiado sencillo piratear las redes sociales como para no tener activado permanentemente el chip de la duda por si acaso la información es falsa.

La tercera, que este tipo de ataques cibernéticos cada vez serán más frecuentes y que convendría ir tomando medidas al respecto.

Estoy seguro que incluso algún día pasará al revés, el mensaje será auténtico pero todo el mundo pensará que es mentira y, cuando se imponga la realidad, el batacazo de los mercados será incluso peor que si la noticia hubiera sido falsa.

Sobre todo, mi consejo es guardar la calma en todo momento y pensar un poco antes de malvender nuestras acciones en un momento de pánico. Tampoco se tarda tanto en comprobar en otros medios si una noticia es falsa o auténtica. Incluso podemos aprovecharnos de las bajadas repentinas si somos capaces de detectar la maniobra a tiempo y nos lanzamos a comprar cuando todos venden porque sabemos que es falsa la noticia.

Pensad que, con el tiempo, este tipo de cosas ocurrirán cada vez con mayor frecuencia así que no está de más tener estrategias pensadas por si acaso ocurren de nuevo.

Ahora sólo nos queda coger la bolsa de palomitas y sentarnos a esperar a ver que mercado intentan manipular o hundir mañana, porque ya hemos visto que es demasiado fácil hacerlo.




No cojáis la calculadora

¿Sabías que los billetes y las monedas del euro suman en total 888,88 euros?

¿Sabías que los billetes y las monedas del euro suman en total 888,88 euros?

Hoy es uno de esos días que empecé pensando en escribir algo divertido sobre el euro y me veo forzado a acabar hablando de cosas totalmente distintas a las que había pensado comentar.

Mi primera pregunta fue la siguiente: ¿cuánto dinero ahorraríamos si metiéramos en la hucha una moneda de cada tipo y un billete de cada tipo? Te invito a coger la calculadora y ponerte a sumar: 1 céntimo, 2 céntimos, 5 céntimos, 10 céntimos, 20 céntimos, 50 céntimos, 1 euro y 2 euros. Luego seguimos sumando los billetes: 5 euros, 10 euros, 20 euros, 50 euros, 100 euros, 200 euros y 500 euros. ¿Verdad que te sale un número la mar de curioso? Efectivamente, tendríamos en nuestra hucha ahorrados la cifra mágica de 888,88 euros.

Como me salía mucho ocho, me he puesto a navegar por páginas de numerología para ver que me sugería el número 8. No creo nada en la numerología, pero a veces salen datos curiosos. Y la verdad es que me he acojonado un poquito con el número 8 y parece estar demasiado relacionado con el dinero para que todo sea una casualidad.

Hago un breve inciso para explicar que la numerología es una práctica adivinatoria que utiliza los números. Es un conjunto de creencias o tradiciones que pretende establecer una relación mística entre los números, los seres vivos y las fuerzas físicas o espirituales. Su estudio fue popular entre los primeros matemáticos, pero no se la considera una disciplina matemática. Los científicos afirman que la numerología es una pseudociencia o una superstición, al igual que la astrología con respecto a la astronomía, o la alquimia  con respecto a la química.

¿Qué he averiguado sobre el número 8 según la numerología?

Simboliza la igualdad. Según Pitágoras, designaba la ley natural, porque es el primero que puede dividirse en 2 números cuadrados iguales (4+4).

La tradición popular asigna que soñar con él es un aviso de futura pérdida de dinero (y nos han salido 5 ochos al sumar, que miedo). Para los griegos, el octavo día era el mejor para encontrarse con los buenos amigos, pero para los egipcios, el día 8 de cada mes estaba relacionado con el pago de diezmos o impuestos (ahora los cinco ochos empiezan a dar canguelo).

Se le considera habitualmente como un día próspero, salvo para cuestiones financieras (empieza el pánico, demasiados ochos).

El número de Jesucristo es 888 y se opone al célebre 666 del Anticristo (esto no me dice ni fú ni fá, pero no deja de ser curioso).

