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Distorsiones en el Ibex 35

Mirando el gráfico del Ibex Total Return (mensual) apreciaremos que estamos en subida libre, cosa que no nos muestra con tanta claridad el gráfico mensual del Ibex 35.

Mirando el gráfico del Ibex Total Return (mensual) apreciaremos que estamos en subida libre, cosa que no nos muestra con tanta claridad el gráfico mensual del Ibex 35.

Nada mejor que un ejemplo para explicaros que una caída en el Ibex 35 no tiene porque ser del todo real y puede estar distorsionada.

El Ibex35 está compuesto por diferentes empresas que ponderan de forma muy diferente en el cálculo del Ibex. Así, 6 empresas (Santander, Telefónica, BBVA, Inditex, Iberdrola y Repsol) ponderan aproximadamente un 65% del índice Ibex 35 mientras que el resto de valores (29 empresas restantes) ponderan solamente un 35% del índice Ibex 35.

No pongo la fórmula del cálculo del Ibex porque es demasiado compleja para explicarla con detalle. Solamente te diré que depende, entre otras cosas, de la la capitalización bursátil del free float de las compañías que integran el índice, de un coeficiente usado para ajustar el índice para que no se vea afectado por ampliaciones de capital, etc.

Las empresas con mayor capitalización bursátil tienen mayor peso dentro del índice y sus alzas y bajas influirán en mayor medida en el movimiento final del IBEX. Esto significa que cuando Santander, Telefónica, BBVA, Inditex, Iberdrola o Repsol están en baja, el IBEX tiene gran preocupación porque éstas influyen mucho sobre el índice general. Por eso hay que mirar dichos valores de los índices con mucha frecuencia y mucha atención.

Sobre todo hay que tener muy en cuenta las ampliaciones de capital y reparto de dividendos que realizan las citadas empresas porque pueden distorsionar el Ibex de forma que muchos no llegan ni a imaginar.

El pasado 7 de mayo de 2014, Telefónica repartió un dividendo en efectivo de 0,40 euros. Ese día se produjeron fuertes caídas “falsas” en un Ibex afectado por el dividendo de Telefónica.

Como siempre que Telefónica reparte dividendo, además de que éste sí era real, pues no se trataba del típico “scrip dividend” que está de moda desde hace años, se produjo una importante distorsión en el Ibex 35.

Las bolsas europeas terminaron ese día con subidas del 0,25% de media, mientras que el Ibex 35 cerró con una caída del 0,64%, en los 10.413,8 puntos. Dicho descenso pronunciado no era real, estaba distorsionado y tenía una explicación técnica.

Gran parte de la corrección del pasado 7 de mayo de 2014 en el selectivo se debió a que el Ibex 35 no ajusta por dividendo y descontó que Telefónica había estado cayendo alrededor de un 3%, cuando en realidad sus acciones se habían movido planas e incluso terminaron con ligeras subidas. Descontando el dividendo, Telefónica cerró ese día con subidas del 0,25%, en los 11,92 euros.

¿Qué importancia tiene esto?, se preguntará más de uno. Tiene mucha más importancia de lo que parece.

Por un lado, el Ibex descontó unas caídas de alrededor del 3% en Telefónica, de forma que la caída, tanto del Ibex como de Telefónica, se aceleró en algunos momentos al empezar a saltar los “stop-loss” de los que no habían tenido en cuenta el efecto dividendo. Más de uno perdió dinero sin darse cuenta porque, descontando el dividendo, las acciones subieron en realidad un 0,25%.

Por otro lado, todos aquellos inversores que, a groso modo, compraron títulos de Telefónica durante el periodo de 2001 a 2007 y no hayan vendido sus acciones, están ganando dinero, y algunos mucho dinero, a los actuales niveles de precio de la operadora. ¿Por qué? Muy sencillo: porque, aun cuando el precio de compra de la acción pudiera estar muy por encima de los precios actuales, los dividendos y las acciones recibidas de ampliaciones de capital compensan con creces lo que puedan estar perdiendo con las acciones. Aquí es donde se hace más evidente la necesidad de analizar los gráficos en una plataforma que ajuste por dividendos y ampliaciones.

