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Tipos de órdenes en trading

La teoría es sencilla: Comprar barato, vender caro. Pero… ¿Conoces las órdenes para hacerlo de la mejor manera posible?

La teoría es sencilla: Comprar barato, vender caro. Pero… ¿Conoces las órdenes para hacerlo de la mejor manera posible?

Resulta increíble que la gente no conozca los tipos de órdenes de compra y venta que existen y cuándo y cómo aplicarlas. Utilizar una u otra, dependiendo de las circunstancias del mercado, puede suponer ganar mucho dinero o perderlo con gigantescas minusvalías. Vamos, por tanto, a ver los distintos tipos de órdenes que existen. Debo advertir que algunos brokers no las tienen todas o no las permiten y sólo se centran en las más básicas, por lo que la elección de un broker u otro nos puede limitar mucho a la hora de hacer trading.

Por otro lado, siempre que no se hayan ejecutado podemos cambiar la orden. Algunos brokers cobran una comisión por cambiarla y otros no, algunos podrían incluso no permitirte cambiarla. Otra razón más para elegir bien al broker y para no lanzar órdenes a lo loco sin pensarlas antes.

Las órdenes en el trading, se utilizan para alcanzar ganancias y/o para protegerse de posibles pérdidas, con una nomenclatura propia que vamos a detallar a continuación.

A Mercado: Es una orden de compra o venta al precio actual del mercado, su ejecución es inmediata. Se puede ejecutar para abrir una posición o para liquidar una posición anterior. Cuando lanzas una orden de mercado, o a precio de mercado, estás asumiendo que no te importa la posible variación del precio desde que lo has consultado por última vez hasta que la orden termine de ejecutarse. Utilizaremos este tipo de órdenes sólo cuando necesitemos velocidad, y esto normalmente ocurre cuando necesitamos escapar a toda prisa de un daño mayor.

Limitada: Orden de compra o venta a un precio establecido y delimitado. En éstas, se fija el precio (cambio) y se deja abierto el cuándo. De este modo, cuando el gráfico de precios pase por el nivel de disparo, la orden se ejecutará. Pueden existir igualmente diferencias entre el precio deseado y el precio obtenido. Al dinero que llena el hueco entre el precio que tú quieres y el precio que obtienes se le llama deslizamiento.

Compra Limitada: Es un tipo de orden pendiente, que abrirá la posición de compra a un precio inferior al existente en el momento de crear la orden. Se lanzan previendo que las cotizaciones suban tras haber bajado previamente hasta un punto determinado.

Compra Stop: Abrirá la posición de compra, a un precio superior al actual, son lanzadas cuando creemos que las cotizaciones seguirán subiendo. Realmente, a esto deberíamos llamarle simplemente una orden condicionada, y en muchos sitios así lo hacen.

Venta Limitada: Abrirá la posición de venta, a un precio superior al existente en el momento de lanzar la orden. Son creadas con la esperanza que la cotización descienda después de haber subido previamente hasta un punto determinado.

Venta Stop: Abrirá lo posición de venta, a un precio inferior del existente en el momento de lanzar la orden. Creadas con la esperanza que la cotización siga descendiendo.

Stop Loss: Punto máximo de pérdidas que se desea soportar. Siempre tiene que estar fijado por debajo del precio de cotización actual en posición comprada o por encima del precio en posición vendida. Al alcanzar el stop loss la posición se cierra automáticamente.

Trailing Stop: Es un tipo de stop dinámico que se mueve con la cotización, para ir consolidando beneficios.

Take Profit: Marca el objetivo de beneficio en la cotización, al ser alcanzada se cierra automáticamente.

Orden Gtc “Good Till Canceled”: Es una orden que permanece activa en el mercado continuamente, hasta que el trader decide cancelarla.

Orden Gtd “Good Till Date”: Orden con vigencia hasta una fecha determinada.

Orden Oco “Order Cancels Other”: Es una mezcla entre limitada y stop loss, al ejecutarse una la otra se cancela automáticamente.