A través de la escritura sánscrita y luego de la árabe, su trazo a llegado a nosotros como un simbolismo gráfico muy similar al del infinito, aunque girado 90 grados (menos mal, ya me quedo más tranquilo, debe haber infinito dinero por ahí).

En este momento me he preguntado: ¿Cuántos euros habrá circulando por ahí? Soy curioso por naturaleza y me he puesto a investigar cuántas monedas y billetes de euro habrá en bolsillos, carteras, huchas, bolsos, debajo de los colchones, en cajas de los bancos, etc.

El primer dato que me ha llamado la atención que casi el 68% del dinero en circulación sea en billetes de 500 euros. La gran mayoría de los mortales casi nunca ve esos billetes (por algo son conocidos jocosamente como binladens) y resulta que suponen el 68% de todos los euros que se mueven en el planeta.

Un estudio del Banco Central Europeo (BCE) apunta a que sólo un tercio de los billetes de 500 euros en circulación se utilizan para fines de transacciones, mientras que la Agencia Británica contra el Crimen Organizado señala que el 90% de ellos está en manos del crimen organizado.

Pero, más curioso todavía, si las páginas de economía no mienten, la mayoría de esos billetes se mueven por España. Al parecer, los billetes de 500 euros suponen cerca del 70% del dinero que circula en España, frente al poco más del 33% que representan de media en el ámbito de la zona Euro. De hecho, casi dos de cada diez billetes de 500 euros se encuentran en España. ¿Somos un país de defraudadores o criminales organizados o simplemente a los españoles nos gusta guardar nuestros ahorrillos en billetes grandes bajo el colchón?

Pero lo que verdaderamente me ha preocupado, suponiendo que mi inglés macarrónico no me haya jugado una mala pasada o que haya malinterpretado mal los datos es el total de euros que hay en circulación. (Los datos los he sacado de http://www.ecb.int/stats/euro/circulation/html/index.en.html)

La cantidad total de billetes impresos y monedas troqueladas, es decir el total de euros líquidos en circulación asciende, según datos de marzo de 2013, a 919.930 millones de euros, de los cuales 896.358 millones son en billetes y 23.573 millones en monedas.

La proyección de personas de la zona euro para el 1/7/2013 estima que seremos unos 331.450.000 habitantes (http://es.wikipedia.org/wiki/Eurozona)

Si no me he equivocado, me sale lo siguiente:

Tocamos a unos 2775 euros totales por persona, de los cuales, en billetes nos corresponderían unos 2705 euros por persona y otros 70 euros en monedas por persona.

No sé a vosotros pero a mí las cuentas no me salen. Me parece poquísimo dinero físico. He hecho los cálculos con el total de euros en circulación, pero a eso habría que restarle la cantidad que lleva de media la gente en los bolsillos, las cantidades que pueda haber en máquinas (tragaperras, expendedoras de bebidas y alimentos, máquinas de cambio, etc.), la cantidad en ahorro casero (huchas, cerditos, colchones, etc.), la cantidad en líquido en los bancos (cajeros automáticos y cajas fuertes de la UE y no UE), las cantidades guardadas en empresas/negocios (cajas registradores de bares y tiendas, cajas fuertes de empresas, etc.) Si restamos todo eso a los 2775 euros que se supone que tocamos por persona, la cantidad por persona bajaría drásticamente.

Suponiendo que todo ese dinero que habría que restar no existe, me quedo realmente asombrado, porqué si todos nos quedáramos con nuestros 2775 euros bajo el colchón arruinaríamos el sistema o todo debería ser dinero electrónico. Realmente sorprende que el sistema funcione, ¿no os parece?

Una persona anciana promedio, que lleve trabajando 50 años y tenga ahorrados unos 50.000 euros en el banco tiene ahorrado el dinero equivalente a lo que en teoría nos toca a 18 personas. Con la cantidad de ancianos que hay, o me sobran personas, o me falta dinero físico o la inmensa mayoría del dinero es virtual.

