Archivos mensuales: marzo, 2015

Noticias, Azar y Bolsa

Noticias, Azar, Bolsa

Antes de seguir leyendo, te pido que mires los gráficos de la imagen. ¿Qué te sugieren?

Nadie duda que las noticias afectan de alguna manera a la bolsa. Eso es indiscutible. Nadie duda tampoco que el precio de una acción lo recoge todo, absolutamente todo, incluso muchas cosas que se nos escapan. Lo que ya es más discutible es si el azar afecta a las bolsas o no. ¿Tú que opinas?

Antes de seguir leyendo, te pido que mires los gráficos superiores de la imagen. ¿Qué te sugieren? Apunta en un papel lo que te sugieran. Si crees que uno de ellos es el gráfico de Telefónica, anótalo. Si ves parte del gráfico del IBEX en algún momento del año, anótalo también. No olvides tampoco anotar cualquier patrón o figura que encuentres. Pero hazlo, por favor, es importante por lo que verás después si sigues leyendo.

El maldito o bendito azar

Personalmente, estoy convencido que el azar nos afecta en todos los ámbitos de la vida y, en bolsa, mucho más. No vale de nada saberlo todo, haberlo estudiado todo y tomar todas las precauciones posibles. Solamente podemos intentar que el azar nos afecte lo mínimo posible, pero, sin duda, nos afectará. Unas veces tendremos suerte y otras no. Unas veces ganaremos y otras perderemos, pero el azar siempre se manifestará de una u otra forma.

¿Por qué es imposible predecir el comportamiento de la bolsa? ¿Por qué no se puede siquiera predecir el precio de una acción? Precisamente porque interviene el azar en las noticias.

Imagina un mundo perfecto donde pudiéramos juntar todas las malas noticias e ir soltándolas a lo largo del primer semestre. Luego, juntaríamos todas las buenas noticias y las iríamos soltando a lo largo del segundo semestre. Si tuviéramos esa posibilidad, todos seríamos ricos.

Obviamente, las malas noticias suelen afectar negativamente al precio, por lo que poniéndonos cortos, nos enriqueceríamos a lo largo del primer semestre donde se van dando a conocer todas las malas noticias (mientras el precio va bajando poco a poco) y, a principios del segundo semestre, compraríamos todo el papel posible para ir aprovechándonos de la paulatina subida de precios a medida que las buenas noticias se dieran a conocer y los precios de las acciones fueran subiendo progresivamente.

El azar es lo que lo tira todo por tierra y nos hace imposible enriquecernos de forma constante y sostenida. El azar impide una sucesión de buenas noticias e impide también una sucesión de malas noticias. Como es azar, no permite ni siquiera saber el número de buenas o malas noticias que se van a producir consecutivamente. El azar es el único que conoce la secuencia ganadora.

Podemos intentar minimizar la influencia del azar usando stop-loss, gestionando el riesgo, diversificando nuestra cartera, etc., pero siempre tendremos la espada de Damocles sobre nuestras cabezas esperando el momento más insospechado para cercenar de tajo nuestras inversiones en mayor o menor medida (dependerá del número de precauciones tomadas, pero siempre serán insuficientes).

¿Cómo afectan las noticias a la bolsa y cómo se influencian las noticias entre sí?

Sólo sabemos una cosa: las noticias pueden ser buenas o malas. Tenemos, en principio, más o menos un 50% de posibilidades de ganar o perder. Si la noticia es buena, el precio tenderá antes o después a subir y si es mala acabará bajando. A veces ni siquiera tenemos un 50% de posibilidades porque las noticias no son buenas o malas al 100% y encima se influyen entre ellas variando sus porcentajes.

El azar en la aparición de noticias y la influencia de las noticias entre sí hacen que una noticia nunca sea buena o mala al 100%. Imagina por ejemplo que Repsol descubre un gran yacimiento de petróleo en España. Eso en principio sería una buena noticia al 100%. Pero la noticia se junta con otra noticia: el intento del Gobierno de España de abaratar el precio de la gasolina, fomentando la competencia por el sistema de impedir que una empresa tenga demasiadas gasolineras en una misma provincia.

El 100%, lo ideal para Repsol, se ve recortado (por ejemplo en un 20%) por la noticia de la limitación del número de gasolineras. Una noticia muy buena al 100% queda convertida en una noticia menos buena (80%) por influencia de la segunda noticia (que supone restar un 20%.)

A su vez, la noticia buena para Repsol afectará negativamente a las otras petroleras que operan en España. Lo que sería en principio una noticia mala (al 100%) queda un poco disuelta al juntarse con la noticia de la limitación de número de gasolineras (que por ejemplo será del 5%, teniendo en cuenta que el 20% malo para Repsol de la segunda noticia se reparte/divide entre las petroleras que operan en España).

Al final, juntando las dos noticias, el resultado es bueno para Repsol en un 80% mientras que para las otras petroleras es malo al 95% (100%-5%).

Personalmente, nunca he conseguido ver una relación clara y directa entre el resultado de una noticia y el movimiento del precio. Muchísimas veces me he maravillado cuando supuestas malas noticias hacen subir los precios o cuando buenas noticias (o a mí me lo parecen) hacen bajar el precio. No hace falta que os ponga ejemplos porque tengo la seguridad absoluta que a todos os ha pasado alguna vez. Habrá expertos en el tema de valorar noticias, pero reconozco que no soy uno de ellos.

Ahora, hagamos un sencillo experimento jugando con el azar y las noticias

Vamos a suponer que podemos valorar las noticias entre +5 (si son muy buenas) y -5 (si son muy malas). Obviamente el 0 será que la noticia no es ni buena ni mala o que está en línea con lo que esperaba el consenso de analistas.

