Archivos mensuales: julio, 2013

¿Es adsense una estafa?

¿Sabes que, aunque seas inocente, las posibilidades de que cierren tu cuenta de adsense son muy elevadas?

¿Sabes que, aunque seas inocente, las posibilidades de que cierren tu cuenta de adsense son muy elevadas? Algunas prácticas de adsense así como la absoluta indefensión del usuario son muy sospechosas.

Se que hay mucha picaresca y que algunos usuarios intentan trucar o manipular todo aquel sistema que te paga dinero por realizar alguna acción en Internet, pero la inmensa mayoría de los usuarios son inocentes y, como siempre, acaban pagando justos por pecadores. En esta ocasión voy a referirme a adsense por considerar que, si no es una estafa al menos lo parece, y voy a exponer mis razones para dicha afirmación, esperando que te ayude a tomar una decisión respecto a implementar o no adsense en tu página web o blog.

Muchos blogeros deciden abrir su propio blog con toda la ilusión del mundo y, como todo comienzo es difícil, se ven forzados a poner publicidad en sus blogs para sacarse unos eurillos que, al menos, cubran parte del coste del mantenimiento del blog.

Por lo que he comprobado, todos los sistemas de publicidad que existen a disposición de los blogs son una estafa más o menos encubierta. Unos no te cuentan un porcentaje de clics, otros falsean las estadísticas y los precios a pagar y un larguísimo etc.

Pero con gran diferencia destaca adsense entre todos ellos por varias razones. Primero por ser el más famoso o conocido; segundo por las condiciones en muchos casos leoninas que exigen; tercero por la total y absoluta indefensión del usuario y, por último, porque ellos dan por hecho que la inmensa mayoría de los webmasters son unos criminales y estafadores.

Indefensión total y absoluta del usuario

Partiremos del principio de que has colocado adsense en tu página web. Se supone que no haces nada irregular, al menos que tú sepas pero recibes el famoso mensaje que envían al cerrar una cuenta de adsense: “Su cuenta adsense ha sido suspendida”.

No te dan ninguna explicación ni motivo, simplemente te han cerrado la cuenta. Para cubrir las apariencias te dan la oportunidad de poner el correspondiente recurso. Obviamente pones el recurso, les dices que no has hecho nada ilegal y esperas la respuesta que poco más o menos viene a decir lo siguiente:

“En su caso, hemos detectado una actividad no válida en su sitio y hemos inhabilitado su cuenta. No podemos proporcionarle mucha información sobre la infracción específica. Somos conscientes de que esto puede ser frustrante para usted, pero hemos tomado estas medidas de precaución porque los infractores deliberados pueden usar esta información para sortear nuestros sistemas de detección.”

Dicho en otras palabras, se ratifican en que tu cuenta está cerrada pero no te dan ninguna explicación del motivo del cierre escudándose en la protección de tus sistemas. Y contra eso no puedes alegar nada, no puedes hacer nada, no puedes defenderte de ninguna manera. Ni siquiera puedes entrar a mirar las estadísticas para curiosear e intentar averiguar que ocurrió porque te cierran todo el acceso.

Si no sabes lo que ha pasado, ¿cómo vas a defenderte? Ellos tienen la sartén por el mango y a ti solo te queda el viejo recurso del ajo y agua (ajo-derse y agua-ntarse).

Además, para mayor indefensión, cuando inhabilitan una cuenta ya no la vuelven a habilitar, esa sanción es para toda la vida. Suponiendo que sean unos estafadores como yo pienso, como comprenderás a ellos les da igual expulsarte, saben que van a seguir teniendo miles de webmasters a los que hacerles la misma jugada. Mientras los de adsense no me demuestren lo contrario, haré caso a ese famoso refrán “cree el ladrón que todos son de su condición”.

No se explica, en caso contrario, que se salten a la torera la presunción de inocencia sin dar ninguna explicación ni posibilidad de defensa.

