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Destripamos el reto del ahorro en 52 semanas

Descubre cómo puedes ahorrar 1.378 euros en tan solo 52 semanas (un año) y descarga una plantilla gratuita para lograrlo.

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Algunos lectores me han preguntado mi opinión acerca del reto de ahorro de las 52 semanas que lleva tiempo apareciendo en varios lugares en la red, principalmente en Estados Unidos.
Pues bien, me parece un concepto interesante y por ello creo que vale la pena analizarlo, destriparlo y ver formas de mejorarlo.
Ante todo diré que me pareció una buena y sencilla idea para ahorrar una buena suma de dinero que podría servir para diversos fines. Pero luego de ir pensando en el reto e ir destripándolo poco a poco, me dí cuenta que encierra una grandísima enseñanza y tiene un efecto acumulativo más que poderoso.

¿En qué consiste el Reto de Ahorro de las 52 Semanas?

Es un reto o desafío muy simple. Consiste en poner dinero durante 52 semanas en una lata, jarro o alguna caja que podamos utilizar.
El reto consiste en poner, cada semana, la cantidad de dinero equivalente al número de semana que nos toca. De este modo, en la semana 1 depositaremos 1 dólar, la semana 23 vamos a depositar 23 dólares y así hasta llegar a la semana número 52, la última que pondremos 52 dólares (el reto original viene de USA, de hecho, tiene hasta página oficial http://www.52weekmoneychallenge.net, por ello hablamos de dólares).
Obviamente, y dado que la paridad entre el euro y el dólar es casi un hecho, podemos tratar de hacer el desafío en euros: 1 euro la primera semana, 2 euros la segunda, 3 euros la tercera y así hasta poner 52 euros la semana 52.

¿Por qué debería tratar de superar el reto?

En primer lugar, porque dudo que alguien no quiera tener al finalizar el año exactamente 1.378 euros. Una cantidad importante que podría utilizarse para empezar a invertir, para pagar unas vacaciones o simplemente para tener una paga extra y encarar la cuesta de enero con optimismo. Si sumas 1+2+3+ … +25+26+27+ … +50+51+52 verás que salen 1.378 euros.
En segundo lugar, porque es un método sencillo que, si realmente lo aplicamos, sentimos que vamos progresando, hasta llegar a cantidades un poco más grandes, mientras nos va dando tiempo para analizar cómo hacer para tener o conseguir el próximo dinero necesario para depositar cada semana.
En tercer lugar, porque si por alguna razón debemos parar o no podemos seguir ahorrando, contamos con un dinero que, en caso contrario, nunca íbamos a ahorrar si no teníamos el hábito. Solo como ejemplo, si dejáramos de depositar dinero en la semana 35, tendríamos un total de 630 euros, una suma más que interesante.
Pensado fríamente, el desafío es sencillo, práctico e ideal para comenzar a adquirir unos hábitos positivos en relación al ahorro.

¿Cómo puedo conseguirlo?

Lo mejor del desafío es que una semana da tiempo suficiente como para analizar cómo hacer para ir consiguiendo a largo plazo ese dinero a depositar cada semana. El truco es ir cumpliendo cada semana y que nos vaya quedando algo para tener que hacer menos sacrificios la semana siguiente.
Voy a poneros un ejemplo de lo que podría hacer yo para ir cumpliendo semanalmente y de paso ir ahorrando algo para la semana siguiente:
La primera semana está chupado, dejo de tomarme un café (en España suelen rondar por 1,20 euros) y todavía me sobran 20 céntimos que me ayudarán a conseguir los 2 euros de la siguiente semana.
Si lo pienso fríamente, si dejo de tomarme uno sólo de los varios cafés que me tomo al día en el bar, ahorraré 1,20 euros diarios, lo que suponen un total de 8,40 euros semanales. Sólo eso me da para poder cumplir el reto las tres primeras semanas (1+2+3 y me quedan 2,40 euros de remanente para la cuarta semana).
Cuando me toque la cuarta semana, como ya tengo 2,40 euros sólo necesito otros 1,60 para conseguir los 4 euros de la cuarta semana. Calculo entonces cuantos cigarrillos puedo dejar de fumar al día y cuanto puedo ir ahorrando semanalmente en ese concepto y así voy recortando gastos que me permitan ir ahorrando. Cuando todos mis vicios como ir a cenar fuera el sábado, ir al cine de vez en cuando, etc. se hayan acabado y no pueda recortar más en vicios, pasaré a ver de ahorrar por otros lados como llamar a la compañía del teléfono para ver si tienen rebajas sobre la tarifa que pago en la actualidad y cuanto puedo ahorrar al mes/año. También puedo recortar en gasolina yendo a trabajar en transporte público o cosas similares.
Llegará sin duda un momento que no podamos recortar más nuestros gastos fijos para cumplir el reto semanal y entonces habrá que utilizar la imaginación como vender algo que no se use para conseguir dinero o ponerme a dar clases particulares, etc.
Otra opción sería empezar a comprar las llamadas marcas blancas cuando vamos a hacer la compra. Si en vez de comprar el detergente X nos pasamos al detergente Y (que prácticamente lava lo mismo de bien, o de mal, según se mire) ahorramos céntimos que se convierten en ahorro al multiplicar por todas las unidades de detergente que compremos.
Si no sabes cómo conseguir más dinero recortando gastos, fabrícalo. Te voy a poner un ejemplo, el primero que se me pasa por la cabeza. Eres mujer y tienes que cortarte el pelo. ¿Por qué en lugar de ir a la peluquería, que te cuesta un pastón, no le propones a tu amiga la peluquera que tú cuidas a sus niños una tarde y a cambio ella te corta el pelo? A continuación metes el dinero que te hubieras gastado en la peluquería en la hucha porque no deja de ser un dinero que no tienes que gastar.
Otro ejemplo: Eres autónomo y te dedicas a hacer páginas web. ¿Por qué no proponerle al que te lleva la contabilidad que le lleves tú el mantenimiento de su página web a cambio que él te lleve a ti tu contabilidad gratis? Ya has “fabricado dinero” que como es un gasto que no vas a tener que hacer, puedes meter directamente en la hucha.
Como ves, es relativamente sencillo cumplir el reto, al menos en teoría. Aprender a recortar gastos y desarrollar la imaginación y la inventiva sobre como conseguir dinero e ir creando poco a poco un hábito de ahorro puede ser una enorme y gratificante lección que iremos asimilando poco a poco.
Además, el ahorro que somos capaces de conseguir se va acelerando. Algo tan simple como dejar de tomar un café al día supone al año (1,20×365 días=438 euros) ¡Eso son 29 semanas del reto!

¿Algunos consejos?

Creo que este desafío podría ser más que interesante en pareja, de forma que cada semana, los dos se encarguen de depositar la mitad del dinero correspondiente a la semana, algo que se vuelve sumamente sencillo al dividir fuerzas.
Mejor aun si cada uno intenta cumplir el desafío por su parte. Mutuamente se pueden ir espoleando si consiguen ahorrar más que el otro, pero a su vez se pueden dar ánimos para no rendirse y también se pueden ir dando consejos sobre como lo van consiguiendo para que el otro pueda hacer lo mismo.
No tiene porqué ser tu pareja, puedes buscar un amigo o amiga y retaros mutuamente. Podría servir también para que un grupo de estudiantes pudiera ahorrar para irse de viaje de fin de curso, etc. Lo importante es hacer el reto con alguien pues sin duda ayuda mucho.
Os recomiendo colocar el dinero en un frasco de vidrio en un sitio muy visible, como la mesa de la cocina, el despacho o la puerta de casa para que no olvides que cada semana tienes el compromiso de sumar, sea como sea, la cantidad que te toque. Observarás que el bote te mira acusadoramente cuando no cumplas con él.
Para agregar un poco de incertidumbre puedes ahorrar un poco más de lo indicado para que la suma ahorrada varíe al final.
Debes ir previendo la forma de ahorrar por semanas cuando las sumas aumenten para que no te sea tan difícil.
Puedes empezar a vivir una vida solamente un poquito más frugal que hasta ahora, reduce tus gastos, aumenta tus ingresos o “fabrica el dinero como sea”.
Te verás tentado a gastártelo, todos tenemos esa recaída, pero puedes comenzar de nuevo y, la segunda vez, meterlo en el banco para no gastártelo.
Flexibiliza el uso de este desafío, cuando no puedas hacer los depósitos respectivos porque tus ingresos no dan para más, puedes detenerte hasta que te veas capacitado de afrontar la siguiente semana (mientras vete pensando como aumentar tus ingresos).
El sueldo se suele pagar mensualmente en España, así que tendrás que prever el ahorro semanal que tendrás que hacer para cada mes.
No es necesario que empieces el reto el 1 de enero. Esta misma semana puede ser la primera y que para ti el año acabe cuando hayan pasado 52 semanas. Hago un inciso jocoso para comentaros que un amigo me dijo que tendría que esperar a hacer el reto hasta el 1 de enero del próximo año porque ya estábamos en febrero… (sin duda la mejor excusa para no intentar el reto aunque se nos note que en realidad pasamos del reto y no queremos aceptar el desafío).

¿Ventajas de intentar el Reto del Ahorro de las 52 Semanas?

La intención del reto es que empezar a ahorrar sea fácil: al principio se requiere muy poquito esfuerzo. Es parte del atractivo: empezar poco a poco, sin que suene como algo que no podamos hacer.
Pero también el reto de ahorro nos pide un compromiso mayor a medida que vamos adquiriendo el hábito. Por ello las semanas siguientes serán bastante más retadoras que al principio, pero se trata precisamente de comprometernos. De ver que sí se puede, y entonces poner mayor esfuerzo para lograr la meta.
El incremento es bastante lineal. Para mucha gente sí es fácil ahorrar entre 1 y 10 euros cada semana por lo cual al principio no costará trabajo y eso levantará mucho los ánimos para seguir el reto hasta el final y cumplirlo.
Para las personas a las cuales les gustan los juegos y los desafíos y, además, les cuesta trabajo ahorrar, el reto del ahorro puede ser una motivación interesante, por lo cual no veo por qué no intentarlo.