En determinadas circunstancias, el reparto de dividendos puede llegar a distorsionar el Ibex de forma totalmente perjudicial para los inversores por crearse la tormenta perfecta. Imagina, por citar un ejemplo, que ese reparto del dividendo de Telefónica del 7 de mayo de 2014 hubiera coincidido con que fuera fiesta en mercados importantes como Londres y Estados Unidos. No quiero pensar cuánto podría haber bajado el Ibex ese día, porque todos sabemos que, en un día sin las referencias de Londres y Estados Unidos, ello supondría un menor volumen de negocio pero, cuidado, porque el menor volumen a menudo implica movimientos bruscos y sustos en los mercados.

¿Es tan importante descontar dividendos? La respuesta es rotunda: sí. En comparación con el inicio de la crisis el Ibex está casi en máximos históricos.

Seguramente me dirás:¡Ah! ¿Sí? “Mentira”. Pero te aseguro que sí. En un gráfico que descuente dividendos y ampliaciones de capital, como es el Ibex Total Return, estamos por encima del inicio de la crisis. El récord, antes de la crisis, estaba en 25.470,7, máximos de noviembre de 2007. Ahora estamos por encima, en 25.518,60 (a 25/07/2014), aunque el récord se marcó el 1/06/2014 y quedó en 26.106,69.

Esto quiere decir que cualquier inversor de largo plazo que hubiera mantenido su cartera, teóricamente indexada al Ibex, ya no perdería absolutamente nada. Estaría ganando dinero pese a la crisis que hemos sufrido.

¿Por qué? Muy sencillo: todos los dividendos que se habrían ido ingresado en cada una de las posiciones de la cartera que replica el Ibex, compensarían la pérdida por el valor actual de muchas de las acciones.

Por todo lo anteriormente expuesto os recomiendo que empecéis a plantearos operar con una plataforma que descuente dividendo. Existe un gráfico del Ibex que hace exactamente eso: ajustar por dividendos y se llama Ibex Total Return. No tienes más que buscarlo en cualquier buscador y encontrarás varias páginas que lo ofrecen de forma gratuita.

Mucha gente está empezando a realizar el análisis técnico utilizando el gráfico del Ibex Total Return en lugar de conformarse con el gráfico del Ibex. Las caídas fruto del pago de dividendos, han hecho que algunos se planteen una variante del estudio de análisis técnico sobre gráficos haciendo que, cuando se paga un dividendo, a efectos como tal no se vea descontado en el gráfico.

Por ponerte un ejemplo, imagina una acción que vale 10€ y paga un dividendo de 0,50€/acción. El gráfico del Ibex lo contabiliza como que el precio ha bajado a 9,50€/acción, mientras que en el gráfico del Ibex Total Return continuará valiendo 10€/acción.

Si alguno se toma la molestia de comparar el gráfico del Ibex con el gráfico del Ibex Total Return, os fijareis que en el corto plazo los movimientos del precio son bastante similares, pero en el largo plazo es donde realmente se marca la diferencia.

Podríamos comparar por ejemplo el máximo de noviembre de 2007, donde el Ibex Total Return ya lo ha batido, mientras que en el Ibex35 clásico aún le quedaría recorrido. Dicho esto, ¿qué gráfico creéis que tiene más credibilidad?

Os dejo un par de puntos para la reflexión:

Por un lado, pensar que el dinero repartido en dividendos o en ampliaciones de capital no desaparece. Va a parar al inversor que mantiene las acciones de la empresa y ahora dispone de mayor liquidez.

Por otro lado, cada vez vemos más el uso de “scrip dividends” en valores (dividendos con elección, donde el accionista elige si cobrar el dividendo o reinvertirlo por la parte proporcional en acciones) y la opción por defecto en caso de no haber decidido nada, son acciones.