Clics a cero

En el hipotético caso de que tengas una suerte increíble y te vuelvan a habilitar la cuenta, observarás que vuelves a tener la cuenta habilitada pero con todo el dinero que había igualado a CERO (ajustado por clics no válidos).

¿No consideras injusto que todo ese dinero desaparezca? ¿Alguien se cree que todos los clics acumulados durante meses se consideren “clics no válidos”?. En el transcurso de varios meses ¿nadie hizo un “clic válido”? Hace dudar, ¿verdad? Suena a tomadura de pelo y es otro ejemplo más de la indefensión del usuario.

Mil razones para cerrarte la cuenta

Adesense tiene mil razones para cerrarte la cuenta, incluso aunque seas inocente.

Por ejemplo puede interesarte un anuncio que veas, pero no puedes pinchar en él por que se considera fraudulento. Aquí el anunciante es el que sale perdiendo porque le han hecho perder una posible venta o un cliente. Así que aunque te interese mucho un anuncio, ni se te ocurra pinchar en él.

Por un lado puedes hacer clic por error. Imagina que te ha saltado el protector de pantalla para ahorrar energía y que al hacer clic en el ratón para activar la pantalla de nuevo da la casualidad que el ratón estaba sobre la publicidad… Eres inocente, pero la has cagado, te pueden cerrar la cuenta.

O imagina que se mete un pelo en tu ratón y te hace moverte a trompicones por la pantalla ¿nunca te ha pasado? La has cagado como dé la casualidad que este sobre la publicidad cuando haces clic.

Imagina que algún amigo o pariente intenta hacerte un favor y pincha en la publicidad para hacerte ganar unos centimillos. Pues más de lo mismo, te cierran la cuenta. Esto se soluciona poniendo un mensaje que explique claramente a tus amigos que no pinchen en la publicidad para que no te cancelen la cuenta, pero claro, invitas a tus enemigos a pinchar en ella precisamente para que te la cierren.

Las páginas de la competencia también pueden joderte vivo. Basta con que pasen varias veces al día a pinchar en tu publicidad para que te cierren la cuenta y así te dejan sin ingresos y eliminan competidores. ¿Qué culpa tienes tú de la competencia? No les cierran la cuenta a ellos que son los infractores, sino a ti. ¡Viva la indefensión del usuario!

Los comentarios también son una fuente inagotable de cuentas cerradas de adsense. En cuanto detectan algo que incumple políticas de derechos de autor o páginas porno, etc, te cierran la cuenta. Otro ha hecho el comentario, posiblemente un competidor o alguien haciendo spam, pero tú eres el culpable por no estar 24 horas al día vigilando lo que hacen tus lectores o los usuarios de tu página web. ¿Qué hacías durmiendo, comiendo o cagando en lugar de estar borrando spam o comentarios obscenos, pornográficos o no aptos para menores? Eres culpable y por ello te han cerrado la cuenta.

Existen multitud de programas que comprueban los enlaces de su sitio que también pueden hundirte en la miseria ya que pueden hacer clic en los enlaces de los anuncios. ¿Cómo impides que entre a tu web un robot, un rastreador o algún programa de ese tipo?

El éxito también te puede afectar con adsense. Yo publiqué una entrada por San Valentín ofreciendo un par de calendarios para regalar. Como la gente anda desesperada en esas fechas por encontrar un regalo barato y original, tuve durante algunos días un pico de subidas (hablamos de un incremento de casi el 1000% de visitantes). ¿Consideraría adsense que ese aumento de tráfico era sospechoso y fraudulento? ¿Quizá demasiada gente pinchó en la publicidad de adsense para hacerme ganar dinero a cambio de los calendarios que regalaba? ¿O simplemente el elevado volumen de visitas y clics hizo saltar las alarmas de adsense? ¿Tengo yo la culpa por haber publicado en el blog una entrada exitosa? Nunca lo sabré a ciencia cierta, pero tengo mis sospechas que algo similar debió ocurrir en mi caso concreto.

