Archivos mensuales: agosto, 2014

Algunos consejos para invertir

Estos son algunos consejos que a mí me habría gustado saber antes de comenzar a invertir.

Estos son algunos consejos que a mí me habría gustado saber antes de comenzar a invertir.

No tengo ninguna bolita mágica que me diga cuándo y cómo invertir ni tampoco soy un genio capaz de batir constantemente a los mercados. Por ello no te puedo decir cómo hacer dinero invirtiendo. Si acaso, lo único que puedo hacer es darte algunos consejos para que no pierdas todo tu dinero o que, al menos, pierdas el menor dinero posible.

Lo que sí puedo hacer es compartir contigo algunos consejos que a mí me habría gustado saber antes de comenzar a “invertir” y que, aun sabiendo que me dejaré muchos en el tintero, son los siguientes:

- Aprende a poner cara de idiota. Te aconsejo que antes de empezar a invertir o antes de comenzar a hacer trading te pongas delante del espejo y practiques cómo poner cara de idiota, de imbecil, de bobo, incluso de gilipollas. Te hará falta saber poner esas caras porque antes o después tendrás que ponerlas y, si has practicado, lo harás con toda naturalidad.

- No lo apuestes todo a una carta. Muchos inversores novatos se lo juegan todo a una carta. Eso no es invertir, eso es ludopatía. Si vas a invertir todos tus ahorros, es mejor que te vayas al casino y lo inviertas todo en la ruleta apostando al rojo, así al menos tienes un 50% de posibilidades de ganar. No es “todo o nada”. En ninguna parte se dice que debamos invertir todo nuestro dinero en una única posición a la vez o sacarla de ella al mismo tiempo. Escalar las inversiones permite testar el mercado y agregar/quitar dinero cuando el movimiento va en la dirección que nos interesa.

- Todo lo que sabemos de la vida suele ser contrario al sentido común de los mercados. El mejor ejemplo que puedo ponerte es la clásica idea de “vender con las buenas noticias y comprar con las malas”.

- Tienes que saber de antemano dónde cortar tus pérdidas. Antes de abrir cualquier operación debes tener claro dónde vas a cortar la operación si sale mal (stoploss), nunca puedes dejar que una operación pierda más de un 1% o un 2% de tu cuenta.

- No es fácil recuperarse de las pérdidas. Imagina que compras una acción a 40 y baja a 20. Ha bajado un 50% y tienes la mitad del dinero. Para pasar de 20 a 40 nuevamente tienen que subir un 100% (el doble de lo que perdiste).

- No pretendas recuperar una pérdida de una tacada. Muchos traders pierden dinero y pretenden recuperar la inmensa pérdida con una sola operación arriesgada. En la mayoría de los casos acaban perdiéndolo todo. Si vas recuperando “a poquitos” y gestionas bien tu capital tienes muchas más posibilidades de recuperarte.

- Debes asumir que vas a equivocarte, y mucho. Una de las ideas más difíciles de introducir en los duros cráneos de los traders novatos es que en algún momento estarán equivocados (y muchas veces) y deberán aceptarlo. Siempre y cuando “cortemos” nuestras pérdidas rápidamente (benditos sean los stoploss) y mantengamos buenos ratios riesgo/beneficio en nuestras apuestas conseguiremos ganar dinero. Si tu sistema no está funcionando, busca dónde está fallando y porqué y rehaz tu sistema para que empiece a darte beneficios.

- La complejidad es tu enemiga. Si echamos un vistazo a cualquier plataforma de negociación o software de gráficos y trading actual, veremos más estudios, indicadores y herramientas de las que podemos necesitar. Al final del día, todos los indicadores son un derivado de precio y volumen. Diseña un sistema de inversión sencillo, que funcione y no sea demasiado complejo. No ganarás millones, pero al menos ganarás algo y, sobre todo, no perderás (dependerá del sistema que uses).

- Fórmate y aprende. Sin formación y sin saber lo que haces y porqué lo haces no irás a ningún lado. Practica con cuentas demo, lee libros, abre tu mente, diseña un plan de inversión y, sólo entonces, lánzate a operar.

- Especialízate en algo concreto. Cuando comencé en el mundo de las inversiones pensaba que tenía que ser capaz de invertir en todo. Pensaba que esa era la definición de un buen operador, pero ahora sé que la clave está en ser “bueno” en algún tipo de activo o instrumento, y una vez que se domine (es decir, genere dinero de forma constante) te puedes plantear incorporar algo nuevo a tu repertorio de inversiones.

