Aquí os dejo mi opinión y análisis de lo que pasará en 2013, un año que a mi modo de ver va a ser muy jodido y difícil para todos los españoles.

Las bolsas estadounidenses debieran pegarse un batacazo. El acuerdo provisional del pacto fiscal ha animado al resto de las bolsas, pero de aquí a dos meses se volverá a recrudecer el tema. Estados Unidos presenta unos niveles de deuda y déficit insostenibles y, como no se pongan las pilas para reducir gastos, aparecerán las inevitables tensiones en los mercados.

La petición del rescate por parte de España también es una de las grandes incógnitas cuyos posibles efectos nadie parece tener muy claros. Mientras el gobierno no deshoje la margarita y no tome una decisión en uno u otro sentido las bolsas se moverán dependiendo de que lado sople el viento. También afectará la situación de todos los países del sur de Europa como Portugal, Italia, Grecia y, aunque en menor medida, Francia. Todos ellos están haciendo recortes donde y como buenamente pueden y la tensión social está llegando a límites insostenibles que pueden explotar en algún momento.

En España el problema del paro es más que preocupante, la bola no deja de crecer y creo que todavía hay que reformar radicalmente toda la administración, lo que podría agravar aun más el paro y hacer la situación más caótica. Nunca he entendido muy bien que se estén rescatando bancos y se estén haciendo recortes sociales, empeorando la sanidad, subiendo impuestos por todos lados, puteando a los pensionistas y dejando que el paro campe a sus anchas, pero ya se sabe que poderoso caballero es don dinero. Mejor nos iría si se hicieran las cosas de otra manera, aunque estando la situación tan negra como está, entiendo que el gobierno haga lo que buenamente pueda porque nadie tiene una bola mágica que nos diga qué hacer.

También creo que somos todos tan idiotas por regla general, que la situación se arreglará sola de la noche a la mañana. No sé cuando ocurrirá (quizá entre mediados de 2013 y principios de 2014) pero un día nos acostaremos sumidos en la miseria y las preocupaciones y nos levantaremos al día siguiente llenos de optimismo porque todo se ha arreglado misteriosamente nadie sabe porqué. Y habremos salido de la crisis rascándonos la cabeza y preguntándonos como ha podido pasar. Nadie sabrá explicarlo pero el milagro habrá tenido lugar: la economía empezará a crecer, el paro descenderá cada vez más rápido y nos tocará vivir otra pequeña etapa de vacas gordas.

En renta variable habrá dos aspectos determinantes: la diversificación y el endeudamiento. Las empresas más diversificadas, sobre todo a nivel internacional y con una buena estrategia al respecto, podrán sortear mucho mejor los obstáculos del 2013 que las empresas no diversificadas o concentradas en el mercado nacional. El endeudamiento también será clave en un mercado en el que las dificultades de acceso al crédito continuarán. Yo creo que convendría invertir en acciones donde predomine el carácter defensivo por la menor elasticidad de la demanda y que presenten recorrido alcista por la mejora de las perspectivas.

La banca ha sido la gran castigada y creo que seguirá siéndolo. El sector bancario también podría dar algunos sustos muy gordos. Los impagos aumentarán, los créditos seguirán sin fluir y, después de tanto rescate y tantas preferentes y problemas de desahucios por las hipotecas, la gente mira a los bancos como si del mismo demonio se tratara.

La crisis económica ha supuesto un lastre para los beneficios de las empresas españolas y, por ende, para los dividendos que reparten a los accionistas. Pero los precios de las acciones han caído aún más rápido, por lo que la rentabilidad por dividendo de los valores del Ibex se sitúa entre las más elevadas del mundo y eso debiera atraer a muchos inversores internacionales.

Mis apuestas para 2013 van a ser las siguientes:

Ferrovial, con precio objetivo de 12,5 euros

Ferrovial aparece en prácticamente todas las quinielas de los analistas como valores favoritos para 2013. Yo aconsejo tenerla en cartera. Esta empresa ha reducido sustancialmente su apalancamiento gracias a las desinversiones.