Sólo he enumerado algunas de las razones más frecuentes por las que, siendo inocente, te pueden cerrar la cuenta. Como verás, poner publicidad adsense en tu página y conseguir que no te la cierren, equivale poco más o menos a caminar por un campo de minas. Y lo peor de todo es que hay otros miles de razones por las que te pueden cerrar la cuenta sin posibilidad de apelación ni de defensa alguna.

Da igual lo que hagas, siempre serás tú el culpable aunque no tengas ninguna culpa. Google lo toma todo como que estamos de acuerdo y como consecuencia cierra la cuenta de adsense.

¿Cómo me defiendo?

Desde el mismo momento que te cierran la cuenta ya no puedes pasar a investigar lo que ha pasado, no puedes investigar que clics no eran válidos ni desde que IPs provenían. ¿Cómo te vas a defender si no te dejan pasar al histórico para tratar de averiguar que ha pasado? No puedes defenderte y, como diría un buen Borg: “La resistencia es fútil” ¿No te suena? Somos los Borg, bajen sus escudos y rindan sus naves, añadiremos sus características biológicas y tecnológicas a las nuestras. La resistencia es fútil.

Traducido al lenguaje adsense: Somos adsense, deja de ganar dinero y ríndete, te hemos explotado lo que nos ha parecido oportuno y una vez desangrado te expulsamos. No te resistas, es inútil, tu cuenta está cerrada.

¿Cuándo cancelan la cuenta?

Da mucho que pensar que la cuenta te la cancelan en la abrumadora mayoría de los casos justo cuando te aproximas al pago mínimo exigido para poder pagarte o esperan a que realices la petición de pago. ¿No es curioso? ¿Es que adsense no tiene la tecnología necesaria para detectar antes esos famosos “clics inválidos”? ¿O será que no les interesa? ¿No será porque les interesa explotarte hasta el último segundo como podría hacer cualquier estafador que se precie?

Además, si lo piensas bien, intentan beneficiarse de ti y de tu web hasta el último instante. Te han cancelado la cuenta, ya no te pagan dinero por mostrar los anuncios, pero si no quitas el módulo adsense ellos siguen mostrando anuncios. ¿Alguien se cree que no tienen la tecnología necesaria para dejar de mostrar anuncios en tu página web cuando cancelan tu cuenta? Juegan precisamente con la pereza de tener que quitar sus módulos de publicidad y buscar otros sistemas de publicidad para seguir mostrando anuncios. ¿Eso no es explotar webs ajenas sin consentimiento?

¿Es cierto que devuelven el dinero a los anunciantes?

No sé si será cierto, supongo que a algunos buenos anunciantes que se dejen ingentes cantidades de dinero les devolverán el dinero cobrado por esos clics inválidos (por eso de conservar a los mejores clientes), pero… ¡Siempre hay un pero!

Google y adsense afirman tajantemente que el saldo pendiente se devolverá por completo a los anunciantes afectados. ¿Es eso cierto? Yo al menos conozco un caso que no es verdad y aunque solo sea un caso, una minúscula gota en un vaso de agua, otro refrán hace pensar: “Cuando el río suena, agua lleva”.

Voy a confesaros que hice un experimento con un amigo. Solamente nos gastamos una minúscula cantidad de dinero, pero queríamos comprobar si es cierto que adsense devuelve el dinero a los anunciantes.

Por su parte, mi amigo abrió una cuenta de adsense para poner publicidad y colgó en un servidor una página web optimizada para una sola palabra. No voy a dar muchos datos porque prefiero que adsense no pueda investigarlo y además me gusta tener un as en la manga por si los abogados de Google se me echan encima por esta entrada. Por ello no diré la palabra que utilizamos pero era una palabra rara donde las haya para asegurarnos que esa palabra asegurara anuncios en la página web que creó mi amigo. Imagina que la palabra era “Guatemaltecochupitodecoco” por poner un ejemplo. Mi amigo escribió un artículo sobre “Crianza de Guatemaltecoschupitosdecoco” porque así nos asegurábamos que adsense se vería forzado a poner el anuncio en la página del experimento.