Si este artículo te ha servido de ayuda, házmelo saber en los comentarios y difúndelo en las redes sociales pinchando en los botones. ¿Qué opinas del Ibex Total Return? ¿Lo usas para hacer trading? Todos los lectores de este blog estarán encantados de leer vuestros comentarios, ideas y sugerencias.




Como crear una cartera de acciones gratis

¿Te gustaría conseguir con el tiempo una cartera de acciones totalmente gratis? Te voy a proponer un sistema que te permitirá realizar ese sueño. Dependerá mucho de cómo apliques la estrategia, de qué acciones compres, de los movimientos del mercado, etc. Pero a la larga dará sus frutos.

Hay muchas formas de invertir, casi tantas como inversores. En esta ocasión vamos a comentar un sistema que hemos leído en varios libros y que puede ser muy interesante ya que hay bastante gente (sobre todo americanos) que lo usan. Se trata de comprar acciones de una empresa y, al salir de ella por llegar a un objetivo concreto de precios, dejar las plusvalías y sacar únicamente la cantidad invertida inicialmente.

Este sistema solamente funcionará adecuadamente si tienes un mínimo de capital para invertir. Si quieres ponerlo en práctica con los 300 euros que tienes ahorrados, vas de culo, cuesta abajo y sin frenos. Pero supón que te toca la lotería, que te encuentras un maletín lleno de dinero o que te haces con una herencia inesperada. Os voy a explicar el sistema con un ejemplo para invertir 20.000 euros.

EXPLICACIÓN DEL SISTEMA

Por poner cantidades redondas, imagina que con esos 20.000 euros compraste 5000 acciones cuando SANTANDER estaba a 4 euros/acción y tu expectativa o tu precio objetivo eran los 5 euros/acción. Cuando SANTANDER llegó a 5 euros ese mismo año, vendiste acciones por igual importe que los 20.000 euros que invertiste, para ello vendiste 4000 acciones y dejaste sin vender 1000 acciones y te olvidaste de ellas y compraste acciones de otro sector que en ese momento estaban baratas. ¿Qué conseguiste con esa operación?

Pues muy sencillo, por un lado recuperaste integro tu capital inicial de 20.000 euros, te convertiste en accionista del SANTANDER con un buen lote de 1000 acciones que te salieron “gratis” gracias a las plusvalías y tienes a tu disposición 20.000 euros en efectivo que puedes dedicar a buscar otras inversiones para repetir el proceso.

Esas 1000 acciones puedes dejarlas para que te vayan dando dividendos con el paso de los años o esperar a que se revaloricen todavía más mientras tú sigues moviendo tus 20.000 euros iniciales.

Supongamos que sigues comprando acciones baratas a 4 euros y vendiendo el equivalente a 20000 euros cuando suban a 5 euros. Te irás haciendo con paquetes de 1000 acciones “gratis”. Incluso puedes ser más ambicioso todavía e ir reinvirtiendo los dividendos de esos paquetes de 1000 acciones en comprar más acciones.

Llegará un día que, por ejemplo, tengas 5 paquetes de 1000 acciones y sigas manteniendo tus 20.000 euros iniciales para seguir invirtiendo. Tendrás 5000 acciones rindiéndote dividendos sin que te haya costado demasiado esfuerzo conseguirlas.

Esta forma de invertir se adaptaría bastante a los inversores a largo plazo a los que no les gusta vender nunca pero llega la empresa a un punto en el que no están cómodos teniendo todas esas acciones (sobre todo si están sobrevaloradas). Las acciones que se dejan provenientes de las plusvalías si que se dejan para siempre y pueden darnos muchas alegrías (aunque también tristezas si la empresa con la que se aplica el sistema es mediocre).

VENTAJAS DEL SISTEMA

Esta es una forma muy sencilla de acumular para los que quieren tener más y más acciones. Moveremos el capital principal buscando las mejores oportunidades y las plusvalías son las que se dejarán para que se beneficien del interés compuesto (reinvirtiendo en ellas los dividendos).

Para los largoplacistas o inversores eternos que no les gusta vender pero hay momentos en que ven que la empresa puede estar bastante sobrevaluada, usar este sistema les permite:

- Estar dentro de la empresa por si sigue apreciándose.

