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Inocentadas en Bolsa

El día de los inocentes puede hacerte perder dinero. Ten mucho cuidado los días 1 de abril y 28 de diciembre.

El día de los inocentes puede hacerte perder dinero. Ten mucho cuidado los días 1 de abril y 28 de diciembre.

En España, cada vez que llega el 28 de diciembre, día de los Santos Inocentes, comienza la tradición de los consumidores de prensa económica: buscar en su diario de referencia la noticia con la que el rotativo de turno ha decidido gastar una broma simpática a sus fieles lectores.

Estamos tan acostumbrados que es “difícil” cazarnos. Yo mismo intento colarle alguna inocentada a alguien de vez en cuando. Sin ir más lejos, lo intenté en 2012: “Burdelia entrará en el IBEX” http://cosasdedinero.com/2012/12/28/burdelia-entrara-en-el-ibex/

Sin embargo, es algo más fácil que nos la “cuelen” el 1 de abril. Sin mucho buscar he encontrado algunas perlas: “Nature” publica una investigación sobre la vuelta de los dragones, el CERN confirma la existencia de “la Fuerza”, la NASA diseña trajes espaciales para vacas…

No, no es que los científicos hayan perdido el norte, sino que han querido contribuir con humor a las inocentadas del April Fools’ Day.

Cada 1 de abril, el mundo anglosajón celebra el April Fools’ Day, una jornada de inocentadas en la que participan desde medios de comunicación a políticos, grandes corporaciones o instituciones científicas.

Mucho ojo por tanto a esos dos días (1 de abril y 28 de diciembre). Yo los tengo marcados con un gran círculo rojo en el calendario y, además, procuro no operar en bolsa esos días por lo que pueda pasar.

¿Recuerdas el 1 de abril de 2008?

Ese día el mercado de futuros se disparó después de que un reputado gestor de fondos bajista, Doug Kass, de Seabreeze Partners Short LP, asegurara en un artículo en The Street.com que había decidido mover sus fondos bajistas al mercado alcista. En el artículo apoyaba su decisión en una serie de consideraciones, tales como que el barril de petróleo iba a bajar hasta los 50 dólares, que esperaba una subida del 26% para el S&P 500 al cierre del año, que la economía americana no iba a entrar en recesión porque el precio de la vivienda estaba a punto de estabilizarse, etc. Sin embargo, lo que pretendía ser una broma para los lectores se convirtió en una bomba de relojería cuando los periodistas financieros se hicieron eco de la noticia.

Esto es lo que pasó: Wall Street subió bastante gracias a la inocentada. Incluso Bloomberg puso en marcha una detallada batería de alertas con los puntos principales del artículo de Kass: “Los datos del papel tóxico (periódicos) en el sistema financiero mundial ha exagerado dramáticamente la relevancia de la situación del crédito”; “Los grandes bancos centrales y los brokers serán un importante factor en el aumento del 25% de los beneficios corporativos”; “Las acciones del sector financiero, que han sido tratadas injustamente por la comunidad bajista el pasado año (monolines, bancos, etc.) pueden doblar su precio a final de 2008”. Y suma y sigue, incluso la caída del precio del crudo hasta 50 dólares (recordar que corría el año 2008, entonces era casi inimaginable ese precio).

Esto viene a demostrar como funcionan los mercados. ¿Dónde queda su siempre exaltada eficiencia? También quedan en evidencia esos expertos que encuentran explicación siempre a las variaciones de la Bolsa. Queda demostrada su ignorancia y la estupidez de los que se creen lo que dicen.

La gran inocentada de 2008 a los españoles

A finales de 2007, los analistas, la banca privada y los gestores de inversión, preveían una Bolsa en crecimiento “moderado”, alrededor del 10%, y aseguraban que en 2008 se consolidaría el nivel de los 17.000 puntos en el mercado de Madrid. Como ustedes saben acabamos 2008 muy lejos de tan optimistas profecías: alrededor de los 9.000 puntos y con unas pérdidas cercanas al 40%, con lo cual habrá que pensar que esos “super analistas” tenían un problema muy grave. Cualquier trabajador que tuviese el mismo nivel de errores sería despedido de forma inmediata y fulminante; pero ni ellos ni sus directivos (con contratos blindados por lo demás) acabaron en las colas del INEM.

Me diréis que lo de Lehman Brothers, o lo de Madoff era imprevisible. No tanto y no para todos, pero aquí (en España) estamos lidiando con responsables mucho más directos y más concretos. Muchas entidades aconsejaban en 2008, menuda inocentada, invertir en constructoras, en inmobiliarias y en bancos. Millones de ahorradores españoles fueron dirigidos así por sus asesores, que cobran por asesorarles o por analistas (que también cobran de una u otra forma). La única duda que queda después de la “broma” es si simplemente no conocen su oficio o si pretendían evitar a costa de la gente un hundimiento aún peor de los sectores que más han sufrido.

Inocentada en 2011 en el periódico Expansión

Nos informaban sobre la supuesta alianza entre Repsol y Burger King: “Repsol se alía con Burger King y se convierte en uno de sus mayores franquiciados mundiales” Repsol se convertiría, así, en franquiciado en exclusiva para estaciones de servicio en España de áreas de restauración de Burger King.

¿Picaría algún iluso comprando Repsol o Burguer King pensando que las acciones iban a subir? A mí, desde luego, aparte de no creérmelo, lo primero que se me ocurrió pensar era si pensaban usar el aceite reciclado de los coches para freír las patatas fritas o usarían algo menos indigesto.

Inocentadas imaginativas

Otras inocentadas son imaginativas, y un tanto diabólicas, pues aportan un beneficio al autor de la inocentada, como la que nos presentaba Fotonazos en 2010: “Ganar dinero con tu perfil de Facebook” Sí, no estáis leyendo mal, desde hoy 28 de diciembre de 2010 se puede empezar a ganar dinero con tu perfil de Facebook, tan solo debéis hacer clic en Me gusta y seguir las instrucciones. Una vez hayas hecho me gusta, tienes que decírselo a todos tus amigos para que hagan lo mismo, cuanto mayor sea la red que formes desde este punto más ganancias obtendrás, estamos hablando de unos 700 bookis por cada amigo que haga me gusta, ¿Qué no sabes lo que es un Booki? ¡Que desactualizado andas!, un booki es la nueva moneda virtual que Facebook ha presentado este 28 de diciembre, los bookis se cambian por Euros y el cambio está más o menos a 1Booki=0,75€, no está mal, nada mal, así que ya sabes, haz clic en me gusta, invita a tus amigos y difúndelo, cuantos más bookis, más €uros…

Personalmente, me parece una inocentada genial y no descarto copiarla en mi blog para que los lectores tuiteen o facebookeen o googleen. ¿Cuántos “me gusta” conseguirían con aquella inocentada? Me hubiera gustado saberlo.

La inocentada de Varoufakis en 2015

Me quito el sombrero ante la inocentada de Varoufakis: “Grecia adoptará el bitcoin si no llegamos a un acuerdo con el Eurogrupo” Además de estar muy bien estudiada, muy bien argumentada y muy bien planificada, me ha dado mucho que pensar por la mala leche que encierra.

El ministro de finanzas griego, Yanis Varoufakis, celebró el día de los inocentes, que recordamos en los países anglosajones es el 1 de abril, con una broma sobre el “Grexit” con el que tanto se ha especulado tras los problemas de deuda del país.

Varoufakis compartió en su cuenta de Twitter una noticia publicada por Greek Reporter según la cual el ministro aseguraría que, si no hay acuerdo con los acreedores, el país dejará el euro para utilizar el bitcoin.

Happy April Fool’s Day everyone… http://t.co/HELEDGDpOk
— Yanis Varoufakis (@yanisvaroufakis) April 1, 2015

Según Greek Reporter, mientras los acreedores presionan al Gobierno griego para aceptar sus condiciones, Varoufakis ya tendría un as bajo la manga. “Ya hemos tenido suficiente, utilizaremos el Bitcoin”, cita este medio, que atribuye la información a fuentes cercanas al ministro.

Según esta “inocentada”, Varoufakis habría mantenido una reunión de alto secreto con altos cargos del ministerio para prepararlos en caso de que las negociaciones con el eurogrupo fracasen. En esa reunión, todo el mundo en la sala se miraba mientras Varoufakis decía: “Utilizaremos el bitcoin, iremos por delante de todas las economías del mundo y, aunque sea doloroso al principio, la economía de Grecia prosperará a largo plazo”.

El ministro habría explicado qué es la divisa virtual y cómo se implementaría en la vida diaria en Grecia utilizando una especie de tarjeta electrónica con un chip. “Todos los ciudadanos llevarán esta tarjeta como una cartera electrónica, que será distribuida de manera gratuita a todos los griegos en las oficinas locales de Hacienda, pero también estará disponible en los puntos de entrada al país por 45 euros o 0,20 bitcoins. Además, la venta de estas tarjetas a los turistas sería otra fuente de ingresos para las arcas públicas”.

“Este es el movimiento más inteligente para luchar contra la corrupción y la evasión de impuestos. Todas las transacciones serán registradas por los nuevos servidores de bitcoin del Ministerio de Finanzas griego y podremos rastrear las transacciones en cualquier momento”, justificó Varoufakis en esa reunión ficticia. “Como griegos, somos innovadores, mirad a nuestra historia”, exclamó el ministro, que agregó que “el primer ordenador fue utilizado en Grecia, el mecanismo de Anticitera, nadie sabía lo que estaba comenzando entonces”.

“El futuro comienza en Grecia y seremos el primer país en utilizar la divisa del futuro, una divisa que no permite a terceras partes decirnos qué hacer o cómo vivir”.

Inocentadas ¿con segundas intenciones?

Una inocentada de Tesla, también el 1 de abril de 2013, hizo subir a sus acciones en bolsa. La compañía bromeó con un lanzamiento y varios medios lo dieron como noticia. Yo me pregunto: ¿es que ya no enseñan a los periodistas a confirmar una noticia antes de publicarla? ¿Es que todo lo publicado en Internet tiene que ser cierto por narices? Me parece una irresponsabilidad gravísima porque la gente puede creérsela y perder sus ahorros. Además, puestos a dudar, ¿no ha podido ser una inocentada premeditada de Tesla Motors para hacer subir artificialmente el precio de sus acciones?

Tesla Motors anunció en un comunicado el lanzamiento de un nuevo producto. Supuestamente era una broma y simplemente hacía mención a un reloj. Varios medios lo dieron como bueno y sus acciones subieron en bolsa un 3,5% en una hora

Si en Europa el gran protagonista del “april day” fue Varoufakis, en Estados Unidos Tesla Motors fue uno de los grandes nombres propios del día de los inocentes en países anglosajones.