Abertis, con precio objetivo de 13,7 euros

Apostaré por esta concesionaria de autopistas por su potencial de revalorización. Se trata de una de esas compañías medianas con ventajas competitivas claramente identificadas y negocios de nicho específicos que cotizan a niveles atractivos. Sus dividendos debieran rondar el 5%.

Dia, con precio objetivo de 5 euros

La cadena de supermercados Dia ha multiplicado por más de dos su valor en bolsa el pasado año. Debiera tener poco potencial, pero ha sido uno de los valores que mejor lo han hecho en 2012 y creo que el escenario en 2013 será relativamente parecido y debiera comportarse de forma muy similar. Se trata de ese tipo de negocios que se ven impulsados por la crisis debido a su modelo basado en bajos precios, que son los que demandan los menguados presupuestos familiares. Y no olvidemos que la gente tiene que seguir comiendo y comprando detergente para lavar la ropa.

Iberdrola, con precio objetivo de 4,5 euros

También tiene aparentemente poco potencial y ha sufrido un descuento excesivo por el riesgo soberano. Pero una vez disipadas la mayoría de las dudas regulatorias y estando en pleno proceso de reducción de su deuda, mejora de su eficiencia y las desinversiones en activos no estratégicos, debiera ser una apuesta inteligente. Su alta rentabilidad por dividendo es otro de los factores que me llevan a ser positivo con el valor en el medio plazo.

Mapfre, con precio objetivo de 2,5 euros

La aseguradora cuenta teóricamente con el menor potencial de revalorización, pero valoro positivamente su fuerte posicionamiento en Brasil, la apertura de nuevas ramas de negocio de reaseguro y su elevada solvencia. Me da un poco de miedo la posible venta del 15% en manos de BFA-Bankia, el deterioro de la percepción de España y el impacto de las nuevas rebajas de ráting. Pero pese a todo creo que no debiera hacerlo mal del todo.

Repsol, con precio objetivo de 18,5 euros

La petrolera ha sido el valor más bajista en el año, sin duda alguna lastrada por la nacionalización de YPF. De todos modos nunca está de más tener alguna apuesta en valores cíclicos ligados a materias primas o energía. Y aunque repostemos menos a menudo por la crisis, la gente seguirá poniendo gasolina en los coches.

BME, con precio objetivo de 20 euros

Para mi es una de esas acciones que hay que tener en cartera, comprar y olvidarse de ellas. Año tras año da unos dividendos impresionantes, no tiene deuda, su caja está llena. Hablamos de esas acciones que, las compras ahora, te olvidas de que las tienes y las vendes a largo plazo a 30 o 40 euros y por el camino vas llenando las alforjas de dividendos.

Ha permanecido en un canal lateral más de dos años y, si rompe bien el techo como parece pretender, puede salir disparada como un cohete hacia los 30 euros. Le ha hecho mucha pupa la prohibición de cortos y supongo que la implantación de la Tasa Tobin y el nuevo impuesto sobre las plusvalías supondrán un hándicap para la contratación bursátil y quizá haya caída en los volúmenes de negociación. A su favor, cuenta con un balance muy saneado, con una caja neta de 321 millones, por lo que no tiene la necesidad de reducir los pagos para hacer frente a sus obligaciones financieras. Confío en que BME mantenga los pagos al accionista en niveles muy cercanos a los que ha venido manteniendo en el pasado y este tipo de acciones siempre acaban por revalorizarse antes o después.

Otras apuestas menos claras serían, para terminar este análisis: OHL, Amadeus, Enagás, Técnicas Reunidas, Telefónica, Inditex, Viscofan, Grifols y Jazztel.

Y, sobre todo, no confiéis en la aparente alegría con que hemos empezado 2013 ni os fiéis un pelo del optimismo de los analistas. Creo que nos llevaremos varios sustos a lo largo de 2013 y, aunque el IBEX debiera subir de forma más o menos sostenida, no estará de más que estemos preparados para refugiarnos en fondos de inversión de renta fija cuando las cosas se pongan algo chungas.