Si no puedes cumplirlo, adáptalo a tus posibilidades

Con la crisis, hay gente que nos mostrará sus bolsillos vacíos, hay gente que por estar en paro o por tener un sueldo miserable no podrá ni plantearse el reto. En ese caso, les aconsejo cambiar el reto y adaptarlo a sus posibilidades.
Si no puedes ahorrar un 1 euro semanal ahorra de 50 en 50 céntimos, o de 20 en 20, o de 10 en 10 o, incluso de 1 en 1 céntimo.
También puedes hacer que el ahorro en vez de semanal sea mensual (acabando en 52 euros mensuales 52 meses después) o comprométete a ir realizando el reto a la medida de tus posibilidades (si tardas dos semanas en subir un escalón, que se le va a hacer, tu economía no da para más).
Si dividimos los 1.378 euros entre 52 semanas nos salen 26,5 euros semanales. Dicho de otra forma, en lugar de ir subiendo, comprométete a ahorrar 26,5 euros semanales y llegarás al mismo resultado.
Si dividimos los 1.378 euros entre 12 meses nos sale que deberemos ahorrar 114,84 euros mensuales (redondeando) para cumplir el reto.
Si dividimos los 1.378 euros entre 365 días supone que debemos conseguir unos 3,78 euros diarios para conseguir superar el desafío.

¿Vas a seguir el reto del ahorro durante este año? Algunas ideas

Resulta obvio que, con algunos ajustes, el resultado es mejor. Si ya estás acostumbrado a ahorrar, sería recomendable que te plantearas intentar hacerlo a la inversa, es decir, ahorrar cantidades decrecientes, ya que así se obtienen resultados inmediatos notables. La primera semana, entonces, debes ahorrar 52 euros; la segunda, 51; y para la última semana, la 52, sólo aportarás un euro.
Si lo haces de esta manera el resultado es inmediato, ya que en apenas seis semanas habrás ahorrado 297 euros (contra los 21 euros de la versión original) y eso te motivará, porque sabrás que cuentas con ahorros adicionales.
Además, al cambiar el reto estarías aprovechando el impulso inicial –como bien sabes, son pocos los seres humanos que siguen con el mismo entusiasmo a lo largo de un reto de año nuevo-, y te resultaría menos pesado ahorrar menos cantidad de dinero cuando la motivación y el compromiso van en declive.
Sea cuál sea la versión que más se adapte a tu estilo de vida, lo importante es que elijas ahorrar, ya que se trata de un excelente hábito de vida que puede sacarte de problemas inesperados.

El poder acumulativo del Reto

No es ninguna tontería el gran poder acumulativo del Reto. Se van aprendiendo importantes lecciones que pueden mejorar tu economía a corto plazo. Volviendo al ejemplo de cómo lo haría yo y a dejar de tomar uno solo de los muchos cafés que me tomo al día supone al año (1,20×365 días=438 euros). Con un solo cambio que soy perfectamente capaz de hacer, casi he conseguido un 0,32% del reto.
Si lo piensas fríamente, a poco que hagas cinco o seis pequeños cambios, podrás terminar el reto sin problemas.
Pero no sólo eso, seguramente, si te has acostumbrado a dejar de tomar un café al día (o incluso si te lo tomas en casa en vez de en el bar) lo más probable es que el próximo año no necesites tomarte ese café y ahorres lo mismo que este año.
Si para ahorrar este año intentando cumplir el reto has renegociado con tu compañía de teléfono unas tarifas más bajas, ese ahorro también lo tendrás el próximo año y el próximo, y el siguiente…
Cada escalón que vas subiendo por el reto de las 52 semanas supone ir mejorando enormemente tu economía sin darte cuenta. Los próximos años quizá decidas no volver a intentar hacer el reto, pero el poder acumulativo del reto te hará la vida más fácil, cada vez llegarás mejor a fin de mes y dejarás de decir eso de “tengo demasiado poco sueldo para tanto mes”.
Quizá la gran enseñanza del desafío o reto de las 52 semanas es que suprimiendo pequeños gastos inútiles o no necesarios, vamos cerrando a pasos agigantados el gran agujero negro que se come nuestro sueldo sin darnos cuenta.
Pensándolo despacio te darás cuenta que cada pequeño paso que das semana a semana, puede ser un gran paso en años venideros.

¿Intentamos mejorar los resultados del reto?

Sin duda para una gran mayoría, el desafío de las 52 semanas va a suponer un gran esfuerzo. ¿Y si tratamos de mejorar los resultados de nuestro esfuerzo?
En lugar de ir metiendo el ahorro semanal en un frasco de vidrio, ¿por qué no lo vas metiendo en una cuenta remunerada aunque solo te den el 1%? No hace falta que lo metas todas las semanas, vale con que vayas haciendo ingresos mensuales. No es que te vayas a hacer millonario, pero vas ganando intereses del dinero depositado y quizá te encuentres con 8 o 10 euros más al final del reto (y de paso te ahorras la tentación de desvalijar el bote que tienes en casa en un momento de debilidad).
Otra posibilidad es que vayas metiendo el dinero en un fondo de inversión comprando participaciones semanalmente. En acciones por desgracia no se puede hacer porque las comisiones de compra lo impiden, pero en un fondo de inversión lo puedes hacer perfectamente siempre que no sea un fondo de inversión que te pida mínimos de inversión.
Yo me he cogido un archivo Excel y he hecho varias pruebas. No son para tirar cohetes porque el año 2014 fue más bien malo bursátilmente hablando, pero he llegado a conclusiones interesantes.
Para hacer las pruebas utilicé los datos del Fondo Naranja IBEX 35 (Pudiera haber sido cualquier otro, pero ese fondo replica el IBEX y además tiene relativamente bajas comisiones y permite ir invirtiendo cantidades pequeñas y podía encontrar los valores de liquidación con facilidad). Para más datos fui cogiendo los valores de liquidación de los viernes para que no me acusen de haber elegido los mejores días para realizar el estudio. Cada semana he ido calculando las participaciones que hubiera comprado con el VL correspondiente.
La primera de todas las conclusiones es que es muy importante invertir en fondos de una determinada manera teniendo en cuenta si el año es alcista o bajista.
El 2014 fue de pendiente alcista, por ello se perdió dinero invirtiendo semanalmente de la forma tradicional (1+2+3+…+50+51+52 euros). Concretamente a final de año se conseguían 87,364407 participaciones que a 2 de enero valían 1373,36847 euros. Hubiéramos perdido casi 5 euros con respecto a los 1378 euros ahorrados en el bote.
Sin embargo la cosa cambiaría mucho si invirtiéramos el orden semanal de compra de participaciones (52+51+50+…+3+2+1 euros) porque en ese caso tendríamos a final de año 89,5666882 participaciones con un valor de 1407,99138 euros. Dicho de otro modo, hubiéramos ganado casi 30 euros respecto a lo acumulado en el bote y también bastante más que si lo hubiéramos metido en la cuenta remunerada.
¿Por qué ocurre esto? Es muy sencillo. Si la pendiente anual del fondo es alcista, conviene invertir lo máximo posible a primeros de año (52+51+50…) porque las participaciones valen menos dinero que a final de año. Así, vamos comprando más participaciones a precios bajos y menos participaciones a medida que van subiendo de valor.
Por el contrario, si se espera que el año sea bajista, conviene invertir con el orden (1+2+3+…) ya que los valores liquidativos irán bajando e iremos comprando más participaciones conforme el VL baje.
Para finalizar, se puede emplear un truco para maximizar todavía más el rendimiento. Si el año es alcista, las semanas que suba el VL no invertimos en el fondo y las ahorramos, mientras que las semanas que baje el VL invertimos lo de esa semana más las semanas que hemos ahorrado sin invertir.
Si lo hubiéramos hecho así, con el orden semanal inverso (52+51+50+…) y ahorrando las semanas que el VL suba e invirtiendo todo lo ahorrado hasta el momento, hubiéramos obtenido a final de año 90,168141 participaciones con un valor de 1417,44317 euros. Es decir 39,44 euros más que dejando el dinero en el bote de cristal.
Además de este último truco, hay otro que puede incrementar el beneficio, pero no me he tomado la molestia de calcularlo. Yo hice todos los cálculos y pruebas con los VL del viernes que suele ser un día alcista estadísticamente. Si lo hubiera hecho los lunes o los miércoles, el beneficio y el número de participaciones seguramente hubiera sido mayor ya que esos días suelen ser estadísticamente bajistas.

Aquí tienes la plantilla

Descarga la plantilla para seguir el reto de las 52 semanas pinchando aquí.

¿Algún comentario o sugerencia?

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La Cuádruple Hora Bruja o Freaky Friday

Antes o después oirás hablar de la Cuádruple Hora Bruja, pero… ¿por qué es tan importante este día en los mercados?

Antes o después oirás hablar de la Cuádruple Hora Bruja, pero… ¿por qué es tan importante este día en los mercados?

Como siempre me han gustado las curiosidades, os diré que la Cuádruple Hora Bruja, aunque muy pocos los saben, es una sesión a la que también se llama Freaky Friday. Esta última definición se refiere directamente a los movimientos “raros” que se dice hacen los mercados en esta sesión. Freaky (adjetivo) significa raro o estrafalario y Friday (sujeto) significa viernes. Por tanto, Freaky Friday viene a ser un viernes raro o viernes estrafalario.

Para explicarlo de una forma que todos puedan entender, podríamos equiparar la Cuádruple Hora Bruja a una jornada en la que las carreteras vivieran de forma simultánea una operación salida y otra operación retorno. ¿Puedes imaginarlo? Inmensos atascos en los dos sentidos, locos del volante intentando hacer de las suyas pero sin poder hacer el loco porque el inmenso tráfico no les deja, accidentes de tráfico que incluso pueden ser en ambos sentidos y en el mismo punto de la carretera que provocan todavía mas desbarajuste, guardias civiles que no sabrán si ponerse a dirigir el tráfico o ponerse a multar a los locos del volante que intentan adelantar por el arcén, etc., etc., etc. Si eres capaz de imaginarlo verás que la realidad es que va a haber mucho tráfico en esa jornada y un montón de problemas. Ahora traslada todo lo que has imaginado a la bolsa e imagínate el tráfico bursátil que puede llegar a haber, repentinas subidas de precio seguidas por repentinas bajadas, un inmenso volumen de negociación, una volatilidad por las nubes, etc.

Este fenómeno aumenta enormemente el nerviosismo de los inversores, lo que, traducido para los novatos, significa que en bolsa todo puede cambiar mucho en uno de estos días especiales, ya sea para bien o para mal.

El tercer viernes del último mes de cada trimestre del año son días especiales para la bolsa. Aunque para cualquier persona este es un día normal y corriente, en el mundo de la bolsa es un día especial que se conoce como “Cuádruple Hora Bruja”. Pero, ¿por qué es tan importante este día en los mercados?