La empresa publicó en su página web un comunicado en el que anunciaba un nuevo lanzamiento de un reloj y, sin embargo, no existía tal lanzamiento, sino que se trataba de una broma (yo al menos al leerlo veo claramente que es una broma, pero algunos periodistas parecen o no saber leer entre líneas o ser idiotas): “Este nuevo dispositivo increíble de Tesla no sólo dice el tiempo, sino que también indica la fecha. Lo que es más, es infinitamente ajustable, capaz de decir la hora, no importa en qué parte del planeta estés. Japón, Tombuctú, California, en cualquier lugar! Esto va a cambiar su vida. La realidad como usted sabe que nunca será lo mismo”, bromeaba el comunicado, con la foto de un reloj.

La secuencia ha sido más o menos la siguiente: Elon Musk, CEO de la compañía, anunció en Twitter que el próximo 30 de abril presentarán una “importante nueva línea de productos” y afirmó que no se trataba de un coche. El tweet tuvo una gran acogida en Wall Street. Las acciones se dispararon un 3,5% en una hora. Al respecto, Musk ha asegurado que el tweet no tenía como objetivo favorecer el comportamiento de los títulos de Tesla. Después, los inversores se han dejado de bromas. Los títulos de Tesla se han dejado un 1,18% en la sesión de este miércoles y acumulan caídas de casi el 14% en el acumulado del año.

Francamente, si yo fuera un inversor que ha comprado acciones de Tesla por las consecuencias de la bromita de Tesla… (prefiero no acabar la frase)

¿Conclusión de todo esto?

Dice el dicho que, “en bolsa no te fíes ni de tu padre” pero yo le agregaría “y menos aún si es 1 de abril o 28 de diciembre”

Si fuera uno de los perjudicados porque otros medios informativos se hayan hecho eco de la noticia, enviaría una carta al director de dichos medios para decirle cuatro palabras sobre la profesionalidad de los periodistas o reporteros que trabajan allí y que se hacen eco de las noticias sin comprobar y verificar su autenticidad.

Me parece lamentable tanto que estas cosas pasen como que la gente pique. Al planear una inocentada no se pueden mencionar empresas, ni productos ni servicios de una compañía real.

Cuando yo lancé mi inocentada sobre que Burdelia entraría en el IBEX, mi conciencia estaba totalmente tranquila porque sabía que nadie iba a poder comprar acciones de Burdelia, una empresa inexistente.

Pero cuando se citan nombres de empresas reales, el daño puede ser irreparable sin quererlo, por muy inocentada que sea. Por citar un ejemplo, cada vez que hecho gasolina en una estación de Repsol o paso cerca de un Burguer King, lo primero que me viene a la cabeza es lo que se me ocurrió sobre si pensaban freír las patatas con aceite reciclado de coches. De alguna forma, aquella inocentada de Expansión me ha condicionado y, si tengo posibilidades, prefiero ir a otra gasolinera o ir a tomarme la hamburguesa a otro sitio.

La noticia de Grecia y el Bitcoin también me ha hecho pensar mucho. Ya he dicho que me ha gustado mucho y he explicado las razones, pero también me ha dado la sensación de que los griegos se están riendo de Europa y que, con su inocentada, Varoufakis ha demostrado tener una mala leche increíble.

Inocentadas se pueden hacer, pero todo tiene un límite. O al menos, debiera tenerlo.

Y no olvidemos que cuando las inocentadas pueden suponerle pérdidas a alguien a nivel económico dejan de ser de mal gusto para convertirse en algo deleznable.

Si quieres dejar tu opinión en los comentarios, no dudes en hacerlo. ¿Qué opinas de las inocentadas? ¿Alguna vez has perdido dinero con ellas? ¿Alguna te ha llamado la atención? Si te ha gustado esta entrada del blog, te invito a difundirla en las redes sociales con los botones de abajo. No conseguirás “bookis” ni “piopios” ni “googlitos” ni ganarás dinero, pero al menos contribuirás a difundir una entrada que te ha gustado y eso ya tiene un gran valor para todos los lectores del blog.




Noticias, Azar y Bolsa

Noticias, Azar, Bolsa

Antes de seguir leyendo, te pido que mires los gráficos de la imagen. ¿Qué te sugieren?

Nadie duda que las noticias afectan de alguna manera a la bolsa. Eso es indiscutible. Nadie duda tampoco que el precio de una acción lo recoge todo, absolutamente todo, incluso muchas cosas que se nos escapan. Lo que ya es más discutible es si el azar afecta a las bolsas o no. ¿Tú que opinas?

Antes de seguir leyendo, te pido que mires los gráficos superiores de la imagen. ¿Qué te sugieren? Apunta en un papel lo que te sugieran. Si crees que uno de ellos es el gráfico de Telefónica, anótalo. Si ves parte del gráfico del IBEX en algún momento del año, anótalo también. No olvides tampoco anotar cualquier patrón o figura que encuentres. Pero hazlo, por favor, es importante por lo que verás después si sigues leyendo.

El maldito o bendito azar

Personalmente, estoy convencido que el azar nos afecta en todos los ámbitos de la vida y, en bolsa, mucho más. No vale de nada saberlo todo, haberlo estudiado todo y tomar todas las precauciones posibles. Solamente podemos intentar que el azar nos afecte lo mínimo posible, pero, sin duda, nos afectará. Unas veces tendremos suerte y otras no. Unas veces ganaremos y otras perderemos, pero el azar siempre se manifestará de una u otra forma.

¿Por qué es imposible predecir el comportamiento de la bolsa? ¿Por qué no se puede siquiera predecir el precio de una acción? Precisamente porque interviene el azar en las noticias.

Imagina un mundo perfecto donde pudiéramos juntar todas las malas noticias e ir soltándolas a lo largo del primer semestre. Luego, juntaríamos todas las buenas noticias y las iríamos soltando a lo largo del segundo semestre. Si tuviéramos esa posibilidad, todos seríamos ricos.

Obviamente, las malas noticias suelen afectar negativamente al precio, por lo que poniéndonos cortos, nos enriqueceríamos a lo largo del primer semestre donde se van dando a conocer todas las malas noticias (mientras el precio va bajando poco a poco) y, a principios del segundo semestre, compraríamos todo el papel posible para ir aprovechándonos de la paulatina subida de precios a medida que las buenas noticias se dieran a conocer y los precios de las acciones fueran subiendo progresivamente.

El azar es lo que lo tira todo por tierra y nos hace imposible enriquecernos de forma constante y sostenida. El azar impide una sucesión de buenas noticias e impide también una sucesión de malas noticias. Como es azar, no permite ni siquiera saber el número de buenas o malas noticias que se van a producir consecutivamente. El azar es el único que conoce la secuencia ganadora.

Podemos intentar minimizar la influencia del azar usando stop-loss, gestionando el riesgo, diversificando nuestra cartera, etc., pero siempre tendremos la espada de Damocles sobre nuestras cabezas esperando el momento más insospechado para cercenar de tajo nuestras inversiones en mayor o menor medida (dependerá del número de precauciones tomadas, pero siempre serán insuficientes).

¿Cómo afectan las noticias a la bolsa y cómo se influencian las noticias entre sí?

Sólo sabemos una cosa: las noticias pueden ser buenas o malas. Tenemos, en principio, más o menos un 50% de posibilidades de ganar o perder. Si la noticia es buena, el precio tenderá antes o después a subir y si es mala acabará bajando. A veces ni siquiera tenemos un 50% de posibilidades porque las noticias no son buenas o malas al 100% y encima se influyen entre ellas variando sus porcentajes.

El azar en la aparición de noticias y la influencia de las noticias entre sí hacen que una noticia nunca sea buena o mala al 100%. Imagina por ejemplo que Repsol descubre un gran yacimiento de petróleo en España. Eso en principio sería una buena noticia al 100%. Pero la noticia se junta con otra noticia: el intento del Gobierno de España de abaratar el precio de la gasolina, fomentando la competencia por el sistema de impedir que una empresa tenga demasiadas gasolineras en una misma provincia.

El 100%, lo ideal para Repsol, se ve recortado (por ejemplo en un 20%) por la noticia de la limitación del número de gasolineras. Una noticia muy buena al 100% queda convertida en una noticia menos buena (80%) por influencia de la segunda noticia (que supone restar un 20%.)

A su vez, la noticia buena para Repsol afectará negativamente a las otras petroleras que operan en España. Lo que sería en principio una noticia mala (al 100%) queda un poco disuelta al juntarse con la noticia de la limitación de número de gasolineras (que por ejemplo será del 5%, teniendo en cuenta que el 20% malo para Repsol de la segunda noticia se reparte/divide entre las petroleras que operan en España).

Al final, juntando las dos noticias, el resultado es bueno para Repsol en un 80% mientras que para las otras petroleras es malo al 95% (100%-5%).

Personalmente, nunca he conseguido ver una relación clara y directa entre el resultado de una noticia y el movimiento del precio. Muchísimas veces me he maravillado cuando supuestas malas noticias hacen subir los precios o cuando buenas noticias (o a mí me lo parecen) hacen bajar el precio. No hace falta que os ponga ejemplos porque tengo la seguridad absoluta que a todos os ha pasado alguna vez. Habrá expertos en el tema de valorar noticias, pero reconozco que no soy uno de ellos.

Ahora, hagamos un sencillo experimento jugando con el azar y las noticias

Vamos a suponer que podemos valorar las noticias entre +5 (si son muy buenas) y -5 (si son muy malas). Obviamente el 0 será que la noticia no es ni buena ni mala o que está en línea con lo que esperaba el consenso de analistas.

Volviendo a Repsol, vamos a coger cuatro noticias y vamos a valorarlas ficticiamente. Es solo un ejemplo:

Noticia 1: Repsol descubre el Yacimiento de Vaca Muerta en Argentina. Valoración: +4,85 (es una noticia muy buena, pero no del todo, porque descubrieron el yacimiento en un país no demasiado estable) Resultado: El precio de la acción sube porque la gente se puso a comprar acciones como loca.

Noticia 2: Argentina decide expropiar a Repsol. Valoración: -4,64 (es una mala noticia que muchos no esperaban) Resultado: El precio de la acción baja porque la gente se puso a vender ante la mala noticia.

Noticia 3: Repsol recibe la compensación por la expropiación en Argentina y decide repartir dividendo extraordinario. Valoración: +3,97 (no es mala noticia, pero sería mejor si hubiera podido explotar el petróleo y, además, las compensaciones siempre parecen menores de lo esperado) Resultado: El precio de la acción sube, pero con menos ímpetu que cuando descubrió el yacimiento.

Noticia 4: Repsol anuncia resultados ligeramente superiores a lo esperado por el consenso, pero por muy poco. Valoración: +0,57 (los analistas ya esperaban esos resultados que sólo se han desviado un poquito mejor de lo esperado). Resultado: El precio de la acción sube, pero muy poco, por ser algo casi descontado por el mercado.

Una vez dicho esto, cualquier gráfico de una acción o de un índice determinado no deja de ser, en el fondo, el resultado de ir sumando y restando, día a día, las buenas y malas noticias y la valoración que hace el mercado de las mismas. Intradía, se dan unos máximos y mínimos, pero al final, lo único que queda es el precio de cierre.