Volviendo a Repsol, vamos a coger cuatro noticias y vamos a valorarlas ficticiamente. Es solo un ejemplo:

Noticia 1: Repsol descubre el Yacimiento de Vaca Muerta en Argentina. Valoración: +4,85 (es una noticia muy buena, pero no del todo, porque descubrieron el yacimiento en un país no demasiado estable) Resultado: El precio de la acción sube porque la gente se puso a comprar acciones como loca.

Noticia 2: Argentina decide expropiar a Repsol. Valoración: -4,64 (es una mala noticia que muchos no esperaban) Resultado: El precio de la acción baja porque la gente se puso a vender ante la mala noticia.

Noticia 3: Repsol recibe la compensación por la expropiación en Argentina y decide repartir dividendo extraordinario. Valoración: +3,97 (no es mala noticia, pero sería mejor si hubiera podido explotar el petróleo y, además, las compensaciones siempre parecen menores de lo esperado) Resultado: El precio de la acción sube, pero con menos ímpetu que cuando descubrió el yacimiento.

Noticia 4: Repsol anuncia resultados ligeramente superiores a lo esperado por el consenso, pero por muy poco. Valoración: +0,57 (los analistas ya esperaban esos resultados que sólo se han desviado un poquito mejor de lo esperado). Resultado: El precio de la acción sube, pero muy poco, por ser algo casi descontado por el mercado.

Una vez dicho esto, cualquier gráfico de una acción o de un índice determinado no deja de ser, en el fondo, el resultado de ir sumando y restando, día a día, las buenas y malas noticias y la valoración que hace el mercado de las mismas. Intradía, se dan unos máximos y mínimos, pero al final, lo único que queda es el precio de cierre.

¿Recuerdas que te dije que estudiaras los gráficos al principio de este artículo? Seguramente habrás creído detectar movimientos alcistas y bajistas, movimientos laterales, banderines y triángulos. Algunos incluso han podido ver un doble suelo en alguno o un hombro-cabeza-hombro, soportes, resistencias, etc. ¿Qué figuras o patrones has detectado tú? Te rogaba que lo anotaras al principio.

Una de las cosas que tiene el azar (junto con la aparición de noticias) es que no parece que se comporte “al azar”, sino que suele dibujar patrones de análisis técnico que son fácilmente reconocibles. Como la mejor forma de hacerse una idea de esto es viéndolo, decidí crear una hoja de cálculo con dos columnas: la primera genera 365 valores al azar entre -5 y +5 (malas y buenas noticias, siendo el 0 noticias neutras), y la segunda va acumulando los resultados de la primera por simple suma o resta. Los gráficos son solamente la representación de dichos resultados obtenidos al azar.

Los gráficos representan los valores de la segunda columna, o sea, el resultado de ir sumando números al azar entre -5 y +5. A cada recálculo que se hace, se obtienen valores distintos y gráficos distintos.

Lamento desilusionarte si no has visto nada de lo que creías estar viendo al principio. Quizá estés incluso un poco cabreado porque, en parte, te he tomado un poco el pelo al pedirte al principio si eras capaz de identificar alguno de esos gráficos o alguna pauta concreta.

Pero así funciona la bolsa, y es lo que realmente quería explicarte. Las noticias influyen sin duda, pero el azar se encarga de introducir el caos suficiente como que la información que proporciona la noticia seguramente no sea aprovechable (o lo sea muy poco).

La bolsa es un juego

Sí. La bolsa es un juego. Y diría más…. Es un juego de azar en la medida en que uno no puede adivinar lo que va ocurrir en los mercados en las próximas horas o en los próximos días. Los buenos traders admiten que es imposible prever lo que harán las cotizaciones. No pueden asegurar que una operación acabará en ganancias. Pueden limitar las pérdidas, eso sí, pero no pueden saber de antemano si acabarán ganando o perdiendo dinero.

La bolsa es un juego de azar, pero no un juego de azar cualquiera. No es como la primitiva o la bonoloto, en la que el jugador debe asumir pasivamente el resultado (donde generalmente pierdes). La bolsa es un juego en el que uno, de alguna forma, puede controlar el resultado. A lo mejor uno no puede controlar el resultado de una jugada en particular, pero sí el resultado global de un gran número de jugadas (con mucha disciplina, autocontrol, gestión del riesgo y con un plan de Trading, o apaga y vámonos).

La bolsa es, en definitiva, un juego de estadísticas y de valoración de noticias y análisis técnico y fundamental. Es una frase que hemos oído muchas veces, pero a la que no se suele dar una utilidad práctica concreta.

Las noticias sólo afectan a los que operan intradía

Si operas intradía, las noticias impactan apreciablemente en la forma del gráfico de la sesión del día. Pueden ser más o menos relevantes, pero la huella suele ser perfectamente apreciable. Lo mejor suele ser hacerse a un lado y no operar.

¿La razón? Las noticias suelen provocar un pico de volatilidad tal que barren con casi todos los stop-loss y, aún acertando con el sentido del precio, lo más probable es que acabes perdiendo dinero.

Lo que tienes que saber es que no debes intentar lucrarte con las noticias ni dejar que afecten a tu operativa.

Tipos de noticias

Básicamente, hay tres tipos de noticias:

a) Noticias que conoce todo el mundo: No son noticia en realidad, son temas de actualidad y suelen ser la excusa perfecta para que los periodistas (muchas veces sin tener ni idea) nos expliquen con pelos y señales por qué los principales índices mundiales se tiñen de rojo o de verde.