- Beneficiarse de los dividendos crecientes que esta produzca.

- Obtener liquidez (en forma de dividendos) para poder realizar otras operaciones.

- Se pueden reinvertir los dividendos para que esos paquetes de acciones “gratis” cada vez sean mayores y nos reporten todavía más dividendos en el futuro.

A TENER MUY EN CUENTA

Para invertir de esta forma son necesarias varias cosas:

- La primera es que tenemos que diversificar. Si entramos con 20.000€ y es la totalidad de nuestra cartera y la empresa quiebra, fin de la partida, game over. Por lo que diversificar entre 5 y 7 acciones diferentes de distintos sectores sería un buen número. En vez de apostarlo todo a una carta, puedes invertir paquetes de 4000 euros en 5 acciones diferentes de 5 sectores distintos. Se moverán a distintas velocidades y tendrás más oportunidades de ir haciendo buenas operaciones a lo largo del año.

-La segunda es que las empresas, estén caras o baratas, tengan elevadas probabilidades de seguir consiguiendo beneficios, por lo que hay que hacer un análisis fundamental pormenorizado de la empresa (esto siempre). Lo ideal es esperar hasta que estén baratas para comprar, pero no es una condición imprescindible si hay posibilidades altas de revalorización.

- Una buena posibilidad es elegir las empresas que dan mejores dividendos en el año e ir apostando por ellas porque suelen revalorizarse con el tiempo y suelen incrementar sus dividendos.

¿Qué te parece esta estrategia? ¿Se te ocurre alguna idea para mejorarla? Estaremos encantados de leer tus consejos y opiniones.




No te dejes cegar por las cifras

Si eres un trader que solo busca sacar rentabilidad a su dinero este artículo no tiene ningún sentido para tí ni va a aportarte nada. Tampoco te dirá nada si eres de los que crees que se va a producir un milagro y que te vas a hacer millonario de la noche a la mañana. Si piensas así, te aconsejo que apuestes en la lotería de navidad o en la primitiva o la bono-lotto porque tendrás muchas más posibilidades de hacerte millonario que invirtiendo en bolsa. Pero si tu filosofía es la inversión a largo plazo, en ese caso sí puede interesarte.

Un inversor a largo plazo, da igual el sistema de inversión que utilice, no debe dar demasiada importancia al dinero que le costó comprar lo que tiene. Voy a explicar el porqué. Imagina que tu filosofía de inversión es comprar acciones para mantenerlas a lo largo del tiempo para vivir de los dividendos. Supongamos que acabas de gastar 400.000 euros comprando 100.000 acciones de la empresa XYZ a 4 euros por acción y que este año han confirmado que van a pagar 0,40 céntimos netos anuales en dividendos (da igual que sea en un pago, en dos o en cuatro). Vamos a suponer que la empresa es estable, que lleva años cotizando en el IBEX, que suele ir subiendo poco a poco los dividendos y que es difícil que vaya a la quiebra en los próximos 20 años (como ves hablo de una empresa típica del IBEX, no hablo de chicharros). Pues bien, sabes que este año vas a cobrar en total 0,40×100.000=40.000 euros.

Imagina que dentro de tres meses las acciones que te costaron a 4 euros han bajado a 3 euros. Puedes pensar: joder, vaya ruina, invertí 400.000 y solo me quedan 300.000 euros. Si te asustas y lo vendes todo, no sólo perderás 100.000 euros, sino que dejarás de cobrar 40.000 euros en dividendos. En total perderás 140.000 euros.

Imagina que en esos 3 meses en vez de bajar las acciones suben a 5 euros. Puedes pensar: Que bien, me estoy sacando 100.000 euros, vendo ahora mismo. En parte también te estás cegando porque ganas 100.000 euros pero pierdes los 40.000 euros en dividendos, por lo que tu ganancia real es de 60.000 euros (eso sin contar los dividendos de años futuros que dejas de ganar). Además, no tienes garantías de que el precio vuelva a bajar a 4 euros para poder comprar de nuevo y te tirarás de los pelos cuando veas que el precio sigue subiendo de forma continuada y que jamás podrás volver a comprar a esos precios tan baratos.

