Antes o después oirás hablar de la Cuádruple Hora Bruja, pero… ¿por qué es tan importante este día en los mercados?

Antes o después oirás hablar de la Cuádruple Hora Bruja, pero… ¿por qué es tan importante este día en los mercados?

Como siempre me han gustado las curiosidades, os diré que la Cuádruple Hora Bruja, aunque muy pocos los saben, es una sesión a la que también se llama Freaky Friday. Esta última definición se refiere directamente a los movimientos “raros” que se dice hacen los mercados en esta sesión. Freaky (adjetivo) significa raro o estrafalario y Friday (sujeto) significa viernes. Por tanto, Freaky Friday viene a ser un viernes raro o viernes estrafalario.

Para explicarlo de una forma que todos puedan entender, podríamos equiparar la Cuádruple Hora Bruja a una jornada en la que las carreteras vivieran de forma simultánea una operación salida y otra operación retorno. ¿Puedes imaginarlo? Inmensos atascos en los dos sentidos, locos del volante intentando hacer de las suyas pero sin poder hacer el loco porque el inmenso tráfico no les deja, accidentes de tráfico que incluso pueden ser en ambos sentidos y en el mismo punto de la carretera que provocan todavía mas desbarajuste, guardias civiles que no sabrán si ponerse a dirigir el tráfico o ponerse a multar a los locos del volante que intentan adelantar por el arcén, etc., etc., etc. Si eres capaz de imaginarlo verás que la realidad es que va a haber mucho tráfico en esa jornada y un montón de problemas. Ahora traslada todo lo que has imaginado a la bolsa e imagínate el tráfico bursátil que puede llegar a haber, repentinas subidas de precio seguidas por repentinas bajadas, un inmenso volumen de negociación, una volatilidad por las nubes, etc.

Este fenómeno aumenta enormemente el nerviosismo de los inversores, lo que, traducido para los novatos, significa que en bolsa todo puede cambiar mucho en uno de estos días especiales, ya sea para bien o para mal.

El tercer viernes del último mes de cada trimestre del año son días especiales para la bolsa. Aunque para cualquier persona este es un día normal y corriente, en el mundo de la bolsa es un día especial que se conoce como “Cuádruple Hora Bruja”. Pero, ¿por qué es tan importante este día en los mercados?

Tradicionalmente se utilizaba el término “Triple Hora Bruja” para designar al tercer viernes de marzo, junio, septiembre y diciembre, meses en los que vencen los contratos trimestrales de opciones y futuros sobre índices y las opciones sobre acciones. Posteriormente, tras el lanzamiento de los futuros sobre acciones la famosa hora bruja ha pasado a denominarse “cuádruple”. Hoy en día, además, los vencimientos mensuales también acumulan posición abierta y, por tanto, también el tercer viernes de cada mes tiene su “hora bruja”.

El término Cuádruple Hora Bruja se ha ido haciendo muy popular entre inversores y operadores debido a la intensidad, tensión y hasta emoción con que se espera y vive ese momento y sus, a veces, notables consecuencias.

La razón para adjudicarle el calificativo de “bruja” a esa hora o día no es otra que el supuesto extra de volatilidad que, durante un periodo corto de tiempo, se produce en los precios de los valores cotizados.

El día de la cuádruple hora bruja ocurre cuatro veces al año: el tercer viernes de Marzo, el tercer viernes de Junio, el tercer viernes de Septiembre y el tercer viernes de Diciembre, es decir, el tercer viernes del último mes de cada trimestre. Para la bolsa es un día especial porque en esos días vencen los contratos de derivados financieros, es decir, contratos de futuros sobre acciones e índices de la bolsa. Un derivado financiero es un producto cuyo precio depende de otro activo. Son contratos que se hacen a futuros y pueden ser tanto de venta como de compra.