- Jamás pienses en el trading como algo emocionante. En el trading hay dos bandos, los que ganan y los que no. Si tú no pones todo tu empeño en el trading ya puedes olvidarte del dinero, tarde o temprano el mercado te echará. Esto es como una profesión. Nunca juegues a operar a la gente si antes no has presenciado cómo lo hacen los cirujanos, has practicado la operación y además te ha salido todo bien. No juegues a operar en bolsa si antes no has practicado en demo y te ha salido todo bien.

- No te maques objetivos irreales. No puedes pensar en duplicar o triplicar tu dinero en una sola mañana. No sueñes. Piensa únicamente en entrar de forma correcta a la próxima operación cumpliendo de forma metódica cada paso de tu sistema de inversión. Solamente de esa forma llegarán los resultados. Un equipo de futbol siempre habla de ir ganando partido a partido. Un entrenador nunca habla de ganar la liga en la jornada 2. Un trader se parece mucho a un corredor de fondo, puede desfallecer en algunos momentos de la carrera, otras veces puede correr más porque va cuesta abajo, pero pese a todos los problemas que pueda encontrar durante la carrera solamente piensa en dosificar el esfuerzo para llegar a la meta.

- Nunca culpes al mercado de tus pérdidas. Acéptalo, has perdido tú y sólo tú. El mercado no va en tu contra, simplemente no sabes aún cómo posicionarte a su favor. Acepta las pérdidas con deportividad y piensa en los motivos que te han hecho fallar y soluciónalos. Al empezar a invertir lo más normal es estrellarse de morros contra el mercado, luego poco a poco uno va aprendiendo a seguir al mercado y, cuando se tiene experiencia, incluso a veces se puede batir al mercado. Lo importante es asumir las pérdidas y aprender a no tropezar dos veces en la misma piedra.

- Pide ayuda y consejos. A primera vista el trading parece una actividad solitaria, pero aunque todos sabemos que no existe una característica que garantice el éxito en el mundo de la inversión, creo que lo que más nos acerca al éxito es la capacidad de tener un intercambio abierto y honesto de ideas entre inversores. Entra en foros de opinión y consulta tus dudas, entérate de cómo invierten otros, escucha sus consejos u organiza reuniones de inversores dónde analicéis inversiones, donde todos opinen si una operación puede ser buena o no, etc. Luego saca conclusiones sin fiarte de nadie pero teniendo en cuenta todo lo que hayas aprendido de ellos.

- Las respuestas no siempre están en los libros. Salvo raras excepciones, los libros sobre trading son sólo para entretenerse, para formarse y para aprender. Piensa que jamás podrás operar como lo hace (o hizo en el pasado) el autor. Además, muchas veces sus ideas, conceptos o técnicas quedan obsoletos rápidamente porque el mercado es dinámico y cambia constantemente.

- Aprende a ignorar la historia. Echar la vista atrás a los acontecimientos del pasado y usar estadísticas está en el ADN evolutivo del ser humano y, por ende, en el de los traders: A muchos les encanta elaborar la historia estadística de un valor para emplearla como justificación de las subidas o bajadas del mismo. Esta idea solo te hará perder dinero y, cuanto más rápido aprendas a ignorarla, mejor. Conviene mirar al pasado para ver qué pasó entonces para tenerlo en cuenta, pero siempre pensando que las circunstancias han cambiado y que la historia no tiene porqué volver a repetirse.

- No te enamores de una acción determinada o de un activo en concreto. Muchos inversores sólo invierten en una o dos acciones porque están “enamorados” de ellas y les perdonan todos los sinsabores y amarguras que les causan porque las “aman” (y si lo piensas fríamente, eso implica perder dinero).

- Solamente importa el dinero. Esta afirmación puede parecer obvia, pero cuando muchos traders comienzan a invertir, están más interesados en demostrar lo inteligentes que son. Compran libros, software y asisten a conferencias y seminarios porque es “muy guay” eso de ser trader, pero mientras lo hacen no paran de perder dinero. Seamos sinceros, la inversión trata sólo de hacer dinero, todo lo demás es hablar por hablar. A pocos traders que ganen dinero con consistencia les verás presumir de lo buenos que son y de cuánto dinero ganan.

- Nunca abras una operación con un mal ratio pérdidas/beneficio. Cuando abres una operación debes asegurarte de que los beneficios esperados superan las pérdidas esperadas, la esperanza matemática de un sistema de trading siempre debe ser positiva.