Si piensas en ello, te darás cuenta que el precio de compra es relativo. Si las acciones bajan yo sigo teniendo 100.000 acciones que me van a dar 40.000 euros en dividendos. Si las acciones suben, sigo teniendo 100.000 acciones que me siguen dando esos 40.000 euros en dividendos. Y eso va a segur pasando año tras año.

¿Qué más te da que el precio suba o baje? Pase lo que pase con el precio de las acciones, como tienes 100.000 acciones siempre vas a cobrar ese dinero.

Con esto quiero decir que debes olvidarte de lo que invertiste porque es algo muy relativo. Desde mi punto de vista debieras alegrarte de que la bolsa baje porque si tienes liquidez podrás comprar más acciones a un precio más barato o incluso puedes replantearte invertir los dividendos en nuevas acciones.

Yo siempre he sido partidario de comprar y mantener (siempre buenas acciones, con buenos dividendos, con años de trayectoria de pago de dividendos, etc.) También soy partidario de comprar cuando el precio baja si tengo liquidez porque yo no miro lo que me costaron mis acciones, sino el número de acciones que tengo. Como voy comprando periódicamente cuando el precio baja, voy promediando el precio de compra a la baja, pero sobre todo me centro en tener mayor número de acciones que me abonarán en el futuro más dividendos. Mejor comprar cuando el precio está bajando (compro más acciones) que cuando está subiendo (compro menos acciones) o, dicho en otras palabras, a más acciones más dividendos.

Solamente me planteo vender cuando gano bastante y empiezo a estar descontento en el sentido de que veo que otra empresa pudiera darme más dividendos. En ese caso, empiezo a diversificar y vendo una parte de mis acciones. Volviendo al ejemplo, en ese caso sí que miro el precio de compra y si me costaron 400.000 euros y ahora valen a 500.000 euros, vendo solamente acciones por valor de los 100.000 euros que gano y compro esas otras acciones que tengo en la cabeza comprar porque también pagan buenos dividendos. Pero los 400.000 euros iniciales los dejo donde están porque me aseguran esos 40.000 euros anuales en dividendos.

Ahora voy a ponerte otro ejemplo de lo relativo que es el dinero invirtiendo en bolsa. Concretamente voy a explicarte el truco para ahorrarte las comisiones cuando compras acciones. Imagina que quieres comprar 100 acciones que valen 10 euros y que la comisión total que tienes que pagar es de 15 euros. Hago un cálculo rápido de lo que me supone la comisión en el precio de la acción: 15 euros/100 acciones = 0,15 euros. Es decir que cada acción que compro se me encarece en 0,15 euros con la comisión. Si en vez de comprar a 10 euros compro a 10-0,15, es decir a 9,85 en realidad no estoy pagando la comisión. Ya, ya sé que ahora se pagará otra comisión diferente, pero nadie me negará que ya no pago los 15 euros iniciales o que, al menos, me he ahorrado esos 15 euros.

Por último también podemos pensar que es una tontería ahorrarnos esos 15 euros. Voy a explicarte porqué. Imaginemos que por esas 100 acciones nos van a pagar anualmente 0,50 euros por acción en dividendos, es decir, 100×0,50=50 euros. ¿Qué pasa si nos engañamos mentalmente a nosotros mismos y pensamos que en vez de 0,50 euros por acción nos han pagado solamente 0,35 euros por acción? Es como si no hubiéramos pagado los 15 euros de la comisión de compra o dicho de otra forma hemos amortizado las comisiones de compra en un solo año. El primer año tenemos 100 acciones que nos han dado solamente 35 euros de beneficio pero a partir del año próximo seguiré teniendo 100 acciones que no me han costado nada en comisiones y que me darán 50 euros si no cambia el dividendo.