Por poneros un ejemplo yo puedo comprar un derivado financiero de acciones del Santander que me permitirá comprar acciones a 6€ dentro de 3 meses. Supongamos que ese derivado cuesta 1€. Si dentro de tres meses la acción cuesta 8€, ejerceré mi derecho de compra y compraré acciones que valen a 8€ por 6€. Mi ganancia será de 1€ (2€ de ganancia por acción menos 1€ que me ha costado el derivado). Si por contra, la acción vale 4€, no ejerceré mi derecho (porque no voy a pagar 6€ por algo que cuesta 4€ en el mercado) y mi perdida será el euro que me ha costado ese derivado.

Todos estos derivados de los que hay infinidad en los mercados financieros vencen el día de la cuádruple hora bruja y originan un volumen de operaciones brutal que se suele traducir en una alta volatilidad (es decir que los precios bajan y suben mucho y, además, lo hacen muy rápidamente).

El nerviosismo de los inversores esos 4 días del año aumenta y el mercado, por decirlo de alguna manera, se distorsiona originando bruscas variaciones de precios y alta tensión en los mercados. Es por ello, que en estos días, cualquier noticia negativa referente a la economía puede ser una bomba bursátil que desate el pánico entre los inversores ya que los mercados están más sensibles de lo normal, es un día en el que el nerviosismo entra de lleno en los mercados financieros.

Las cuatro semanas del año en las que se produce el vencimiento trimestral de opciones y futuros sobre índices y acciones, conocido como Cuádruple Hora Bruja, se consideran históricamente semanas alcistas y, en concreto, de la sesión del viernes en que se produce este vencimiento se asegura que es una jornada de mucha volatilidad y elevado volumen. Sin embargo y como dice el refrán, los mitos están para desmontarlos o, al menos, relativizarlos, pero lo que sí suele ser cierto es que las sesiones brujas suelen marcar la tendencia de las siguientes semanas.

La Cuádruple Hora Bruja, aunque muy pocos los saben, como ya he dicho al principio, es una sesión a la que también se llama Freaky Friday. Esta última definición se refiere directamente a los movimientos “raros” que se dice hacen los mercados en esta sesión. No obstante, hay quienes no están de acuerdo con que así sea: Los futuros están estrechamente marcados por los especuladores mientras hacen el roll-over de las posiciones, pero éste suele producirse durante las tres o cuatro sesiones anteriores al vencimiento. Por tanto, el cierre de las posiciones que vencen el viernes se realiza antes de que el vencimiento llegue a su fin. Muchos analistas la consideran un mito mientras que otros esperan con emoción (y otros con miedo) su llegada.

Se denomina cuádruple porque se da el vencimiento trimestral de futuros y opciones, de índices bursátiles y de acciones. Suele ser una jornada con movimientos extraños, de mucho volumen y alta volatilidad. Esto es debido a que muchos inversores cierran sus posiciones y abren otras nuevas de cara al siguiente trimestre.

La Cuádruple Hora Bruja o Freaky Friday ocurre cuatro veces al año; el tercer viernes de Marzo, Junio, Septiembre y Diciembre (meses en los que termina un trimestre).

El vencimiento de derivados no se produce simultáneamente en el mundo ni por subyacentes. Los horarios de los principales vencimientos son estos:

* A las 12.00h. Futuros y opciones sobre el EuroStoxx.

* A las 13.00h. Futuros y opciones sobre el Dax.

* A las 14.30h. Futuros Mini Nasdaq, Mini Russell, Mini SP, Mini Dow.

* A las 16.00h. Futuros y opciones CAC-40.

* A las 16.45h. Futuros sobre el Ibex y Mini-Ibex y opciones.

* A las 17.35h. Futuros sobre Acciones de MEFF.

Por ejemplo, en el mercado español, el Precio de Liquidación del futuro Ibex 35 se calcula como la media aritmética del índice Ibex 35 entre las 16:15 y las 16:45 de la fecha de vencimiento, tomando un valor por minuto. Durante este periodo, los operadores que arbitran entre contado y derivados tienen que deshacer su posición en el mercado de contado a razón de una trigésima parte de la cartera por minuto durante 30 minutos.