- Jamás operes según las noticias. Si te centras en lo buenas o malas que son las noticias para abrir una operación puedes estar seguro de que perderás. Cuando una noticia llega a ti ha pasado por manos de cientos de profesionales del trading, así que esa “noticia” ya lleva horas o días descontada en el mercado. ¿Qué mejor ejemplo que los que compraron Repsol cuando descubrieron el yacimiento de Vaca Muerta con todo lo que pasó después? Algunos todavía están recuperándose de aquella “buena noticia”.

- Jamás hagas caso a los analistas. Muchas opiniones y análisis son interesados. ¿Quién no te dice a ti que no te están recomendando comprar algo porque a ellos les interesa vendértelo? Otras veces recomiendan acciones o activos porque todos los analistas los están recomendando y los gráficos parecen darles la razón… ¿Te suenan de algo Pescanova, Gowex, etc? Haz únicamente caso a aquellos analistas que hayan demostrado que se equivocan pocas veces y piensa en todo momento que aunque suelan acertar muchas veces también se equivocan en ocasiones, por lo que sólo se deben considerar como opiniones, nunca como “dogmas de fe”.

- No se te ocurra invertir sin tener un plan. Debes preparar un plan de acción. ¿Dónde vas a comprar? ¿Qué mercados operas? ¿Cómo organizo mi tiempo de análisis? ¿Mi sistema es tendencial o no? ¿Cuáles serán mis señales de entrada y de salida? Todo esto es vital, además te recomiendo que anotes todas tus operaciones en un cuadernillo para tener un registro de todo lo que haces, tanto de lo bueno como de lo malo. Aprende de las operaciones. Indica que falló o en qué acertaste y porqué. Aprende tanto de tus aciertos como de tus errores y nunca dejes de depurar el sistema.

- No tengas miedo a perder en una operación. A mucha gente le asusta tener que decir a los amigos o familia que ha perdido dinero en una operación. No tengas miedo a perder. Así es el trading. No quieras ganar cada día, ni en cada operación, ¡nadie lo hace! Piensa en el campeón del mundo de póker, no gana todas las manos, simplemente gestiona su dinero de tal forma que aunque pierda pueda seguir vivo en las partidas esperando manos mejores. Lo único que debiera importante es que, a la larga, el número de operaciones acertadas superen a las operaciones perdidas y que vayas ganando siempre más dinero del que pierdes en momentos puntuales.

Para acabar, como siempre digo, si este artículo te ha servido de ayuda, házmelo saber en los comentarios y difúndelo en las redes sociales pinchando en los botones. Soy consciente que me he dejado muchos buenos consejos en el tintero o que algunos pueden ser discutibles. ¿Quieres colaborar con algún consejo? ¿Quieres opinar sobre alguno de mis consejos? ¿Tienes alguna idea u opinión que consideras interesante comentar? Todos los lectores de este blog estarán encantados de leer vuestros comentarios, ideas y sugerencias.




Surebets, apuestas ¿seguras?

Aunque parezca imposible, hay apuestas con las que es imposible perder ocurra lo que ocurra en el partido, pero... ¿son seguras?

Aunque parezca imposible, hay apuestas con las que es imposible perder ocurra lo que ocurra en el partido, pero… ¿son seguras?

Muchas personas buscan el dinero fácil. Algunos se adentran en el mundo de las apuestas deportivas pensando en duplicar o quintuplicar su capital con dos o tres apuestas acertadas. Algunos, incluso se plantean llegar a millonarios en poco tiempo.

La pregunta más lógica que debemos hacernos es: ¿por qué existen las casas de apuestas? Muy sencillo: porque hacen negocio con las apuestas. Si fuera fácil ganar, ¿no crees que no existirían tantísimas casas de apuestas? Piensa mal y acertarás, dice el refrán.

El mundo de las apuestas es muy parecido al mundo de la bolsa o al mundo de los negocios en el sentido de que, por cada millonario que consigue llegar a millonario hay varios cientos de personas que se quedan por el camino, en su inmensa mayoría habiendo perdido todos sus ahorros.

Lo normal cuando la gente se adentra en el mundo de las apuestas es que los desplumen antes o después. Como perder dinero duele, la tendencia natural de las personas que comienzan a apostar es buscar estrategias y alternativas de inversión que les permitan ganar de forma matemática y, si el método lo permite, con el menor tiempo empleado posible.