Por eso me hacen cierta gracia los que preguntan qué broker es más rentable, que broker tiene las comisiones más bajas, etc. Para un trader tiene mucho sentido buscar las comisiones de compra-venta más baratas, pero para un inversor a largo plazo las comisiones de compra-venta le importan un bledo y les preocupa más que no les cobren comisiones de mantenimiento de las acciones.

Esto también es importante para un pobre mileurista que no puede ahorrar más que 100 euros mensuales. Ciertamente te dolerá pagar esos 15 euros en comisiones que estamos usando en el ejemplo, pero puedes planteártelo como que solamente has invertido 85 euros (100-15) y ten por seguro que las acciones que hayas comprado, aunque sean pocas, te seguirán dando dividendos año tras año. Si no tienes más que 100 euros mensuales para invertir, más te vale comprar 85 euros en acciones a no comprar ninguna y no empezar a construir nunca tu libertad financiera. Si quieres ahorra tres meses y compra cuando tengas 300 euros ahorrados, pero empieza a comprar ya, cuanto antes empieces antes podrás conseguir la libertad financiera.

Ser un inversor a largo plazo supone pensar de forma diferente, sin dar importancia al dinero que nos costó o a las comisiones y pensar solamente que cuantas más acciones tengamos más pueden revalorizarse en el futuro o más dividendos nos pueden ir dando año tras año.

¿Qué opinas de este artículo? ¿Te ha aportado algo? Estaremos encantados de leer tus opiniones.




Invertir en gallinas

En mi caso concreto utilizo las gallinas como figura simbólica para representar las acciones. Puestos a imaginar, prefiero imaginarme una gallina a imaginarme un trozo de papel (la acción). Más concretamente me las imagino como gallinas de huevos de oro, porque al fin y al cabo, las gallinas (acciones) ponen huevos de oro (dividendos, subidas de valor, ampliaciones liberadas, etc) que me permiten ganar dinero.

El negocio de compra-venta de acciones que pagan dividendos

La gallina es un animal muy agradecido: es barato, cuesta muy poco darlas de comer (sobre todo si están en libertad, es decir si las compro y me olvido de ellas sin mirar todos los días las cotizaciones) y por las noches vuelven al gallinero para premiar mis cuidados poniendo huevos que luego puedo vender o puedo dejar incubarse para conseguir más gallinas que me den más huevos todavía.

Mi gallinero es, en esencia, mi cartera de valores. Cuantas más gallinas tengo más huevos obtengo.

Con el truco de imaginar que mis acciones son gallinas consigo una cosa muy importante: el dinero en si mismo deja de tener importancia. No tengo una acción que me ha costado X ni tampoco pierdo Z si el precio de la acción baja, tengo una gallina que me ha costado dinero pero que me va dando huevos periódicamente y a la larga la venta de los huevos me compensará lo que me costó la gallina. ¿Qué más me da que suba o baje el precio de la gallina? Mi negocio son los huevos.

Mucha gente compra acciones y cuando la bolsa baja se aterran viendo el dinero que están perdiendo, se asustan y venden a unos precios penosos para no perderlo todo. A mi me da igual que el precio baje, yo sigo teniendo mis por ejemplo, 100 gallinas y sé que por mucho que baje el precio seguiré recibiendo mis huevos. Es más, me froto las manos cuando los precios de las acciones caen porque eso me permite ir comprando más cantidad de gallinas con el dinero que voy ahorrando más los dividendos que voy acumulando (los huevos que ponen mis gallinas). Y no me importa tampoco si la bolsa sube, aunque si veo que mis gallinas valen el doble de lo que me costaron seguramente me plantearé vender para obtener liquidez para comprar otra raza de gallinas (otro tipo de acciones). A mi lo único que me importa es tener mayor número de gallinas, cuantas más tenga más huevos me pondrán. A la larga el precio que me costaron (incluyendo comisiones de compra) irá diluyéndose porque voy recibiendo dividendos que antes o después acaban por hacer que mi gallina me haya salido gratis.