¿Recuerdas que te dije que estudiaras los gráficos al principio de este artículo? Seguramente habrás creído detectar movimientos alcistas y bajistas, movimientos laterales, banderines y triángulos. Algunos incluso han podido ver un doble suelo en alguno o un hombro-cabeza-hombro, soportes, resistencias, etc. ¿Qué figuras o patrones has detectado tú? Te rogaba que lo anotaras al principio.

Una de las cosas que tiene el azar (junto con la aparición de noticias) es que no parece que se comporte “al azar”, sino que suele dibujar patrones de análisis técnico que son fácilmente reconocibles. Como la mejor forma de hacerse una idea de esto es viéndolo, decidí crear una hoja de cálculo con dos columnas: la primera genera 365 valores al azar entre -5 y +5 (malas y buenas noticias, siendo el 0 noticias neutras), y la segunda va acumulando los resultados de la primera por simple suma o resta. Los gráficos son solamente la representación de dichos resultados obtenidos al azar.

Los gráficos representan los valores de la segunda columna, o sea, el resultado de ir sumando números al azar entre -5 y +5. A cada recálculo que se hace, se obtienen valores distintos y gráficos distintos.

Lamento desilusionarte si no has visto nada de lo que creías estar viendo al principio. Quizá estés incluso un poco cabreado porque, en parte, te he tomado un poco el pelo al pedirte al principio si eras capaz de identificar alguno de esos gráficos o alguna pauta concreta.

Pero así funciona la bolsa, y es lo que realmente quería explicarte. Las noticias influyen sin duda, pero el azar se encarga de introducir el caos suficiente como que la información que proporciona la noticia seguramente no sea aprovechable (o lo sea muy poco).

La bolsa es un juego

Sí. La bolsa es un juego. Y diría más…. Es un juego de azar en la medida en que uno no puede adivinar lo que va ocurrir en los mercados en las próximas horas o en los próximos días. Los buenos traders admiten que es imposible prever lo que harán las cotizaciones. No pueden asegurar que una operación acabará en ganancias. Pueden limitar las pérdidas, eso sí, pero no pueden saber de antemano si acabarán ganando o perdiendo dinero.

La bolsa es un juego de azar, pero no un juego de azar cualquiera. No es como la primitiva o la bonoloto, en la que el jugador debe asumir pasivamente el resultado (donde generalmente pierdes). La bolsa es un juego en el que uno, de alguna forma, puede controlar el resultado. A lo mejor uno no puede controlar el resultado de una jugada en particular, pero sí el resultado global de un gran número de jugadas (con mucha disciplina, autocontrol, gestión del riesgo y con un plan de Trading, o apaga y vámonos).

La bolsa es, en definitiva, un juego de estadísticas y de valoración de noticias y análisis técnico y fundamental. Es una frase que hemos oído muchas veces, pero a la que no se suele dar una utilidad práctica concreta.

Las noticias sólo afectan a los que operan intradía

Si operas intradía, las noticias impactan apreciablemente en la forma del gráfico de la sesión del día. Pueden ser más o menos relevantes, pero la huella suele ser perfectamente apreciable. Lo mejor suele ser hacerse a un lado y no operar.

¿La razón? Las noticias suelen provocar un pico de volatilidad tal que barren con casi todos los stop-loss y, aún acertando con el sentido del precio, lo más probable es que acabes perdiendo dinero.

Lo que tienes que saber es que no debes intentar lucrarte con las noticias ni dejar que afecten a tu operativa.

Tipos de noticias

Básicamente, hay tres tipos de noticias:

a) Noticias que conoce todo el mundo: No son noticia en realidad, son temas de actualidad y suelen ser la excusa perfecta para que los periodistas (muchas veces sin tener ni idea) nos expliquen con pelos y señales por qué los principales índices mundiales se tiñen de rojo o de verde.

Ejemplos de este tipo de noticias podrían ser La caída del precio del petróleo, La complicada situación en Ucrania, Las tensiones en Oriente Medio, Lo mal que está Grecia, etc.

Las noticias de este tipo hacen que los pececillos den bandazos (arruinándose generalmente) y que los tiburones se mantengan firmes (habitualmente enriqueciéndose).

b) Noticias “enlatadas”: Son las noticias interesadas que se han ocultado durante un tiempo hasta que los rumores se han hecho demasiado grandes para ocultarlas porque no tiene sentido ocultar un secreto a voces.

Ejemplos de este tipo de noticias podrían ser Pescanova, Gowex, etc. Pillaron por sorpresa a mucha gente, pero también había muchos inversores que empezaban a estar con la mosca tras la oreja y barruntaban que estaban pasando “cosas raras”.

Los tiburones y/o los inversores institucionales muchas veces tienen en su poder una noticia días, semanas o meses antes de su publicación. Dependiendo que la noticia sea buena o mala, actúan de una forma o de otra.

Antes de lanzar la noticia a los cuatro vientos, los peces gordos se van a poner primero a acumular o a distribuir todas las acciones que puedan sin que se note, y después, sólo después, la comunicarán a los medios.

Al ver la noticia, todos los pececillos se lanzarán a comprar o vender. Y lo que estará pasando en realidad, es que estarán levantando o bajando el precio para que los tiburones se lucren con la subida o con la bajada.

Para cuando se pasa el efecto de la noticia, los tiburones les han comprado o vendido todas sus acciones a los pobres pececillos que, como siempre, han vuelto a comprar en el peor momento posible (arriba o abajo del todo).

Las noticias “conservadas en lata” pueden ser aprovechables, pero sólo si las ves en los gráficos, sólo si les descubres posicionándose antes de que te cuenten la noticia. Ahí sí, el análisis técnico puede ser una grandísima ayuda y se puede sacar algún provecho.

c) Noticias que nadie se espera: Son las noticias que nadie predice ni se esperan. No suelen ser noticias aprovechables o muy pocos pueden aprovecharlas.

Ejemplos de este tipo de noticias podrían ser el tsunami de Fukushima, la caída de un meteorito en Rusia, la repentina erupción de un volcán, etc.

Sólo los muy enterados sobre los detalles y las verdaderas implicaciones del suceso pueden aprovechar la noticia para, a lo mejor, rascar algo antes de que todo el mundo quiera aprovechar la noticia. Por ejemplo, en el caso del volcán, sólo los que supieran que la erupción podía colapsar el espacio aéreo tuvieron oportunidad de vender acciones de aerolíneas para recomprarlas después a precios mucho más baratos.

¿Sabias que…?

La mayoría de las noticias intradía son concertadas bajo un estricto calendario; así que puedes saber cuándo se darán exactamente y podrás evitar estar dentro del mercado en ese preciso momento.

En este enlace, puedes ver las noticias programadas para las próximas horas y días, e incluso se añade una estimación de la magnitud del impacto que pudieran tener en el precio.

Las noticias intradía programadas no suelen importar a la larga y apenas serán apreciables en tus resultados, salvo quizás algún bombazo de la FED o el BCE o alguna noticia lo suficientemente gorda e inesperada como para que se desvíe el curso del precio durante meses.

Algunos consejos

- La mayoría de las noticias siguen un patrón. Son comentadas por los analistas de forma muy sesuda y elaborada, citando algunas opiniones de expertos, para acabar concluyendo que la bolsa o acción puede subir o bajar si pasa esto o aquello y citando los puntos de resistencia y de soporte.

- Salvo que seas un experto en la interpretación de noticias, te convendrá ignorarlas. La experiencia al leer noticias va ayudando para separar el grano de la paja, pero no suelen llevar, en el fondo, a nada más que a un montón de grano y otro de paja.

- Las noticias casi siempre serán interferencias para ti y fuentes molestas de ruido.

- Una noticia siempre te llegará mucho más tarde que el movimiento del precio que está reaccionando a esa noticia.

- Que las noticias afectan al movimiento del precio es algo que nadie pone en duda. La cuestión es cuánto afectan y cómo repercuten.

- Si operas a largo plazo las noticias no te afectarán significativamente el 99% de las veces. Solo generan, a la larga, pequeños altibajos que no repercuten en la tendencia general.

- Las noticias suelen ser sesgadas, no poco incorrectas y la mayoría de las veces interesadas o directamente publicitarias. Casi todo lo que sale en los medios está intervenido por intereses económicos, y no siempre se incluye la palabra “publicidad” en el texto de la noticia.

- Las noticias suelen generar demasiado ruido, y es muy difícil (que no imposible), separar el ruido de la señal.

- No mires el periódico, mira tus gráficos. En ellos verás la noticia antes de que la publique nadie. Si observas repentinas subidas o bajadas sabrás que ha pasado algo bueno o malo, pero cuando sepas lo que ocurre (te llegue la noticia) suele ser tarde para reaccionar.

Si este artículo te ha servido de ayuda, házmelo saber en los comentarios y, si te ha gustado, difúndelo en las redes sociales pinchando en los botones. ¿Qué opinas de las noticias? ¿Crees que el azar influye en la bolsa? ¿Has sacado alguna conclusión que pueda interesar a los lectores del blog? ¿Alguna crítica o comentario?




La Cuádruple Hora Bruja o Freaky Friday

Antes o después oirás hablar de la Cuádruple Hora Bruja, pero… ¿por qué es tan importante este día en los mercados?

Antes o después oirás hablar de la Cuádruple Hora Bruja, pero… ¿por qué es tan importante este día en los mercados?

Como siempre me han gustado las curiosidades, os diré que la Cuádruple Hora Bruja, aunque muy pocos los saben, es una sesión a la que también se llama Freaky Friday. Esta última definición se refiere directamente a los movimientos “raros” que se dice hacen los mercados en esta sesión. Freaky (adjetivo) significa raro o estrafalario y Friday (sujeto) significa viernes. Por tanto, Freaky Friday viene a ser un viernes raro o viernes estrafalario.

Para explicarlo de una forma que todos puedan entender, podríamos equiparar la Cuádruple Hora Bruja a una jornada en la que las carreteras vivieran de forma simultánea una operación salida y otra operación retorno. ¿Puedes imaginarlo? Inmensos atascos en los dos sentidos, locos del volante intentando hacer de las suyas pero sin poder hacer el loco porque el inmenso tráfico no les deja, accidentes de tráfico que incluso pueden ser en ambos sentidos y en el mismo punto de la carretera que provocan todavía mas desbarajuste, guardias civiles que no sabrán si ponerse a dirigir el tráfico o ponerse a multar a los locos del volante que intentan adelantar por el arcén, etc., etc., etc. Si eres capaz de imaginarlo verás que la realidad es que va a haber mucho tráfico en esa jornada y un montón de problemas. Ahora traslada todo lo que has imaginado a la bolsa e imagínate el tráfico bursátil que puede llegar a haber, repentinas subidas de precio seguidas por repentinas bajadas, un inmenso volumen de negociación, una volatilidad por las nubes, etc.

Este fenómeno aumenta enormemente el nerviosismo de los inversores, lo que, traducido para los novatos, significa que en bolsa todo puede cambiar mucho en uno de estos días especiales, ya sea para bien o para mal.

El tercer viernes del último mes de cada trimestre del año son días especiales para la bolsa. Aunque para cualquier persona este es un día normal y corriente, en el mundo de la bolsa es un día especial que se conoce como “Cuádruple Hora Bruja”. Pero, ¿por qué es tan importante este día en los mercados?