Por mi parte, abrí una cuenta de adsense como anunciante con una minúscula cantidad de dinero y pagué por cada clic que generara esa palabra determinada.

Pues bien, mi amigo solamente hacia clics inválidos cuando aparecía mi anuncio, si eran otras palabras o otros temas los dejaba sin pinchar. Utilizó también anonimizadores de dirección IP, programas de generación de clics e incluso invitaba con grandes banners a pinchar en la publicidad por si entraba en la página algún despistado navegando sin rumbo para asegurarnos que adsense detectara por narices los clics falsos porque tratamos de incumplir todo lo incumplible para que cerraran la cuenta. Hasta pusimos una foto un poco porno y subida de tono aunque en realidad no enseñaba nada.

Por fin conseguimos que nos cerraran la cuenta, al final tuvimos que pinchar en otras publicidades porque mi presupuesto se acabó y no llegabamos al mínimo para solicitar el pago y agilizar el cierre de la cuenta. Guardamos eso sí, una relación de todos los anuncios que pinchamos para tener todo bien documentado y llegado el caso no nos importaría devolver a los anunciantes defraudados el importe que pagaran por nuestros clics incorrectos.

A cuatro o cinco de esos anunciantes les enviamos un email comunicándoles que estábamos comprobando la veracidad de adsense y que habíamos hecho clics falsos en sus anuncios para comprobar si les devolvían el dinero y nos ofrecimos a devolverles el doble del gasto que nosotros les habíamos hecho.

Lamentablemente solamente una empresa nos contestó. Los otros emails quedaron sin respuesta. Suponemos que los emails que enviamos no llegaron al responsable de la publicidad o no les interesó respondernos por el motivo que fuera así que pocos datos podemos sacar de ello.

La única empresa que nos respondió afirmó que no tenían constancia de que les hubieran devuelto nada pero que quizá hubiera algún desfase temporal y que nos avisarían si les devolvían algo (y nos pedían que les tuviéramos informados de nuestra investigación).

A modo de comentario anecdótico, diré que dicha empresa realizó investigaciones por su cuenta y detectó que otra empresa de la competencia estaba utilizando su nombre para atraer clientes y se destapó otro fraude diferente que dejó en el olvido nuestra investigación, pero eso es otro tema y otra historia pero que, de alguna forma, ratifica que adsense no tiene escrúpulos en permitir cosas poco éticas en cuanto a competencia entre empresas.

El caso que a nosotros nos interesa, es que a mi, como anunciante, adsense no me devolvió ni un céntimo de la palabra que me cobraron y que me tendrían que haber devuelto por haber cancelado la cuenta de mi amigo por clics falsos.

No sé lo que pensareis de mi modesto experimento, pero mientras no se demuestre lo contrario, con los datos de que dispongo puedo afirmar que, al menos en un caso, Adsense y Google no devuelven el dinero a los anunciantes.

Por otro lado, también he hecho investigaciones sobre esos bonos de regalo que ofrecen para promocionar adsense (leer esta otra entrada en el blog). Cosa curiosa, o las estadísticas de mi servidor fallan más que una escopeta de feria, o, cuando hay bonos de regalo de por medio, Adsense me dice que me está enviando más visitantes de los que me envía en realidad. ¿Me creo las estadísticas de mi servidor o me creo las de Adsense? Sinceramente, creo al que me cobra dinero que es mi servidor y por eso creo las estadísticas de mi servidor. Y no me creo las de adsense porque me resulta increíble que se pierdan tantos visitantes por arte de magia.

¿Interesa poner adsense en tu web o blog?