Ejemplos de este tipo de noticias podrían ser La caída del precio del petróleo, La complicada situación en Ucrania, Las tensiones en Oriente Medio, Lo mal que está Grecia, etc.

Las noticias de este tipo hacen que los pececillos den bandazos (arruinándose generalmente) y que los tiburones se mantengan firmes (habitualmente enriqueciéndose).

b) Noticias “enlatadas”: Son las noticias interesadas que se han ocultado durante un tiempo hasta que los rumores se han hecho demasiado grandes para ocultarlas porque no tiene sentido ocultar un secreto a voces.

Ejemplos de este tipo de noticias podrían ser Pescanova, Gowex, etc. Pillaron por sorpresa a mucha gente, pero también había muchos inversores que empezaban a estar con la mosca tras la oreja y barruntaban que estaban pasando “cosas raras”.

Los tiburones y/o los inversores institucionales muchas veces tienen en su poder una noticia días, semanas o meses antes de su publicación. Dependiendo que la noticia sea buena o mala, actúan de una forma o de otra.

Antes de lanzar la noticia a los cuatro vientos, los peces gordos se van a poner primero a acumular o a distribuir todas las acciones que puedan sin que se note, y después, sólo después, la comunicarán a los medios.

Al ver la noticia, todos los pececillos se lanzarán a comprar o vender. Y lo que estará pasando en realidad, es que estarán levantando o bajando el precio para que los tiburones se lucren con la subida o con la bajada.

Para cuando se pasa el efecto de la noticia, los tiburones les han comprado o vendido todas sus acciones a los pobres pececillos que, como siempre, han vuelto a comprar en el peor momento posible (arriba o abajo del todo).

Las noticias “conservadas en lata” pueden ser aprovechables, pero sólo si las ves en los gráficos, sólo si les descubres posicionándose antes de que te cuenten la noticia. Ahí sí, el análisis técnico puede ser una grandísima ayuda y se puede sacar algún provecho.

c) Noticias que nadie se espera: Son las noticias que nadie predice ni se esperan. No suelen ser noticias aprovechables o muy pocos pueden aprovecharlas.

Ejemplos de este tipo de noticias podrían ser el tsunami de Fukushima, la caída de un meteorito en Rusia, la repentina erupción de un volcán, etc.

Sólo los muy enterados sobre los detalles y las verdaderas implicaciones del suceso pueden aprovechar la noticia para, a lo mejor, rascar algo antes de que todo el mundo quiera aprovechar la noticia. Por ejemplo, en el caso del volcán, sólo los que supieran que la erupción podía colapsar el espacio aéreo tuvieron oportunidad de vender acciones de aerolíneas para recomprarlas después a precios mucho más baratos.

¿Sabias que…?

La mayoría de las noticias intradía son concertadas bajo un estricto calendario; así que puedes saber cuándo se darán exactamente y podrás evitar estar dentro del mercado en ese preciso momento.

En este enlace, puedes ver las noticias programadas para las próximas horas y días, e incluso se añade una estimación de la magnitud del impacto que pudieran tener en el precio.

Las noticias intradía programadas no suelen importar a la larga y apenas serán apreciables en tus resultados, salvo quizás algún bombazo de la FED o el BCE o alguna noticia lo suficientemente gorda e inesperada como para que se desvíe el curso del precio durante meses.

Algunos consejos

- La mayoría de las noticias siguen un patrón. Son comentadas por los analistas de forma muy sesuda y elaborada, citando algunas opiniones de expertos, para acabar concluyendo que la bolsa o acción puede subir o bajar si pasa esto o aquello y citando los puntos de resistencia y de soporte.

- Salvo que seas un experto en la interpretación de noticias, te convendrá ignorarlas. La experiencia al leer noticias va ayudando para separar el grano de la paja, pero no suelen llevar, en el fondo, a nada más que a un montón de grano y otro de paja.

- Las noticias casi siempre serán interferencias para ti y fuentes molestas de ruido.

- Una noticia siempre te llegará mucho más tarde que el movimiento del precio que está reaccionando a esa noticia.

- Que las noticias afectan al movimiento del precio es algo que nadie pone en duda. La cuestión es cuánto afectan y cómo repercuten.

- Si operas a largo plazo las noticias no te afectarán significativamente el 99% de las veces. Solo generan, a la larga, pequeños altibajos que no repercuten en la tendencia general.

- Las noticias suelen ser sesgadas, no poco incorrectas y la mayoría de las veces interesadas o directamente publicitarias. Casi todo lo que sale en los medios está intervenido por intereses económicos, y no siempre se incluye la palabra “publicidad” en el texto de la noticia.

- Las noticias suelen generar demasiado ruido, y es muy difícil (que no imposible), separar el ruido de la señal.

- No mires el periódico, mira tus gráficos. En ellos verás la noticia antes de que la publique nadie. Si observas repentinas subidas o bajadas sabrás que ha pasado algo bueno o malo, pero cuando sepas lo que ocurre (te llegue la noticia) suele ser tarde para reaccionar.

Si este artículo te ha servido de ayuda, házmelo saber en los comentarios y, si te ha gustado, difúndelo en las redes sociales pinchando en los botones. ¿Qué opinas de las noticias? ¿Crees que el azar influye en la bolsa? ¿Has sacado alguna conclusión que pueda interesar a los lectores del blog? ¿Alguna crítica o comentario?




Destripamos el reto del ahorro en 52 semanas

Descubre cómo puedes ahorrar 1.378 euros en tan solo 52 semanas (un año) y descarga una plantilla gratuita para lograrlo.