Cierre De Posición: Es una orden a mercado, porque no tienes que especificar ni límite ni condición. Cuando la ejecutas (tanto ganando como perdiendo dinero) se realiza la gestión de forma inmediata a precio de mercado.

Algunos Consejos

El principio de incertidumbre nos dice que no se puede conocer a la vez el cuándo y el dónde con precisión. Aplicado a la bolsa, si queremos comprar ahora mismo, no podemos saber con exactitud total el precio de la compra; y si queremos comprar exactamente a un precio determinado, entonces no sabemos en qué momento el precio pasará por ese punto exacto y se disparará nuestra orden.

Así pues, tiene que haber dos tipos de órdenes: aquellas en las que podemos decir cuándo queremos comprar (o vender) y aquellas en las que podemos especificar a cuánto queremos comprar (o vender). No existe una orden que nos permita hacer las dos cosas a la vez con total precisión.

Si el precio se está moviendo con rapidez, es posible que el deslizamiento supere a las comisiones. No obstante, la precisión que nos dan las órdenes limitadas a la hora de fijar el precio es muy superior a la que nos dan las de mercado.

En general, utilizaremos las órdenes limitadas cuando queramos estar en el mercado solamente bajo unas determinadas condiciones.

Un caso típico es cuando tenemos el precio oscilando entre los límites de un canal. Aún estamos lejos de la parte baja del canal y queremos comprar sólo si el precio baja lo suficiente como para aprovechar otro viaje hacia la parte alta del canal. Como apostamos por un rebote al alza cuando el precio llegue al suelo del canal, dejamos una orden limitada de compra. Aunque se la enviemos ahora a nuestro broker, ésta no se ejecutará mientras el precio se mantenga por encima del nivel límite. Sólo queremos comprar si el precio baja lo suficiente. Razonablemente, también pondríamos un stop loss, justo por debajo del canal, que estará colocado donde esperamos que el precio no llegue.

Por norma general, usa órdenes limitadas para abrir posiciones. Cuando abras largos, por ejemplo, compra a un precio limitado. Casi nunca te interesará comprar ya mismo. Lo que te suele convenir es comprar cuando el precio llegue a cierto valor, ya sea para que el beneficio/riesgo te compense o por otras cuestiones estratégicas.

Por norma general, usa órdenes de mercado para cerrar posiciones con pérdidas. Es decir, que tus stops sean a precio de mercado. Lo que importa es la velocidad de respuesta. Piensa que, cuando las cosas se ponen feas, lo que menos necesitas es ponerte a titubear mientras el precio se aleja alocadamente y, por una u otra razón, tu orden limitada de salida no se ejecuta.

Tampoco pongas los stop loss en cantidades redondas (10 euros es peor que 9,98 por ejemplo) o en los sitios donde la lógica dice que todos los traders los pondrán (por ejemplo inmediatamente pegados a una resistencia o a un soporte, es mejor dejar algo de holgura). Si no lo haces así, puede llegarte una barrida de stops y dejarte fuera para luego continuar la subida alegremente mientras a ti se te queda cara de bobo.

Por último, si juegas apuntando hacia un objetivo de beneficios, sí que puedes ordenar que tu orden de salida sea limitada y no a mercado. Esto te permitirá asegurar que tus ganancias se ciñan a lo previsto. No obstante, no hay inconveniente en que para esto, uses también una orden condicionada a precio de mercado.

Pese a ser un poco pesado quiero enfatizar que un stop loss debe ser a precio de mercado y que la orden debe estar lanzada de antemano (tanto cuando compras como cuando vendes, el stop loss debe estar fijado cuando das al botoncito que lanza la orden).

Hay novatos que piensan que serán capaces de salir en un precio de stop loss que mantienen en mente o gente que pone su orden de salida por pérdidas como limitada. Ambas maniobras son demasiado peligrosas y las desaconsejo porque palmarás más dinero que si el stop-loss salta a precio de mercado.