Tradicionalmente se utilizaba el término “Triple Hora Bruja” para designar al tercer viernes de marzo, junio, septiembre y diciembre, meses en los que vencen los contratos trimestrales de opciones y futuros sobre índices y las opciones sobre acciones. Posteriormente, tras el lanzamiento de los futuros sobre acciones la famosa hora bruja ha pasado a denominarse “cuádruple”. Hoy en día, además, los vencimientos mensuales también acumulan posición abierta y, por tanto, también el tercer viernes de cada mes tiene su “hora bruja”.

El término Cuádruple Hora Bruja se ha ido haciendo muy popular entre inversores y operadores debido a la intensidad, tensión y hasta emoción con que se espera y vive ese momento y sus, a veces, notables consecuencias.

La razón para adjudicarle el calificativo de “bruja” a esa hora o día no es otra que el supuesto extra de volatilidad que, durante un periodo corto de tiempo, se produce en los precios de los valores cotizados.

El día de la cuádruple hora bruja ocurre cuatro veces al año: el tercer viernes de Marzo, el tercer viernes de Junio, el tercer viernes de Septiembre y el tercer viernes de Diciembre, es decir, el tercer viernes del último mes de cada trimestre. Para la bolsa es un día especial porque en esos días vencen los contratos de derivados financieros, es decir, contratos de futuros sobre acciones e índices de la bolsa. Un derivado financiero es un producto cuyo precio depende de otro activo. Son contratos que se hacen a futuros y pueden ser tanto de venta como de compra.

Por poneros un ejemplo yo puedo comprar un derivado financiero de acciones del Santander que me permitirá comprar acciones a 6€ dentro de 3 meses. Supongamos que ese derivado cuesta 1€. Si dentro de tres meses la acción cuesta 8€, ejerceré mi derecho de compra y compraré acciones que valen a 8€ por 6€. Mi ganancia será de 1€ (2€ de ganancia por acción menos 1€ que me ha costado el derivado). Si por contra, la acción vale 4€, no ejerceré mi derecho (porque no voy a pagar 6€ por algo que cuesta 4€ en el mercado) y mi perdida será el euro que me ha costado ese derivado.

Todos estos derivados de los que hay infinidad en los mercados financieros vencen el día de la cuádruple hora bruja y originan un volumen de operaciones brutal que se suele traducir en una alta volatilidad (es decir que los precios bajan y suben mucho y, además, lo hacen muy rápidamente).

El nerviosismo de los inversores esos 4 días del año aumenta y el mercado, por decirlo de alguna manera, se distorsiona originando bruscas variaciones de precios y alta tensión en los mercados. Es por ello, que en estos días, cualquier noticia negativa referente a la economía puede ser una bomba bursátil que desate el pánico entre los inversores ya que los mercados están más sensibles de lo normal, es un día en el que el nerviosismo entra de lleno en los mercados financieros.

Las cuatro semanas del año en las que se produce el vencimiento trimestral de opciones y futuros sobre índices y acciones, conocido como Cuádruple Hora Bruja, se consideran históricamente semanas alcistas y, en concreto, de la sesión del viernes en que se produce este vencimiento se asegura que es una jornada de mucha volatilidad y elevado volumen. Sin embargo y como dice el refrán, los mitos están para desmontarlos o, al menos, relativizarlos, pero lo que sí suele ser cierto es que las sesiones brujas suelen marcar la tendencia de las siguientes semanas.

La Cuádruple Hora Bruja, aunque muy pocos los saben, como ya he dicho al principio, es una sesión a la que también se llama Freaky Friday. Esta última definición se refiere directamente a los movimientos “raros” que se dice hacen los mercados en esta sesión. No obstante, hay quienes no están de acuerdo con que así sea: Los futuros están estrechamente marcados por los especuladores mientras hacen el roll-over de las posiciones, pero éste suele producirse durante las tres o cuatro sesiones anteriores al vencimiento. Por tanto, el cierre de las posiciones que vencen el viernes se realiza antes de que el vencimiento llegue a su fin. Muchos analistas la consideran un mito mientras que otros esperan con emoción (y otros con miedo) su llegada.

Se denomina cuádruple porque se da el vencimiento trimestral de futuros y opciones, de índices bursátiles y de acciones. Suele ser una jornada con movimientos extraños, de mucho volumen y alta volatilidad. Esto es debido a que muchos inversores cierran sus posiciones y abren otras nuevas de cara al siguiente trimestre.

La Cuádruple Hora Bruja o Freaky Friday ocurre cuatro veces al año; el tercer viernes de Marzo, Junio, Septiembre y Diciembre (meses en los que termina un trimestre).

El vencimiento de derivados no se produce simultáneamente en el mundo ni por subyacentes. Los horarios de los principales vencimientos son estos:

* A las 12.00h. Futuros y opciones sobre el EuroStoxx.

* A las 13.00h. Futuros y opciones sobre el Dax.

* A las 14.30h. Futuros Mini Nasdaq, Mini Russell, Mini SP, Mini Dow.

* A las 16.00h. Futuros y opciones CAC-40.

* A las 16.45h. Futuros sobre el Ibex y Mini-Ibex y opciones.

* A las 17.35h. Futuros sobre Acciones de MEFF.

Por ejemplo, en el mercado español, el Precio de Liquidación del futuro Ibex 35 se calcula como la media aritmética del índice Ibex 35 entre las 16:15 y las 16:45 de la fecha de vencimiento, tomando un valor por minuto. Durante este periodo, los operadores que arbitran entre contado y derivados tienen que deshacer su posición en el mercado de contado a razón de una trigésima parte de la cartera por minuto durante 30 minutos.

El motivo de hacerlo así es para replicar lo más posible el precio de liquidación del futuro. Su objetivo es lograr que su posición de contado se deshaga al mismo precio que MEFF liquida los futuros y lograr así un arbitraje perfecto en el que el precio de futuro es igual al precio de contado en el día de vencimiento. Esta operativa trae como consecuencia, en general, un extra de volumen negociado en el mercado de contado en los valores subyacentes de derivados y de volatilidad en sus precios especialmente durante esa media hora.

Las consecuencias de la “cuádruple hora bruja” son un aumento de volumen, que trae consigo un incremento de la volatilidad, lo que se traduce en jornadas habitualmente muy inestables. También es una importante ocasión que aprovechan los inversores para tomar posiciones trimestrales, pues marca la tendencia de los índices a corto plazo.

Conviene destacar que la Cuádruple Hora Bruja del mes de diciembre suele ser la más importante de todas ya que cierra el año fiscal. Muchos operadores dan por cerrado el año y se largan de vacaciones a pasar las navidades con la familia dando por finalizado el año y no vuelven hasta mediados de enero.

A medida que nos vamos acercando a esa sesión se produce mucha manipulación por parte de los grandes operadores, por parte de los grandes tenedores de opciones, tanto de compra como de venta, en la que intentan llevar a un determinado índice o acción a un determinado lugar.

Como dije antes, las consecuencias pueden ser terribles pues la “Cuádruple Hora Bruja” suele crear jornadas bursátiles inestables en las que los índices pasan de las ganancias a las pérdidas en breves momentos. Por si fuera poco, los inversores aprovechan para tomar posiciones para el siguiente trimestre lo que provoca una tendencia indefinida a corto plazo. Además, los grandes inversores, tratan de influir en la evolución de acciones e índices en los momentos previos al vencimiento para ganar más dinero cuando ocurra el cierre. En el mercado de derivados, se gana o se pierde dinero en función del comportamiento de los activos subyacentes que sirven como base para crear las opciones o futuros.

Resumiendo y a modo de consejo:

1.- Marcar en el calendario los días del año que ocurre esto.

2.- Evitar operar las tardes del tercer viernes de cada mes y, sobre todo, el tercer viernes de los meses que terminan cada trimestre.

3.- Procurar no tener ninguna orden de compra o venta activa en ese momento, se os ejecutará y puede que no sea al precio más recomendable para vuestros intereses.

4.- Eliminar los stops-dinámicos y los stop-loss programados hasta que pase todo el ruido y el mercado vuelva a su posición de estabilidad.

5.- El volumen de negocio de ese día (e incluso de esa semana) no se contabilizará o no se tendrá muy en cuenta.

6.- Las medias móviles exponenciales de corto plazo se distorsionarán y darán lecturas falsas.

Para finalizar, algunas observaciones:

Desde luego es un día muy indicado para estar pendiente de la bolsa, porque lo que apuesten los inversores de futuros y opciones para los próximos tres meses, es muy posible que se acabe cumpliendo.

Curiosamente y para los amigos de las estadísticas, la semana anterior suele ser bajista y la del último vencimiento del ejercicio alcista, ya que muchos operadores dan el año por finalizado, calculando los bonus sobre resultados para empezar a disfrutar de las fiestas, dedicándose a ajustar las carteras, en muchos casos por motivos fiscales, y a preparar la estrategia de inversión para el próximo año.

Personalmente considero la Cuádruple Hora Bruja un poco un mito y prefiero ampliar el concepto a la semana de la Cuádruple Hora Bruja, pero no cabe duda que el viernes (y por ampliación todos los días de esa semana) suelen ser emocionantes y pueden pasar muchísimas cosas.

Para acabar si este artículo te ha servido de ayuda, házmelo saber en los comentarios y difúndelo en las redes sociales pinchando en los botones. ¿Crees en la Cuádruple Hora Bruja o te parece un mito? ¿Ganaste o perdiste mucho dinero ese día? ¿Operas o prefieres quedarte quieto? ¿Tienes alguna idea u opinión que consideras interesante comentar? Todos los lectores estarán encantados de leer vuestros comentarios, ideas y sugerencias.




Algunos consejos para invertir

Estos son algunos consejos que a mí me habría gustado saber antes de comenzar a invertir.

Estos son algunos consejos que a mí me habría gustado saber antes de comenzar a invertir.

No tengo ninguna bolita mágica que me diga cuándo y cómo invertir ni tampoco soy un genio capaz de batir constantemente a los mercados. Por ello no te puedo decir cómo hacer dinero invirtiendo. Si acaso, lo único que puedo hacer es darte algunos consejos para que no pierdas todo tu dinero o que, al menos, pierdas el menor dinero posible.

Lo que sí puedo hacer es compartir contigo algunos consejos que a mí me habría gustado saber antes de comenzar a “invertir” y que, aun sabiendo que me dejaré muchos en el tintero, son los siguientes:

- Aprende a poner cara de idiota. Te aconsejo que antes de empezar a invertir o antes de comenzar a hacer trading te pongas delante del espejo y practiques cómo poner cara de idiota, de imbecil, de bobo, incluso de gilipollas. Te hará falta saber poner esas caras porque antes o después tendrás que ponerlas y, si has practicado, lo harás con toda naturalidad.