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Algunos lectores me han preguntado mi opinión acerca del reto de ahorro de las 52 semanas que lleva tiempo apareciendo en varios lugares en la red, principalmente en Estados Unidos.
Pues bien, me parece un concepto interesante y por ello creo que vale la pena analizarlo, destriparlo y ver formas de mejorarlo.
Ante todo diré que me pareció una buena y sencilla idea para ahorrar una buena suma de dinero que podría servir para diversos fines. Pero luego de ir pensando en el reto e ir destripándolo poco a poco, me dí cuenta que encierra una grandísima enseñanza y tiene un efecto acumulativo más que poderoso.

¿En qué consiste el Reto de Ahorro de las 52 Semanas?

Es un reto o desafío muy simple. Consiste en poner dinero durante 52 semanas en una lata, jarro o alguna caja que podamos utilizar.
El reto consiste en poner, cada semana, la cantidad de dinero equivalente al número de semana que nos toca. De este modo, en la semana 1 depositaremos 1 dólar, la semana 23 vamos a depositar 23 dólares y así hasta llegar a la semana número 52, la última que pondremos 52 dólares (el reto original viene de USA, de hecho, tiene hasta página oficial http://www.52weekmoneychallenge.net, por ello hablamos de dólares).
Obviamente, y dado que la paridad entre el euro y el dólar es casi un hecho, podemos tratar de hacer el desafío en euros: 1 euro la primera semana, 2 euros la segunda, 3 euros la tercera y así hasta poner 52 euros la semana 52.

¿Por qué debería tratar de superar el reto?

En primer lugar, porque dudo que alguien no quiera tener al finalizar el año exactamente 1.378 euros. Una cantidad importante que podría utilizarse para empezar a invertir, para pagar unas vacaciones o simplemente para tener una paga extra y encarar la cuesta de enero con optimismo. Si sumas 1+2+3+ … +25+26+27+ … +50+51+52 verás que salen 1.378 euros.
En segundo lugar, porque es un método sencillo que, si realmente lo aplicamos, sentimos que vamos progresando, hasta llegar a cantidades un poco más grandes, mientras nos va dando tiempo para analizar cómo hacer para tener o conseguir el próximo dinero necesario para depositar cada semana.
En tercer lugar, porque si por alguna razón debemos parar o no podemos seguir ahorrando, contamos con un dinero que, en caso contrario, nunca íbamos a ahorrar si no teníamos el hábito. Solo como ejemplo, si dejáramos de depositar dinero en la semana 35, tendríamos un total de 630 euros, una suma más que interesante.
Pensado fríamente, el desafío es sencillo, práctico e ideal para comenzar a adquirir unos hábitos positivos en relación al ahorro.

¿Cómo puedo conseguirlo?

Lo mejor del desafío es que una semana da tiempo suficiente como para analizar cómo hacer para ir consiguiendo a largo plazo ese dinero a depositar cada semana. El truco es ir cumpliendo cada semana y que nos vaya quedando algo para tener que hacer menos sacrificios la semana siguiente.
Voy a poneros un ejemplo de lo que podría hacer yo para ir cumpliendo semanalmente y de paso ir ahorrando algo para la semana siguiente:
La primera semana está chupado, dejo de tomarme un café (en España suelen rondar por 1,20 euros) y todavía me sobran 20 céntimos que me ayudarán a conseguir los 2 euros de la siguiente semana.
Si lo pienso fríamente, si dejo de tomarme uno sólo de los varios cafés que me tomo al día en el bar, ahorraré 1,20 euros diarios, lo que suponen un total de 8,40 euros semanales. Sólo eso me da para poder cumplir el reto las tres primeras semanas (1+2+3 y me quedan 2,40 euros de remanente para la cuarta semana).
Cuando me toque la cuarta semana, como ya tengo 2,40 euros sólo necesito otros 1,60 para conseguir los 4 euros de la cuarta semana. Calculo entonces cuantos cigarrillos puedo dejar de fumar al día y cuanto puedo ir ahorrando semanalmente en ese concepto y así voy recortando gastos que me permitan ir ahorrando. Cuando todos mis vicios como ir a cenar fuera el sábado, ir al cine de vez en cuando, etc. se hayan acabado y no pueda recortar más en vicios, pasaré a ver de ahorrar por otros lados como llamar a la compañía del teléfono para ver si tienen rebajas sobre la tarifa que pago en la actualidad y cuanto puedo ahorrar al mes/año. También puedo recortar en gasolina yendo a trabajar en transporte público o cosas similares.
Llegará sin duda un momento que no podamos recortar más nuestros gastos fijos para cumplir el reto semanal y entonces habrá que utilizar la imaginación como vender algo que no se use para conseguir dinero o ponerme a dar clases particulares, etc.
Otra opción sería empezar a comprar las llamadas marcas blancas cuando vamos a hacer la compra. Si en vez de comprar el detergente X nos pasamos al detergente Y (que prácticamente lava lo mismo de bien, o de mal, según se mire) ahorramos céntimos que se convierten en ahorro al multiplicar por todas las unidades de detergente que compremos.
Si no sabes cómo conseguir más dinero recortando gastos, fabrícalo. Te voy a poner un ejemplo, el primero que se me pasa por la cabeza. Eres mujer y tienes que cortarte el pelo. ¿Por qué en lugar de ir a la peluquería, que te cuesta un pastón, no le propones a tu amiga la peluquera que tú cuidas a sus niños una tarde y a cambio ella te corta el pelo? A continuación metes el dinero que te hubieras gastado en la peluquería en la hucha porque no deja de ser un dinero que no tienes que gastar.
Otro ejemplo: Eres autónomo y te dedicas a hacer páginas web. ¿Por qué no proponerle al que te lleva la contabilidad que le lleves tú el mantenimiento de su página web a cambio que él te lleve a ti tu contabilidad gratis? Ya has “fabricado dinero” que como es un gasto que no vas a tener que hacer, puedes meter directamente en la hucha.
Como ves, es relativamente sencillo cumplir el reto, al menos en teoría. Aprender a recortar gastos y desarrollar la imaginación y la inventiva sobre como conseguir dinero e ir creando poco a poco un hábito de ahorro puede ser una enorme y gratificante lección que iremos asimilando poco a poco.
Además, el ahorro que somos capaces de conseguir se va acelerando. Algo tan simple como dejar de tomar un café al día supone al año (1,20×365 días=438 euros) ¡Eso son 29 semanas del reto!