Existen un montón de estrategias para apostar y un montón de métodos distintos. En esta ocasión os voy a hablar de las surebets, un método o sistema que me parece de los más fiables, dejando muy claro, eso sí, que no lo acabo de ver demasiado perfecto y que supongo que deberá aplicarse con una elevada dosis de inteligencia, un férreo control del dinero y un montón de conocimientos, además de ser imprescindible un elevadísimo grado de autocontrol de las emociones.

En cualquier caso me parece la estrategia más inteligente para apostar en apuestas deportivas y como os he dicho recibe el nombre de apostar a surebets. La surebet debe su nombre a la asociación de palabras inglesas sure (seguro/a) y bet (apuesta), por tanto la podemos definir como una “apuesta segura”.

El método o sistema consiste, básicamente, en aprovechar las fluctuaciones de las cuotas o las diferentes estimaciones de las casas de apuestas para que apostando a todas las posibilidades de un determinado evento consigamos un beneficio seguro.

Las surebets siempre se hacen entre 2 o más casas de apuestas diferentes, ya que todas las casas de apuestas aplican un margen de beneficio a sus cotizaciones. Normalmente las surebets suelen oscilar entre el 0,5% y el 5% de rentabilidad de la cantidad apostada, aunque en ocasiones se llegan a ver surebets por encima del 15%.

Aunque os parezca imposible, hay apuestas con las que es imposible perder ocurra lo que ocurra en el partido. Se basan en las diferencias existentes entre las cuotas que ofrecen distintas casas de apuestas. A veces estas diferencias provocan que apostando a ambas cuotas acabemos ganando pase lo que pase. Voy a explicarlo con un par de ejemplos, el primero con surebets de dos resultados y el segundo con surebets de tres resultados.

Advierto, antes de nada, que he redondeado los decimales por exceso o por defecto y que habrá ligeros cambios si hacéis uso de la calculadora, pero a grandes rasgos os servirá para seguir la mecánica sobre cómo apostar a surebets. Los puntillosos que lo deseen pueden hacer los cálculos con todos los decimales y comprobareis que no cambian tanto los cálculos y que siempre hay beneficio.

Surebets de dos resultados

Tenemos que elegir algún deporte que no contemple el empate, como por ejemplo el tenis o el baloncesto, pero vale cualquier otro deporte sin empates posibles. Necesitamos también ser clientes de al menos dos casas de apuestas distintas. Cuantas más mejor (mayores posibilidades de encontrar surebets para un mismo partido), pero necesitamos dos casas de apuestas como mínimo.

El objetivo es quedarnos con la cuota más alta para cada deportista o equipo de cada casa de apuestas.

Ejemplo casa de apuestas A: Nadal 1.75 y Federer 2.40

Ejemplo casa de apuestas B: Nadal 1.85 y Federer 2.30

Nos quedaremos con la cuota más alta de cada casa de apuestas para cada uno de los tenistas, que según el ejemplo, son Nadal a 1.85 y Federer a 2.40. Dicho de otra forma, apostaríamos por Nadal en la casa de apuestas B y por Federer en la casa de apuestas A.

Lo primero de todo es comprobar que estamos ante una surebet. Haremos una sencilla comprobación para asegurarnos de que es una surebet que consiste en comprobar que la suma de dividir 1 por ambas cuotas es inferior a 1.

En nuestro caso: (1/1.85)+(1/2.40)=0.540+0.416=0.956<1

Como el resultado es menor que 1, entonces tenemos una surebet.

Ahora supongamos que disponemos de 100€ para apostar. Apostaremos de la siguiente manera (redondeo los decimales para no liarlo demasiado):

Apostamos 54€ por Nadal en la casa de apuestas B con una cuota de 1,85.

Apostamos 42€ por Federer en la casa de apuestas A con una cuota de 2,40.

¿Qué ocurre al finalizar el partido?

Si ganó Nadal la casa de apuestas B nos pagará 100€ (54€x1,85).

Si ganó Federer la casa de apuestas A nos pagará 100€ (42€x2,40).

Nos da igual quien ganó y quien perdió, una u otra casa de apuestas nos pagarán 100€ y como solamente apostamos 96€ (54€+42€) nos queda un beneficio de 4€.

En el fondo nos importa un bledo quien gana o quien pierde. Siempre tenemos beneficio. En este caso ha sido de 4€ que equivale a un 4,17% de rentabilidad.