- No lo apuestes todo a una carta. Muchos inversores novatos se lo juegan todo a una carta. Eso no es invertir, eso es ludopatía. Si vas a invertir todos tus ahorros, es mejor que te vayas al casino y lo inviertas todo en la ruleta apostando al rojo, así al menos tienes un 50% de posibilidades de ganar. No es “todo o nada”. En ninguna parte se dice que debamos invertir todo nuestro dinero en una única posición a la vez o sacarla de ella al mismo tiempo. Escalar las inversiones permite testar el mercado y agregar/quitar dinero cuando el movimiento va en la dirección que nos interesa.

- Todo lo que sabemos de la vida suele ser contrario al sentido común de los mercados. El mejor ejemplo que puedo ponerte es la clásica idea de “vender con las buenas noticias y comprar con las malas”.

- Tienes que saber de antemano dónde cortar tus pérdidas. Antes de abrir cualquier operación debes tener claro dónde vas a cortar la operación si sale mal (stoploss), nunca puedes dejar que una operación pierda más de un 1% o un 2% de tu cuenta.

- No es fácil recuperarse de las pérdidas. Imagina que compras una acción a 40 y baja a 20. Ha bajado un 50% y tienes la mitad del dinero. Para pasar de 20 a 40 nuevamente tienen que subir un 100% (el doble de lo que perdiste).

- No pretendas recuperar una pérdida de una tacada. Muchos traders pierden dinero y pretenden recuperar la inmensa pérdida con una sola operación arriesgada. En la mayoría de los casos acaban perdiéndolo todo. Si vas recuperando “a poquitos” y gestionas bien tu capital tienes muchas más posibilidades de recuperarte.

- Debes asumir que vas a equivocarte, y mucho. Una de las ideas más difíciles de introducir en los duros cráneos de los traders novatos es que en algún momento estarán equivocados (y muchas veces) y deberán aceptarlo. Siempre y cuando “cortemos” nuestras pérdidas rápidamente (benditos sean los stoploss) y mantengamos buenos ratios riesgo/beneficio en nuestras apuestas conseguiremos ganar dinero. Si tu sistema no está funcionando, busca dónde está fallando y porqué y rehaz tu sistema para que empiece a darte beneficios.

- La complejidad es tu enemiga. Si echamos un vistazo a cualquier plataforma de negociación o software de gráficos y trading actual, veremos más estudios, indicadores y herramientas de las que podemos necesitar. Al final del día, todos los indicadores son un derivado de precio y volumen. Diseña un sistema de inversión sencillo, que funcione y no sea demasiado complejo. No ganarás millones, pero al menos ganarás algo y, sobre todo, no perderás (dependerá del sistema que uses).

- Fórmate y aprende. Sin formación y sin saber lo que haces y porqué lo haces no irás a ningún lado. Practica con cuentas demo, lee libros, abre tu mente, diseña un plan de inversión y, sólo entonces, lánzate a operar.

- Especialízate en algo concreto. Cuando comencé en el mundo de las inversiones pensaba que tenía que ser capaz de invertir en todo. Pensaba que esa era la definición de un buen operador, pero ahora sé que la clave está en ser “bueno” en algún tipo de activo o instrumento, y una vez que se domine (es decir, genere dinero de forma constante) te puedes plantear incorporar algo nuevo a tu repertorio de inversiones.

- Jamás pienses en el trading como algo emocionante. En el trading hay dos bandos, los que ganan y los que no. Si tú no pones todo tu empeño en el trading ya puedes olvidarte del dinero, tarde o temprano el mercado te echará. Esto es como una profesión. Nunca juegues a operar a la gente si antes no has presenciado cómo lo hacen los cirujanos, has practicado la operación y además te ha salido todo bien. No juegues a operar en bolsa si antes no has practicado en demo y te ha salido todo bien.

- No te maques objetivos irreales. No puedes pensar en duplicar o triplicar tu dinero en una sola mañana. No sueñes. Piensa únicamente en entrar de forma correcta a la próxima operación cumpliendo de forma metódica cada paso de tu sistema de inversión. Solamente de esa forma llegarán los resultados. Un equipo de futbol siempre habla de ir ganando partido a partido. Un entrenador nunca habla de ganar la liga en la jornada 2. Un trader se parece mucho a un corredor de fondo, puede desfallecer en algunos momentos de la carrera, otras veces puede correr más porque va cuesta abajo, pero pese a todos los problemas que pueda encontrar durante la carrera solamente piensa en dosificar el esfuerzo para llegar a la meta.

- Nunca culpes al mercado de tus pérdidas. Acéptalo, has perdido tú y sólo tú. El mercado no va en tu contra, simplemente no sabes aún cómo posicionarte a su favor. Acepta las pérdidas con deportividad y piensa en los motivos que te han hecho fallar y soluciónalos. Al empezar a invertir lo más normal es estrellarse de morros contra el mercado, luego poco a poco uno va aprendiendo a seguir al mercado y, cuando se tiene experiencia, incluso a veces se puede batir al mercado. Lo importante es asumir las pérdidas y aprender a no tropezar dos veces en la misma piedra.

- Pide ayuda y consejos. A primera vista el trading parece una actividad solitaria, pero aunque todos sabemos que no existe una característica que garantice el éxito en el mundo de la inversión, creo que lo que más nos acerca al éxito es la capacidad de tener un intercambio abierto y honesto de ideas entre inversores. Entra en foros de opinión y consulta tus dudas, entérate de cómo invierten otros, escucha sus consejos u organiza reuniones de inversores dónde analicéis inversiones, donde todos opinen si una operación puede ser buena o no, etc. Luego saca conclusiones sin fiarte de nadie pero teniendo en cuenta todo lo que hayas aprendido de ellos.

- Las respuestas no siempre están en los libros. Salvo raras excepciones, los libros sobre trading son sólo para entretenerse, para formarse y para aprender. Piensa que jamás podrás operar como lo hace (o hizo en el pasado) el autor. Además, muchas veces sus ideas, conceptos o técnicas quedan obsoletos rápidamente porque el mercado es dinámico y cambia constantemente.

- Aprende a ignorar la historia. Echar la vista atrás a los acontecimientos del pasado y usar estadísticas está en el ADN evolutivo del ser humano y, por ende, en el de los traders: A muchos les encanta elaborar la historia estadística de un valor para emplearla como justificación de las subidas o bajadas del mismo. Esta idea solo te hará perder dinero y, cuanto más rápido aprendas a ignorarla, mejor. Conviene mirar al pasado para ver qué pasó entonces para tenerlo en cuenta, pero siempre pensando que las circunstancias han cambiado y que la historia no tiene porqué volver a repetirse.

- No te enamores de una acción determinada o de un activo en concreto. Muchos inversores sólo invierten en una o dos acciones porque están “enamorados” de ellas y les perdonan todos los sinsabores y amarguras que les causan porque las “aman” (y si lo piensas fríamente, eso implica perder dinero).

- Solamente importa el dinero. Esta afirmación puede parecer obvia, pero cuando muchos traders comienzan a invertir, están más interesados en demostrar lo inteligentes que son. Compran libros, software y asisten a conferencias y seminarios porque es “muy guay” eso de ser trader, pero mientras lo hacen no paran de perder dinero. Seamos sinceros, la inversión trata sólo de hacer dinero, todo lo demás es hablar por hablar. A pocos traders que ganen dinero con consistencia les verás presumir de lo buenos que son y de cuánto dinero ganan.

- Nunca abras una operación con un mal ratio pérdidas/beneficio. Cuando abres una operación debes asegurarte de que los beneficios esperados superan las pérdidas esperadas, la esperanza matemática de un sistema de trading siempre debe ser positiva.

- Jamás operes según las noticias. Si te centras en lo buenas o malas que son las noticias para abrir una operación puedes estar seguro de que perderás. Cuando una noticia llega a ti ha pasado por manos de cientos de profesionales del trading, así que esa “noticia” ya lleva horas o días descontada en el mercado. ¿Qué mejor ejemplo que los que compraron Repsol cuando descubrieron el yacimiento de Vaca Muerta con todo lo que pasó después? Algunos todavía están recuperándose de aquella “buena noticia”.

- Jamás hagas caso a los analistas. Muchas opiniones y análisis son interesados. ¿Quién no te dice a ti que no te están recomendando comprar algo porque a ellos les interesa vendértelo? Otras veces recomiendan acciones o activos porque todos los analistas los están recomendando y los gráficos parecen darles la razón… ¿Te suenan de algo Pescanova, Gowex, etc? Haz únicamente caso a aquellos analistas que hayan demostrado que se equivocan pocas veces y piensa en todo momento que aunque suelan acertar muchas veces también se equivocan en ocasiones, por lo que sólo se deben considerar como opiniones, nunca como “dogmas de fe”.

- No se te ocurra invertir sin tener un plan. Debes preparar un plan de acción. ¿Dónde vas a comprar? ¿Qué mercados operas? ¿Cómo organizo mi tiempo de análisis? ¿Mi sistema es tendencial o no? ¿Cuáles serán mis señales de entrada y de salida? Todo esto es vital, además te recomiendo que anotes todas tus operaciones en un cuadernillo para tener un registro de todo lo que haces, tanto de lo bueno como de lo malo. Aprende de las operaciones. Indica que falló o en qué acertaste y porqué. Aprende tanto de tus aciertos como de tus errores y nunca dejes de depurar el sistema.

- No tengas miedo a perder en una operación. A mucha gente le asusta tener que decir a los amigos o familia que ha perdido dinero en una operación. No tengas miedo a perder. Así es el trading. No quieras ganar cada día, ni en cada operación, ¡nadie lo hace! Piensa en el campeón del mundo de póker, no gana todas las manos, simplemente gestiona su dinero de tal forma que aunque pierda pueda seguir vivo en las partidas esperando manos mejores. Lo único que debiera importante es que, a la larga, el número de operaciones acertadas superen a las operaciones perdidas y que vayas ganando siempre más dinero del que pierdes en momentos puntuales.

Para acabar, como siempre digo, si este artículo te ha servido de ayuda, házmelo saber en los comentarios y difúndelo en las redes sociales pinchando en los botones. Soy consciente que me he dejado muchos buenos consejos en el tintero o que algunos pueden ser discutibles. ¿Quieres colaborar con algún consejo? ¿Quieres opinar sobre alguno de mis consejos? ¿Tienes alguna idea u opinión que consideras interesante comentar? Todos los lectores de este blog estarán encantados de leer vuestros comentarios, ideas y sugerencias.




¿Hacemos EbookCrossing de libros de economía?

Si te gusta leer y aprender tanto como a mí, te invito a hacer ebookcrossing con tus libros electrónicos de bolsa, economía, análisis técnico, etc.

Si te gusta leer y aprender tanto como a mí, te invito a hacer ebookcrossing con tus libros electrónicos de bolsa, economía, análisis técnico, etc.

Nunca me ha importado reconocer que soy un fanático de la lectura. Me encanta leer, me apasiona. Siempre he dicho que es una pena que se acabe un libro, sobre todo cuando me ha gustado porque hubiera preferido que tuviera algunas páginas más para seguir devorándolo. Pero todo lo bueno se acaba.