¿Algunos consejos?

Creo que este desafío podría ser más que interesante en pareja, de forma que cada semana, los dos se encarguen de depositar la mitad del dinero correspondiente a la semana, algo que se vuelve sumamente sencillo al dividir fuerzas.
Mejor aun si cada uno intenta cumplir el desafío por su parte. Mutuamente se pueden ir espoleando si consiguen ahorrar más que el otro, pero a su vez se pueden dar ánimos para no rendirse y también se pueden ir dando consejos sobre como lo van consiguiendo para que el otro pueda hacer lo mismo.
No tiene porqué ser tu pareja, puedes buscar un amigo o amiga y retaros mutuamente. Podría servir también para que un grupo de estudiantes pudiera ahorrar para irse de viaje de fin de curso, etc. Lo importante es hacer el reto con alguien pues sin duda ayuda mucho.
Os recomiendo colocar el dinero en un frasco de vidrio en un sitio muy visible, como la mesa de la cocina, el despacho o la puerta de casa para que no olvides que cada semana tienes el compromiso de sumar, sea como sea, la cantidad que te toque. Observarás que el bote te mira acusadoramente cuando no cumplas con él.
Para agregar un poco de incertidumbre puedes ahorrar un poco más de lo indicado para que la suma ahorrada varíe al final.
Debes ir previendo la forma de ahorrar por semanas cuando las sumas aumenten para que no te sea tan difícil.
Puedes empezar a vivir una vida solamente un poquito más frugal que hasta ahora, reduce tus gastos, aumenta tus ingresos o “fabrica el dinero como sea”.
Te verás tentado a gastártelo, todos tenemos esa recaída, pero puedes comenzar de nuevo y, la segunda vez, meterlo en el banco para no gastártelo.
Flexibiliza el uso de este desafío, cuando no puedas hacer los depósitos respectivos porque tus ingresos no dan para más, puedes detenerte hasta que te veas capacitado de afrontar la siguiente semana (mientras vete pensando como aumentar tus ingresos).
El sueldo se suele pagar mensualmente en España, así que tendrás que prever el ahorro semanal que tendrás que hacer para cada mes.
No es necesario que empieces el reto el 1 de enero. Esta misma semana puede ser la primera y que para ti el año acabe cuando hayan pasado 52 semanas. Hago un inciso jocoso para comentaros que un amigo me dijo que tendría que esperar a hacer el reto hasta el 1 de enero del próximo año porque ya estábamos en febrero… (sin duda la mejor excusa para no intentar el reto aunque se nos note que en realidad pasamos del reto y no queremos aceptar el desafío).

¿Ventajas de intentar el Reto del Ahorro de las 52 Semanas?

La intención del reto es que empezar a ahorrar sea fácil: al principio se requiere muy poquito esfuerzo. Es parte del atractivo: empezar poco a poco, sin que suene como algo que no podamos hacer.
Pero también el reto de ahorro nos pide un compromiso mayor a medida que vamos adquiriendo el hábito. Por ello las semanas siguientes serán bastante más retadoras que al principio, pero se trata precisamente de comprometernos. De ver que sí se puede, y entonces poner mayor esfuerzo para lograr la meta.
El incremento es bastante lineal. Para mucha gente sí es fácil ahorrar entre 1 y 10 euros cada semana por lo cual al principio no costará trabajo y eso levantará mucho los ánimos para seguir el reto hasta el final y cumplirlo.
Para las personas a las cuales les gustan los juegos y los desafíos y, además, les cuesta trabajo ahorrar, el reto del ahorro puede ser una motivación interesante, por lo cual no veo por qué no intentarlo.

Si no puedes cumplirlo, adáptalo a tus posibilidades

Con la crisis, hay gente que nos mostrará sus bolsillos vacíos, hay gente que por estar en paro o por tener un sueldo miserable no podrá ni plantearse el reto. En ese caso, les aconsejo cambiar el reto y adaptarlo a sus posibilidades.
Si no puedes ahorrar un 1 euro semanal ahorra de 50 en 50 céntimos, o de 20 en 20, o de 10 en 10 o, incluso de 1 en 1 céntimo.
También puedes hacer que el ahorro en vez de semanal sea mensual (acabando en 52 euros mensuales 52 meses después) o comprométete a ir realizando el reto a la medida de tus posibilidades (si tardas dos semanas en subir un escalón, que se le va a hacer, tu economía no da para más).
Si dividimos los 1.378 euros entre 52 semanas nos salen 26,5 euros semanales. Dicho de otra forma, en lugar de ir subiendo, comprométete a ahorrar 26,5 euros semanales y llegarás al mismo resultado.
Si dividimos los 1.378 euros entre 12 meses nos sale que deberemos ahorrar 114,84 euros mensuales (redondeando) para cumplir el reto.
Si dividimos los 1.378 euros entre 365 días supone que debemos conseguir unos 3,78 euros diarios para conseguir superar el desafío.

