Etiquetas: analisis

Destripamos el reto del ahorro en 52 semanas

Descubre cómo puedes ahorrar 1.378 euros en tan solo 52 semanas (un año) y descarga una plantilla gratuita para lograrlo.

Descubre cómo puedes ahorrar 1.378 euros en tan solo 52 semanas (un año) y descarga una plantilla gratuita para lograrlo.

Algunos lectores me han preguntado mi opinión acerca del reto de ahorro de las 52 semanas que lleva tiempo apareciendo en varios lugares en la red, principalmente en Estados Unidos.
Pues bien, me parece un concepto interesante y por ello creo que vale la pena analizarlo, destriparlo y ver formas de mejorarlo.
Ante todo diré que me pareció una buena y sencilla idea para ahorrar una buena suma de dinero que podría servir para diversos fines. Pero luego de ir pensando en el reto e ir destripándolo poco a poco, me dí cuenta que encierra una grandísima enseñanza y tiene un efecto acumulativo más que poderoso.

¿En qué consiste el Reto de Ahorro de las 52 Semanas?

Es un reto o desafío muy simple. Consiste en poner dinero durante 52 semanas en una lata, jarro o alguna caja que podamos utilizar.
El reto consiste en poner, cada semana, la cantidad de dinero equivalente al número de semana que nos toca. De este modo, en la semana 1 depositaremos 1 dólar, la semana 23 vamos a depositar 23 dólares y así hasta llegar a la semana número 52, la última que pondremos 52 dólares (el reto original viene de USA, de hecho, tiene hasta página oficial http://www.52weekmoneychallenge.net, por ello hablamos de dólares).
Obviamente, y dado que la paridad entre el euro y el dólar es casi un hecho, podemos tratar de hacer el desafío en euros: 1 euro la primera semana, 2 euros la segunda, 3 euros la tercera y así hasta poner 52 euros la semana 52.

¿Por qué debería tratar de superar el reto?

En primer lugar, porque dudo que alguien no quiera tener al finalizar el año exactamente 1.378 euros. Una cantidad importante que podría utilizarse para empezar a invertir, para pagar unas vacaciones o simplemente para tener una paga extra y encarar la cuesta de enero con optimismo. Si sumas 1+2+3+ … +25+26+27+ … +50+51+52 verás que salen 1.378 euros.
En segundo lugar, porque es un método sencillo que, si realmente lo aplicamos, sentimos que vamos progresando, hasta llegar a cantidades un poco más grandes, mientras nos va dando tiempo para analizar cómo hacer para tener o conseguir el próximo dinero necesario para depositar cada semana.
En tercer lugar, porque si por alguna razón debemos parar o no podemos seguir ahorrando, contamos con un dinero que, en caso contrario, nunca íbamos a ahorrar si no teníamos el hábito. Solo como ejemplo, si dejáramos de depositar dinero en la semana 35, tendríamos un total de 630 euros, una suma más que interesante.
Pensado fríamente, el desafío es sencillo, práctico e ideal para comenzar a adquirir unos hábitos positivos en relación al ahorro.

¿Cómo puedo conseguirlo?