Surebets de tres resultados

Tenemos que elegir algún deporte donde sea posible el empate, como por ejemplo el futbol, pero vale cualquier otro deporte con empates posibles. Necesitamos también ser clientes de al menos tres casas de apuestas distintas. Cuantas más mejor (mayores posibilidades de encontrar surebets para un mismo partido), pero tres casas de apuestas como mínimo. El método a seguir es exactamente el mismo que el ejemplo anterior pero con tres casas de apuestas. El objetivo es quedarnos con las cuotas más altas para cada resultado en cada casa de apuestas.

Para abreviar, supondremos que hemos buscado y encontrado las cuotas más favorables, en tres casas de apuestas distintas (A, B y C). Las cuotas más altas que hemos encontrado son:

Para el 1 – 2.10 en la casa de apuestas C.

Para la X – 4.20 en la casa de apuestas A.

Para el 2 – 8.10 en la casa de apuestas B.

Hacemos la misma comprobación.

(1/2.10)+(1/4.20)+(1/8.10)=0.476+0.238+0,123=0,837<1

Como el resultado es menor que 1 estamos ante una apuesta segura.

Si disponemos de 100 euros para apostar. Apostaremos de la siguiente manera (redondeo los decimales para no liarlo demasiado):

Apostamos 48€ por el 1 en la casa de apuestas C.

Apostamos 24€ por el X en la casa de apuestas A.

Apostamos 12€ por el 2 en la casa de apuestas B.

En total hemos apostado 84€ (48€+24€+12€) y sea cual sea el resultado ganaremos alrededor de 100€, con lo que obtendremos un beneficio de 16€ que equivale a un 19,05% de rentabilidad.

Nos da igual quien gana, quien pierde o incluso nos da igual que empaten. En todos los casos perderemos dos apuestas pero los beneficios de la tercera apuesta nos harán recuperar todo lo apostado más un beneficio.

Llegados a este punto, quizá tus ojos estén brillando como los del Tío Gilito y estés haciendo planes sobre cómo gastar todo el dinero que vas a ganar con las surebets. No corras, por favor, todo tiene un pero…

¿Son tan seguras como parecen las surebets?

Pese a que las surebets puedan parecer una forma de ganancia segura, ya que se cubren todas las posibilidades del evento, algunas veces surgen más perjuicios que beneficios a la hora de aplicar esta estrategia al mundo real, entre los que podemos destacar los que iré citando a continuación.

Por ponerte un ejemplo tonto, no podrás mear ni cagar hasta que no hayas hecho la apuesta. Tampoco te podrá distraer una mosca ni podrás hablar por teléfono con ese inoportuno amigo que te llama justo cuando más ocupado estás.

En algunas casas de apuestas, las cuotas no son fijas durante mucho rato y pueden ir cambiando. Imagina que vas a apostar a una cuota a 2,10 por un tenista y a otra cuota a 2,30 por otro tenista. Entras en la primera casa de apuestas y apuestas por el 2,10 la cantidad que has calculado. En ese momento te entran unas horribles ganas de mear y te vas para el cuarto de baño. De vuelta al ordenador pasas por la cocina y se te ocurre pillar algo de picoteo y justo cuando llegas al ordenador con las manos llenas con una bebida y un tentempié, se te cae la bebida encima de la mesa y tienes que limpiarlo. Cuando abres la web de la segunda casa de apuestas para apostar por el otro tenista a 2,30 se te queda cara de idiota cuando ves que ahora la cuota está a 2,25 en lugar de 2,30. ¡La has cagado! Tendrás que rehacer los cálculos y a lo mejor ya no es una surebet y puede que pierdas dinero. Como ves, apostar a surebets no es tan fácil como parecía.

No todo es tan bonito como parece. Las “apuestas seguras” tienen varios inconvenientes aparte del que te acabo de citar. El primero de ellos es que las ganancias son muy pequeñas con respecto al total apostado, generalmente entre un 0.5% y un 5% (aunque a veces se puede ganar más, sobre todo apostando a largo plazo), por lo que para obtener una rentabilidad sustancial debemos apostar grandes cantidades de dinero.

De aquí deriva el segundo inconveniente: las casas de apuestas establecen límites en la cantidad que se puede apostar. Por tanto, la alternativa es un frágil equilibrio entre lo que se puede apostar y lo poco que se puede ganar con cada apuesta. Se trata pues de encontrar muchas surebets y este es el tercer inconveniente: hay pocas.