¿Vas a seguir el reto del ahorro durante este año? Algunas ideas

Resulta obvio que, con algunos ajustes, el resultado es mejor. Si ya estás acostumbrado a ahorrar, sería recomendable que te plantearas intentar hacerlo a la inversa, es decir, ahorrar cantidades decrecientes, ya que así se obtienen resultados inmediatos notables. La primera semana, entonces, debes ahorrar 52 euros; la segunda, 51; y para la última semana, la 52, sólo aportarás un euro.
Si lo haces de esta manera el resultado es inmediato, ya que en apenas seis semanas habrás ahorrado 297 euros (contra los 21 euros de la versión original) y eso te motivará, porque sabrás que cuentas con ahorros adicionales.
Además, al cambiar el reto estarías aprovechando el impulso inicial –como bien sabes, son pocos los seres humanos que siguen con el mismo entusiasmo a lo largo de un reto de año nuevo-, y te resultaría menos pesado ahorrar menos cantidad de dinero cuando la motivación y el compromiso van en declive.
Sea cuál sea la versión que más se adapte a tu estilo de vida, lo importante es que elijas ahorrar, ya que se trata de un excelente hábito de vida que puede sacarte de problemas inesperados.

El poder acumulativo del Reto

No es ninguna tontería el gran poder acumulativo del Reto. Se van aprendiendo importantes lecciones que pueden mejorar tu economía a corto plazo. Volviendo al ejemplo de cómo lo haría yo y a dejar de tomar uno solo de los muchos cafés que me tomo al día supone al año (1,20×365 días=438 euros). Con un solo cambio que soy perfectamente capaz de hacer, casi he conseguido un 0,32% del reto.
Si lo piensas fríamente, a poco que hagas cinco o seis pequeños cambios, podrás terminar el reto sin problemas.
Pero no sólo eso, seguramente, si te has acostumbrado a dejar de tomar un café al día (o incluso si te lo tomas en casa en vez de en el bar) lo más probable es que el próximo año no necesites tomarte ese café y ahorres lo mismo que este año.
Si para ahorrar este año intentando cumplir el reto has renegociado con tu compañía de teléfono unas tarifas más bajas, ese ahorro también lo tendrás el próximo año y el próximo, y el siguiente…
Cada escalón que vas subiendo por el reto de las 52 semanas supone ir mejorando enormemente tu economía sin darte cuenta. Los próximos años quizá decidas no volver a intentar hacer el reto, pero el poder acumulativo del reto te hará la vida más fácil, cada vez llegarás mejor a fin de mes y dejarás de decir eso de “tengo demasiado poco sueldo para tanto mes”.
Quizá la gran enseñanza del desafío o reto de las 52 semanas es que suprimiendo pequeños gastos inútiles o no necesarios, vamos cerrando a pasos agigantados el gran agujero negro que se come nuestro sueldo sin darnos cuenta.
Pensándolo despacio te darás cuenta que cada pequeño paso que das semana a semana, puede ser un gran paso en años venideros.

¿Intentamos mejorar los resultados del reto?

Sin duda para una gran mayoría, el desafío de las 52 semanas va a suponer un gran esfuerzo. ¿Y si tratamos de mejorar los resultados de nuestro esfuerzo?
En lugar de ir metiendo el ahorro semanal en un frasco de vidrio, ¿por qué no lo vas metiendo en una cuenta remunerada aunque solo te den el 1%? No hace falta que lo metas todas las semanas, vale con que vayas haciendo ingresos mensuales. No es que te vayas a hacer millonario, pero vas ganando intereses del dinero depositado y quizá te encuentres con 8 o 10 euros más al final del reto (y de paso te ahorras la tentación de desvalijar el bote que tienes en casa en un momento de debilidad).
Otra posibilidad es que vayas metiendo el dinero en un fondo de inversión comprando participaciones semanalmente. En acciones por desgracia no se puede hacer porque las comisiones de compra lo impiden, pero en un fondo de inversión lo puedes hacer perfectamente siempre que no sea un fondo de inversión que te pida mínimos de inversión.
Yo me he cogido un archivo Excel y he hecho varias pruebas. No son para tirar cohetes porque el año 2014 fue más bien malo bursátilmente hablando, pero he llegado a conclusiones interesantes.
Para hacer las pruebas utilicé los datos del Fondo Naranja IBEX 35 (Pudiera haber sido cualquier otro, pero ese fondo replica el IBEX y además tiene relativamente bajas comisiones y permite ir invirtiendo cantidades pequeñas y podía encontrar los valores de liquidación con facilidad). Para más datos fui cogiendo los valores de liquidación de los viernes para que no me acusen de haber elegido los mejores días para realizar el estudio. Cada semana he ido calculando las participaciones que hubiera comprado con el VL correspondiente.
La primera de todas las conclusiones es que es muy importante invertir en fondos de una determinada manera teniendo en cuenta si el año es alcista o bajista.
El 2014 fue de pendiente alcista, por ello se perdió dinero invirtiendo semanalmente de la forma tradicional (1+2+3+…+50+51+52 euros). Concretamente a final de año se conseguían 87,364407 participaciones que a 2 de enero valían 1373,36847 euros. Hubiéramos perdido casi 5 euros con respecto a los 1378 euros ahorrados en el bote.
Sin embargo la cosa cambiaría mucho si invirtiéramos el orden semanal de compra de participaciones (52+51+50+…+3+2+1 euros) porque en ese caso tendríamos a final de año 89,5666882 participaciones con un valor de 1407,99138 euros. Dicho de otro modo, hubiéramos ganado casi 30 euros respecto a lo acumulado en el bote y también bastante más que si lo hubiéramos metido en la cuenta remunerada.
¿Por qué ocurre esto? Es muy sencillo. Si la pendiente anual del fondo es alcista, conviene invertir lo máximo posible a primeros de año (52+51+50…) porque las participaciones valen menos dinero que a final de año. Así, vamos comprando más participaciones a precios bajos y menos participaciones a medida que van subiendo de valor.
Por el contrario, si se espera que el año sea bajista, conviene invertir con el orden (1+2+3+…) ya que los valores liquidativos irán bajando e iremos comprando más participaciones conforme el VL baje.
Para finalizar, se puede emplear un truco para maximizar todavía más el rendimiento. Si el año es alcista, las semanas que suba el VL no invertimos en el fondo y las ahorramos, mientras que las semanas que baje el VL invertimos lo de esa semana más las semanas que hemos ahorrado sin invertir.
Si lo hubiéramos hecho así, con el orden semanal inverso (52+51+50+…) y ahorrando las semanas que el VL suba e invirtiendo todo lo ahorrado hasta el momento, hubiéramos obtenido a final de año 90,168141 participaciones con un valor de 1417,44317 euros. Es decir 39,44 euros más que dejando el dinero en el bote de cristal.
Además de este último truco, hay otro que puede incrementar el beneficio, pero no me he tomado la molestia de calcularlo. Yo hice todos los cálculos y pruebas con los VL del viernes que suele ser un día alcista estadísticamente. Si lo hubiera hecho los lunes o los miércoles, el beneficio y el número de participaciones seguramente hubiera sido mayor ya que esos días suelen ser estadísticamente bajistas.