Lo mejor del desafío es que una semana da tiempo suficiente como para analizar cómo hacer para ir consiguiendo a largo plazo ese dinero a depositar cada semana. El truco es ir cumpliendo cada semana y que nos vaya quedando algo para tener que hacer menos sacrificios la semana siguiente.
Voy a poneros un ejemplo de lo que podría hacer yo para ir cumpliendo semanalmente y de paso ir ahorrando algo para la semana siguiente:
La primera semana está chupado, dejo de tomarme un café (en España suelen rondar por 1,20 euros) y todavía me sobran 20 céntimos que me ayudarán a conseguir los 2 euros de la siguiente semana.
Si lo pienso fríamente, si dejo de tomarme uno sólo de los varios cafés que me tomo al día en el bar, ahorraré 1,20 euros diarios, lo que suponen un total de 8,40 euros semanales. Sólo eso me da para poder cumplir el reto las tres primeras semanas (1+2+3 y me quedan 2,40 euros de remanente para la cuarta semana).
Cuando me toque la cuarta semana, como ya tengo 2,40 euros sólo necesito otros 1,60 para conseguir los 4 euros de la cuarta semana. Calculo entonces cuantos cigarrillos puedo dejar de fumar al día y cuanto puedo ir ahorrando semanalmente en ese concepto y así voy recortando gastos que me permitan ir ahorrando. Cuando todos mis vicios como ir a cenar fuera el sábado, ir al cine de vez en cuando, etc. se hayan acabado y no pueda recortar más en vicios, pasaré a ver de ahorrar por otros lados como llamar a la compañía del teléfono para ver si tienen rebajas sobre la tarifa que pago en la actualidad y cuanto puedo ahorrar al mes/año. También puedo recortar en gasolina yendo a trabajar en transporte público o cosas similares.
Llegará sin duda un momento que no podamos recortar más nuestros gastos fijos para cumplir el reto semanal y entonces habrá que utilizar la imaginación como vender algo que no se use para conseguir dinero o ponerme a dar clases particulares, etc.
Otra opción sería empezar a comprar las llamadas marcas blancas cuando vamos a hacer la compra. Si en vez de comprar el detergente X nos pasamos al detergente Y (que prácticamente lava lo mismo de bien, o de mal, según se mire) ahorramos céntimos que se convierten en ahorro al multiplicar por todas las unidades de detergente que compremos.
Si no sabes cómo conseguir más dinero recortando gastos, fabrícalo. Te voy a poner un ejemplo, el primero que se me pasa por la cabeza. Eres mujer y tienes que cortarte el pelo. ¿Por qué en lugar de ir a la peluquería, que te cuesta un pastón, no le propones a tu amiga la peluquera que tú cuidas a sus niños una tarde y a cambio ella te corta el pelo? A continuación metes el dinero que te hubieras gastado en la peluquería en la hucha porque no deja de ser un dinero que no tienes que gastar.
Otro ejemplo: Eres autónomo y te dedicas a hacer páginas web. ¿Por qué no proponerle al que te lleva la contabilidad que le lleves tú el mantenimiento de su página web a cambio que él te lleve a ti tu contabilidad gratis? Ya has “fabricado dinero” que como es un gasto que no vas a tener que hacer, puedes meter directamente en la hucha.
Como ves, es relativamente sencillo cumplir el reto, al menos en teoría. Aprender a recortar gastos y desarrollar la imaginación y la inventiva sobre como conseguir dinero e ir creando poco a poco un hábito de ahorro puede ser una enorme y gratificante lección que iremos asimilando poco a poco.
Además, el ahorro que somos capaces de conseguir se va acelerando. Algo tan simple como dejar de tomar un café al día supone al año (1,20×365 días=438 euros) ¡Eso son 29 semanas del reto!

¿Algunos consejos?

Creo que este desafío podría ser más que interesante en pareja, de forma que cada semana, los dos se encarguen de depositar la mitad del dinero correspondiente a la semana, algo que se vuelve sumamente sencillo al dividir fuerzas.
Mejor aun si cada uno intenta cumplir el desafío por su parte. Mutuamente se pueden ir espoleando si consiguen ahorrar más que el otro, pero a su vez se pueden dar ánimos para no rendirse y también se pueden ir dando consejos sobre como lo van consiguiendo para que el otro pueda hacer lo mismo.
No tiene porqué ser tu pareja, puedes buscar un amigo o amiga y retaros mutuamente. Podría servir también para que un grupo de estudiantes pudiera ahorrar para irse de viaje de fin de curso, etc. Lo importante es hacer el reto con alguien pues sin duda ayuda mucho.
Os recomiendo colocar el dinero en un frasco de vidrio en un sitio muy visible, como la mesa de la cocina, el despacho o la puerta de casa para que no olvides que cada semana tienes el compromiso de sumar, sea como sea, la cantidad que te toque. Observarás que el bote te mira acusadoramente cuando no cumplas con él.
Para agregar un poco de incertidumbre puedes ahorrar un poco más de lo indicado para que la suma ahorrada varíe al final.
Debes ir previendo la forma de ahorrar por semanas cuando las sumas aumenten para que no te sea tan difícil.
Puedes empezar a vivir una vida solamente un poquito más frugal que hasta ahora, reduce tus gastos, aumenta tus ingresos o “fabrica el dinero como sea”.
Te verás tentado a gastártelo, todos tenemos esa recaída, pero puedes comenzar de nuevo y, la segunda vez, meterlo en el banco para no gastártelo.
Flexibiliza el uso de este desafío, cuando no puedas hacer los depósitos respectivos porque tus ingresos no dan para más, puedes detenerte hasta que te veas capacitado de afrontar la siguiente semana (mientras vete pensando como aumentar tus ingresos).
El sueldo se suele pagar mensualmente en España, así que tendrás que prever el ahorro semanal que tendrás que hacer para cada mes.
No es necesario que empieces el reto el 1 de enero. Esta misma semana puede ser la primera y que para ti el año acabe cuando hayan pasado 52 semanas. Hago un inciso jocoso para comentaros que un amigo me dijo que tendría que esperar a hacer el reto hasta el 1 de enero del próximo año porque ya estábamos en febrero… (sin duda la mejor excusa para no intentar el reto aunque se nos note que en realidad pasamos del reto y no queremos aceptar el desafío).