Lo malo de los libros es que, cuando los acabas, lo normal es dejarlos tirados en una estantería para que vayan criando polvo. Algunos, los redescubres años después mientras haces limpieza y vuelves a leerlos, pero por regla general, una vez leídos pierden nuestro interés. Es como si los abandonáramos en alguna estantería o alguna caja para que fueran muriéndose poco a poco.

Afortunadamente a alguien se le ocurrió dar una nueva vida a los libros. Es tan sencillo como, en lugar de dejar el libro en una estantería, dejarlo abandonado en una parada de autobús, en un bar o en el metro. Seguro que alguien lo descubre y, si es aficionado a la lectura, se lo llevará a casa para leerlo y, posiblemente, disfrutará tanto o más que tú cuando lo leíste.

Los “libros libres” es una de las principales máximas que defiende el BookCrossing, una gran comunidad de lectura que apuesta por los conocimientos compartidos y por el intercambio cultural, sin importar el tiempo ni el espacio que pueda existir entre sus miles de usuarios.

Pero, ¿en qué consiste exactamente esta iniciativa? El BookCrossing hace referencia al acto de liberar un libro una vez se haya leído, otorgándole así una nueva vida. Con este movimiento se acaban los libros polvorientos y olvidados en las estanterías. Y es que un libro está para leerlo, y cuantas más personas puedan beneficiarse de él, más tiempo de vida tendrá esa obra.

Si te interesa a iniciativa, tienes más información en http://www.bookcrossing.com/

Por mi parte, hace tiempo dejé de comprar libros en papel, no porque no me gusten, sino por problemas de espacio. Mi mujer me regaló un lector de libros electrónicos y, aunque al principio no me llamó mucho la atención, le fui cogiendo cariño y empecé a descubrir las ventajas de los libros electrónicos.

Por citar ejemplos, no ocupan espacio físico (en una tarjeta de memoria te caben miles de ellos), prácticamente llevas toda tu biblioteca en el lector de libros electrónicos. Si te cansas de leer un libro por el motivo que sea, puedes dejarlo y ponerte a leer otro libro para descansar y volver con renovadas energías a la página donde dejaste el libro anterior, etc. Además, y esto es importante, los libros electrónicos suelen ser más baratos porque las editoriales se ahorran la impresión, la distribución, etc.

Cuesta acostumbrarse a los libros electrónicos, pero una vez que lo haces te olvidas de los libros en papel y por eso nunca le agradeceré suficientemente a mi mujer haberme abierto los ojos a los libros electrónicos.

Volviendo al tema del BookCrossing y relacionándolo con los libros electrónicos se me ha ocurrido… ¿Porqué no crear algo llamado EbookCrossing? Si un libro en papel se puede dejar abandonado, ¿por qué no se puede hacer lo mismo con un libro electrónico, sea un PDF, un EPUB o un simple archivo DOC?. Obviamente, como es un producto virtual, habría que enviarlo por correo electrónico o dejarlo colgado en Internet con algún sistema que permita su borrado una vez descargado u otro sistema similar.

Soy plenamente consciente que las editoriales se pondrán de uñas si leen esto. Pensarán automáticamente que van a perder ventas porque un ebook que yo libero y recoge otra persona es un ebook que dicha editorial deja de vender. Puede ser que pierdan ventas por un lado, pero por otro lado las ganarán. Voy a poner un ejemplo. Un amigo me prestó un par de ebooks de un autor que no conocía y me gustaron tanto que no perdí ni diez minutos en ir a comprar otros libros de dicho autor porque me había gustado mucho. Si mi amigo no me hubiera prestado sus eBooks, nunca hubiera conocido al autor y nunca hubiera comprado otros libros y la editorial que los vendía jamás hubiera ganado dinero conmigo.

Yo creo que el BookCrossing es bueno para las editoriales, pero también es verdad que las editoriales tienen que cambiar sus modelos de negocio. No pueden pretender ganar el mismo dinero con un libro virtual que con un libro impreso que conlleva muchos más gastos. No pueden pretender llevarse la parte del león mientras el autor se lleva a lo sumo un 5% del precio de venta del libro. No pueden pretender seguir cobrando lo mismo cuando eliminan a impresores, a distribuidores, etc. Pero bueno, eso es problema de las editoriales, no mío.

Si yo he comprado un libro electrónico, es MIO, ha dejado de ser SUYO. Puedo hacer con él lo que quiera. Puedo prestárselo a un amigo, puedo regalarlo o puedo hacer lo que quiera porque es un libro de mi propiedad. Incluso podría venderlo a un precio más barato que lo que me costó porque no olvidemos que es un ebook “usado”.

Una vez dejada clara mi postura, se me ha ocurrido llevar la idea del EbookCrossing un paso más allá. Tengo algunos libros de bolsa, de economía, de análisis técnico, etc. que ya he leído y que me gustaría intercambiar por otros de temática similar.

Si nos reunimos diez personas e intercambiamos todos nuestros eBooks de economía sería como tener los libros de todos nosotros a disposición de todos los demás, con lo que tendríamos acceso a una gran biblioteca de eBooks de bolsa y economía totalmente gratis. Organizando algo similar a un club de intercambio de eBooks incluso podríamos pagar entre todos otros libros que nos apeteciera leer y luego írnoslos pasando de mano en mano a medida que los vamos leyendo.

Quede claro que no hablo de piratería. Hablo de intercambiar libros electrónicos que son de nuestra propiedad. Yo te envío el mío y tú me envías el tuyo y una vez que nos hemos asegurado que han llegado a nuestras manos borramos los eBooks que hemos enviado como intercambio. Así nadie nos podrá acusar de piratería.

No sé muy bien como organizar este club de intercambio de libros así que los interesados en la iniciativa podéis dejar vuestros comentarios e ideas para ver como nos organizamos y seguro que, entre todos, podemos leer un buen montón de libros que nos permitan seguir aprendiendo cosas interesantes para nuestras inversiones.




Bienvenido al mundo de la bolsa

Compra tus primeras acciones y aprende de ellas

Compra tus primeras acciones y aprende de ellas

Si estás leyendo esto seguramente será porque eres novato y quieres iniciarte en el mundo de la bolsa. Tendrás algunos ahorrillos, más o menos grandes, y quieres empezar a ganar dinero comprando y vendiendo acciones.

El primer consejo que tengo que darte es que te tires a la piscina de cabeza y compres algunas acciones. Da igual cuáles, da igual su precio, da igual lo que te cobren en comisiones, todo da igual. Lo importante es que tengas tus primeras acciones. Compra las mínimas que te permitan comprar y punto.

¿Ya las tienes? Felicidades, ¡ya eres un inversor!

No creas que es una tontería comprar unas pocas acciones. ¿Sabes la cantidad de cosas que has aprendido por el mero hecho de comprar esas acciones? Ahora sabes lo que es un broker, lo que son las comisiones, lo que son los precios de compra y sabrás otro montón de cosas con el paso del tiempo. Sabrás por ejemplo lo que es un dividendo cuando te paguen el primer dividendo, sabrás si el broker te cobra comisiones por mantener las acciones, sabrás como va variando el precio de las acciones a lo largo del tiempo, como afectan las noticias al precio de tus acciones, etc.

La mejor forma de aprender es empezar y por ello recomiendo comprar algunas acciones porque así vas adquiriendo conocimientos que, con el paso del tiempo, irán valiendo su peso en oro. Da igual que pierdas dinero con tus primeras operaciones de bolsa, cada pérdida serán lecciones que estás recibiendo gratis para no volver a perder dinero en el futuro.

El segundo paso es empezar a ver las posibilidades que te permiten tus acciones. Analiza tu inversión desde todas las ópticas que se te ocurran. Hazte preguntas como ¿a qué precio tengo que vender para obtener beneficios?, ¿no me hubiera interesado usar otro broker distinto que cobrara menos comisiones?, ¿compré a un precio alto o bajo?, ¿qué rentabilidades voy obteniendo?, ¿qué hubiera pasado si hubiera comprado otras acciones diferentes en lugar de las que tengo?, etc.

Todos hemos pasado por esos pasos que son necesarios para aprender dónde nos hemos metido y para ir aprendiendo todos los trucos, sistemas y formas de sacar rentabilidad a nuestro dinero.

Aprender lleva tiempo, generalmente entre uno y dos años a no ser que te lo tomes muy en serio y dediques todo el tiempo que puedas a formarte. Lee libros de inversión en bolsa, asiste a cursos de bolsa (hay algunos gratuitos en Internet), experimenta con cantidades pequeñas o incluso plantéate usar una plataforma virtual para aprender a operar sin perder dinero.

Pero siempre tienes que arriesgar esas primeras acciones. No te valdrá de nada comprar y vender acciones en una plataforma virtual porque no estás arriesgando dinero real y sólo obtendrás parte de los conocimientos que necesitas. “La letra con sangre entra” dice el refrán y hasta que no tengas acciones reales no ganarás ni perderás dinero real. Cada pérdida es una dolorosa lección que te enseñará a ser mejor en el futuro.

Todos comenzamos un día a interesarnos por el mundo de la Bolsa y todos hicimos más o menos lo mismo y sufrimos los mismos pasos. La mayoría empezamos a leer la prensa económica, a entrar en foros y comunidades financieras y a seguir blogs tratando de encontrar el sistema mágico que nos hiciera hacernos ricos. Pero, todos sin excepción, sentimos de repente una sensación de acojonamiento paulatino hasta llegar a una repentina autoafirmación interna que nos hizo sentirnos insignificantes ante tan infinito océano de información económica.

Llega el momento que te das cuenta que, cuanto más sabes, menos sabes en realidad. Te das cuenta que esto es como una jaula de locos donde todos creen saberlo todo y nadie sabe nada. Te percatas que los análisis técnicos la mayoría de las veces no dejan de ser especulaciones del tipo “puede subir hasta X o bajar hasta Y”. Te das cuenta que algunos te recomiendan comprar hoy y mañana dicen que hay que vender como si el día anterior no hubieran dicho nada. Aprendes que no hay “adivinos” y que nadie puede predecir lo que hará el mercado. Aprendes muchas cosas. En ese momento empiezas a ser un inversor que se puede calificar como tal. Observarás que cada vez te equivocas menos, que cada vez sabes gestionar mejor tu dinero, que cada vez inviertes mejor y con más elementos de juicio y, sobre todo, vas desarrollando tu propio sistema.

Después dejamos de gatear para dar nuestros primeros pasos en esto de la inversión, y van llegando las ideas generales, las “verdades” que lentamente nos van simplificando las ideas y ayudan a iluminar tan oscuro laberinto. Entonces se llega al punto en que todo parece estar al alcance de la mano, empezamos a creer que este mundo es perfectamente dominable y que uno ya sabe cuál es su camino para ganar en esto de la Bolsa. Y así es hasta que el elemento fundamental de nuestras vidas hace gala de su poder, el tiempo y solo él, nos enseña que aún no hemos salido ni de la casilla de salida y la triste realidad nos muestra que quizás somos más novatos que al principio.