Vale, algunos diréis que hay que tener en cuenta el efecto multiplicador del dinero o dinero creado por los bancos a través de los sucesivos préstamos a diferentes individuos. Pero no podemos olvidar que dicho efecto multiplicador depende del coeficiente de caja (parte del dinero de los depósitos que están obligados los bancos a guardar/depositar en el banco central).

¿He fallado en mis cálculos? ¿Somos todos más pobres que las ratas? ¿Todo es dinero electrónico? ¿Tan poco dinero físico hay en realidad?

Lo único claro que me queda es que, en realidad, mis billetes y mis monedas en el fondo no valen una mierda mirados desde la óptica de la calculadora. Ahora solamente me queda comerme el tarro para estudiar la posibilidad de incrementar la cantidad de dinero virtual o electrónico que tengo en el banco porque ahora miro los billetes y las monedas con un cierto asquito. Eso sí, podré fardar y presumir delante de mis amigos al comentarles que si suman todas las monedas y billetes del euro se obtiene la mágica cifra de 888,88 euros. Más capicúa imposible.




Plan de inversión para mileuristas

dos billetes de 500 euros

Dos billetes de 500 euros, eso es lo que gana de promedio mensualmente un mileurista. ¿Se puede invertir con tan poco dinero?

Eres mileurista, ganas alrededor de mil euros mensuales, dos billetes de 500 euros cada mes. Sé que estás jodido. Poca inversión puedes hacer ganando tan poco. Voy a darte una receta, estrategia, plan (o como quieras llamarlo) muy simple para invertir a largo plazo pero con la particularidad que está pensada para mileuristas que no pueden ahorrar grandes cantidades. Esta receta está pensada para un ahorro mensual de 50 o 100 euros. Tienes que ahorrar como mínimo un 5 o un 10% de tu sueldo. Podrá parecerte que poco puedes hacer con tan poco ahorro, pero a la larga, después de 20 o 30 años podrías estar ganando más con tu plan de inversión que con tu sueldo. Lo único que está claro es lo siguiente: Si no empiezas un plan de inversión seguirás muriéndote de asco toda tu vida y vivirás amargado a no ser que te cases con una millonaria que te mantenga. Te recuerdo, eso sí, que las millonarias salva-mileuristas y casaderas escasean.

FUNCIONAMIENTO DE LA ESTRATEGIA

A grandes rasgos funciona de esta manera: Lo primero de todo es abrirse una cuenta remunerada en algún banco que nos dé algún interés por nuestro dinero. Utilizaremos esa cuenta para tener en ella nuestra liquidez o dinero del que dispongamos.

Una vez tenemos una cuenta remunerada vamos invirtiendo todos los meses 100 euros en fondos de inversión hasta ahorrar unos 1000 o 1500 euros. En ese momento vendemos el fondo de inversión (solamente si vamos ganando dinero) y con el dinero más los 100 euros que ahorramos ese mes compramos un paquete de acciones que den dividendo. Es decir, compramos 1100 euros en acciones. El motivo de invertir también ese mes los 100 euros mensuales en acciones es que aprovechando que vamos a comprar acciones intentamos comprar todo lo posible para minorar las comisiones de compra de las acciones. Una vez compradas las acciones las dejamos quietecitas y volvemos a empezar el ahorro mensual de 100 euros nuevamente en fondos de inversión hasta conseguir otros 1000 o 1500 euros, momento en que nuevamente vendemos (recuerda, si ganamos dinero) y compramos otro paquete de acciones diferente del que ya tenemos.

Como ves, la idea es ahorrar en un fondo de inversión hasta llegar a mil euros y entonces vender el fondo y comprar acciones, pero cada vez acciones distintas. Así vamos diversificando las acciones y corremos menos riesgo, pues quizá unas bajen, pero otras subirán y se van compensando unas con otras.

Una vez que tengamos cinco tipos de acciones diferentes, ya podemos considerar que nuestra cartera está bastante diversificada y a partir de ese momento iremos comprando con los 1000 euros las primeras acciones que compramos (más los dividendos que nos hayan dado en este tiempo), luego compraremos de las segundas (más los dividendos) y así hasta acabar de nuevo el ciclo de 5 acciones y volvemos a empezar de nuevo.