¿Ventajas de intentar el Reto del Ahorro de las 52 Semanas?

La intención del reto es que empezar a ahorrar sea fácil: al principio se requiere muy poquito esfuerzo. Es parte del atractivo: empezar poco a poco, sin que suene como algo que no podamos hacer.
Pero también el reto de ahorro nos pide un compromiso mayor a medida que vamos adquiriendo el hábito. Por ello las semanas siguientes serán bastante más retadoras que al principio, pero se trata precisamente de comprometernos. De ver que sí se puede, y entonces poner mayor esfuerzo para lograr la meta.
El incremento es bastante lineal. Para mucha gente sí es fácil ahorrar entre 1 y 10 euros cada semana por lo cual al principio no costará trabajo y eso levantará mucho los ánimos para seguir el reto hasta el final y cumplirlo.
Para las personas a las cuales les gustan los juegos y los desafíos y, además, les cuesta trabajo ahorrar, el reto del ahorro puede ser una motivación interesante, por lo cual no veo por qué no intentarlo.

Si no puedes cumplirlo, adáptalo a tus posibilidades

Con la crisis, hay gente que nos mostrará sus bolsillos vacíos, hay gente que por estar en paro o por tener un sueldo miserable no podrá ni plantearse el reto. En ese caso, les aconsejo cambiar el reto y adaptarlo a sus posibilidades.
Si no puedes ahorrar un 1 euro semanal ahorra de 50 en 50 céntimos, o de 20 en 20, o de 10 en 10 o, incluso de 1 en 1 céntimo.
También puedes hacer que el ahorro en vez de semanal sea mensual (acabando en 52 euros mensuales 52 meses después) o comprométete a ir realizando el reto a la medida de tus posibilidades (si tardas dos semanas en subir un escalón, que se le va a hacer, tu economía no da para más).
Si dividimos los 1.378 euros entre 52 semanas nos salen 26,5 euros semanales. Dicho de otra forma, en lugar de ir subiendo, comprométete a ahorrar 26,5 euros semanales y llegarás al mismo resultado.
Si dividimos los 1.378 euros entre 12 meses nos sale que deberemos ahorrar 114,84 euros mensuales (redondeando) para cumplir el reto.
Si dividimos los 1.378 euros entre 365 días supone que debemos conseguir unos 3,78 euros diarios para conseguir superar el desafío.

¿Vas a seguir el reto del ahorro durante este año? Algunas ideas

Resulta obvio que, con algunos ajustes, el resultado es mejor. Si ya estás acostumbrado a ahorrar, sería recomendable que te plantearas intentar hacerlo a la inversa, es decir, ahorrar cantidades decrecientes, ya que así se obtienen resultados inmediatos notables. La primera semana, entonces, debes ahorrar 52 euros; la segunda, 51; y para la última semana, la 52, sólo aportarás un euro.
Si lo haces de esta manera el resultado es inmediato, ya que en apenas seis semanas habrás ahorrado 297 euros (contra los 21 euros de la versión original) y eso te motivará, porque sabrás que cuentas con ahorros adicionales.
Además, al cambiar el reto estarías aprovechando el impulso inicial –como bien sabes, son pocos los seres humanos que siguen con el mismo entusiasmo a lo largo de un reto de año nuevo-, y te resultaría menos pesado ahorrar menos cantidad de dinero cuando la motivación y el compromiso van en declive.
Sea cuál sea la versión que más se adapte a tu estilo de vida, lo importante es que elijas ahorrar, ya que se trata de un excelente hábito de vida que puede sacarte de problemas inesperados.