Las malas experiencias y el ir subiendo escalones de aprendizaje y conocimientos nos hacen cuestionarnos cuanto desconocemos y lentamente sentimos un escalofrío: ¡No sólo no sabemos nada, sino que le mercado hace lo que le sale de las narices! Todo apunta a que la bolsa va a subir y de repente baja de golpe sin previo aviso; y cuando todo se pone negro y las noticias negativas se acumulan, por arte de magia la bolsa sube.

Mis consejos son los siguientes:

Nunca dejes de aprender. Sólo con un conocimiento claro, seguro y profundo podrás ganar en esto de la Bolsa. La formación es el mejor activo en el que puedes invertir tiempo y dinero.

La Bolsa es un mundo de probabilidades. Olvídate de las verdades absolutas y huye de quien diga conocerlas.

Nadie conoce qué va a suceder en la Bolsa mañana. Ni Soros, ni Warren Buffet, ni el presidente de la FED ni el del fondo monetario internacional. Posiblemente sepa más el vecino del quinto que es medio analfabeto e invierte tirando un dardo contra la hoja de cotizaciones y comprando exclusivamente las acciones que le señala la punta del dardo.

No temas tu desconocimiento. El 99% de los que invierten junto a tí en este mundo de la Bolsa, no saben mucho más que tú. Dirán saber más o afirmarán que nunca pierden dinero, te aconsejarán que compres esto o vendas aquello, pero siempre serán opiniones interesadas que no tienen porqué ser verdaderas.

Aprende de los que sepan más que tú. Pero asegúrate de entender sus mensajes y separa el grano de la paja, seleccionando solamente aquellos conocimientos que creas que te aportarán conocimientos útiles para tu estrategia.

No subestimes las cosas simples. Ganarás mucho más y más fácilmente que con cosas que son muy complejas pero poco útiles. Un error muy común es empezar a utilizar veinte indicadores distintos y llenar los gráficos de rayas, líneas de soporte y de resistencia, etc. y lo único que conseguimos es que los árboles no nos dejen ver el bosque. Suele salir más rentable usar sistemas sencillitos como pueden ser los cortes de las medias móviles o comprar solamente cuando el estocástico esté por debajo de 20 y vender cuando esté por encima de 80.

Las acciones que están de moda, que aparecen continuamente en los medios de comunicación, o de las que todo el mundo habla, no presentan en general oportunidades de inversión interesantes. Si está de moda, es muy probable que esté sobrevalorada. Las empresas sólidas que ofrecen rentabilidades elevadas a largo plazo siempre están de moda.

Jamás te fíes de los rumores. El rumor de que una compañía va a realizar una operación financiera (una adquisición, una ampliación de capital o la entrada en un nuevo mercado) no es un buen indicador de compra. En los mercados financieros y en la bolsa, la información fluye muy rápidamente y muchas veces es falsa o está sesgada. La máxima de “comprar con el rumor, vender con la noticia” debe ser aplicada con la máxima precaución y cautela.

Tampoco se te ocurra comprar acciones de empresas que hablen bien de sí mismas. Todas las compañías tratan siempre de mostrar el lado positivo de sus decisiones estratégicas y de sus operaciones financieras: adquisiciones, ampliaciones de capital, entradas en nuevos mercados. Aun asumiendo que los gestores de las compañías siempre toman aquellas decisiones que maximizan la rentabilidad de los accionistas, en ocasiones cometen errores de cálculo o incurren en riesgos elevados. Que no te vendan la moto. Analiza cada afirmación desde distintos puntos de vista, escucha las opiniones que generan las noticias y profundiza todo lo que puedas.

Diversificar es la mejor estrategia de inversión que se puede seguir. El “no poner todos los huevos en la misma cesta” es un planteamiento que beneficia a todos los inversores, ya sean profesionales o particulares, de elevado o reducido patrimonio.

La inversión en acciones de compañías cotizadas en Bolsa se caracteriza por una elevada liquidez y mayor volatilidad frente a otro tipo de inversiones, pero también por una rentabilidad potencial superior.

La Bolsa permite un elevado grado de diversificación al poder combinar compañías de diferentes sectores, diversos ámbitos geográficos y de tamaños o características diversas. Acciones de “valor”, que ofrecen una elevada rentabilidad por dividendos, pueden ser combinadas con acciones de “crecimiento”, que ofrecen rentabilidad vía incremento de cotización.

Por último, la inversión mediante fondos o ETFs es una vía rápida y cómoda de diversificar una cartera sin necesidad de comprar acciones directamente en muchas compañías distintas, confiando en el criterio y profesionalidad del gestor del fondo o del ETF.

Invierte todo lo que puedas en renta variable. Esto que parece tan obvio, a efectos prácticos no lo es en absoluto, en un país donde existe gran ignorancia en temas financieros. Una planificación previa de cuáles son nuestros recursos económicos y que cantidad disponemos como líquido mensual y anual sobrante es prioritaria para saber cuáles son las perspectivas de crecimiento de nuestro capital. Si queremos acumular capital suficiente para que a largo plazo nos devengue ingresos pasivos suficientes como para vivir de las rentas, la inversión en renta variable es obligada.

Invierte siempre que sea posible a largo plazo. Desde el año 1950 hasta el 2002 han existido 20 etapas de caídas (bear market), caídas del 20% o más en el S&P 500. En el otro extremo, desde el año 1950 han existido diez etapas de subidas (bull market). Muchas de ellas han hecho ganar al mercado el 200% incluyendo la famosa etapa de Octubre de 1990 a Julio de 1998 con una subida impresionante del 302%. Es decir, las subidas han superado siempre las caídas del mercado en largos períodos de tiempo, existiendo una media histórica cercana al 12% de rentabilidad anual.

Invierte diversificando. Cualquier inversión entraña un riesgo inherente al mismo, pero si los activos que invertimos los repartimos en distintas vías, estaremos diversificando nuestro patrimonio y de forma inteligente minimizando los riesgos. Esta diversificación la podemos realizar por países, sectores de actividad industrial, monedas, etc. En lenguaje coloquial diríamos que pondremos los huevos en diferentes cestas.

Invierte promediando. Si periódicamente realizamos aportaciones pequeñas (por ejemplo mensualmente en un fondo de inversión), en vez de realizar una gran inversión única, está comprobado que nuestros resultados en la gran mayoría de ocasiones superarán a los de aquellos que pretenden controlar las subidas y bajadas del mercado con múltiples movimientos buscando sectores de éxito temporal.

Y por último y esto es lo más importante, ¡busca tu propio camino y tu propio sistema de inversión! Vete analizando tus errores y aprende de ellos. Deja de hacer las cosas que hagas mal y sigue haciendo las cosas que hagas bien. Al final tu sistema se irá perfeccionando a sí mismo y las operaciones buenas y rentables irán superando a las malas operaciones y, por tanto, ruinosas.

Pero sobre todo, como decía al principio, empieza de una vez y compra tus primeras acciones. Solamente así podrás empezar a funcionar.




Apuestas y análisis para 2013

Aquí os dejo mi opinión y análisis de lo que pasará en 2013, un año que a mi modo de ver va a ser muy jodido y difícil para todos los españoles.

Las bolsas estadounidenses debieran pegarse un batacazo. El acuerdo provisional del pacto fiscal ha animado al resto de las bolsas, pero de aquí a dos meses se volverá a recrudecer el tema. Estados Unidos presenta unos niveles de deuda y déficit insostenibles y, como no se pongan las pilas para reducir gastos, aparecerán las inevitables tensiones en los mercados.

La petición del rescate por parte de España también es una de las grandes incógnitas cuyos posibles efectos nadie parece tener muy claros. Mientras el gobierno no deshoje la margarita y no tome una decisión en uno u otro sentido las bolsas se moverán dependiendo de que lado sople el viento. También afectará la situación de todos los países del sur de Europa como Portugal, Italia, Grecia y, aunque en menor medida, Francia. Todos ellos están haciendo recortes donde y como buenamente pueden y la tensión social está llegando a límites insostenibles que pueden explotar en algún momento.

En España el problema del paro es más que preocupante, la bola no deja de crecer y creo que todavía hay que reformar radicalmente toda la administración, lo que podría agravar aun más el paro y hacer la situación más caótica. Nunca he entendido muy bien que se estén rescatando bancos y se estén haciendo recortes sociales, empeorando la sanidad, subiendo impuestos por todos lados, puteando a los pensionistas y dejando que el paro campe a sus anchas, pero ya se sabe que poderoso caballero es don dinero. Mejor nos iría si se hicieran las cosas de otra manera, aunque estando la situación tan negra como está, entiendo que el gobierno haga lo que buenamente pueda porque nadie tiene una bola mágica que nos diga qué hacer.

También creo que somos todos tan idiotas por regla general, que la situación se arreglará sola de la noche a la mañana. No sé cuando ocurrirá (quizá entre mediados de 2013 y principios de 2014) pero un día nos acostaremos sumidos en la miseria y las preocupaciones y nos levantaremos al día siguiente llenos de optimismo porque todo se ha arreglado misteriosamente nadie sabe porqué. Y habremos salido de la crisis rascándonos la cabeza y preguntándonos como ha podido pasar. Nadie sabrá explicarlo pero el milagro habrá tenido lugar: la economía empezará a crecer, el paro descenderá cada vez más rápido y nos tocará vivir otra pequeña etapa de vacas gordas.

En renta variable habrá dos aspectos determinantes: la diversificación y el endeudamiento. Las empresas más diversificadas, sobre todo a nivel internacional y con una buena estrategia al respecto, podrán sortear mucho mejor los obstáculos del 2013 que las empresas no diversificadas o concentradas en el mercado nacional. El endeudamiento también será clave en un mercado en el que las dificultades de acceso al crédito continuarán. Yo creo que convendría invertir en acciones donde predomine el carácter defensivo por la menor elasticidad de la demanda y que presenten recorrido alcista por la mejora de las perspectivas.

La banca ha sido la gran castigada y creo que seguirá siéndolo. El sector bancario también podría dar algunos sustos muy gordos. Los impagos aumentarán, los créditos seguirán sin fluir y, después de tanto rescate y tantas preferentes y problemas de desahucios por las hipotecas, la gente mira a los bancos como si del mismo demonio se tratara.

La crisis económica ha supuesto un lastre para los beneficios de las empresas españolas y, por ende, para los dividendos que reparten a los accionistas. Pero los precios de las acciones han caído aún más rápido, por lo que la rentabilidad por dividendo de los valores del Ibex se sitúa entre las más elevadas del mundo y eso debiera atraer a muchos inversores internacionales.

Mis apuestas para 2013 van a ser las siguientes:

Ferrovial, con precio objetivo de 12,5 euros

Ferrovial aparece en prácticamente todas las quinielas de los analistas como valores favoritos para 2013. Yo aconsejo tenerla en cartera. Esta empresa ha reducido sustancialmente su apalancamiento gracias a las desinversiones.

Abertis, con precio objetivo de 13,7 euros

Apostaré por esta concesionaria de autopistas por su potencial de revalorización. Se trata de una de esas compañías medianas con ventajas competitivas claramente identificadas y negocios de nicho específicos que cotizan a niveles atractivos. Sus dividendos debieran rondar el 5%.