Como ves, en lugar de lanzarnos directamente a comprar acciones vamos primero ahorrando en un fondo de inversión. ¿Por qué? Por que con esas cantidades de ahorro, en principio deberás olvidarte de la bolsa porque la compra-venta de acciones conlleva unas comisiones que se comerían todo tu beneficio o incluso te harían perder dinero; pero a partir de 1000 euros ya se puede plantear uno comprar acciones.

¿Porqué te recomiendo comprar acciones con buenos dividendos? Para que te beneficies de la teoría de Los perros del Dow (Dogs of the Dow) que ya he comentado en este blog.

CONSEJOS MIENTRAS ESTEMOS OPERANDO CON FONDOS

Mi propuesta es que al principio inviertas todos los meses 100 euros en fondos de inversión. Todos los meses tienes que invertir 100 euros, no vale ir invirtiendo más o menos según vayamos teniendo dinero. La cantidad mínima que tienes que respetar por encima de todo son esos 100 euros. Si algún mes puedes ahorrar más dinero, inviértelo sin duda alguna, pero jamás inviertas menos.

Si tu economía es tan penosa que no puedes invertir mensualmente más que 50 euros, pues invierte solo 50 euros, pero irás la mitad de rápido.

Vamos a suponer que ahorras 100 euros mensuales. Lo primero, y es importante, es que tienes que diversificar por si las cosas salen mal, ya sabes que recomiendan no tener todos los huevos en la misma cesta. Por ello te recomendaría invertir en dos fondos diferentes, uno de renta fija y otro de renta variable. Por ejemplo 50 euros en cada uno.

La ventaja del fondo de renta fija es que siempre suele dar rentabilidades positivas aunque sean mucho más pequeñas que las rentabilidades del fondo de renta variable (por eso nos aseguramos al menos un 50% de nuestro capital con rentabilidad positiva).

La ventaja del fondo de renta variable es que las rentabilidades suelen ser mucho mayores que la renta fija cuando la bolsa sube aunque también puedes perder dinero mientras la bolsa baja. En caso de que el fondo baje, no te preocupes, sigue ahorrando que ya se recuperará (y si sigues ahorrando sin darte cuenta irás aplicando el sistema Dollar Cost Averaging (DCA) de cuyas bondades ya te he hablado en otra entrada de este blog).

En principio lo recomendable es invertir al 50% en ambos tipos de fondos (renta fija y variable e ir haciendo DCA) aunque otra táctica que puedes utilizar es invertir los 100 euros de golpe solo en renta fija cuando la bolsa suba e invertir los 100 euros solo en renta variable cuando la bolsa baje (así también optimizamos el uso de nuestro dinero pues lo que perdemos de ir haciendo DCA en ambos fondos lo ganamos en rentabilidad).

A algunos puede parecerles un contrasentido esto que digo porque la lógica les dice que es mejor invertir en renta variable cuando la bolsa sube, pero están equivocados. Si la bolsa sube, las participaciones del fondo estarán más caras y por tanto estamos comprando caro. Por el contrario, si la bolsa baja, las participaciones serán más baratas y compraremos más participaciones. Por eso es importante operar en sentido contrario.

Una ventaja de los fondos de inversión es que podemos pasar dinero de un fondo a otro sin que nos cueste dinero y sin pagar impuestos, por lo que podríamos ir pasando del fondo de renta fija al de renta variable cuando la bolsa baje y viceversa cuando la bolsa suba.

Por último, mientras estamos operando en la parte relativa a fondos de esta estrategia, te recomiendo plantearte usar para invertir los 100 euros el sistema gad, el sistema twinvest o el sistema ferrari (que ya he comentado en este blog). A la larga suelen funcionar mucho mejor que el DCA y como buenos mileuristas querremos exprimir a tope cada euro que invirtamos.