El poder acumulativo del Reto

No es ninguna tontería el gran poder acumulativo del Reto. Se van aprendiendo importantes lecciones que pueden mejorar tu economía a corto plazo. Volviendo al ejemplo de cómo lo haría yo y a dejar de tomar uno solo de los muchos cafés que me tomo al día supone al año (1,20×365 días=438 euros). Con un solo cambio que soy perfectamente capaz de hacer, casi he conseguido un 0,32% del reto.
Si lo piensas fríamente, a poco que hagas cinco o seis pequeños cambios, podrás terminar el reto sin problemas.
Pero no sólo eso, seguramente, si te has acostumbrado a dejar de tomar un café al día (o incluso si te lo tomas en casa en vez de en el bar) lo más probable es que el próximo año no necesites tomarte ese café y ahorres lo mismo que este año.
Si para ahorrar este año intentando cumplir el reto has renegociado con tu compañía de teléfono unas tarifas más bajas, ese ahorro también lo tendrás el próximo año y el próximo, y el siguiente…
Cada escalón que vas subiendo por el reto de las 52 semanas supone ir mejorando enormemente tu economía sin darte cuenta. Los próximos años quizá decidas no volver a intentar hacer el reto, pero el poder acumulativo del reto te hará la vida más fácil, cada vez llegarás mejor a fin de mes y dejarás de decir eso de “tengo demasiado poco sueldo para tanto mes”.
Quizá la gran enseñanza del desafío o reto de las 52 semanas es que suprimiendo pequeños gastos inútiles o no necesarios, vamos cerrando a pasos agigantados el gran agujero negro que se come nuestro sueldo sin darnos cuenta.
Pensándolo despacio te darás cuenta que cada pequeño paso que das semana a semana, puede ser un gran paso en años venideros.

¿Intentamos mejorar los resultados del reto?

Sin duda para una gran mayoría, el desafío de las 52 semanas va a suponer un gran esfuerzo. ¿Y si tratamos de mejorar los resultados de nuestro esfuerzo?
En lugar de ir metiendo el ahorro semanal en un frasco de vidrio, ¿por qué no lo vas metiendo en una cuenta remunerada aunque solo te den el 1%? No hace falta que lo metas todas las semanas, vale con que vayas haciendo ingresos mensuales. No es que te vayas a hacer millonario, pero vas ganando intereses del dinero depositado y quizá te encuentres con 8 o 10 euros más al final del reto (y de paso te ahorras la tentación de desvalijar el bote que tienes en casa en un momento de debilidad).
Otra posibilidad es que vayas metiendo el dinero en un fondo de inversión comprando participaciones semanalmente. En acciones por desgracia no se puede hacer porque las comisiones de compra lo impiden, pero en un fondo de inversión lo puedes hacer perfectamente siempre que no sea un fondo de inversión que te pida mínimos de inversión.
Yo me he cogido un archivo Excel y he hecho varias pruebas. No son para tirar cohetes porque el año 2014 fue más bien malo bursátilmente hablando, pero he llegado a conclusiones interesantes.
Para hacer las pruebas utilicé los datos del Fondo Naranja IBEX 35 (Pudiera haber sido cualquier otro, pero ese fondo replica el IBEX y además tiene relativamente bajas comisiones y permite ir invirtiendo cantidades pequeñas y podía encontrar los valores de liquidación con facilidad). Para más datos fui cogiendo los valores de liquidación de los viernes para que no me acusen de haber elegido los mejores días para realizar el estudio. Cada semana he ido calculando las participaciones que hubiera comprado con el VL correspondiente.
La primera de todas las conclusiones es que es muy importante invertir en fondos de una determinada manera teniendo en cuenta si el año es alcista o bajista.
El 2014 fue de pendiente alcista, por ello se perdió dinero invirtiendo semanalmente de la forma tradicional (1+2+3+…+50+51+52 euros). Concretamente a final de año se conseguían 87,364407 participaciones que a 2 de enero valían 1373,36847 euros. Hubiéramos perdido casi 5 euros con respecto a los 1378 euros ahorrados en el bote.
Sin embargo la cosa cambiaría mucho si invirtiéramos el orden semanal de compra de participaciones (52+51+50+…+3+2+1 euros) porque en ese caso tendríamos a final de año 89,5666882 participaciones con un valor de 1407,99138 euros. Dicho de otro modo, hubiéramos ganado casi 30 euros respecto a lo acumulado en el bote y también bastante más que si lo hubiéramos metido en la cuenta remunerada.
¿Por qué ocurre esto? Es muy sencillo. Si la pendiente anual del fondo es alcista, conviene invertir lo máximo posible a primeros de año (52+51+50…) porque las participaciones valen menos dinero que a final de año. Así, vamos comprando más participaciones a precios bajos y menos participaciones a medida que van subiendo de valor.
Por el contrario, si se espera que el año sea bajista, conviene invertir con el orden (1+2+3+…) ya que los valores liquidativos irán bajando e iremos comprando más participaciones conforme el VL baje.
Para finalizar, se puede emplear un truco para maximizar todavía más el rendimiento. Si el año es alcista, las semanas que suba el VL no invertimos en el fondo y las ahorramos, mientras que las semanas que baje el VL invertimos lo de esa semana más las semanas que hemos ahorrado sin invertir.
Si lo hubiéramos hecho así, con el orden semanal inverso (52+51+50+…) y ahorrando las semanas que el VL suba e invirtiendo todo lo ahorrado hasta el momento, hubiéramos obtenido a final de año 90,168141 participaciones con un valor de 1417,44317 euros. Es decir 39,44 euros más que dejando el dinero en el bote de cristal.
Además de este último truco, hay otro que puede incrementar el beneficio, pero no me he tomado la molestia de calcularlo. Yo hice todos los cálculos y pruebas con los VL del viernes que suele ser un día alcista estadísticamente. Si lo hubiera hecho los lunes o los miércoles, el beneficio y el número de participaciones seguramente hubiera sido mayor ya que esos días suelen ser estadísticamente bajistas.