Tradicionalmente se utilizaba el término “Triple Hora Bruja” para designar al tercer viernes de marzo, junio, septiembre y diciembre, meses en los que vencen los contratos trimestrales de opciones y futuros sobre índices y las opciones sobre acciones. Posteriormente, tras el lanzamiento de los futuros sobre acciones la famosa hora bruja ha pasado a denominarse “cuádruple”. Hoy en día, además, los vencimientos mensuales también acumulan posición abierta y, por tanto, también el tercer viernes de cada mes tiene su “hora bruja”.

El término Cuádruple Hora Bruja se ha ido haciendo muy popular entre inversores y operadores debido a la intensidad, tensión y hasta emoción con que se espera y vive ese momento y sus, a veces, notables consecuencias.

La razón para adjudicarle el calificativo de “bruja” a esa hora o día no es otra que el supuesto extra de volatilidad que, durante un periodo corto de tiempo, se produce en los precios de los valores cotizados.

El día de la cuádruple hora bruja ocurre cuatro veces al año: el tercer viernes de Marzo, el tercer viernes de Junio, el tercer viernes de Septiembre y el tercer viernes de Diciembre, es decir, el tercer viernes del último mes de cada trimestre. Para la bolsa es un día especial porque en esos días vencen los contratos de derivados financieros, es decir, contratos de futuros sobre acciones e índices de la bolsa. Un derivado financiero es un producto cuyo precio depende de otro activo. Son contratos que se hacen a futuros y pueden ser tanto de venta como de compra.

Por poneros un ejemplo yo puedo comprar un derivado financiero de acciones del Santander que me permitirá comprar acciones a 6€ dentro de 3 meses. Supongamos que ese derivado cuesta 1€. Si dentro de tres meses la acción cuesta 8€, ejerceré mi derecho de compra y compraré acciones que valen a 8€ por 6€. Mi ganancia será de 1€ (2€ de ganancia por acción menos 1€ que me ha costado el derivado). Si por contra, la acción vale 4€, no ejerceré mi derecho (porque no voy a pagar 6€ por algo que cuesta 4€ en el mercado) y mi perdida será el euro que me ha costado ese derivado.

Todos estos derivados de los que hay infinidad en los mercados financieros vencen el día de la cuádruple hora bruja y originan un volumen de operaciones brutal que se suele traducir en una alta volatilidad (es decir que los precios bajan y suben mucho y, además, lo hacen muy rápidamente).

El nerviosismo de los inversores esos 4 días del año aumenta y el mercado, por decirlo de alguna manera, se distorsiona originando bruscas variaciones de precios y alta tensión en los mercados. Es por ello, que en estos días, cualquier noticia negativa referente a la economía puede ser una bomba bursátil que desate el pánico entre los inversores ya que los mercados están más sensibles de lo normal, es un día en el que el nerviosismo entra de lleno en los mercados financieros.

Las cuatro semanas del año en las que se produce el vencimiento trimestral de opciones y futuros sobre índices y acciones, conocido como Cuádruple Hora Bruja, se consideran históricamente semanas alcistas y, en concreto, de la sesión del viernes en que se produce este vencimiento se asegura que es una jornada de mucha volatilidad y elevado volumen. Sin embargo y como dice el refrán, los mitos están para desmontarlos o, al menos, relativizarlos, pero lo que sí suele ser cierto es que las sesiones brujas suelen marcar la tendencia de las siguientes semanas.

La Cuádruple Hora Bruja, aunque muy pocos los saben, como ya he dicho al principio, es una sesión a la que también se llama Freaky Friday. Esta última definición se refiere directamente a los movimientos “raros” que se dice hacen los mercados en esta sesión. No obstante, hay quienes no están de acuerdo con que así sea: Los futuros están estrechamente marcados por los especuladores mientras hacen el roll-over de las posiciones, pero éste suele producirse durante las tres o cuatro sesiones anteriores al vencimiento. Por tanto, el cierre de las posiciones que vencen el viernes se realiza antes de que el vencimiento llegue a su fin. Muchos analistas la consideran un mito mientras que otros esperan con emoción (y otros con miedo) su llegada.

Se denomina cuádruple porque se da el vencimiento trimestral de futuros y opciones, de índices bursátiles y de acciones. Suele ser una jornada con movimientos extraños, de mucho volumen y alta volatilidad. Esto es debido a que muchos inversores cierran sus posiciones y abren otras nuevas de cara al siguiente trimestre.

La Cuádruple Hora Bruja o Freaky Friday ocurre cuatro veces al año; el tercer viernes de Marzo, Junio, Septiembre y Diciembre (meses en los que termina un trimestre).

El vencimiento de derivados no se produce simultáneamente en el mundo ni por subyacentes. Los horarios de los principales vencimientos son estos:

* A las 12.00h. Futuros y opciones sobre el EuroStoxx.

* A las 13.00h. Futuros y opciones sobre el Dax.

* A las 14.30h. Futuros Mini Nasdaq, Mini Russell, Mini SP, Mini Dow.

* A las 16.00h. Futuros y opciones CAC-40.

* A las 16.45h. Futuros sobre el Ibex y Mini-Ibex y opciones.

* A las 17.35h. Futuros sobre Acciones de MEFF.

Por ejemplo, en el mercado español, el Precio de Liquidación del futuro Ibex 35 se calcula como la media aritmética del índice Ibex 35 entre las 16:15 y las 16:45 de la fecha de vencimiento, tomando un valor por minuto. Durante este periodo, los operadores que arbitran entre contado y derivados tienen que deshacer su posición en el mercado de contado a razón de una trigésima parte de la cartera por minuto durante 30 minutos.

El motivo de hacerlo así es para replicar lo más posible el precio de liquidación del futuro. Su objetivo es lograr que su posición de contado se deshaga al mismo precio que MEFF liquida los futuros y lograr así un arbitraje perfecto en el que el precio de futuro es igual al precio de contado en el día de vencimiento. Esta operativa trae como consecuencia, en general, un extra de volumen negociado en el mercado de contado en los valores subyacentes de derivados y de volatilidad en sus precios especialmente durante esa media hora.

Las consecuencias de la “cuádruple hora bruja” son un aumento de volumen, que trae consigo un incremento de la volatilidad, lo que se traduce en jornadas habitualmente muy inestables. También es una importante ocasión que aprovechan los inversores para tomar posiciones trimestrales, pues marca la tendencia de los índices a corto plazo.

Conviene destacar que la Cuádruple Hora Bruja del mes de diciembre suele ser la más importante de todas ya que cierra el año fiscal. Muchos operadores dan por cerrado el año y se largan de vacaciones a pasar las navidades con la familia dando por finalizado el año y no vuelven hasta mediados de enero.

A medida que nos vamos acercando a esa sesión se produce mucha manipulación por parte de los grandes operadores, por parte de los grandes tenedores de opciones, tanto de compra como de venta, en la que intentan llevar a un determinado índice o acción a un determinado lugar.

Como dije antes, las consecuencias pueden ser terribles pues la “Cuádruple Hora Bruja” suele crear jornadas bursátiles inestables en las que los índices pasan de las ganancias a las pérdidas en breves momentos. Por si fuera poco, los inversores aprovechan para tomar posiciones para el siguiente trimestre lo que provoca una tendencia indefinida a corto plazo. Además, los grandes inversores, tratan de influir en la evolución de acciones e índices en los momentos previos al vencimiento para ganar más dinero cuando ocurra el cierre. En el mercado de derivados, se gana o se pierde dinero en función del comportamiento de los activos subyacentes que sirven como base para crear las opciones o futuros.

Resumiendo y a modo de consejo:

1.- Marcar en el calendario los días del año que ocurre esto.

2.- Evitar operar las tardes del tercer viernes de cada mes y, sobre todo, el tercer viernes de los meses que terminan cada trimestre.

3.- Procurar no tener ninguna orden de compra o venta activa en ese momento, se os ejecutará y puede que no sea al precio más recomendable para vuestros intereses.

4.- Eliminar los stops-dinámicos y los stop-loss programados hasta que pase todo el ruido y el mercado vuelva a su posición de estabilidad.

5.- El volumen de negocio de ese día (e incluso de esa semana) no se contabilizará o no se tendrá muy en cuenta.

6.- Las medias móviles exponenciales de corto plazo se distorsionarán y darán lecturas falsas.

Para finalizar, algunas observaciones:

Desde luego es un día muy indicado para estar pendiente de la bolsa, porque lo que apuesten los inversores de futuros y opciones para los próximos tres meses, es muy posible que se acabe cumpliendo.

Curiosamente y para los amigos de las estadísticas, la semana anterior suele ser bajista y la del último vencimiento del ejercicio alcista, ya que muchos operadores dan el año por finalizado, calculando los bonus sobre resultados para empezar a disfrutar de las fiestas, dedicándose a ajustar las carteras, en muchos casos por motivos fiscales, y a preparar la estrategia de inversión para el próximo año.

Personalmente considero la Cuádruple Hora Bruja un poco un mito y prefiero ampliar el concepto a la semana de la Cuádruple Hora Bruja, pero no cabe duda que el viernes (y por ampliación todos los días de esa semana) suelen ser emocionantes y pueden pasar muchísimas cosas.

Para acabar si este artículo te ha servido de ayuda, házmelo saber en los comentarios y difúndelo en las redes sociales pinchando en los botones. ¿Crees en la Cuádruple Hora Bruja o te parece un mito? ¿Ganaste o perdiste mucho dinero ese día? ¿Operas o prefieres quedarte quieto? ¿Tienes alguna idea u opinión que consideras interesante comentar? Todos los lectores estarán encantados de leer vuestros comentarios, ideas y sugerencias.




Algunos consejos para invertir

Estos son algunos consejos que a mí me habría gustado saber antes de comenzar a invertir.

Estos son algunos consejos que a mí me habría gustado saber antes de comenzar a invertir.

No tengo ninguna bolita mágica que me diga cuándo y cómo invertir ni tampoco soy un genio capaz de batir constantemente a los mercados. Por ello no te puedo decir cómo hacer dinero invirtiendo. Si acaso, lo único que puedo hacer es darte algunos consejos para que no pierdas todo tu dinero o que, al menos, pierdas el menor dinero posible.

Lo que sí puedo hacer es compartir contigo algunos consejos que a mí me habría gustado saber antes de comenzar a “invertir” y que, aun sabiendo que me dejaré muchos en el tintero, son los siguientes:

- Aprende a poner cara de idiota. Te aconsejo que antes de empezar a invertir o antes de comenzar a hacer trading te pongas delante del espejo y practiques cómo poner cara de idiota, de imbecil, de bobo, incluso de gilipollas. Te hará falta saber poner esas caras porque antes o después tendrás que ponerlas y, si has practicado, lo harás con toda naturalidad.