CONSEJOS MIENTRAS ESTEMOS OPERANDO CON ACCIONES

Te recomendé comprar acciones que den buenos dividendos porque suelen ser las que más tienden a revalorizarse con el tiempo además de darnos dividendos. Mi consejo es que siempre reinviertas los dividendos porque así sacamos todo el beneficio del interés compuesto. Para ahorrarte comisiones puedes comprar acciones que tengan planes de reinversión del dividendo ya que así en lugar de darte dinero te dan más acciones sin que tengas que comprar acciones con los dividendos y pagarás menos comisiones e impuestos por ello.

Por encima de todo te aconsejo que no compres chicharros. Compra solamente acciones fuertes, con buenos resultados y con buenos dividendos.

Por ponerte un ejemplo, yo compraría algunas de las siguientes acciones: BME, Santander, Iberdrola, Repsol, Abertis, Ferrovial, Mapfre y Viscofan. Como ves no compraría más que una empresa de cada sector (un banco, una eléctrica, una petrolera, una de servicios, una aseguradora, etc.) Si por ejemplo solamente compráramos bancos y llega una crisis como la de Chipre, todos nuestro ahorros podrían irse al carajo o casi… Sin embargo, comprando acciones de diversos sectores, estamos diversificados y es más difícil que todos los sectores caigan hasta hacernos perder todos nuestros ahorros.

Si las acciones suben mucho, véndelas y deja el dinero en la cuenta remunerada mientras planificas tu próxima compra de acciones. No caigas en la tentación de comprar en cuanto tienes dinero porque es mejor esperar a que bajen un poquito para comprar. Para ello es bueno marcarte unos precios objetivo por encima de los cuales jamás comprarás y por debajo de los cuales te interesa comprar.

Intenta ir también equilibrando tu cartera de acciones. Si tienes muchas de una empresa vete comprando de otras empresas distintas para tener más o menos la misma cantidad invertida en cada una. Como en nuestro ejemplo nos hemos limitado a acciones de 5 empresas distintas, debiéramos tener un 20% del total invertido en cada una de ellas.

Al principio, sobre todo si no sabes nada de bolsa importará poco lo que compres porque lo fundamental es hacerse lo antes posible con una cartera de acciones diversificada, pero con el tiempo te compensará ir aprendiendo análisis técnico para aprender cuándo comprar y cuándo vender, que acciones prometen mayores beneficios, etc.

Como al principio tendremos pocas acciones, no te recomiendo usar los sistemas gad, twinvest o ferrari porque no merecen la pena para tan pocas acciones y porque las comisiones se comerían todos los beneficios. Es mejor utilizar DCA para ir comprando más cuando la bolsa baje y comprar menos cuando la bolsa suba.

CONSEJOS MIENTRAS OPERAMOS CON LA CUENTA REMUNERADA

Te recomendaba lo primero de todo abrir una cuenta remunerada en algún banco que nos dé algún interés por nuestro dinero, aunque sólo sea un 1 o un 2%. Recuerda que es donde tendremos nuestra liquidez o dinero del que dispongamos. Aunque normalmente habrá en ella cantidades pequeñas algún dinero nos rentará en intereses aunque solo sean unos céntimos mensuales (y recuerda que estamos en todo momento tratando de exprimir al máximo nuestro dinero). En esa cuenta iremos dejando el dinero que nos sobre mientras operamos con fondos y utilizamos el GAD, el Twinvest o el Sistema Ferrari. También dejaremos en ella los dividendos que vayamos obteniendo con nuestras acciones hasta que consigamos un nuevo paquete de dinero para comprar acciones. Todo el dinero que tengamos allí nos irá dando unos intereses mensuales que a la larga pueden suponer bastante dinero inyectado en nuestro plan de inversión.

Cuando vayamos a comprar acciones conviene utilizar toda la liquidez que tengamos en ese momento en la cuenta remunerada para poder comprar más acciones y que las comisiones de compra de acciones supongan lo mínimo posible para nuestra inversión.