Aquí tienes la plantilla

Descarga la plantilla para seguir el reto de las 52 semanas pinchando aquí.

¿Algún comentario o sugerencia?

Para acabar, si este artículo te ha servido de ayuda, házmelo saber en los comentarios y difúndelo en las redes sociales pinchando en los botones. ¿Estás dispuesto a asumir el reto del ahorro de las 52 semanas? ¿Animarías a tus amigos a competir entre vosotros en este desafío? ¿Tienes alguna idea u opinión sobre el reto que consideras interesante comentar? Todos los lectores estarán encantados de leer vuestros comentarios, ideas y sugerencias.




Nubes de palabras, otra innovadora forma de análisis bursátil

En menos de 15 minutos puedes hacerte una idea muy aproximada sobre cualquier tema que quieras investigar fijándote únicamente en las palabras más destacadas. En la imagen un ejemplo de nube de palabras de la empresa BME.

En menos de 15 minutos puedes hacerte una idea muy aproximada sobre cualquier tema que quieras investigar fijándote únicamente en las palabras más destacadas. En la imagen un ejemplo de nube de palabras de la empresa BME.

Imagina que quieres hacerte una idea rápida sobre alguna empresa de las que cotizan en el IBEX, pero no te fías demasiado de los análisis (tanto técnicos como fundamentales) que hacen los analistas porque sabes que muchos fallan como una escopeta de feria.

Lo ideal sería leerse todos los análisis técnicos y fundamentales que realizan los diferentes analistas para ver en que cosas están de acuerdo la mayoría y en cuáles no están de acuerdo. La lógica dice que, a mayor consenso, suele ser mayor la fiabilidad de la información.

He descubierto que las nubes de palabras dan una idea bastante buena sobre cualquier tema que queramos investigar. Si aplicamos las nubes de palabras a la Bolsa, podemos obtener muy buenos datos sin tener que perder horas o días leyendo las diversas informaciones que encontramos por Internet.

Una forma sencilla y atractiva para mostrar de manera gráfica las palabras más frecuentes de un texto son las nubes de palabras (del inglés “word cloud”).

En dichas nubes se muestran de manera desordenada las palabras más frecuentes de un texto cualquiera. Lo más importante es el tamaño de las palabras: cuanto más frecuente sea la palabra, más grande aparecerá en la nube.

Voy a poneros un ejemplo práctico de la metodología que utilizo y de cómo obtengo resultados a partir del análisis de nubes.

Imagina que quieres información sobre alguna empresa que cotiza en el IBEX. Por ejemplo, queremos obtener información sobre las acciones de Bolsas y Mercados Españoles (BME). Suponemos que no tenemos ni idea sobre dicha empresa y que desconocemos todo sobre su funcionamiento.