Dia, con precio objetivo de 5 euros

La cadena de supermercados Dia ha multiplicado por más de dos su valor en bolsa el pasado año. Debiera tener poco potencial, pero ha sido uno de los valores que mejor lo han hecho en 2012 y creo que el escenario en 2013 será relativamente parecido y debiera comportarse de forma muy similar. Se trata de ese tipo de negocios que se ven impulsados por la crisis debido a su modelo basado en bajos precios, que son los que demandan los menguados presupuestos familiares. Y no olvidemos que la gente tiene que seguir comiendo y comprando detergente para lavar la ropa.

Iberdrola, con precio objetivo de 4,5 euros

También tiene aparentemente poco potencial y ha sufrido un descuento excesivo por el riesgo soberano. Pero una vez disipadas la mayoría de las dudas regulatorias y estando en pleno proceso de reducción de su deuda, mejora de su eficiencia y las desinversiones en activos no estratégicos, debiera ser una apuesta inteligente. Su alta rentabilidad por dividendo es otro de los factores que me llevan a ser positivo con el valor en el medio plazo.

Mapfre, con precio objetivo de 2,5 euros

La aseguradora cuenta teóricamente con el menor potencial de revalorización, pero valoro positivamente su fuerte posicionamiento en Brasil, la apertura de nuevas ramas de negocio de reaseguro y su elevada solvencia. Me da un poco de miedo la posible venta del 15% en manos de BFA-Bankia, el deterioro de la percepción de España y el impacto de las nuevas rebajas de ráting. Pero pese a todo creo que no debiera hacerlo mal del todo.

Repsol, con precio objetivo de 18,5 euros

La petrolera ha sido el valor más bajista en el año, sin duda alguna lastrada por la nacionalización de YPF. De todos modos nunca está de más tener alguna apuesta en valores cíclicos ligados a materias primas o energía. Y aunque repostemos menos a menudo por la crisis, la gente seguirá poniendo gasolina en los coches.

BME, con precio objetivo de 20 euros

Para mi es una de esas acciones que hay que tener en cartera, comprar y olvidarse de ellas. Año tras año da unos dividendos impresionantes, no tiene deuda, su caja está llena. Hablamos de esas acciones que, las compras ahora, te olvidas de que las tienes y las vendes a largo plazo a 30 o 40 euros y por el camino vas llenando las alforjas de dividendos.

Ha permanecido en un canal lateral más de dos años y, si rompe bien el techo como parece pretender, puede salir disparada como un cohete hacia los 30 euros. Le ha hecho mucha pupa la prohibición de cortos y supongo que la implantación de la Tasa Tobin y el nuevo impuesto sobre las plusvalías supondrán un hándicap para la contratación bursátil y quizá haya caída en los volúmenes de negociación. A su favor, cuenta con un balance muy saneado, con una caja neta de 321 millones, por lo que no tiene la necesidad de reducir los pagos para hacer frente a sus obligaciones financieras. Confío en que BME mantenga los pagos al accionista en niveles muy cercanos a los que ha venido manteniendo en el pasado y este tipo de acciones siempre acaban por revalorizarse antes o después.

Otras apuestas menos claras serían, para terminar este análisis: OHL, Amadeus, Enagás, Técnicas Reunidas, Telefónica, Inditex, Viscofan, Grifols y Jazztel.

Y, sobre todo, no confiéis en la aparente alegría con que hemos empezado 2013 ni os fiéis un pelo del optimismo de los analistas. Creo que nos llevaremos varios sustos a lo largo de 2013 y, aunque el IBEX debiera subir de forma más o menos sostenida, no estará de más que estemos preparados para refugiarnos en fondos de inversión de renta fija cuando las cosas se pongan algo chungas.




No te dejes cegar por las cifras

Si eres un trader que solo busca sacar rentabilidad a su dinero este artículo no tiene ningún sentido para tí ni va a aportarte nada. Tampoco te dirá nada si eres de los que crees que se va a producir un milagro y que te vas a hacer millonario de la noche a la mañana. Si piensas así, te aconsejo que apuestes en la lotería de navidad o en la primitiva o la bono-lotto porque tendrás muchas más posibilidades de hacerte millonario que invirtiendo en bolsa. Pero si tu filosofía es la inversión a largo plazo, en ese caso sí puede interesarte.

Un inversor a largo plazo, da igual el sistema de inversión que utilice, no debe dar demasiada importancia al dinero que le costó comprar lo que tiene. Voy a explicar el porqué. Imagina que tu filosofía de inversión es comprar acciones para mantenerlas a lo largo del tiempo para vivir de los dividendos. Supongamos que acabas de gastar 400.000 euros comprando 100.000 acciones de la empresa XYZ a 4 euros por acción y que este año han confirmado que van a pagar 0,40 céntimos netos anuales en dividendos (da igual que sea en un pago, en dos o en cuatro). Vamos a suponer que la empresa es estable, que lleva años cotizando en el IBEX, que suele ir subiendo poco a poco los dividendos y que es difícil que vaya a la quiebra en los próximos 20 años (como ves hablo de una empresa típica del IBEX, no hablo de chicharros). Pues bien, sabes que este año vas a cobrar en total 0,40×100.000=40.000 euros.

Imagina que dentro de tres meses las acciones que te costaron a 4 euros han bajado a 3 euros. Puedes pensar: joder, vaya ruina, invertí 400.000 y solo me quedan 300.000 euros. Si te asustas y lo vendes todo, no sólo perderás 100.000 euros, sino que dejarás de cobrar 40.000 euros en dividendos. En total perderás 140.000 euros.

Imagina que en esos 3 meses en vez de bajar las acciones suben a 5 euros. Puedes pensar: Que bien, me estoy sacando 100.000 euros, vendo ahora mismo. En parte también te estás cegando porque ganas 100.000 euros pero pierdes los 40.000 euros en dividendos, por lo que tu ganancia real es de 60.000 euros (eso sin contar los dividendos de años futuros que dejas de ganar). Además, no tienes garantías de que el precio vuelva a bajar a 4 euros para poder comprar de nuevo y te tirarás de los pelos cuando veas que el precio sigue subiendo de forma continuada y que jamás podrás volver a comprar a esos precios tan baratos.

Si piensas en ello, te darás cuenta que el precio de compra es relativo. Si las acciones bajan yo sigo teniendo 100.000 acciones que me van a dar 40.000 euros en dividendos. Si las acciones suben, sigo teniendo 100.000 acciones que me siguen dando esos 40.000 euros en dividendos. Y eso va a segur pasando año tras año.

¿Qué más te da que el precio suba o baje? Pase lo que pase con el precio de las acciones, como tienes 100.000 acciones siempre vas a cobrar ese dinero.

Con esto quiero decir que debes olvidarte de lo que invertiste porque es algo muy relativo. Desde mi punto de vista debieras alegrarte de que la bolsa baje porque si tienes liquidez podrás comprar más acciones a un precio más barato o incluso puedes replantearte invertir los dividendos en nuevas acciones.

Yo siempre he sido partidario de comprar y mantener (siempre buenas acciones, con buenos dividendos, con años de trayectoria de pago de dividendos, etc.) También soy partidario de comprar cuando el precio baja si tengo liquidez porque yo no miro lo que me costaron mis acciones, sino el número de acciones que tengo. Como voy comprando periódicamente cuando el precio baja, voy promediando el precio de compra a la baja, pero sobre todo me centro en tener mayor número de acciones que me abonarán en el futuro más dividendos. Mejor comprar cuando el precio está bajando (compro más acciones) que cuando está subiendo (compro menos acciones) o, dicho en otras palabras, a más acciones más dividendos.

Solamente me planteo vender cuando gano bastante y empiezo a estar descontento en el sentido de que veo que otra empresa pudiera darme más dividendos. En ese caso, empiezo a diversificar y vendo una parte de mis acciones. Volviendo al ejemplo, en ese caso sí que miro el precio de compra y si me costaron 400.000 euros y ahora valen a 500.000 euros, vendo solamente acciones por valor de los 100.000 euros que gano y compro esas otras acciones que tengo en la cabeza comprar porque también pagan buenos dividendos. Pero los 400.000 euros iniciales los dejo donde están porque me aseguran esos 40.000 euros anuales en dividendos.

Ahora voy a ponerte otro ejemplo de lo relativo que es el dinero invirtiendo en bolsa. Concretamente voy a explicarte el truco para ahorrarte las comisiones cuando compras acciones. Imagina que quieres comprar 100 acciones que valen 10 euros y que la comisión total que tienes que pagar es de 15 euros. Hago un cálculo rápido de lo que me supone la comisión en el precio de la acción: 15 euros/100 acciones = 0,15 euros. Es decir que cada acción que compro se me encarece en 0,15 euros con la comisión. Si en vez de comprar a 10 euros compro a 10-0,15, es decir a 9,85 en realidad no estoy pagando la comisión. Ya, ya sé que ahora se pagará otra comisión diferente, pero nadie me negará que ya no pago los 15 euros iniciales o que, al menos, me he ahorrado esos 15 euros.

Por último también podemos pensar que es una tontería ahorrarnos esos 15 euros. Voy a explicarte porqué. Imaginemos que por esas 100 acciones nos van a pagar anualmente 0,50 euros por acción en dividendos, es decir, 100×0,50=50 euros. ¿Qué pasa si nos engañamos mentalmente a nosotros mismos y pensamos que en vez de 0,50 euros por acción nos han pagado solamente 0,35 euros por acción? Es como si no hubiéramos pagado los 15 euros de la comisión de compra o dicho de otra forma hemos amortizado las comisiones de compra en un solo año. El primer año tenemos 100 acciones que nos han dado solamente 35 euros de beneficio pero a partir del año próximo seguiré teniendo 100 acciones que no me han costado nada en comisiones y que me darán 50 euros si no cambia el dividendo.

Por eso me hacen cierta gracia los que preguntan qué broker es más rentable, que broker tiene las comisiones más bajas, etc. Para un trader tiene mucho sentido buscar las comisiones de compra-venta más baratas, pero para un inversor a largo plazo las comisiones de compra-venta le importan un bledo y les preocupa más que no les cobren comisiones de mantenimiento de las acciones.

Esto también es importante para un pobre mileurista que no puede ahorrar más que 100 euros mensuales. Ciertamente te dolerá pagar esos 15 euros en comisiones que estamos usando en el ejemplo, pero puedes planteártelo como que solamente has invertido 85 euros (100-15) y ten por seguro que las acciones que hayas comprado, aunque sean pocas, te seguirán dando dividendos año tras año. Si no tienes más que 100 euros mensuales para invertir, más te vale comprar 85 euros en acciones a no comprar ninguna y no empezar a construir nunca tu libertad financiera. Si quieres ahorra tres meses y compra cuando tengas 300 euros ahorrados, pero empieza a comprar ya, cuanto antes empieces antes podrás conseguir la libertad financiera.

Ser un inversor a largo plazo supone pensar de forma diferente, sin dar importancia al dinero que nos costó o a las comisiones y pensar solamente que cuantas más acciones tengamos más pueden revalorizarse en el futuro o más dividendos nos pueden ir dando año tras año.

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