Cualquier asesor financiero te aconsejará diversificar las acciones para minimizar las perdidas. Por ejemplo comprar acciones de bancos, de eléctricas, de constructoras y de aseguradoras. Así, si hay un terremoto, seguramente las aseguradoras bajen mucho de precio y den nulos beneficios. Las eléctricas quizá bajen menos que las aseguradoras, pero bajarán porque tendrán que reconstruir las líneas eléctricas y las casas destruidas no consumirán tanta luz; pero seguro que los bancos subirán porque obtendrán jugosos beneficios ofreciendo prestamos para reconstruir las casas destruidas por el terremoto. Y bueno, no quiero ni pensar en la revalorización de las empresas constructoras, que tienen que reconstruir ciudades enteras, porque seguramente me hagan rico.

Yo hago lo mismo con mis gallinas. Compro gallinas (acciones) de distintas razas. Unas son muy buenas ponedoras que me aseguran un huevo diario. Otras ponen menos, pero me compensa el tamaño descomunal de sus huevos (jugosos dividendos), otras razas de gallinas no enferman nunca (acciones seguras con poca o nula volatilidad), a otras razas no tengo que preocuparme de darlas de comer porque picotean gusanos y otros bichos cuando las dejo sueltas por el campo y me ahorro darles pienso, y así un largo etc.

Las gallinas ponen huevos que puedo vender (cobrando los dividendos) o dejar que dichos huevos sean incubados para conseguir pollitos (reinvirtiendo los dividendos) que algún día se convertirán cuando crezcan en vigorosas gallinas ponedoras (mi cartera de acciones aumenta de valor y mis beneficios son mayores).

Si tengo muchas gallinas que me costaron muy baratas puedo ir a venderlas al mercado cuando puedo venderlas a muy buen precio (beneficiándome de la subida del precio de las acciones). Luego, cuando las gallinas bajen de precio en el mercado puedo volver a comprarlas (beneficiándome de la bajada del precio de las acciones al poder comprar más gallinas con el mismo dinero que obtuve por su venta).

Vamos, que especulo con gallinas dependiendo de lo que me venga bien hacer en ese momento determinado, pero siempre con la vista puesta en que mi negocio son los huevos.

No te voy a proponer por tanto, nada que no puedas emprender con un riesgo mínimo. Tampoco esperes obtener unas rentabilidades que te hagan rico de la noche a la mañana. Te voy a proponer sistemas bastante seguros para invertir en bolsa que te permitan dar los primeros pasos para obtener algún día la independencia o libertad financiera. Cuando conozcas lo básico, cuando estudies y cuando vayas aprendiendo lo fundamental podrás empezar a correr, pero primero debes aprender a andar.

Te propongo a ti, estimado lector mileurista, que hagas lo mismo que yo. Sé que tienes poco dinero para invertir pero lo bueno del negocio de las gallinas es que se necesitan solo unas pocas para empezar y las gallinas son muy baratas y dan muy buenos beneficios a la larga.

El único truco del sistema que te propongo es comprar gallinas y mantenerlas mientras vas ahorrando aunque sean pequeñas cantidades. Cuando tengas ahorrados por ejemplo 1.000 euros (a base de ahorrar por ejemplo 100 euros todos los meses) junta esos 1.000 euros ahorrados con los dividendos que te hayan dado tus gallinas y reinviértelo todo en más gallinas.

Además, y aunque parece una tontería, te aconsejo que vayas ahorrando en una cuenta remunerada que te pague intereses por el dinero que vayas ahorrando. Puede ser que si ahorras pequeñas cantidades solo te paguen unos centimillos pero piensa que, sumados mes a mes mientras ahorras, quizá esos céntimos te permitan comprar una gallina más. Y no olvides que una gallina más supone más huevos.

Quizá al principio no puedas comprar más que 20 o 30 gallinas (acciones), pero si empollas los huevos (reinviertes los dividendos), si vendes gallinas (cuando suban de precio en el mercado) o si compras gallinas (cuando bajen de precio) verás como con el tiempo acabarás teniendo tantas gallinas que necesitarás ampliar el gallinero (y tendrás tu camino hacia la libertad financiera muy encauzado).