Aunque desde hace algún tiempo se han creado programas y páginas webs destinados a escanear apuestas seguras, la realidad es que un altísimo porcentaje de las mismas no son en absoluto surebets. Si bien los números indican que lo son, hay un factor que no tienen en cuenta y que es fundamental: las diferencias en las reglas de las casas de apuestas.

Imagina que apuestas a una surebet en un partido de tenis y antes de que acabe el primer set uno de los jugadores se lesiona; ¿qué ocurriría con tus apuestas? Pues depende de las reglas de las casas de apuestas. Ya que en una surebet apuestas tanto a uno como a otro jugador en casas diferentes, si una casa cancela la apuesta y la otra la da por válida (y pierdes en ella) habrías perdido bastante dinero. Pensarás que es muy improbable que un jugador se lesione, pero no es así. Casi cada día hay retiradas y aplazamientos de partidos por diferentes motivos (lesiones, meteorología, etc) y uno sólo de ellos puede provocarte grandes pérdidas teniendo en cuenta que las cantidades que se manejan en las surebets son altas. Así pues, no se puede hablar de surebets cuando las reglas de las casas son diferentes, a pesar de lo cual los programas y las webs dedicadas a escanearlas siguen ofreciéndolas como si lo fueran.

Por si esto no fuera suficiente, hay que añadir otro grave problema: algunas surebets se producen por errores de tipografía de la casa de apuestas y, en esos casos, pueden cancelar la apuesta. Eso significaría que nos quedaríamos con una apuesta cancelada y otra realizada, con el consiguiente riesgo.

Hay quienes aseguran que se dedican profesionalmente a las surebets. En mi opinión, esto es bastante difícil de creer y es posible que sean los propios creadores de programas que ofrecen surebets quienes hagan estas afirmaciones.

Vivir de las surebets es difícil porque, como hemos dicho, hay pocas que sean auténticas a lo largo del día, duran poco tiempo y las casas limitan las grandes apuestas, además de todos los inconvenientes mencionados que hacen difícil encontrar una apuesta segura. Aún así, si eres capaz de encontrarlas, puedes aprovechar alguna de vez en cuando, asegurándote muy bien de que las reglas de cada casa coincidan exactamente y de que no se trata de errores obvios.

Algunos consejos antes de apostar

El mundo de las apuestas online es complicado, sobre todo para los principiantes. Conocer el funcionamiento de estas plataformas y aprender a apostar requiere de un poco de práctica, por lo que aconsejo a todo el mundo invertir la menor cantidad posible de dinero mientras descubren los entresijos de esta práctica.

En primer lugar, es interesante tener una visión amplia. No vale dejarse guiar por un resultado deportivo, sino ser capaz de ver la evolución de toda una liga o campeonato. Una visión global y una apuesta más general puede ofrecernos una mayor garantía a la hora de obtener beneficios.

Una segunda recomendación es fijarse más en las estadísticas y menos en la suerte o las intuiciones. Ser capaz de analizar lo que sucede permitirá valorar con mayor objetividad las opciones de ganar o perder. Hace falta una mente fría capaz de no dejarse llevar, por ejemplo, por las opciones favoritas o los equipos de los que se es seguidor.

Como el objetivo es perder el mínimo dinero mientras se aprende, es interesante aprovechar los bonos que ofrecen las principales casas de apuestas. A partir de ahí se recomienda no realizar apuestas con cuota reducida, dado que se asume mucho riesgo para pocos beneficios.

Como no, tendrás rachas buenas y malas, así que lo importante es que no te dejes llevar. Si pierdes dinero, no es necesario recuperarlo todo de golpe. Es mejor tomarte tiempo para apostar con la cabeza fría y no dejarte llevar por la situación, lo que te podría hacer perder más dinero.

Sobre todo piensa que perder y ganar no siempre es algo que el jugador puede controlar. Al final el azar entra en juego en este tipo de juegos y, a pesar de ser analista, no se puede predecir el futuro.

Jamás apuestes grandes cantidades de dinero a un solo evento. Es mejor diversificar el riesgo, ya que si nos equivocamos con solo una opción lo perderemos todo, mientras que si son varias, tenemos más opciones de acertar. Sobre todo, jamás apuestes todo tu dinero a un único resultado si no quieres arruinarte. Aprende a gestionar el capital que tienes para apostar.

Ten paciencia para recuperar el dinero. No quieras recuperarlo todo de golpe con una gran apuesta que te saque del bache porque ese es el camino directo a la ruina.