El primer paso es recopilar toda la información posible sobre BME. Para ello abrimos el navegador y, utilizando cualquier buscador, buscamos “Análisis BME”. Con ello obtenemos enlaces que nos llevarán tanto a páginas de análisis técnico como a páginas de análisis fundamental sobre BME. Dichos análisis habrán sido realizados por todo tipo de analistas: buenos, regulares, mediocres, aceptables, etc.

Como no sabemos de quién podemos fiarnos y de quién no, en este primer paso nos limitaremos a abrir un archivo de texto e iremos copiando en dicho archivo todos los análisis que encontremos. Es tan sencillo como ir abriendo enlaces en el buscador y en el navegador, marcar todo el texto con el ratón y dar a copiar y pegar en nuestro archivo de texto. En este proceso no perdemos ni un segundo en leer los diferentes textos porque a nosotros lo que nos interesa es comparar las distintas opiniones, así que nos limitamos a ir haciendo un largo churro de texto con todos los análisis que seamos capaces de encontrar.

Una vez recopilada toda la información en bruto y que tenemos nuestro super-macro-texto preparado, lo pasamos por un procesador de palabras que nos construya la nube de palabras.

Como ejemplo, os muestro la nube de palabras que he creado con diferentes análisis, tanto técnicos como fundamentales, de la empresa BME. Como buscadores he utilizado Google y Yahoo para que la muestra de análisis sea un poco más diversificada.

Mirando la nube, y recordando que las palabras más grandes son las más frecuentes en nuestro super-macro-texto, ¿qué podemos deducir de BME? En la nube se ve claramente cuáles son las palabras más frecuentes. ¿Por qué esas palabras y no otras? ¿Qué nos dicen esas palabras sobre BME?

Vemos que destaca el nombre de la empresa, BME, cosa lógica, pero también llaman nuestra atención las palabras: dividendos, mantener, lateral, rentabilidad.

A grandes rasgos la nube de palabras me está diciendo que las acciones de BME se suelen mover de forma lateral, y que conviene mantener las acciones a largo plazo, según el consenso, por su excelente rentabilidad en forma de dividendos.

Para enunciar esa frase solo he tenido que ir buscando las distintas palabras en mi super-macro-texto. Por ejemplo, buscando la palabra “mantener” he visto que la mayoría de los analistas recomiendan mantener las acciones como inversión a largo plazo. Buscando “dividendos” he visto que la mayoría alaban los jugosos dividendos que da BME a sus accionistas, etc.

En total he empleado en todo el proceso unos 15 minutos, no he perdido tiempo leyendo los diferentes análisis y como podéis ver me ha dado una primera aproximación bastante buena a una empresa que se supone que desconocíamos por completo. Todo parece indicar que BME es una buena empresa para comprar algunas acciones a largo plazo pensando en la rentabilidad de los dividendos.

Llegados a este punto me preguntarás: ¿Y cómo se crean las nubes de palabras?

Crear una nube de palabras a partir de un texto es bastante sencillo. Existen en Internet herramientas disponibles que lo hacen. Aquí os dejo la que he utilizado yo: http://www.wordle.net/

Probadla. Basta con tener un texto a mano. Veréis que los análisis en bruto que realiza son bastante aproximados a la realidad.

Por citaros un ejemplo, a mí el análisis de la nube de palabras me avisó de la debacle de Pescanova justo cuando todos los analistas la recomendaban. No puedo poner la nube porque la borré hace tiempo, pero me pusieron en guardia palabras como “problemas”, “deuda”, “riesgo” enfrentadas a “comprar” como recomendaban la mayoría de los analistas. Me pregunté: ¿comprar algo que tiene problemas, deuda y riesgo? No parece muy aconsejable, ¿verdad? Pocos días después las acciones de Pescanova caían en picado. Menos mal que no hice caso a todos los que recomendaban comprarlas. El análisis de la nube me sirvió para que se me posara la mosca tras la oreja y refrenara mi idea inicial de comprar.

Por supuesto, este tipo de análisis es otro tipo de análisis más que podemos emplear. Ni que decir tiene que jamás recomendaré emplearlo exclusivamente sino como otra herramienta más a nuestra disposición y que podemos utilizar en conjunción con el análisis técnico, el fundamental, los indicadores, etc.