¿Qué te parece mi filosofía de inversión? Todos los lectores agradecerán tus comentarios.




Crea tu propia lotería

Todos conocemos la mecánica de la lotería. Compramos un décimo y esperamos al día del sorteo. La inmensa mayoría de las veces perdemos el dinero apostado. En ocasiones, nos toca el reintegro (la terminación) con lo que nos devuelven el dinero apostado. La inmensa mayoría lo reinvierte en otro décimo (total, se daba el dinero por perdido) y acaba perdiendo.

Sí, es cierto que a veces nos pueden tocar los dos o tres últimos números y podemos multiplicar el dinero que nos costó el décimo por diez o por cien, pero es raro que acertemos y solamente siendo verdaderamente afortunados podemos llevarnos el gordo… Es tan difícil ganar algo y tan fácil perderlo todo que debiéramos plantearnos si nos compensa invertir en la lotería. Lo mismo digo de la bono-loto, la primitiva, el bingo o las apuestas deportivas. Son sistemas pensados para que la mayoría de la gente pierda su dinero.

No sé cual será tu caso, sé que hay gente afortunada que tiene suerte. Como dice ese famoso dicho: “Hay personas que nacen con estrella y otras personas nacen estrelladas”. Yo pertenezco al último grupo. ¿Y tú?

Un día me cansé de perder dinero y pensé: ¿por qué no creo mi propia lotería?

Fue muy sencillo crear mi propio sorteo de lotería: compré una acción de la empresa Abertis en lugar de comprar un décimo de lotería. Total, la acción podría subir o quizás bajara de precio, pero al menos me tocaría el reintegro y me quedaría algo de dinero vendiendo la acción.

Elegí Abertis un poco al azar, sin saber nada de bolsa. Era un valor recomendado por los analistas en aquella época. Así que compré una acción el día 2 de junio del año 2000 que me costó 7,56 euros. La dejé olvidada en mi cuenta de valores. Como era una lotería, con el paso del tiempo la acción podía subir o podía bajar. Me daba igual perderlo todo, total con la lotería también acabo perdiéndolo todo así que daba igual, pero al menos era mi propia lotería.

El día 12 de abril de 2012 consulté cuanto valía mi acción y me llevé la primera sorpresa: ¡valía 12, 12 euros! ¡Ganaba dinero! La diferencia entre lo que me costó y lo que la vendí fue de 12,12-7,56=4,56 euros. ¡Un 60,32% de beneficio!

Mirando el extracto de mi cuenta me llevé la segunda sorpresa: Abertis me ha ido pagando durante todos esos años dividendos. Vale, son cantidades pequeñas pensarás. 0,18 euros el primer dividendo, 0,19 euros el segundo dividendo, y los dividendos fueron subiendo hasta 0,24 y 0,28 euros los dos últimos dividendos. No pongo toda la lista porque es larga, pero la suma total de dividendos cobrados por una sola acción suma la cantidad de 6,31 euros netos. (Dividendos netos, después de pagar impuestos).

Dos sorpresas en una: 4,56 euros de revalorización de la acción y otros 6,31 euros suman un total de 10,87 euros. En total casi un 144% de beneficio.

Te invito a crear tu propia lotería. Solamente tienes que escoger alguna acción que reparta dividendos de forma periódica, que sea sólida, que pertenezca al IBEX y olvidarte de ella. El ejemplo que te he puesto, Abertis, no es de las empresas que pagan mejores dividendos (suele pagar un 5% mientras otras llegan al 8 o 10%), pero si es de las más consolidadas en el pago creciente de dividendos netos (pagaban unos 18 céntimos por acción en el año 2000 y ahora pagan unos 28 céntimos en el 2012).

Crea tu propia lotería: en lugar de comprar décimos de lotería compra acciones que repartan dividendos. A la larga te saldrá rentable.

A todos los lectores del blog nos gustaría leer tu opinión y tus ideas para mejorar este sistema de lotería. Opina.