- No lo apuestes todo a una carta. Muchos inversores novatos se lo juegan todo a una carta. Eso no es invertir, eso es ludopatía. Si vas a invertir todos tus ahorros, es mejor que te vayas al casino y lo inviertas todo en la ruleta apostando al rojo, así al menos tienes un 50% de posibilidades de ganar. No es “todo o nada”. En ninguna parte se dice que debamos invertir todo nuestro dinero en una única posición a la vez o sacarla de ella al mismo tiempo. Escalar las inversiones permite testar el mercado y agregar/quitar dinero cuando el movimiento va en la dirección que nos interesa.

- Todo lo que sabemos de la vida suele ser contrario al sentido común de los mercados. El mejor ejemplo que puedo ponerte es la clásica idea de “vender con las buenas noticias y comprar con las malas”.

- Tienes que saber de antemano dónde cortar tus pérdidas. Antes de abrir cualquier operación debes tener claro dónde vas a cortar la operación si sale mal (stoploss), nunca puedes dejar que una operación pierda más de un 1% o un 2% de tu cuenta.

- No es fácil recuperarse de las pérdidas. Imagina que compras una acción a 40 y baja a 20. Ha bajado un 50% y tienes la mitad del dinero. Para pasar de 20 a 40 nuevamente tienen que subir un 100% (el doble de lo que perdiste).

- No pretendas recuperar una pérdida de una tacada. Muchos traders pierden dinero y pretenden recuperar la inmensa pérdida con una sola operación arriesgada. En la mayoría de los casos acaban perdiéndolo todo. Si vas recuperando “a poquitos” y gestionas bien tu capital tienes muchas más posibilidades de recuperarte.

- Debes asumir que vas a equivocarte, y mucho. Una de las ideas más difíciles de introducir en los duros cráneos de los traders novatos es que en algún momento estarán equivocados (y muchas veces) y deberán aceptarlo. Siempre y cuando “cortemos” nuestras pérdidas rápidamente (benditos sean los stoploss) y mantengamos buenos ratios riesgo/beneficio en nuestras apuestas conseguiremos ganar dinero. Si tu sistema no está funcionando, busca dónde está fallando y porqué y rehaz tu sistema para que empiece a darte beneficios.

- La complejidad es tu enemiga. Si echamos un vistazo a cualquier plataforma de negociación o software de gráficos y trading actual, veremos más estudios, indicadores y herramientas de las que podemos necesitar. Al final del día, todos los indicadores son un derivado de precio y volumen. Diseña un sistema de inversión sencillo, que funcione y no sea demasiado complejo. No ganarás millones, pero al menos ganarás algo y, sobre todo, no perderás (dependerá del sistema que uses).

- Fórmate y aprende. Sin formación y sin saber lo que haces y porqué lo haces no irás a ningún lado. Practica con cuentas demo, lee libros, abre tu mente, diseña un plan de inversión y, sólo entonces, lánzate a operar.

- Especialízate en algo concreto. Cuando comencé en el mundo de las inversiones pensaba que tenía que ser capaz de invertir en todo. Pensaba que esa era la definición de un buen operador, pero ahora sé que la clave está en ser “bueno” en algún tipo de activo o instrumento, y una vez que se domine (es decir, genere dinero de forma constante) te puedes plantear incorporar algo nuevo a tu repertorio de inversiones.

- Jamás pienses en el trading como algo emocionante. En el trading hay dos bandos, los que ganan y los que no. Si tú no pones todo tu empeño en el trading ya puedes olvidarte del dinero, tarde o temprano el mercado te echará. Esto es como una profesión. Nunca juegues a operar a la gente si antes no has presenciado cómo lo hacen los cirujanos, has practicado la operación y además te ha salido todo bien. No juegues a operar en bolsa si antes no has practicado en demo y te ha salido todo bien.

- No te maques objetivos irreales. No puedes pensar en duplicar o triplicar tu dinero en una sola mañana. No sueñes. Piensa únicamente en entrar de forma correcta a la próxima operación cumpliendo de forma metódica cada paso de tu sistema de inversión. Solamente de esa forma llegarán los resultados. Un equipo de futbol siempre habla de ir ganando partido a partido. Un entrenador nunca habla de ganar la liga en la jornada 2. Un trader se parece mucho a un corredor de fondo, puede desfallecer en algunos momentos de la carrera, otras veces puede correr más porque va cuesta abajo, pero pese a todos los problemas que pueda encontrar durante la carrera solamente piensa en dosificar el esfuerzo para llegar a la meta.

- Nunca culpes al mercado de tus pérdidas. Acéptalo, has perdido tú y sólo tú. El mercado no va en tu contra, simplemente no sabes aún cómo posicionarte a su favor. Acepta las pérdidas con deportividad y piensa en los motivos que te han hecho fallar y soluciónalos. Al empezar a invertir lo más normal es estrellarse de morros contra el mercado, luego poco a poco uno va aprendiendo a seguir al mercado y, cuando se tiene experiencia, incluso a veces se puede batir al mercado. Lo importante es asumir las pérdidas y aprender a no tropezar dos veces en la misma piedra.

- Pide ayuda y consejos. A primera vista el trading parece una actividad solitaria, pero aunque todos sabemos que no existe una característica que garantice el éxito en el mundo de la inversión, creo que lo que más nos acerca al éxito es la capacidad de tener un intercambio abierto y honesto de ideas entre inversores. Entra en foros de opinión y consulta tus dudas, entérate de cómo invierten otros, escucha sus consejos u organiza reuniones de inversores dónde analicéis inversiones, donde todos opinen si una operación puede ser buena o no, etc. Luego saca conclusiones sin fiarte de nadie pero teniendo en cuenta todo lo que hayas aprendido de ellos.

- Las respuestas no siempre están en los libros. Salvo raras excepciones, los libros sobre trading son sólo para entretenerse, para formarse y para aprender. Piensa que jamás podrás operar como lo hace (o hizo en el pasado) el autor. Además, muchas veces sus ideas, conceptos o técnicas quedan obsoletos rápidamente porque el mercado es dinámico y cambia constantemente.

- Aprende a ignorar la historia. Echar la vista atrás a los acontecimientos del pasado y usar estadísticas está en el ADN evolutivo del ser humano y, por ende, en el de los traders: A muchos les encanta elaborar la historia estadística de un valor para emplearla como justificación de las subidas o bajadas del mismo. Esta idea solo te hará perder dinero y, cuanto más rápido aprendas a ignorarla, mejor. Conviene mirar al pasado para ver qué pasó entonces para tenerlo en cuenta, pero siempre pensando que las circunstancias han cambiado y que la historia no tiene porqué volver a repetirse.

- No te enamores de una acción determinada o de un activo en concreto. Muchos inversores sólo invierten en una o dos acciones porque están “enamorados” de ellas y les perdonan todos los sinsabores y amarguras que les causan porque las “aman” (y si lo piensas fríamente, eso implica perder dinero).

- Solamente importa el dinero. Esta afirmación puede parecer obvia, pero cuando muchos traders comienzan a invertir, están más interesados en demostrar lo inteligentes que son. Compran libros, software y asisten a conferencias y seminarios porque es “muy guay” eso de ser trader, pero mientras lo hacen no paran de perder dinero. Seamos sinceros, la inversión trata sólo de hacer dinero, todo lo demás es hablar por hablar. A pocos traders que ganen dinero con consistencia les verás presumir de lo buenos que son y de cuánto dinero ganan.

- Nunca abras una operación con un mal ratio pérdidas/beneficio. Cuando abres una operación debes asegurarte de que los beneficios esperados superan las pérdidas esperadas, la esperanza matemática de un sistema de trading siempre debe ser positiva.

- Jamás operes según las noticias. Si te centras en lo buenas o malas que son las noticias para abrir una operación puedes estar seguro de que perderás. Cuando una noticia llega a ti ha pasado por manos de cientos de profesionales del trading, así que esa “noticia” ya lleva horas o días descontada en el mercado. ¿Qué mejor ejemplo que los que compraron Repsol cuando descubrieron el yacimiento de Vaca Muerta con todo lo que pasó después? Algunos todavía están recuperándose de aquella “buena noticia”.

- Jamás hagas caso a los analistas. Muchas opiniones y análisis son interesados. ¿Quién no te dice a ti que no te están recomendando comprar algo porque a ellos les interesa vendértelo? Otras veces recomiendan acciones o activos porque todos los analistas los están recomendando y los gráficos parecen darles la razón… ¿Te suenan de algo Pescanova, Gowex, etc? Haz únicamente caso a aquellos analistas que hayan demostrado que se equivocan pocas veces y piensa en todo momento que aunque suelan acertar muchas veces también se equivocan en ocasiones, por lo que sólo se deben considerar como opiniones, nunca como “dogmas de fe”.

- No se te ocurra invertir sin tener un plan. Debes preparar un plan de acción. ¿Dónde vas a comprar? ¿Qué mercados operas? ¿Cómo organizo mi tiempo de análisis? ¿Mi sistema es tendencial o no? ¿Cuáles serán mis señales de entrada y de salida? Todo esto es vital, además te recomiendo que anotes todas tus operaciones en un cuadernillo para tener un registro de todo lo que haces, tanto de lo bueno como de lo malo. Aprende de las operaciones. Indica que falló o en qué acertaste y porqué. Aprende tanto de tus aciertos como de tus errores y nunca dejes de depurar el sistema.

- No tengas miedo a perder en una operación. A mucha gente le asusta tener que decir a los amigos o familia que ha perdido dinero en una operación. No tengas miedo a perder. Así es el trading. No quieras ganar cada día, ni en cada operación, ¡nadie lo hace! Piensa en el campeón del mundo de póker, no gana todas las manos, simplemente gestiona su dinero de tal forma que aunque pierda pueda seguir vivo en las partidas esperando manos mejores. Lo único que debiera importante es que, a la larga, el número de operaciones acertadas superen a las operaciones perdidas y que vayas ganando siempre más dinero del que pierdes en momentos puntuales.

Para acabar, como siempre digo, si este artículo te ha servido de ayuda, házmelo saber en los comentarios y difúndelo en las redes sociales pinchando en los botones. Soy consciente que me he dejado muchos buenos consejos en el tintero o que algunos pueden ser discutibles. ¿Quieres colaborar con algún consejo? ¿Quieres opinar sobre alguno de mis consejos? ¿Tienes alguna idea u opinión que consideras interesante comentar? Todos los lectores de este blog estarán encantados de leer vuestros comentarios, ideas y sugerencias.




Surebets, apuestas ¿seguras?