¿Qué pasa si hay un gap, te preguntarás? Muy sencillo: Las órdenes que pueden no activarse debido a un gap son siempre las limitadas. Por ello siempre recomiendo que los stops loss sean siempre condicionados de mercado.

Algunos brokers pueden cobrarte por hacer cambios. Salvo usura del broker (y entonces deberías cambiar de broker), puedes modificar lo que quieras, que lo que no se ejecuta no se cobra.

Si introducimos la orden para comprar al precio que nos venden, siempre compraremos más caro y venderemos más barato que si esperamos. Esa diferencia es el deslizamiento. El deslizamiento es la diferencia entre el lugar donde se coloca el stop y el punto donde realmente se ejecuta la orden. Dicho de otra forma, el término “slippage” se refiere a la diferencia entre el precio previsto de una transacción y el precio en el que la transacción tiene lugar de hecho.

El deslizamiento puede llegar a suponer el triple que las comisiones de compra o venta de acciones.

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Barridas de stops, el gran peligro veraniego

A todos nos duele perder dinero en bolsa, sobre todo si es a causa de una barrida de stop-loss. Por ello debemos tomar precauciones extras en verano.

A todos nos duele perder dinero en bolsa, sobre todo si es a causa de una barrida de stop-loss. Por ello debemos tomar precauciones extras en verano.

Uno de los grandes peligros de la bolsa en verano es precisamente que la inmensa mayoría de los inversores está de vacaciones. Por ello en verano suele subir mucho la volatilidad, sobre todo en el mes de agosto, considerado el mes vacacional por excelencia. Sin necesidad de un gran volumen de acciones podemos mover el mercado hasta límites asombrosos ya sea al alza o a la baja y eso es posible precisamente porque todo el mundo está de vacaciones y ocasiona que la volatilidad se agudice.

La estrategia de barrida de stops la utilizan algunas agencias para obtener grandes plusvalías en un corto período de tiempo a costa de pequeños inversores como nosotros. Suele llevarse a cabo en valores que no son muy líquidos y funciona en especial en días festivos o semifestivos donde apenas hay liquidez en el mercado.

Sobre todo el riesgo es muchísimo mayor en aquellas acciones que a lo largo del año tienen bajos volúmenes de contratación. Es mucho más raro que ocurra en acciones con una media anual muy elevada de volumen de contratación, aunque tampoco podemos descartar que ocurra. Por poneros un ejemplo, diré que las acciones de BME tienen mucho más riesgo en verano que las de Santander, BBVA, Iberdrola o Telefónica (donde normalmente se mueven millones de acciones).

Cuando cualquiera comienza a invertir en bolsa siempre oye de las bondades de invertir utilizando stop-loss y afirman que esa es la única herramienta para seguir vivo en el mercado durante mucho tiempo ¡Como si fuera tan sencillo! En mi opinión una de las cosas más difíciles al operar en bolsa es elegir bien los niveles de stop-loss…

Todos conocemos la importancia del uso de stop-loss, ya que es uno de los pilares de las inversiones basadas en el análisis técnico. No obstante sabemos que son un arma de doble filo. Usándolos logramos no quedarnos “pillados” en un título y por lo tanto protegemos nuestro dinero gestionando el riesgo. Un trader jamás puede asumir pérdidas de un 50% o más en una posición, y eso es lo que tarde o temprano sucede sin el uso de los stops. Solo tras un buen “palo” descubrimos la necesidad e importancia de ser disciplinado y de usar los stop-loss.

Pero los tiburones, los que verdaderamente mueven el mercado, saben que los pequeños inversores usan los stop-loss y saben donde los colocamos, lo que provoca manipulaciones en el precio y barridas de stops brutales. Es el precio a pagar por proteger la inversión.

Una barrida de stops se produce cuando un título rompe un soporte claro y las órdenes automáticas de stop saltan automáticamente provocando una recogida de papel, por parte de los que muchas veces provocaron esa ruptura de soporte.