Apuesta preferiblemente en deportes que dominas. Es mejor elegir un deporte que sigues y del que estás al día, ya que dispondrás de mayor información a la hora de apostar, algo fundamental para acertar.

Empieza apostando cantidades pequeñas. Te permitirá conocer bien el funcionamiento de las casas de apuestas y podrás familiarizarte con todos los conocimientos que necesitas para tener éxito en la práctica de apostar.

Evita las apuestas en directo. No son recomendables para principiantes puesto que sin una mente fría y un sistema de apuestas comprobado, pueden hacer perder mucho dinero.

Calculadora de Surebets

Si pese a todos los consejos que te he dado quieres probar lo de apostar a surebets, he confeccionado una calculadora de surebets en excel para dos y tres resultados.

Sólo tienes que meter las cuotas de cada casa de apuestas y la cantidad que tienes disponible para apostar y la calculadora te dice automáticamente cuánto dinero apostar en cada casa de apuestas, la cantidad total a apostar y el beneficio que obtendrás, tanto en euros como en porcentaje de beneficio.

Si quieres la calculadora ya sabes lo que tienes que hacer. Me haces un donativo para ayudar a sostener el blog y te la envío por correo electrónico para que te inicies en las apuestas a surebets.

Y, como siempre digo, si este artículo te ha servido de ayuda, házmelo saber en los comentarios y difúndelo en las redes sociales pinchando en los botones. ¿Qué opinas de las surebets? ¿Usas algún sistema para apostar? ¿Has tenido algún problema o mala experiencia? Todos los lectores de este blog estarán encantados de leer vuestros comentarios, ideas y sugerencias.




Estafas con uniformes y disfraces

La próxima vez que veas a alguien uniformado pregúntate: ¿será quién dice ser?

La próxima vez que veas a alguien uniformado pregúntate: ¿será quién dice ser?

Muchas veces un uniforme impone respeto porque se le presupone una honorabilidad y nos puede hacer bajar las defensas. Lo que menos imaginamos es que ese policía, ese sacerdote, ese militar o ese mensajero nos pueden estafar. Voy a ponerte algunos ejemplos verídicos que dan que pensar. La próxima vez que veas un uniforme pregúntate: ¿será quién dice ser?

Lo peor de todo es que son casos auténticos y, si alguien ha caído una vez, puede haber otra persona que caiga en la misma estafa. Andaros con cuidado porque, si algo he aprendido en esta vida, es que los estafadores no descansan ideando nuevas formas de timarnos a la mínima oportunidad que les damos.

Uniformes y huerfanitos

La policía detuvo en Barcelona a un presunto estafador que era conocido en el mundo de la delincuencia con el sobrenombre de “Capitán Timo” porque solía disfrazarse de militar de alta graduación para cometer sus delitos. Junto al mencionado, también fue arrestado su compinche o colaborador, que oficiaba como chófer oficial del falso militar. Los dos fueron acusados de dos delitos de estafa.

Para convencer a sus víctimas el Capitán Timo se presentaba ante éstas vestido con un flamante uniforme de almirante de la armada española con sus correspondientes emblemas e insignias, comprados en tiendas de artículos de regalo en zonas turísticas o en tiendas de uniformes o de ropa vieja.

Acompañado de su chófer, y viajando siempre en un ostentoso coche alquilado, la pareja de estafadores seleccionaba a sus víctimas entre los propietarios de negocios de hostelería o de la construcción, a quienes hacían creer que, tras un minucioso estudio, habían sido seleccionados entre los comerciantes de la zona para, o bien abastecer a la Armada de productos para construir determinadas instalaciones para la Armada o bien para edificar una nueva sucursal de la OTAN. Una vez ganada la confianza y con las víctimas convencidas, les hacían firmar un contrato que tenía una cláusula obligatoria por la que los comerciantes o empresarios tenían que pagar una supuesta cantidad en efectivo que estaba destinada a un supuesto Colegio de Huérfanos de la Marina. La trampa era esa cláusula que se amparaba en alguna ley inexistente y su éxito radicaba en que era bastante creíble que los militares forzaran a los contratistas a dar un porcentaje de la obra a ese supuesto Colegio de Huérfanos. ¿Cómo va a dejar el ejército tirados a los huerfanitos de soldados muertos en combate?

Cuando el falso almirante tenía el dinero en su poder, desaparecía sin dejar rastro. Por este procedimiento, estafaron a un constructor y a un hostelero de Albacete a quienes, respectivamente, propusieron construir una residencia militar y abastecer de comida a la OTAN.