El motivo de hacerlo así es para replicar lo más posible el precio de liquidación del futuro. Su objetivo es lograr que su posición de contado se deshaga al mismo precio que MEFF liquida los futuros y lograr así un arbitraje perfecto en el que el precio de futuro es igual al precio de contado en el día de vencimiento. Esta operativa trae como consecuencia, en general, un extra de volumen negociado en el mercado de contado en los valores subyacentes de derivados y de volatilidad en sus precios especialmente durante esa media hora.

Las consecuencias de la “cuádruple hora bruja” son un aumento de volumen, que trae consigo un incremento de la volatilidad, lo que se traduce en jornadas habitualmente muy inestables. También es una importante ocasión que aprovechan los inversores para tomar posiciones trimestrales, pues marca la tendencia de los índices a corto plazo.

Conviene destacar que la Cuádruple Hora Bruja del mes de diciembre suele ser la más importante de todas ya que cierra el año fiscal. Muchos operadores dan por cerrado el año y se largan de vacaciones a pasar las navidades con la familia dando por finalizado el año y no vuelven hasta mediados de enero.

A medida que nos vamos acercando a esa sesión se produce mucha manipulación por parte de los grandes operadores, por parte de los grandes tenedores de opciones, tanto de compra como de venta, en la que intentan llevar a un determinado índice o acción a un determinado lugar.

Como dije antes, las consecuencias pueden ser terribles pues la “Cuádruple Hora Bruja” suele crear jornadas bursátiles inestables en las que los índices pasan de las ganancias a las pérdidas en breves momentos. Por si fuera poco, los inversores aprovechan para tomar posiciones para el siguiente trimestre lo que provoca una tendencia indefinida a corto plazo. Además, los grandes inversores, tratan de influir en la evolución de acciones e índices en los momentos previos al vencimiento para ganar más dinero cuando ocurra el cierre. En el mercado de derivados, se gana o se pierde dinero en función del comportamiento de los activos subyacentes que sirven como base para crear las opciones o futuros.

Resumiendo y a modo de consejo:

1.- Marcar en el calendario los días del año que ocurre esto.

2.- Evitar operar las tardes del tercer viernes de cada mes y, sobre todo, el tercer viernes de los meses que terminan cada trimestre.

3.- Procurar no tener ninguna orden de compra o venta activa en ese momento, se os ejecutará y puede que no sea al precio más recomendable para vuestros intereses.

4.- Eliminar los stops-dinámicos y los stop-loss programados hasta que pase todo el ruido y el mercado vuelva a su posición de estabilidad.

5.- El volumen de negocio de ese día (e incluso de esa semana) no se contabilizará o no se tendrá muy en cuenta.

6.- Las medias móviles exponenciales de corto plazo se distorsionarán y darán lecturas falsas.

Para finalizar, algunas observaciones:

Desde luego es un día muy indicado para estar pendiente de la bolsa, porque lo que apuesten los inversores de futuros y opciones para los próximos tres meses, es muy posible que se acabe cumpliendo.

Curiosamente y para los amigos de las estadísticas, la semana anterior suele ser bajista y la del último vencimiento del ejercicio alcista, ya que muchos operadores dan el año por finalizado, calculando los bonus sobre resultados para empezar a disfrutar de las fiestas, dedicándose a ajustar las carteras, en muchos casos por motivos fiscales, y a preparar la estrategia de inversión para el próximo año.

Personalmente considero la Cuádruple Hora Bruja un poco un mito y prefiero ampliar el concepto a la semana de la Cuádruple Hora Bruja, pero no cabe duda que el viernes (y por ampliación todos los días de esa semana) suelen ser emocionantes y pueden pasar muchísimas cosas.

Para acabar si este artículo te ha servido de ayuda, házmelo saber en los comentarios y difúndelo en las redes sociales pinchando en los botones. ¿Crees en la Cuádruple Hora Bruja o te parece un mito? ¿Ganaste o perdiste mucho dinero ese día? ¿Operas o prefieres quedarte quieto? ¿Tienes alguna idea u opinión que consideras interesante comentar? Todos los lectores estarán encantados de leer vuestros comentarios, ideas y sugerencias.