Aunque parezca imposible, hay apuestas con las que es imposible perder ocurra lo que ocurra en el partido, pero... ¿son seguras?

Aunque parezca imposible, hay apuestas con las que es imposible perder ocurra lo que ocurra en el partido, pero… ¿son seguras?

Muchas personas buscan el dinero fácil. Algunos se adentran en el mundo de las apuestas deportivas pensando en duplicar o quintuplicar su capital con dos o tres apuestas acertadas. Algunos, incluso se plantean llegar a millonarios en poco tiempo.

La pregunta más lógica que debemos hacernos es: ¿por qué existen las casas de apuestas? Muy sencillo: porque hacen negocio con las apuestas. Si fuera fácil ganar, ¿no crees que no existirían tantísimas casas de apuestas? Piensa mal y acertarás, dice el refrán.

El mundo de las apuestas es muy parecido al mundo de la bolsa o al mundo de los negocios en el sentido de que, por cada millonario que consigue llegar a millonario hay varios cientos de personas que se quedan por el camino, en su inmensa mayoría habiendo perdido todos sus ahorros.

Lo normal cuando la gente se adentra en el mundo de las apuestas es que los desplumen antes o después. Como perder dinero duele, la tendencia natural de las personas que comienzan a apostar es buscar estrategias y alternativas de inversión que les permitan ganar de forma matemática y, si el método lo permite, con el menor tiempo empleado posible.

Existen un montón de estrategias para apostar y un montón de métodos distintos. En esta ocasión os voy a hablar de las surebets, un método o sistema que me parece de los más fiables, dejando muy claro, eso sí, que no lo acabo de ver demasiado perfecto y que supongo que deberá aplicarse con una elevada dosis de inteligencia, un férreo control del dinero y un montón de conocimientos, además de ser imprescindible un elevadísimo grado de autocontrol de las emociones.

En cualquier caso me parece la estrategia más inteligente para apostar en apuestas deportivas y como os he dicho recibe el nombre de apostar a surebets. La surebet debe su nombre a la asociación de palabras inglesas sure (seguro/a) y bet (apuesta), por tanto la podemos definir como una “apuesta segura”.

El método o sistema consiste, básicamente, en aprovechar las fluctuaciones de las cuotas o las diferentes estimaciones de las casas de apuestas para que apostando a todas las posibilidades de un determinado evento consigamos un beneficio seguro.

Las surebets siempre se hacen entre 2 o más casas de apuestas diferentes, ya que todas las casas de apuestas aplican un margen de beneficio a sus cotizaciones. Normalmente las surebets suelen oscilar entre el 0,5% y el 5% de rentabilidad de la cantidad apostada, aunque en ocasiones se llegan a ver surebets por encima del 15%.

Aunque os parezca imposible, hay apuestas con las que es imposible perder ocurra lo que ocurra en el partido. Se basan en las diferencias existentes entre las cuotas que ofrecen distintas casas de apuestas. A veces estas diferencias provocan que apostando a ambas cuotas acabemos ganando pase lo que pase. Voy a explicarlo con un par de ejemplos, el primero con surebets de dos resultados y el segundo con surebets de tres resultados.

Advierto, antes de nada, que he redondeado los decimales por exceso o por defecto y que habrá ligeros cambios si hacéis uso de la calculadora, pero a grandes rasgos os servirá para seguir la mecánica sobre cómo apostar a surebets. Los puntillosos que lo deseen pueden hacer los cálculos con todos los decimales y comprobareis que no cambian tanto los cálculos y que siempre hay beneficio.

Surebets de dos resultados

Tenemos que elegir algún deporte que no contemple el empate, como por ejemplo el tenis o el baloncesto, pero vale cualquier otro deporte sin empates posibles. Necesitamos también ser clientes de al menos dos casas de apuestas distintas. Cuantas más mejor (mayores posibilidades de encontrar surebets para un mismo partido), pero necesitamos dos casas de apuestas como mínimo.

El objetivo es quedarnos con la cuota más alta para cada deportista o equipo de cada casa de apuestas.

Ejemplo casa de apuestas A: Nadal 1.75 y Federer 2.40

Ejemplo casa de apuestas B: Nadal 1.85 y Federer 2.30

Nos quedaremos con la cuota más alta de cada casa de apuestas para cada uno de los tenistas, que según el ejemplo, son Nadal a 1.85 y Federer a 2.40. Dicho de otra forma, apostaríamos por Nadal en la casa de apuestas B y por Federer en la casa de apuestas A.

Lo primero de todo es comprobar que estamos ante una surebet. Haremos una sencilla comprobación para asegurarnos de que es una surebet que consiste en comprobar que la suma de dividir 1 por ambas cuotas es inferior a 1.

En nuestro caso: (1/1.85)+(1/2.40)=0.540+0.416=0.956<1

Como el resultado es menor que 1, entonces tenemos una surebet.

Ahora supongamos que disponemos de 100€ para apostar. Apostaremos de la siguiente manera (redondeo los decimales para no liarlo demasiado):

Apostamos 54€ por Nadal en la casa de apuestas B con una cuota de 1,85.

Apostamos 42€ por Federer en la casa de apuestas A con una cuota de 2,40.

¿Qué ocurre al finalizar el partido?

Si ganó Nadal la casa de apuestas B nos pagará 100€ (54€x1,85).

Si ganó Federer la casa de apuestas A nos pagará 100€ (42€x2,40).

Nos da igual quien ganó y quien perdió, una u otra casa de apuestas nos pagarán 100€ y como solamente apostamos 96€ (54€+42€) nos queda un beneficio de 4€.

En el fondo nos importa un bledo quien gana o quien pierde. Siempre tenemos beneficio. En este caso ha sido de 4€ que equivale a un 4,17% de rentabilidad.

Surebets de tres resultados

Tenemos que elegir algún deporte donde sea posible el empate, como por ejemplo el futbol, pero vale cualquier otro deporte con empates posibles. Necesitamos también ser clientes de al menos tres casas de apuestas distintas. Cuantas más mejor (mayores posibilidades de encontrar surebets para un mismo partido), pero tres casas de apuestas como mínimo. El método a seguir es exactamente el mismo que el ejemplo anterior pero con tres casas de apuestas. El objetivo es quedarnos con las cuotas más altas para cada resultado en cada casa de apuestas.

Para abreviar, supondremos que hemos buscado y encontrado las cuotas más favorables, en tres casas de apuestas distintas (A, B y C). Las cuotas más altas que hemos encontrado son:

Para el 1 – 2.10 en la casa de apuestas C.

Para la X – 4.20 en la casa de apuestas A.

Para el 2 – 8.10 en la casa de apuestas B.

Hacemos la misma comprobación.

(1/2.10)+(1/4.20)+(1/8.10)=0.476+0.238+0,123=0,837<1

Como el resultado es menor que 1 estamos ante una apuesta segura.

Si disponemos de 100 euros para apostar. Apostaremos de la siguiente manera (redondeo los decimales para no liarlo demasiado):

Apostamos 48€ por el 1 en la casa de apuestas C.

Apostamos 24€ por el X en la casa de apuestas A.

Apostamos 12€ por el 2 en la casa de apuestas B.

En total hemos apostado 84€ (48€+24€+12€) y sea cual sea el resultado ganaremos alrededor de 100€, con lo que obtendremos un beneficio de 16€ que equivale a un 19,05% de rentabilidad.

Nos da igual quien gana, quien pierde o incluso nos da igual que empaten. En todos los casos perderemos dos apuestas pero los beneficios de la tercera apuesta nos harán recuperar todo lo apostado más un beneficio.

Llegados a este punto, quizá tus ojos estén brillando como los del Tío Gilito y estés haciendo planes sobre cómo gastar todo el dinero que vas a ganar con las surebets. No corras, por favor, todo tiene un pero…

¿Son tan seguras como parecen las surebets?

Pese a que las surebets puedan parecer una forma de ganancia segura, ya que se cubren todas las posibilidades del evento, algunas veces surgen más perjuicios que beneficios a la hora de aplicar esta estrategia al mundo real, entre los que podemos destacar los que iré citando a continuación.

Por ponerte un ejemplo tonto, no podrás mear ni cagar hasta que no hayas hecho la apuesta. Tampoco te podrá distraer una mosca ni podrás hablar por teléfono con ese inoportuno amigo que te llama justo cuando más ocupado estás.

En algunas casas de apuestas, las cuotas no son fijas durante mucho rato y pueden ir cambiando. Imagina que vas a apostar a una cuota a 2,10 por un tenista y a otra cuota a 2,30 por otro tenista. Entras en la primera casa de apuestas y apuestas por el 2,10 la cantidad que has calculado. En ese momento te entran unas horribles ganas de mear y te vas para el cuarto de baño. De vuelta al ordenador pasas por la cocina y se te ocurre pillar algo de picoteo y justo cuando llegas al ordenador con las manos llenas con una bebida y un tentempié, se te cae la bebida encima de la mesa y tienes que limpiarlo. Cuando abres la web de la segunda casa de apuestas para apostar por el otro tenista a 2,30 se te queda cara de idiota cuando ves que ahora la cuota está a 2,25 en lugar de 2,30. ¡La has cagado! Tendrás que rehacer los cálculos y a lo mejor ya no es una surebet y puede que pierdas dinero. Como ves, apostar a surebets no es tan fácil como parecía.

No todo es tan bonito como parece. Las “apuestas seguras” tienen varios inconvenientes aparte del que te acabo de citar. El primero de ellos es que las ganancias son muy pequeñas con respecto al total apostado, generalmente entre un 0.5% y un 5% (aunque a veces se puede ganar más, sobre todo apostando a largo plazo), por lo que para obtener una rentabilidad sustancial debemos apostar grandes cantidades de dinero.

De aquí deriva el segundo inconveniente: las casas de apuestas establecen límites en la cantidad que se puede apostar. Por tanto, la alternativa es un frágil equilibrio entre lo que se puede apostar y lo poco que se puede ganar con cada apuesta. Se trata pues de encontrar muchas surebets y este es el tercer inconveniente: hay pocas.

Aunque desde hace algún tiempo se han creado programas y páginas webs destinados a escanear apuestas seguras, la realidad es que un altísimo porcentaje de las mismas no son en absoluto surebets. Si bien los números indican que lo son, hay un factor que no tienen en cuenta y que es fundamental: las diferencias en las reglas de las casas de apuestas.