Otra posible versión de esta estafa es presentarse como alto oficial de la policía y ofrecer la construcción de una academia de policía o unas nuevas instalaciones para el entrenamiento de unidades especializadas de la policía. La trampa siempre está en que, el constructor que quiera quedarse con la obra, deberá pagar el X% del presupuesto de la misma como contribución al Colegio de Huérfanos de la Policía según tal o cual ley. El estafador sabe que es lógico que el estafado piense que la policía vela por todos esos huerfanitos de policías muertos en acto de servicio arriesgando sus preciosas vidas.

Curas y monjitas

La religión está de capa caída. Los seminarios de sacerdotes y los noviciados de monjitas se están quedando vacíos por falta de vocación. Lo malo es que los estafadores también se han dado cuenta y ya han creado una nueva estafa. Es tan sencillo como disfrazarse de sacerdote e ir visitando conventos ofreciendo traerles a monjitas de Hispanoamérica que sigan su vocación en España. Es relativamente creíble que en Hispanoamérica sobran los curas y las monjas porque allí se vive muy mal, o que los conventos están atestados porque muchos padres entregan a sus hijas al convento por no poder mantenerlas, etc.

Los religiosos y religiosas españoles se frotan las manos pensando que pueden llenar sus seminarios y conventos con nuevos novicios y novicias importándolos desde Hispanoamérica. Y el estafador pone como única condición que paguen el viaje de avión y los gastos de traslado del sacerdote o monja hasta España.

Una vez han recogido el dinero del viaje, salen por patas y si te vi no me acuerdo.

Mensajeros despistados

Las empresas están acostumbradas a recibir y enviar mensajeros a través de empresas de mensajería. Un día llega un mensajero a tu oficina todo uniformado con un traje de alguna empresa de mensajería. Tú ignoras que ese traje lo ha comprado en una tienda de ropa usada. Te mira sonriente y te dice que trae un sobre para alguien desconocido que, aparentemente, trabaja en tu empresa. Le dices que no conoces a nadie con ese nombre y te pide amablemente que le dejes llamar a la empresa para comprobar si es un error.

Le señalas el teléfono y sigues con tu ocupación. El mensajero llama supuestamente a la empresa para preguntar qué ocurre pero en realidad está llamando a uno de esos teléfonos que cobran una elevada tarifa por cada minuto que estás llamando al mismo.

Tú no lo sabes, pero cuando recibas la próxima factura de teléfono te habrán timado una cantidad más o menos grande dependiendo del tiempo que el supuesto mensajero haya estado llamando para informarse sobre el paquete. El mensajero suele hacer que espera que revisen el remitente del paquete por si hay algún error o te dice que están llamando al remitente para que les confirme la dirección, o te cuenta una entretenida historia de un caso similar que tuvieron la semana pasada. El caso es que intentan estar el máximo tiempo posible al teléfono para que la factura vaya subiendo todo lo posible porque saben que cada minuto que pasa es dinero que tú pierdes y que los estafadores ganan.

Para no alarmarte, te dirán que no te preocupes, que el teléfono al que han llamado es uno de esos gratuitos o que es una llamada provincial de bajo coste.

Algunos se lo montan tan bien que pueden alargar la llamada hasta 10 o 15 minutos. Al final te dicen que lo sienten, que ha sido un error del remitente o que es para otra dirección o cualquier excusa y cuelgan el teléfono, se despiden amablemente y se marchan.

Tú no sospechas nada, pero cuando a final de mes te llega la factura, ves que te han robado una pasta y encima es difícil que puedas demostrar que te han timado. ¿Cómo demuestras que no ha sido uno de tus empleados el que ha llamado a ese teléfono de pago desde el teléfono de tu empresa?

Además, como la cantidad timada es poca (puede oscilar entre 20 y 30 euros) mucha gente pasa de denunciarlo. Pero 20 o 30 euros visitando 10 o 15 empresas al día pueden suponer alrededor de unos 300 euros diarios lo que supone unos 6.000 euros mensuales de ganancias para el o los estafadores.

Si este artículo te ha parecido interesante, házmelo saber en los comentarios y difúndelo en las redes sociales pinchando en los botones. Os invito también a que nos contéis estafas similares que conozcáis. Todos los lectores de este blog estarán encantados de leer vuestros comentarios, ideas y sugerencias. Y, sobre todo, si conseguimos evitar que alguien caiga en estas estafas, mejor que mejor.