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Lecciones de la Historia (I): Todo está inventado

Te preguntarás: ¿Qué tendrán que ver las prensas de aceite con los futuros y las opciones? Tales de Mileto nos dejó una gran lección hace más de 2.500 años.

Te preguntarás: ¿Qué tendrán que ver las prensas de aceite con los futuros y las opciones? Tales de Mileto nos dejó una gran lección hace más de 2.500 años.

Si algo tengo claro es que, por raro que nos pueda parecer, casi todo está inventado. Muchas veces lo único que hace falta es que alguien coja “eso que ya está inventado” y le ponga un nombre. Así de fácil, por increíble que pueda parecer.

La historia nunca me ha gustado por parecerme aburrida, pero con el tiempo le voy cogiendo gustillo a eso de bucear en la historia para aprender cosas sobre economía. Por citar un ejemplo, mencionaré en este artículo un episodio relativamente desconocido de la vida de Tales de Mileto que seguramente dará que pensar a más de uno sobre las lecciones que se pueden extraer de la historia.

Podría haber titulado este artículo “Tales de Mileto, precursor en economía”, o quizá, usando un título con más gancho, “Tales de Mileto, inventor de futuros y opciones” o, si quisiera un título verdaderamente impactante podría haberlo titulado “El día que Tales de Mileto decidió hacerse rico con los mismos métodos usados en Wall Street”. Pero no, me gusta la simplicidad, por eso lo he titulado “Todo está inventado”, porque por encima de todo, la idea principal de este artículo es demostrar que, incluso conceptos relativamente recientes como Futuros y Opciones ya estaban inventados aunque se les diera otro nombre.

Imagino que tú que lees esto desconocerás (igual que yo) el mercado del aceite, pero ya verás la increíble enseñanza que nos dejó Tales de Mileto sobre como utilizar los conocimientos que tenemos para hacernos ricos. Lee este artículo con amplitud de miras porque se pueden aprender dos cosas de la historia que voy a contarte: Por un lado que todo está inventado (aunque se le diera otro nombre) y por otro lado que tus conocimientos (o algo que sepas) pueden permitirte hacerte rico si sabes como aplicar esos conocimientos.

Tales de Mileto es considerado como el fundador de la filosofía occidental, también fue la primera persona en aplicar el uso del razonamiento deductivo a la geometría y a la que se le puede atribuir un descubrimiento matemático. Algunos historiadores van más allá, catalogándole como el padre de la ciencia por haber descartado el uso de la mitología para explicar fenómenos naturales. Todos conocemos su famoso teorema. Menos famosa es, sin embargo, la extraordinaria manera en la que se hizo rico.

A pesar de su talento e inteligencia, a pesar de haber previsto eclipses o haber calculado la distancia entre un barco y la costa mediante el uso de las matemáticas, o saber como calcular la altura de una pirámide, Tales de Mileto debía soportar las habladurías de la gente debido a su pobreza: ¿De qué te vale saber tanto si no tienes donde caerte muerto? ¿Si eres tan habilidoso por qué en lugar de resolver los problemas del mundo no empiezas por los tuyos propios? ¿Si eres tan sabio por qué no te enriqueces, por qué no prosperas en lugar de ser un fracasado?

Harto de las murmuraciones Tales decidió hacer algo al respecto. Debido a sus grandes conocimientos en astronomía (yo presupongo que más bien se debió a sus probables conocimientos botánicos), previó durante el invierno que la cosecha de aceitunas iba a ser excelente al año siguiente, teniendo eso en cuenta, asumió que disponía de una información de gran calidad (puedes llamarlo información privilegiada) para ejecutar un movimiento de inversión.