La jugada es la siguiente: Vendo todo hasta romper el soporte, provoco una venta en cascada y recompro más abajo, lo que provocará una subida. La jugada es maestra. El título termina la sesión prácticamente donde la empezó (o incluso en ocasiones puede llegar a subir), pero se produce un intercambio de títulos de unas manos a otras y de dinero. Los tiburones se hacen ricos y los pobres inversores nos quedamos con cara de idiotas preguntándonos qué ha podido pasar.

¿Por qué ocurre esto? Precisamente porque en verano, en pleno mes de agosto, es mucho más sencillo que ocurra esto que cuando todos los inversores están delante de los monitores en vez de estar en el chiringuito de la playa tomándose algo fresquito.

Los tiburones no tienen demasiado problema en “ver” las posiciones donde están colocados un gran número de stops: cifras redondas, soportes publicados por las casas de análisis, fibos, etc. La tentación es muy grande para ellos. Si con poco volumen de acciones pueden hacer bajar el precio de golpe un 10% para luego volverlas a recomprar baratísimas, ¿qué más les da a ellos arruinar todas las posiciones largas de cientos de pequeños inversores?

En muchas ocasiones estas barridas duran unos minutos, o un par de horas y en la misma sesión el valor recupera todo el camino desandado; en algunas ocasiones hablamos de porcentajes cercanos al 10%.

Las grandes agencias, con sus potentes algoritmos, su velocidad de análisis y su posibilidad de colocación de órdenes, tienen también otra ventaja: la profundidad de su visión.

Te voy a poner una situación hipotética para que lo entiendas: mes de Agosto, hora de la siesta, 16,00 horas de la tarde, 40 grados a la sombra… Llega un tiburón que sabe que con 250.000 títulos tirará la cotización un 8% haciendo saltar todos los stop-loss de ese rango. En 5 minutos y con sólo 250.000 acciones ha conseguido romper una consolidación de 15 M de títulos.

Lo peor de todo es que no es que hayan ido especialmente a por ti (aunque te hayan jodido vivo), sino que, al igual que en el análisis técnico, las resistencias, soportes, fibos,etc, los ve todo el mundo y ahí está precisamente su debilidad y su fuerza.

Piensa que para hacer barridos de stop-loss en ocasiones también aprovechan días festivos o semi-festivos, días que es fiesta en alguna comunidad autónoma o en varias, puentes más o menos largos, etc.; pero sobre todo el peligro se hace mucho mayor en verano porque se junta que la mayoría de los inversores están de vacaciones, los volúmenes que se mueven en bolsa suelen ser bajísimos en comparación con el resto del año, la liquidez suele ser bajísima y además el calor nos tiene lo suficientemente doblegados como para no perder el tiempo mirando las cotizaciones hasta que se nos han merendado.

El stop-loss sólo es una herramienta. Se puede hacer uso de ella o no. Si todos ponemos el stop en el mismo sitio se lo estamos poniendo a huevo al pez gordo, para que pase la escoba cuando lo considere oportuno. La merienda está servida. Si pones un stop con un escaso margen de un uno o dos por ciento, y encima estamos hablando de cualquiera de los chicharros y no tan chicharros que nos ofrecen las bolsas, las posibilidades de que se ejecute son enormes. Ni siquiera hace falta que alguien saque la escoba. Si observas los valores que en una sesión normal tienen una oscilación superior al dos por ciento entre la apertura y el cierre te sorprenderás.

Recuerda que, en cualquier caso, la culpa siempre es tuya, tanto si aciertas como si te equivocas. Echársela al tiburón no sirve de nada. Tú has puesto el stop-loss y no él por mucho te que duela reconocerlo. El único consuelo que nos queda es que al menos no hemos perdido “demasiado” dinero porque el stop-loss nos ha protegido aunque luego haya vuelto a subir hasta el punto original o incluso más alto todavía. Reconocer los propios errores y aprender de ellos siempre es mucho más útil.

Saludos y ánimo. Si esto fuera tan fácil todos estaríamos forrados.