Imagina que apuestas a una surebet en un partido de tenis y antes de que acabe el primer set uno de los jugadores se lesiona; ¿qué ocurriría con tus apuestas? Pues depende de las reglas de las casas de apuestas. Ya que en una surebet apuestas tanto a uno como a otro jugador en casas diferentes, si una casa cancela la apuesta y la otra la da por válida (y pierdes en ella) habrías perdido bastante dinero. Pensarás que es muy improbable que un jugador se lesione, pero no es así. Casi cada día hay retiradas y aplazamientos de partidos por diferentes motivos (lesiones, meteorología, etc) y uno sólo de ellos puede provocarte grandes pérdidas teniendo en cuenta que las cantidades que se manejan en las surebets son altas. Así pues, no se puede hablar de surebets cuando las reglas de las casas son diferentes, a pesar de lo cual los programas y las webs dedicadas a escanearlas siguen ofreciéndolas como si lo fueran.

Por si esto no fuera suficiente, hay que añadir otro grave problema: algunas surebets se producen por errores de tipografía de la casa de apuestas y, en esos casos, pueden cancelar la apuesta. Eso significaría que nos quedaríamos con una apuesta cancelada y otra realizada, con el consiguiente riesgo.

Hay quienes aseguran que se dedican profesionalmente a las surebets. En mi opinión, esto es bastante difícil de creer y es posible que sean los propios creadores de programas que ofrecen surebets quienes hagan estas afirmaciones.

Vivir de las surebets es difícil porque, como hemos dicho, hay pocas que sean auténticas a lo largo del día, duran poco tiempo y las casas limitan las grandes apuestas, además de todos los inconvenientes mencionados que hacen difícil encontrar una apuesta segura. Aún así, si eres capaz de encontrarlas, puedes aprovechar alguna de vez en cuando, asegurándote muy bien de que las reglas de cada casa coincidan exactamente y de que no se trata de errores obvios.

Algunos consejos antes de apostar

El mundo de las apuestas online es complicado, sobre todo para los principiantes. Conocer el funcionamiento de estas plataformas y aprender a apostar requiere de un poco de práctica, por lo que aconsejo a todo el mundo invertir la menor cantidad posible de dinero mientras descubren los entresijos de esta práctica.

En primer lugar, es interesante tener una visión amplia. No vale dejarse guiar por un resultado deportivo, sino ser capaz de ver la evolución de toda una liga o campeonato. Una visión global y una apuesta más general puede ofrecernos una mayor garantía a la hora de obtener beneficios.

Una segunda recomendación es fijarse más en las estadísticas y menos en la suerte o las intuiciones. Ser capaz de analizar lo que sucede permitirá valorar con mayor objetividad las opciones de ganar o perder. Hace falta una mente fría capaz de no dejarse llevar, por ejemplo, por las opciones favoritas o los equipos de los que se es seguidor.

Como el objetivo es perder el mínimo dinero mientras se aprende, es interesante aprovechar los bonos que ofrecen las principales casas de apuestas. A partir de ahí se recomienda no realizar apuestas con cuota reducida, dado que se asume mucho riesgo para pocos beneficios.

Como no, tendrás rachas buenas y malas, así que lo importante es que no te dejes llevar. Si pierdes dinero, no es necesario recuperarlo todo de golpe. Es mejor tomarte tiempo para apostar con la cabeza fría y no dejarte llevar por la situación, lo que te podría hacer perder más dinero.

Sobre todo piensa que perder y ganar no siempre es algo que el jugador puede controlar. Al final el azar entra en juego en este tipo de juegos y, a pesar de ser analista, no se puede predecir el futuro.

Jamás apuestes grandes cantidades de dinero a un solo evento. Es mejor diversificar el riesgo, ya que si nos equivocamos con solo una opción lo perderemos todo, mientras que si son varias, tenemos más opciones de acertar. Sobre todo, jamás apuestes todo tu dinero a un único resultado si no quieres arruinarte. Aprende a gestionar el capital que tienes para apostar.

Ten paciencia para recuperar el dinero. No quieras recuperarlo todo de golpe con una gran apuesta que te saque del bache porque ese es el camino directo a la ruina.

Apuesta preferiblemente en deportes que dominas. Es mejor elegir un deporte que sigues y del que estás al día, ya que dispondrás de mayor información a la hora de apostar, algo fundamental para acertar.

Empieza apostando cantidades pequeñas. Te permitirá conocer bien el funcionamiento de las casas de apuestas y podrás familiarizarte con todos los conocimientos que necesitas para tener éxito en la práctica de apostar.

Evita las apuestas en directo. No son recomendables para principiantes puesto que sin una mente fría y un sistema de apuestas comprobado, pueden hacer perder mucho dinero.

Calculadora de Surebets

Si pese a todos los consejos que te he dado quieres probar lo de apostar a surebets, he confeccionado una calculadora de surebets en excel para dos y tres resultados.

Sólo tienes que meter las cuotas de cada casa de apuestas y la cantidad que tienes disponible para apostar y la calculadora te dice automáticamente cuánto dinero apostar en cada casa de apuestas, la cantidad total a apostar y el beneficio que obtendrás, tanto en euros como en porcentaje de beneficio.

Si quieres la calculadora ya sabes lo que tienes que hacer. Me haces un donativo para ayudar a sostener el blog y te la envío por correo electrónico para que te inicies en las apuestas a surebets.

Y, como siempre digo, si este artículo te ha servido de ayuda, házmelo saber en los comentarios y difúndelo en las redes sociales pinchando en los botones. ¿Qué opinas de las surebets? ¿Usas algún sistema para apostar? ¿Has tenido algún problema o mala experiencia? Todos los lectores de este blog estarán encantados de leer vuestros comentarios, ideas y sugerencias.




Bienvenido al mundo de la bolsa

Compra tus primeras acciones y aprende de ellas

Compra tus primeras acciones y aprende de ellas

Si estás leyendo esto seguramente será porque eres novato y quieres iniciarte en el mundo de la bolsa. Tendrás algunos ahorrillos, más o menos grandes, y quieres empezar a ganar dinero comprando y vendiendo acciones.

El primer consejo que tengo que darte es que te tires a la piscina de cabeza y compres algunas acciones. Da igual cuáles, da igual su precio, da igual lo que te cobren en comisiones, todo da igual. Lo importante es que tengas tus primeras acciones. Compra las mínimas que te permitan comprar y punto.

¿Ya las tienes? Felicidades, ¡ya eres un inversor!

No creas que es una tontería comprar unas pocas acciones. ¿Sabes la cantidad de cosas que has aprendido por el mero hecho de comprar esas acciones? Ahora sabes lo que es un broker, lo que son las comisiones, lo que son los precios de compra y sabrás otro montón de cosas con el paso del tiempo. Sabrás por ejemplo lo que es un dividendo cuando te paguen el primer dividendo, sabrás si el broker te cobra comisiones por mantener las acciones, sabrás como va variando el precio de las acciones a lo largo del tiempo, como afectan las noticias al precio de tus acciones, etc.

La mejor forma de aprender es empezar y por ello recomiendo comprar algunas acciones porque así vas adquiriendo conocimientos que, con el paso del tiempo, irán valiendo su peso en oro. Da igual que pierdas dinero con tus primeras operaciones de bolsa, cada pérdida serán lecciones que estás recibiendo gratis para no volver a perder dinero en el futuro.

El segundo paso es empezar a ver las posibilidades que te permiten tus acciones. Analiza tu inversión desde todas las ópticas que se te ocurran. Hazte preguntas como ¿a qué precio tengo que vender para obtener beneficios?, ¿no me hubiera interesado usar otro broker distinto que cobrara menos comisiones?, ¿compré a un precio alto o bajo?, ¿qué rentabilidades voy obteniendo?, ¿qué hubiera pasado si hubiera comprado otras acciones diferentes en lugar de las que tengo?, etc.

Todos hemos pasado por esos pasos que son necesarios para aprender dónde nos hemos metido y para ir aprendiendo todos los trucos, sistemas y formas de sacar rentabilidad a nuestro dinero.

Aprender lleva tiempo, generalmente entre uno y dos años a no ser que te lo tomes muy en serio y dediques todo el tiempo que puedas a formarte. Lee libros de inversión en bolsa, asiste a cursos de bolsa (hay algunos gratuitos en Internet), experimenta con cantidades pequeñas o incluso plantéate usar una plataforma virtual para aprender a operar sin perder dinero.

Pero siempre tienes que arriesgar esas primeras acciones. No te valdrá de nada comprar y vender acciones en una plataforma virtual porque no estás arriesgando dinero real y sólo obtendrás parte de los conocimientos que necesitas. “La letra con sangre entra” dice el refrán y hasta que no tengas acciones reales no ganarás ni perderás dinero real. Cada pérdida es una dolorosa lección que te enseñará a ser mejor en el futuro.

Todos comenzamos un día a interesarnos por el mundo de la Bolsa y todos hicimos más o menos lo mismo y sufrimos los mismos pasos. La mayoría empezamos a leer la prensa económica, a entrar en foros y comunidades financieras y a seguir blogs tratando de encontrar el sistema mágico que nos hiciera hacernos ricos. Pero, todos sin excepción, sentimos de repente una sensación de acojonamiento paulatino hasta llegar a una repentina autoafirmación interna que nos hizo sentirnos insignificantes ante tan infinito océano de información económica.

Llega el momento que te das cuenta que, cuanto más sabes, menos sabes en realidad. Te das cuenta que esto es como una jaula de locos donde todos creen saberlo todo y nadie sabe nada. Te percatas que los análisis técnicos la mayoría de las veces no dejan de ser especulaciones del tipo “puede subir hasta X o bajar hasta Y”. Te das cuenta que algunos te recomiendan comprar hoy y mañana dicen que hay que vender como si el día anterior no hubieran dicho nada. Aprendes que no hay “adivinos” y que nadie puede predecir lo que hará el mercado. Aprendes muchas cosas. En ese momento empiezas a ser un inversor que se puede calificar como tal. Observarás que cada vez te equivocas menos, que cada vez sabes gestionar mejor tu dinero, que cada vez inviertes mejor y con más elementos de juicio y, sobre todo, vas desarrollando tu propio sistema.

Después dejamos de gatear para dar nuestros primeros pasos en esto de la inversión, y van llegando las ideas generales, las “verdades” que lentamente nos van simplificando las ideas y ayudan a iluminar tan oscuro laberinto. Entonces se llega al punto en que todo parece estar al alcance de la mano, empezamos a creer que este mundo es perfectamente dominable y que uno ya sabe cuál es su camino para ganar en esto de la Bolsa. Y así es hasta que el elemento fundamental de nuestras vidas hace gala de su poder, el tiempo y solo él, nos enseña que aún no hemos salido ni de la casilla de salida y la triste realidad nos muestra que quizás somos más novatos que al principio.