También vale para otras cosas como hacerse una idea de la temática de un blog analizando las palabras más empleadas o para descubrir qué temas preocupan más a los inversores. Se pueden analizar foros, páginas web, y es capaz de desmenuzarnos los textos más coñazos, más aburridos y más soporíferos que podamos tener necesidad de analizar sin morir en el intento. Te invito a descubrir las posibilidades que brinda este nuevo tipo de análisis y ni que decir tiene que estaré encantado de escuchar tus comentarios. Espero que te haya resultado útil esta información.




Apuestas y análisis para 2013

Aquí os dejo mi opinión y análisis de lo que pasará en 2013, un año que a mi modo de ver va a ser muy jodido y difícil para todos los españoles.

Las bolsas estadounidenses debieran pegarse un batacazo. El acuerdo provisional del pacto fiscal ha animado al resto de las bolsas, pero de aquí a dos meses se volverá a recrudecer el tema. Estados Unidos presenta unos niveles de deuda y déficit insostenibles y, como no se pongan las pilas para reducir gastos, aparecerán las inevitables tensiones en los mercados.

La petición del rescate por parte de España también es una de las grandes incógnitas cuyos posibles efectos nadie parece tener muy claros. Mientras el gobierno no deshoje la margarita y no tome una decisión en uno u otro sentido las bolsas se moverán dependiendo de que lado sople el viento. También afectará la situación de todos los países del sur de Europa como Portugal, Italia, Grecia y, aunque en menor medida, Francia. Todos ellos están haciendo recortes donde y como buenamente pueden y la tensión social está llegando a límites insostenibles que pueden explotar en algún momento.

En España el problema del paro es más que preocupante, la bola no deja de crecer y creo que todavía hay que reformar radicalmente toda la administración, lo que podría agravar aun más el paro y hacer la situación más caótica. Nunca he entendido muy bien que se estén rescatando bancos y se estén haciendo recortes sociales, empeorando la sanidad, subiendo impuestos por todos lados, puteando a los pensionistas y dejando que el paro campe a sus anchas, pero ya se sabe que poderoso caballero es don dinero. Mejor nos iría si se hicieran las cosas de otra manera, aunque estando la situación tan negra como está, entiendo que el gobierno haga lo que buenamente pueda porque nadie tiene una bola mágica que nos diga qué hacer.

También creo que somos todos tan idiotas por regla general, que la situación se arreglará sola de la noche a la mañana. No sé cuando ocurrirá (quizá entre mediados de 2013 y principios de 2014) pero un día nos acostaremos sumidos en la miseria y las preocupaciones y nos levantaremos al día siguiente llenos de optimismo porque todo se ha arreglado misteriosamente nadie sabe porqué. Y habremos salido de la crisis rascándonos la cabeza y preguntándonos como ha podido pasar. Nadie sabrá explicarlo pero el milagro habrá tenido lugar: la economía empezará a crecer, el paro descenderá cada vez más rápido y nos tocará vivir otra pequeña etapa de vacas gordas.

En renta variable habrá dos aspectos determinantes: la diversificación y el endeudamiento. Las empresas más diversificadas, sobre todo a nivel internacional y con una buena estrategia al respecto, podrán sortear mucho mejor los obstáculos del 2013 que las empresas no diversificadas o concentradas en el mercado nacional. El endeudamiento también será clave en un mercado en el que las dificultades de acceso al crédito continuarán. Yo creo que convendría invertir en acciones donde predomine el carácter defensivo por la menor elasticidad de la demanda y que presenten recorrido alcista por la mejora de las perspectivas.

La banca ha sido la gran castigada y creo que seguirá siéndolo. El sector bancario también podría dar algunos sustos muy gordos. Los impagos aumentarán, los créditos seguirán sin fluir y, después de tanto rescate y tantas preferentes y problemas de desahucios por las hipotecas, la gente mira a los bancos como si del mismo demonio se tratara.

La crisis económica ha supuesto un lastre para los beneficios de las empresas españolas y, por ende, para los dividendos que reparten a los accionistas. Pero los precios de las acciones han caído aún más rápido, por lo que la rentabilidad por dividendo de los valores del Ibex se sitúa entre las más elevadas del mundo y eso debiera atraer a muchos inversores internacionales.