Reunió el dinero que fue capaz y lo entregó como deposito para arrendar la totalidad de prensas de aceite ubicadas en Mileto y Quíos. La intención era clara: si la cosecha de aceitunas se demostraba copiosa habría una gran demanda de prensas de aceite y él se encontraría en una posición de monopolio en el sector del prensado. Firmar el contrato meses antes de la recolecta de aceitunas le ofrecía más ventajas añadidas: al no haber otros licitadores podía obtener el arriendo a un coste más bajo del que sería normal.

Aún así, Tales no disponía del dinero suficiente como para alquilar esas prensas, lo que estaba haciendo era utilizar un derivado financiero. Aristóteles, que cuenta la historia del filósofo en el capítulo IV del primer libro de su “Política”, no entra en detalles concretos sobre la forma específica del acuerdo:

“Citaré lo que se refiere a Tales de Mileto, a propósito de una especulación lucrativa que le dio un crédito singular, honor debido sin duda a su saber, pero que está al alcance de todo el mundo. Gracias a sus conocimientos en astronomía pudo presumir, desde el invierno, que la recolección próxima de aceite sería abundante, y al intento de responder a algunos cargos que se le hacían por su pobreza, de la cual no había podido librarle su inútil filosofía, empleó el poco dinero que poseía en darlo en garantía para el arriendo de todas las prensas de Mileto y de Quíos; y las obtuvo baratas, porque no hubo otros licitadores. Pero cuando llegó el tiempo oportuno, las prensas eran buscadas de repente por un crecido número de cultivadores, y él se las subarrendó al precio que quiso. La utilidad fue grande; y Tales probó por esta acertada especulación que los filósofos, cuando quieren, saben fácilmente enriquecerse, por más que no sea este el objeto de su atención. Se refiere esto como muestra de un grande ejemplo de habilidad de parte de Tales; pero, repito, esta especulación pertenece en general a todos los que están en posición de constituir en su favor un monopolio.”

Si leemos dicho texto con amplitud de miras, necesariamente debía de tratarse de una de dos posibilidades:

a) OPCIONES: En caso de que Tales hubiera pagado por disponer del derecho a arrendar las prensas si lo estimase oportuno, lo que implicaría que tuviese la posibilidad de no hacerlo si la cosecha de aceitunas fuera mala, perdiendo en esa situación solo el depósito adelantado, es decir, todo el dinero que tenía.

b) FUTUROS: Si Tales se hubiera comprometido además a hacer efectivo el alquiler, careciendo del derecho a volverse atrás.

Decantarse por un contrato del tipo a) o b) dependería de diversos factores:

La OPCIÓN le daría la seguridad de tener las pérdidas controladas en caso de un error de cálculo sobre la cosecha, pero los dueños de las prensas le pedirían un precio por el arriendo y un depósito mayores dado que si Tales se retiraba a última hora ellos deberían buscar un nuevo cliente.

El contrato de FUTUROS ofrecería la ventaja de tener que adelantar una señal más pequeña y obtener un precio de alquiler más bajo pero, en caso de un error en su previsión, las consecuencias serían desastrosas ya que se vería forzado a pagar el arriendo de las prensas.

En la práctica, el filósofo, con independencia de haber elegido una posibilidad u otra, se estaba apalancando para poder efectuar un negocio que de otra manera no habría podido ejecutar por falta de recursos económicos. Aún así se enfrentaba a perder todo lo que tenía, o todo lo que tenía y mucho más, especialmente en un contexto histórico en el que el impago podía llevar a consecuencias terribles. Tal como señala George Crawford, en su libro “Derivatives for Decision Makers: Strategic Management Issues” se trata del primer ejemplo histórico del uso de derivados financieros del que se tiene información específica.

Tales de Mileto acertó. Al llegar la época de cosechar las aceitunas su previsión fue acertada y la producción de aceitunas fue muy alta. Además, había sido capaz de arrinconar a los competidores al monopolizar la oferta de prensado y podía establecer el precio que quisiera (siempre que el límite fuera inferior al transporte de esas mismas aceitunas a otras ciudades).

El filósofo, habituado a la pobreza, el mismo que había calculado la altura de las pirámides, se había convertido en millonario. Supongo que debió ser para él como una venganza ante las habladurías sobre su pobreza y para callar a la gente malpensada. Personalmente, me hubiera gustado saber lo que hizo con el dinero, porque sin duda encerraría otra enseñanza, pero no he encontrado ninguna referencia histórica a como utilizó o gastó el dinero ganado con sus conocimientos y forma de pensar

En todo caso, lo relevante aquí no es que tomada literalmente la historia sea cierta o no. Lo relevante es que Aristóteles nos describe hace 2500 años cómo, mediante el uso de información privilegiada, la especulación financiera y el apalancamiento, puede uno enriquecerse.

Lo importante es que Aristóteles relata unos hechos que evidencian el uso y el conocimiento práctico de opciones y futuros por parte de Tales de Mileto y que, básicamente, son iguales a los de la actualidad.

¿Entiendes ahora a lo que me refería sobre que todo está inventado? ¿Entiendes también a lo que me refería sobre que puedes aplicar tus conocimientos o cosas que sabes para ganar dinero? El cómo lo hagas depende exclusivamente de ti.

Si este artículo te ha servido de ayuda, házmelo saber en los comentarios y difúndelo en las redes sociales pinchando en los botones. ¿Qué opinas de la lección de Tales de Mileto? ¿Usas tus conocimientos para ganar dinero? ¿Te ha sugerido algo este artículo? Todos los lectores de este blog estarán encantados de leer vuestros comentarios, ideas y sugerencias.