Os he dado mis razones. Ahora depende de vosotros decidir si os compensa o no os compensa poner adsense en vuestras páginas web o blogs. Yo lo considero una estafa, pero quede claro que sólo es mi opinión y está basada en las razones que os he dado. Invito, eso sí, a quien quiera que represente a adsense a que de su opinión sobre todo lo dicho y a que nos demuestren que no son unos estafadores. Yo al menos estaría encantado que me devolvieran ese dinero que tendrían que haberme devuelto por los clics no válidos que hizo mi amigo durante nuestra investigación o al menos recibir una explicación “razonable” de porqué nunca se me devolvió ese dinero.




Las reglas que nunca te explicará tu banco

Abordamos en esta ocasión el tema de las reglas que conviene conocer pero que a tu banco no suele interesarle que conozcas.

Abordamos en esta ocasión el tema de las reglas que conviene conocer pero que a tu banco no suele interesarle que conozcas.

Existen una serie de reglas que nunca te explicarán cuando visitas el banco. Desengáñate, los bancos quieren sacarte el dinero, eres uno de sus mejores activos. Con cada cliente ganan dinero ya sea haciéndote préstamos, sableándote con comisiones de todo tipo o vendiéndote la burra con los productos más novedosos (y lucrativos para ellos) como pueden ser las famosas preferentes.

Existen toda una serie de reglas que nunca te explicarán en el banco. Voy a ponerte un ejemplo: ¿Te ha explicado alguna vez tu banco la regla del 72? Casi seguro que no, sería una buena manera de perder clientes.

¿Por qué no explican esas reglas? Muy sencillo: les interesa que tu cultura financiera sea cero o lo más baja y elemental posible.

¿Sabes, por ejemplo, que cuando te ofrecen un 2% por abrir un depósito durante un año ellos utilizan tu dinero para hacer préstamos al, también por ejemplo, 15%? Pero la cosa no acaba ahí, ellos ganan un 13% con esa operación sin contar con la multiplicación del dinero. Del 15% que ellos ganan, te dan a ti un 2% y ellos ganan un 13%. Como ves es un negocio redondo, pero para ellos.

¿Qué tal es el negocio para ti si te dan un 2%? Piensa que de ese 2% que ganas tienes que pagar impuestos con lo que, en realidad, ganas menos del 2%. Pero además piensa en la inflación que suele rondar un 3% anual. Te pagan un 2% de intereses menos impuestos y pierdes un 3% por la inflación… Conclusión: ¡Estás perdiendo dinero!

Ten una cosa muy clara cuando contrates un depósito: cualquier rentabilidad por debajo del 4% anual equivale a perder dinero. ¿Por qué? Muy sencillo. En impuestos pagarás aproximadamente un 1% y la inflación se llevará cerca del 3%. Si sumas 1 más 3 te sale un 4% de perdidas y como te pagan un 4% anual más o menos sales comido por servido y a final de año tendrás el mismo dinero.

Una vez hecha esta introducción, voy a enumerarte las principales reglas que debes conocer y que nunca te explicarán en tu banco:

1. La regla del 72.

¿Cuánto tiempo necesitarás para duplicar tu dinero invertido?

Se trata de un modo muy simple de calcular aproximadamente cuanto tiempo necesita un capital para duplicarse. Es tan sencillo como dividir el número 72 por el tipo de interés que obtenemos por nuestro dinero. La unidad de tiempo que utilicemos para la tasa de rentabilidad será la que apliquemos al resultado.

Basta con dividir el número 72 entre la rentabilidad deseada o esperada y nos dará los años que tardaremos en alcanzar nuestro objetivo. Es decir, si esperamos obtener un 10% anual por nuestras inversiones, el tiempo que tardaremos en duplicar nuestro dinero invertido sería de 7,2 años.

Si lo nuestro son los depósitos a plazo fijo al 5% TAE, tardaríamos en convertir 10.000€ en 20.000€ (72/5 = 14,4)… 14,4 años.

Otros ejemplos:

Si obtenemos un 4 % anual (72 / 4 = 18) Nuestros ahorros tardarán 18 años en duplicarse.

Si obtenemos un 12 % anual (72 / 12 = 6) Nuestros ahorros tardarán 6 años en duplicarse.