Mis apuestas para 2013 van a ser las siguientes:

Ferrovial, con precio objetivo de 12,5 euros

Ferrovial aparece en prácticamente todas las quinielas de los analistas como valores favoritos para 2013. Yo aconsejo tenerla en cartera. Esta empresa ha reducido sustancialmente su apalancamiento gracias a las desinversiones.

Abertis, con precio objetivo de 13,7 euros

Apostaré por esta concesionaria de autopistas por su potencial de revalorización. Se trata de una de esas compañías medianas con ventajas competitivas claramente identificadas y negocios de nicho específicos que cotizan a niveles atractivos. Sus dividendos debieran rondar el 5%.

Dia, con precio objetivo de 5 euros

La cadena de supermercados Dia ha multiplicado por más de dos su valor en bolsa el pasado año. Debiera tener poco potencial, pero ha sido uno de los valores que mejor lo han hecho en 2012 y creo que el escenario en 2013 será relativamente parecido y debiera comportarse de forma muy similar. Se trata de ese tipo de negocios que se ven impulsados por la crisis debido a su modelo basado en bajos precios, que son los que demandan los menguados presupuestos familiares. Y no olvidemos que la gente tiene que seguir comiendo y comprando detergente para lavar la ropa.

Iberdrola, con precio objetivo de 4,5 euros

También tiene aparentemente poco potencial y ha sufrido un descuento excesivo por el riesgo soberano. Pero una vez disipadas la mayoría de las dudas regulatorias y estando en pleno proceso de reducción de su deuda, mejora de su eficiencia y las desinversiones en activos no estratégicos, debiera ser una apuesta inteligente. Su alta rentabilidad por dividendo es otro de los factores que me llevan a ser positivo con el valor en el medio plazo.

Mapfre, con precio objetivo de 2,5 euros

La aseguradora cuenta teóricamente con el menor potencial de revalorización, pero valoro positivamente su fuerte posicionamiento en Brasil, la apertura de nuevas ramas de negocio de reaseguro y su elevada solvencia. Me da un poco de miedo la posible venta del 15% en manos de BFA-Bankia, el deterioro de la percepción de España y el impacto de las nuevas rebajas de ráting. Pero pese a todo creo que no debiera hacerlo mal del todo.

Repsol, con precio objetivo de 18,5 euros

La petrolera ha sido el valor más bajista en el año, sin duda alguna lastrada por la nacionalización de YPF. De todos modos nunca está de más tener alguna apuesta en valores cíclicos ligados a materias primas o energía. Y aunque repostemos menos a menudo por la crisis, la gente seguirá poniendo gasolina en los coches.

BME, con precio objetivo de 20 euros

Para mi es una de esas acciones que hay que tener en cartera, comprar y olvidarse de ellas. Año tras año da unos dividendos impresionantes, no tiene deuda, su caja está llena. Hablamos de esas acciones que, las compras ahora, te olvidas de que las tienes y las vendes a largo plazo a 30 o 40 euros y por el camino vas llenando las alforjas de dividendos.

Ha permanecido en un canal lateral más de dos años y, si rompe bien el techo como parece pretender, puede salir disparada como un cohete hacia los 30 euros. Le ha hecho mucha pupa la prohibición de cortos y supongo que la implantación de la Tasa Tobin y el nuevo impuesto sobre las plusvalías supondrán un hándicap para la contratación bursátil y quizá haya caída en los volúmenes de negociación. A su favor, cuenta con un balance muy saneado, con una caja neta de 321 millones, por lo que no tiene la necesidad de reducir los pagos para hacer frente a sus obligaciones financieras. Confío en que BME mantenga los pagos al accionista en niveles muy cercanos a los que ha venido manteniendo en el pasado y este tipo de acciones siempre acaban por revalorizarse antes o después.

Otras apuestas menos claras serían, para terminar este análisis: OHL, Amadeus, Enagás, Técnicas Reunidas, Telefónica, Inditex, Viscofan, Grifols y Jazztel.

Y, sobre todo, no confiéis en la aparente alegría con que hemos empezado 2013 ni os fiéis un pelo del optimismo de los analistas. Creo que nos llevaremos varios sustos a lo largo de 2013 y, aunque el IBEX debiera subir de forma más o menos sostenida, no estará de más que estemos preparados para refugiarnos en fondos de inversión de renta fija cuando las cosas se pongan algo chungas.