Las malas experiencias y el ir subiendo escalones de aprendizaje y conocimientos nos hacen cuestionarnos cuanto desconocemos y lentamente sentimos un escalofrío: ¡No sólo no sabemos nada, sino que le mercado hace lo que le sale de las narices! Todo apunta a que la bolsa va a subir y de repente baja de golpe sin previo aviso; y cuando todo se pone negro y las noticias negativas se acumulan, por arte de magia la bolsa sube.

Mis consejos son los siguientes:

Nunca dejes de aprender. Sólo con un conocimiento claro, seguro y profundo podrás ganar en esto de la Bolsa. La formación es el mejor activo en el que puedes invertir tiempo y dinero.

La Bolsa es un mundo de probabilidades. Olvídate de las verdades absolutas y huye de quien diga conocerlas.

Nadie conoce qué va a suceder en la Bolsa mañana. Ni Soros, ni Warren Buffet, ni el presidente de la FED ni el del fondo monetario internacional. Posiblemente sepa más el vecino del quinto que es medio analfabeto e invierte tirando un dardo contra la hoja de cotizaciones y comprando exclusivamente las acciones que le señala la punta del dardo.

No temas tu desconocimiento. El 99% de los que invierten junto a tí en este mundo de la Bolsa, no saben mucho más que tú. Dirán saber más o afirmarán que nunca pierden dinero, te aconsejarán que compres esto o vendas aquello, pero siempre serán opiniones interesadas que no tienen porqué ser verdaderas.

Aprende de los que sepan más que tú. Pero asegúrate de entender sus mensajes y separa el grano de la paja, seleccionando solamente aquellos conocimientos que creas que te aportarán conocimientos útiles para tu estrategia.

No subestimes las cosas simples. Ganarás mucho más y más fácilmente que con cosas que son muy complejas pero poco útiles. Un error muy común es empezar a utilizar veinte indicadores distintos y llenar los gráficos de rayas, líneas de soporte y de resistencia, etc. y lo único que conseguimos es que los árboles no nos dejen ver el bosque. Suele salir más rentable usar sistemas sencillitos como pueden ser los cortes de las medias móviles o comprar solamente cuando el estocástico esté por debajo de 20 y vender cuando esté por encima de 80.

Las acciones que están de moda, que aparecen continuamente en los medios de comunicación, o de las que todo el mundo habla, no presentan en general oportunidades de inversión interesantes. Si está de moda, es muy probable que esté sobrevalorada. Las empresas sólidas que ofrecen rentabilidades elevadas a largo plazo siempre están de moda.

Jamás te fíes de los rumores. El rumor de que una compañía va a realizar una operación financiera (una adquisición, una ampliación de capital o la entrada en un nuevo mercado) no es un buen indicador de compra. En los mercados financieros y en la bolsa, la información fluye muy rápidamente y muchas veces es falsa o está sesgada. La máxima de “comprar con el rumor, vender con la noticia” debe ser aplicada con la máxima precaución y cautela.

Tampoco se te ocurra comprar acciones de empresas que hablen bien de sí mismas. Todas las compañías tratan siempre de mostrar el lado positivo de sus decisiones estratégicas y de sus operaciones financieras: adquisiciones, ampliaciones de capital, entradas en nuevos mercados. Aun asumiendo que los gestores de las compañías siempre toman aquellas decisiones que maximizan la rentabilidad de los accionistas, en ocasiones cometen errores de cálculo o incurren en riesgos elevados. Que no te vendan la moto. Analiza cada afirmación desde distintos puntos de vista, escucha las opiniones que generan las noticias y profundiza todo lo que puedas.

Diversificar es la mejor estrategia de inversión que se puede seguir. El “no poner todos los huevos en la misma cesta” es un planteamiento que beneficia a todos los inversores, ya sean profesionales o particulares, de elevado o reducido patrimonio.

La inversión en acciones de compañías cotizadas en Bolsa se caracteriza por una elevada liquidez y mayor volatilidad frente a otro tipo de inversiones, pero también por una rentabilidad potencial superior.

La Bolsa permite un elevado grado de diversificación al poder combinar compañías de diferentes sectores, diversos ámbitos geográficos y de tamaños o características diversas. Acciones de “valor”, que ofrecen una elevada rentabilidad por dividendos, pueden ser combinadas con acciones de “crecimiento”, que ofrecen rentabilidad vía incremento de cotización.

Por último, la inversión mediante fondos o ETFs es una vía rápida y cómoda de diversificar una cartera sin necesidad de comprar acciones directamente en muchas compañías distintas, confiando en el criterio y profesionalidad del gestor del fondo o del ETF.

Invierte todo lo que puedas en renta variable. Esto que parece tan obvio, a efectos prácticos no lo es en absoluto, en un país donde existe gran ignorancia en temas financieros. Una planificación previa de cuáles son nuestros recursos económicos y que cantidad disponemos como líquido mensual y anual sobrante es prioritaria para saber cuáles son las perspectivas de crecimiento de nuestro capital. Si queremos acumular capital suficiente para que a largo plazo nos devengue ingresos pasivos suficientes como para vivir de las rentas, la inversión en renta variable es obligada.

Invierte siempre que sea posible a largo plazo. Desde el año 1950 hasta el 2002 han existido 20 etapas de caídas (bear market), caídas del 20% o más en el S&P 500. En el otro extremo, desde el año 1950 han existido diez etapas de subidas (bull market). Muchas de ellas han hecho ganar al mercado el 200% incluyendo la famosa etapa de Octubre de 1990 a Julio de 1998 con una subida impresionante del 302%. Es decir, las subidas han superado siempre las caídas del mercado en largos períodos de tiempo, existiendo una media histórica cercana al 12% de rentabilidad anual.

Invierte diversificando. Cualquier inversión entraña un riesgo inherente al mismo, pero si los activos que invertimos los repartimos en distintas vías, estaremos diversificando nuestro patrimonio y de forma inteligente minimizando los riesgos. Esta diversificación la podemos realizar por países, sectores de actividad industrial, monedas, etc. En lenguaje coloquial diríamos que pondremos los huevos en diferentes cestas.

Invierte promediando. Si periódicamente realizamos aportaciones pequeñas (por ejemplo mensualmente en un fondo de inversión), en vez de realizar una gran inversión única, está comprobado que nuestros resultados en la gran mayoría de ocasiones superarán a los de aquellos que pretenden controlar las subidas y bajadas del mercado con múltiples movimientos buscando sectores de éxito temporal.

Y por último y esto es lo más importante, ¡busca tu propio camino y tu propio sistema de inversión! Vete analizando tus errores y aprende de ellos. Deja de hacer las cosas que hagas mal y sigue haciendo las cosas que hagas bien. Al final tu sistema se irá perfeccionando a sí mismo y las operaciones buenas y rentables irán superando a las malas operaciones y, por tanto, ruinosas.

Pero sobre todo, como decía al principio, empieza de una vez y compra tus primeras acciones. Solamente así podrás empezar a funcionar.




Vivencias de un mileurista en la bolsa: Balance de medio año

MI HISTORIA

Voy a contar mi historia personal que al fin y al cabo es la historia de un inversor novato en bolsa y de cómo ha ido cambiando mi forma de pensar. Inocente de mí, pensaba que estaba actuando como un trader cuando en realidad mi forma de pensar siempre ha sido la del inversor a largo plazo. En negrita iré marcando como ha ido cambiando mi forma de pensar y también dejaré en negrita la antigua forma de pensar que haya comprobado que es la correcta.

Hay muchas formas de invertir, pero cuando uno es mileurista o está empezando a iniciarse en bolsa las posibilidades quedan enormemente restringidas. Al principio yo traté de especular, es decir, comprar acciones a bajo precio y venderlas cuando subieran de precio.

Tuve suerte, la suerte del novato. Pillé la bolsa en un momento bajísimo y comprara lo que comprara subía como la espuma. ¡Qué fácil es esto! me dije a mi mismo y seguí comprando y vendiendo acciones (ahora ya sé que no es tan fácil). Hice un calculo rápido de cómo me afectaban las comisiones de compra-venta y vendía cuando las acciones habían subido 0,5, es decir compraba a 4 y vendía a 4,5 o compraba a 5 y vendía a 5,4. Comprando pequeñas cantidades de 400 o 500 euros (unas 100 acciones) obtenía una rentabilidad de unos 32 euros por operación, en comisiones se me iban unos 17 o 18 euros y las rentabilidades oscilaban entre el 10 y el 12,5%.

Hice cálculos y comprobé que me convenía comprar acciones de calidad, fuertes y estables, pero cuyo precio fuera el más bajo posible.

Tuve suerte de no comprar chicharros porque comprobé que el precio oscilaba lo suficiente como para no saber si me iba a compensar la operación. Tan pronto bajaban mucho como subían mucho, pero no estaba claro si iba a acertar en la compras cuando fueran a subir o si iba a perder una pasta en caso de que bajaran. Ahora sigo pensando que nunca se deben comprar chicharros a no ser que quieras especular (y por tanto puedas arruinarte si sale mal la cosa).

En esta época me dí cuenta de varias cosas.

Como tenía para invertir menos de 600 euros, me dí cuenta rápidamente que cuanto más bajo fuera el precio más acciones podía comprar y más beneficio podía obtener en el futuro. De esa manera descubrí también las ventajas de reinvertir los beneficios ya que iba sumando las ganancias a mi capital y cada vez tenía más dinero para comprar más acciones y me iban afectando cada vez menos las comisiones.

Hice mi propia tabla para calcular como funcionaba lo de reinvertir lo ganado en nuevas acciones (siempre tomando como base la compra a 4 y venta a 4,5) y vi que siempre compensa reinvertir los beneficios en más compras.

De una forma totalmente inconsciente apliqué una cosa que es importantísima: no sólo hay que calcular cuánto podemos comprar, sino cuánto nos va a costar en comisiones tanto la compra como la venta y a qué precio nos resultará rentable vender. En todas mis tablas y cálculos sumo las comisiones de compra y venta. Ello me permite saber cuanto me costará la operación a nivel de comisiones y ayuda a descartar muchas operaciones.

Descubrí también el poder del ahorro porque si en aquella época de bonanza hubiera tenido más dinero hubiera podido realizar más operaciones buenas. Como tenía todo mi capital invertido en acciones no podía comprar más así que decidí ahorrar todo lo que pudiera para ir invirtiéndolo en acciones. Así descubrí las ventajas de tener algo de liquidez porque me permitía comprar cuando se daban buenas condiciones.