Si obtenemos un 8 % mensual (72 / 8 = 9) Nuestros ahorros tardarán 9 meses en duplicarse.

Es importante darse cuenta que, en una inversión a largo plazo, el doble de rentabilidad no significa el doble de intereses, sino muchísimo más.

La regla del 72 puede usarse también a la inversa, para calcular qué tipo de interés necesitaríamos para duplicar nuestro capital en un período de tiempo deseado.

Por ejemplo, si quiero duplicar mis ahorros en 10 años:

(72 / 10 = 7,2) Necesitaré una rentabilidad superior al 7% anual, concretamente un 7,2% anual.

Si te gusta operar en bolsa y de promedio le sueles sacar un 12% a cada operación sabes que aproximadamente cada seis operaciones habrás duplicado tu dinero. Como ves la regla del 72 es muy útil y conviene conocerla.

Por supuesto, este sencillo cálculo no tiene en cuenta los impuestos inherentes a cualquier inversión ni la subida del nivel de precios o la inflación.

Recordemos que la inflación afecta negativamente a la rentabilidad que obtenemos, de manera que para obtener la rentabilidad real que supone para nuestro bolsillo una inversión, deberíamos restar a la tasa de rentabilidad el IPC o inflación correspondiente.

Está claro que las entidades bancarias no educan a sus clientes financieramente, si fuera así, nadie contrataría un depósito al 4% anual, puesto que la rentabilidad final es cero o puede ser incluso negativa, si tenemos en cuenta los impuestos y la inflación.

2. La regla del 115.

Si por el contrario, lo que quieres es triplicar tu inversión, lo que hacemos es coger el número 115 y lo dividimos entre el rendimiento esperado. Si esperamos tener un 10% anual, tardaríamos en triplicar nuestro dinero 11,5 años. Si nuestra plusvalía esperada es de un 5% anual, tardaríamos en triplicar nuestro dinero 23 años.

3. La regla del 70.

Esta regla es muy útil para saber cuánto tardará la propia inflación en reducir a la mitad nuestro dinero. Con la inflación, 1 euro o 1 dólar hoy, dentro de un tiempo tendrá un valor de 50 céntimos o 50 centavos. Basta con dividir el número 70 entre la tasa de inflación esperada. Si esperamos que la inflación crezca a un ritmo de un 3% anual, dividimos 70 entre 3 y nos daría 23,3. En 23 años solo nos quedará la mitad del dinero a no ser que sigamos ahorrando e inyectando nuevo capital y buscando sacar rentabilidades que incrementen el capital. Conviene, como mínimo, sacar un 5 o 6% anual, para que después de pagar impuestos y teniendo en cuenta la inflación estemos seguros de no perder dinero.

Mucha gente, sin cultura financiera y que no se fía de los bancos prefiere meter el dinero bajo el colchón. ¿Hacen bien? Yo creo que no. Si meten 10.000€ debajo del colchón y no los invierten, dentro de 23 años, sería como si tuvieran 5.000€ únicamente.

Obviamente, a las reglas enumeradas anteriormente hay que aplicarles esta regla para hacerlas más reales y exactas.

4. Regla del número 2.

¿Cuánto vale una hora de tu tiempo realmente?

Esta regla es ideal para saber si necesitamos dedicar más horas extra. En la inmensa mayoría de los casos, una vez se calcula esta cifra, nos encontramos con algo verdaderamente deprimente, por lo que debemos rentabilizar al máximo las horas que trabajamos y tratar, por todos los medios, de obtener otros ingresos, aunque sean de otro tipo (ingresos pasivos).

Para aplicar esta regla, cogemos nuestro sueldo anual, quitamos las 3 últimas cifras y dividimos entre 2. La cifra resultante es lo que ganamos por hora (suponiendo una jornada de 40 horas semanales). Es decir, si ganamos 40.000€ anuales, quitamos los 3 ceros y dividimos entre 2. Ganamos 20€ por hora de trabajo. Si por el contrario, nuestro sueldo es de 15.000€ al año, ganaríamos 7,5€ por hora.

El gran problema que tenemos casi todos es que no sacamos las cuentas reales. Muchos trabajamos más de 40 horas a la semana a las que hay que sumar el tiempo de ida y vuelta del trabajo, descontar de nuestro sueldo anual los gastos de transporte, etc. Al final un alto porcentaje de la población gana una media de 3 euros por hora, y claro, así nadie se hace rico. Si tus ingresos por hora son bajos, te recomiendo desesperadamente que busques conseguir todos los ingresos pasivos que puedas para vivir lo más desahogadamente posible.

5. Regla del número 120.

También se la conoce como la regla de oro de las finanzas personales. Esta regla es utilizada por los mejores asesores financieros de todo el mundo, y nos indica según la edad, la cantidad de dinero que conviene tener invertida en acciones y cuánto conviene tener invertido en renta fija. Es una regla muy fácil de aplicar, basta restar tu edad al número 120. El resultado es el porcentaje de capital que debes destinar a renta variable.

Por ejemplo, si tienes 50 años, la cantidad que debes tener en renta variable (acciones) sería de un 70% y el otro 30% debieras tenerlo invertido en renta fija. Curiosamente, si tienes 20 años, la cantidad que debes tener en acciones sería de un 100% según esta regla. Ello se debe a que cuando una persona es joven, es cuando debe asumir más riesgos con respecto a las inversiones, ya que en caso de fallar, se da por hecho de que tendrá tiempo de recuperarse y aprender. Por el contrario, si eres abuelo, te conviene tener casi todo el dinero invertido en renta fija porque mejor es ganar un 2 o 3% al año que perderlo todo invirtiendo en renta variable. Piensa que, por mucho que nos duela, cuando nos hacemos mayores ya no tenemos las oportunidades de recuperarnos económicamente como cuando éramos jóvenes.

Afortunadamente la experiencia y la sabiduría que nos da la edad, y una buena cultura financiera nos ayudan a superar obstáculos que no nos importaría haber tenido que superar cuando éramos jóvenes.

6. Regla del banco no es tu amigo.

Te lo decía al principio, pero te lo repito ahora, el banco no es tu amigo. Piensa que cualquier cosa que te ofrezcan te la ofrecen porque les interesa ofrecértela. El negocio del banco es ganar dinero para ellos, no regalarte dinero a ti por tu cara bonita.

7. Última regla, y fundamental: Edúcate financieramente hablando.

La mejor forma de ganar dinero y no perderlo es tener la máxima educación financiera posible. Así aprenderás a saber en todo momento lo que te conviene. No te lances a invertir a loco sin saber en lo que inviertes. Estudia, aprende, analiza, sé crítico al leer información económica, no te fíes de nadie en los negocios, aprende a echar cuentas teniendo en cuenta todas las variables, estudia muy bien nuevos productos antes de invertir en ellos (futuros, materias primas, forex, fondos de inversión, depósitos, etc.) No te apalanques si tienes la más mínima duda, etc.

Solo con educación financiera podrás, si no hacerte rico, al menos crearte un colchoncito financiero que te permita vivir mejor y con menos preocupaciones. Nunca dejes de aprender, cada hora que dediques a educarte financieramente será como meter dinero en tu bolsillo y, a la larga, tu rentabilidad subirá como la espuma. Sin educación financiera, puedes tener suerte, pero lo más seguro será que acabes perdiendo. Aprender es como correr una carrera de fondo, al principio los más rápidos te pasan como balas, pero a medida que vas aprendiendo y va desarrollándose la carrera, empezarás a pasar a corredores que se han quedado en la cuneta y que han perdido todos sus ahorros por no haberse sabido formar financieramente y no haber tenido paciencia y resistencia para llegar a la meta.

Espero que estas reglas te sean de utilidad. Si conoces alguna otra regla que me haya dejado en el tintero no dudes en compartirla con todos nosotros.