Llegó entonces una época de bajadas y entonces comprobé que ya no era tan fácil como pensé al principio. Es muy fácil invertir en bolsa cuando la tendencia es alcista y casi nunca bajan los precios o bajan muy poco para recuperarse y subir al día siguiente. Pero la cosa cambia cuando te quedas pillado con acciones a un precio alto que va bajando cada vez más y sabes que si vendes pierdes un pastón. He descubierto, eso sí, que la paciencia en estos casos es una virtud. Puede tardar más o menos, pero siempre vuelve a subir de nuevo.

Como no tenía dinero y estaba pillado, me puse a estudiar para aprender todo lo posible. Esto es importantísimo: no dejar nunca de estudiar. No viene mal aprender algo sobre gráficos de velas, sobre análisis técnico, sobre cómo detectar las oportunidades, etc. Aquí me empecé a dar cuenta que lo mío no era el trading precisamente por ser mileurista y tener poco dinero. Conste que no tengo nada contra el Trading y que, de hecho, supongo que si tuviera un buen colchón aplicaría las técnicas del Trading. Pero como no lo tengo, de momento me conformo con ver crecer poco a poco mis inversiones pero de una forma segura e inteligente.

Como la bolsa seguía bajando, me puse a hacer cálculos sobre como me convendría operar cuando bajara la bolsa. Hice un miniestudio para comprobar si me convenía más invertir todo el dinero de golpe (2000 euros) o de forma escalonada (500 euros por operación). Por tener homogeneidad con mis otras tablas, fijé los precios anteriormente mencionados de comprar a 4 y vender a 4,5 pero con el supuesto de que antes el precio pasaría por los 3 euros. Comprar al principio todo de golpe, me hubiera dado beneficios, pero de sólo 223,255 euros.

Por el contrario, comprando de forma escalonada (a 4; 3,66; 3,33; y 3 euros respectivamente), aunque hubiera hecho 4 operaciones y las comisiones totales fueran mucho mayores (72,980 euros), ganaba más dinero en total: 528,256 euros.

Para finalizar, el caso extremo de comprar todo cuando el precio estaba a 3 euros, en cuyo caso los 2000 euros me hubieran dejado un beneficio de 970,213 euros.

Es obvio que, cuando la bolsa baja, lo ideal es comprar todo de golpe cuando el precio está lo más bajo posible. Pero nunca sabemos cuando va a llegar al mínimo precio. Como ignoro cuanto más puede bajar, me compensa ir comprando escalonadamente cuando el precio va bajando pues me aseguro bastante beneficio. Vale que lo ideal es ganar 970 euros, pero desde luego es mucho mejor ganar 528 euros (compra escalonada) que ganar solamente 223 euros (compra en máximos de 4 euros).

También hice el cálculo sobre si convenía comprar todo de golpe cuando el precio estuviera en 3 euros o ir comprando de forma escalonada a medida que el precio subía hacia arriba. Es la tabla al revés cuando la bolsa sube, así que la conclusión es que cuando la bolsa sube hay que comprar al mínimo esperar para vender hasta que el precio suba al objetivo de 4,5 euros.

Queda por tanto claro: Cuando la bolsa sube sale más rentable comprar en mínimos todo de golpe y cuando la bolsa baja es mejor ir promediando (por no saber cuánto más bajará).

Aquí me encontré con el primer dilema gordo de mi existencia bursátil. Me preguntaba: ¿Porqué todos los traders dicen que es un error promediar acciones cuando mis cálculos demuestran que no es tan mala idea? ¿Estaré equivocado yo? ¿Se me escapará algo importante?

Efectivamente, lo que se me escapaba era la distinta forma de invertir de un trader que suele operar en el corto y medio plazo y la forma de invertir de un inversor a largo plazo.

Un trader compra y vende acciones. Para un trader quedarse pillado en un precio alto es la ruina por su forma de operar, por eso usan stop-loss y cortan las perdidas en cuanto pueden. No tiene sentido para ellos promediar porque ellos trabajan con el precio. Ellos hacen muchas operaciones, generalmente les salen bien un 60% y les salen mal un 40% de operaciones. Las operaciones buenas les compensan las operaciones malas así como todas las comisiones y pérdidas que tienen cuando no aciertan. Un trader especula mientras que un inversor a largo plazo invierte.

No tengo nada en contra de los traders y de hecho ya dije que si no fuera mileurista quizá utilizaría las técnicas de Trading, pero me he convencido que, cuando uno es pobre, es mejor ir a lo seguro y que es mejor invertir a largo plazo pensando en los dividendos y en una futura revalorización del precio de las acciones.

Un inversor a largo plazo trabaja con el número de acciones en lugar de con los precios. Por eso al trader no le conviene promediar las acciones (el trabaja con precios cuanto más altos mejor porque le dan más beneficios) pero al inversor a largo plazo sí le conviene. El inversor a largo plazo en realidad no promedia acciones, sino que acumula acciones (y se acumulan más acciones cuando el precio baja porque se pueden comprar más). El trader especula con el dinero mientras que el inversor ahorra dinero y reinvierte los beneficios. Un trader tiene el 50% de posibilidades de hacerse rico o puede arruinarse, mientras que un inversor a largo plazo si está mínimamente diversificado lo peor que puede pasarle es que pierda algo de dinero, pero nunca lo perderá todo si las cosas van mal y si las cosas van bien también puede llegar a hacerse rico o conseguir suficiente dinero como para dejar de trabajar si lo desea.

Entre un 50% de posibilidades de hacerme rico o perderlo todo y un 50% de posibilidades de perder algo de dinero o 50% de hacerme rico yo me quedo con la segunda opción: mejor hacerse inversor a largo plazo que hacerme trader.

Lo que a mí personalmente me abrió los ojos fue un estudio de las ventajas de ir invirtiendo todos los meses una cantidad de dinero fija con vistas al cobro de dividendos. En dicho estudio se invertían 1000 euros cada seis meses, es decir 2000 euros anuales. El estudio empezaba en junio del año 2000 y en abril de 2012 se tenían ahorradas acciones por valor de 25.000 euros y se habían obtenido 8.436 euros en dividendos. Además se tenían 2049 acciones que seguirían rentando dividendos en años futuros. No se tenía en cuenta el comprar en los mejores momentos (precios más bajos) ni se tenía en cuenta la reinversión del dividendo (aunque yo hice el estudio reinvirtiendo los dividendos).

Me tomé la libertad de realizar el estudio reinvirtiendo los dividendos y los resultados fueron espectaculares. A diferencia del anterior, al final se tenían 2747 acciones (casi 700 acciones más) y se habían obtenido casi 10.000 euros en dividendos.

No tuve en cuenta lo que hubiera pasado si se hubiera estudiado la compra a los mejores precios, pero estoy seguro que los resultados hubieran mejorado exponencialmente. Y eso que la acción utilizada en el estudio era de las intermedias que solamente solía dar un 5% de rentabilidad en dividendos.

Aquello me hizo descubrir el que, para mí, es el mejor método de inversión cuando no se tiene mucha idea de bolsa: ahorrar periódicamente comprando acciones y reinvertir los dividendos. Ahora que llevo algún tiempo en la bolsa se que ese sistema se llama Dollar cost averaging y que tiene muchas ventajas aunque entonces no lo sabía.

MI PLAN ACTUAL

Se divide en dos partes diferenciadas:

1º En la actualidad tengo mis pequeños paquetes de acciones que me van dando dividendos. Tengo todavía pocas acciones pero son de empresas fuertes del IBEX35 y me suelen dar entre un 5 y un 10% en dividendos. Cuando suben lo suficiente las vendo para conseguir liquidez pero no me importaría tener que mantenerlas porque mi estrategia a la larga serán los dividendos (primero por cobrar el dividendo y segundo por ser acciones que a la larga suelen revalorizarse).

Invierto 100 euros mensualmente en fondos de renta variable. Como soy un simple mileurista y solamente puedo ahorrar 100 euros mensuales no puedo comprar acciones con tan poco presupuesto mensual porque las comisiones me machacarían. Por ello voy ahorrando en fondos de inversión hasta que reúno unos 1000 o 1500 euros, momento en que vendo mis participaciones en el fondo (si gano dinero) y lo dedico a comprar otro paquete de acciones.

He descubierto que la mejor forma de mover el dinero en un fondo de inversión es aplicar alguna variante del Sistema Dollar Cost Averaging. Al fin y al cabo, un fondo es como una acción, tiene un valor de participaciones equiparable al valor de las acciones. Invierto en el fondo de forma escalonada, comprando más participaciones cuando bajan de precio y comprando menos cuando suben de precio. Los sistemas que recomiendo para invertir en fondos son el Sistema GAD, el Sistema Twinvest (pero modificado para vender cuando las participaciones dan un beneficio determinado) o el Sistema Ferrari como yo lo llamo y del que ya he hablado en este blog. Todos estos sistemas son variantes más o menos complejas del sistema DCA y los recomiendo todos ellos, aunque mis preferencias se decantan por el Sistema Ferrari o Syncrovest porque es el único que invierte acelerando los beneficios.

BALANCE DE MEDIO AÑO

Por si a alguien le interesa, en lo que se refiere a mi experiencia con la compraventa de acciones estoy contento. Empecé a operar en bolsa un 24 de julio de 2011 con 600 euros que tenía ahorrados comprando 140 acciones del Banco de Santander. Desde entonces he ido ahorrando todo lo que he podido. Hasta ahora solo he operado con acciones del Santander y del Popular, Ferrovial, Mapfre, BME y Abertis.

El resultado de este medio año ha sido relativamente bueno, en este mismo momento tengo 2032,02 euros de liquidez, 1531,12 invertidos y he obtenido una rentabilidad del 15,93%. He realizado en total 18 operaciones de compra-venta en bolsa, solo he perdido en una operación (y perdí poco, solo 7,2 euros). He ganado en total 319,11 euros en plusvalías y otros 36,48 euros en dividendos. En total mi broker me ha soplado la friolera de 176,13 euros y considero que esa es mi asignatura pendiente: aprender a operar mejor para ganar más y perder menos con las comisiones. En cualquier caso soy consciente que las comisiones son el peaje que debe pagar todo mileurista que se inicia en bolsa y es un handicap que cada vez irá teniendo menor importancia.

¿Qué te ha parecido mi historia? Soy consciente que hubiera podido ganar mucho más dinero, pero también hubiera podido perderlo con una facilidad asombrosa. Pero creo que, a la larga, mi filosofía no es mala del todo y debiera dar sus buenos beneficios a la larga. ¿Qué opinas? Estaré encantado de leer tus opiniones y consejos.