Etiquetas: análisis técnico

Chuleta de análisis técnico para novatos

No esperéis aprenderlo todo con una simple chuleta porque la única intención es daros una pequeña idea general sobre análisis técnico para que tengáis un punto de partida.

No esperéis aprenderlo todo con una simple chuleta porque la única intención es daros una pequeña idea general sobre análisis técnico para que tengáis un punto de partida.

Un lector del blog me preguntó si podía recomendarle algún libro donde vinieran resumidas las principales figuras y conceptos de análisis técnico. Me confesó que, además de novato, era bastante torpe a la hora de entender los gráficos y que el análisis técnico para él era un poco chino.

Lamentablemente no pude recomendarle ningún libro donde viniera resumido todo el análisis técnico y donde se explicaran todas las figuras y conceptos de una forma sencilla y amigable.

Así que me dije… ¿Y si creo una chuleta con lo más básico que pueda ayudar a tantos y tantos novatos que se iniciarán algún día en bolsa?

No penséis que ha sido fácil intentar resumir y sintetizar todo el análisis técnico en una chuleta. Los conceptos del análisis técnico a veces son difíciles de explicar sin dejar de utilizar un montón de palabras. Es difícil sintetizar cada cosa y que además sea medianamente comprensible para personas que jamás han visto antes gráficos de análisis técnico. Pero bueno, lo he intentado y soy consciente que me habré dejado un montón de cosas en el tintero.

Advierto que solamente es una chuleta. No esperéis aprenderlo todo con una simple chuleta porque la única intención es daros una pequeña idea general sobre análisis técnico. Tan sólo pretende ser un punto de partida para empezar a aprender.

De todos modos, si a alguno le interesa, aquí os dejo el enlace de descarga de la última versión de la chuleta: Descargar aquí la chuleta.

El PDF tiene tamaño A3 (doble folio) para que se vea todo lo más grande posible. Si no tenéis impresora de ese tamaño podéis ir a una de esas imprentas rápidas para que os lo impriman o podéis pedirle a algún amigo que sí tenga esa impresora que os imprima alguna copia. Si no, siempre os queda la solución de imprimir el PDF ajustando el tamaño del papel a tamaño A4 pero no pienso regalaros ninguna lupa y no aceptaré pleitos ni demandas si alguien se queda ciego.

Se agradecería alguna donación por el inmenso trabajo que me ha llevado, aunque ya sabéis que no me mueve sólo el dinero, así que regalo la chuleta sabiendo que no todo el mundo querrá o podrá hacerme una donación para seguir sosteniendo el blog. Si te interesa, en el lateral tienes el botón de donaciones por si quieres aportar tu granito de arena.

Y por último voy a ponerme serio: Lo que sí voy a pediros es que le deis a los botones de Twitter, Facebook, Google+, etc. para difundir este artículo entre todos vuestros contactos que puedan estar interesados en descargarse la chuleta. Sé que no me haré rico con las donaciones, pero al menos conseguiremos entre todos difundir la chuleta lo máximo posible y me sentiré enormemente satisfecho si a alguien le resulta útil para iniciarse en el mundo de la bolsa y le ayuda a aprender análisis técnico y a ganar dinero. Espero que os sea de utilidad. Y por supuesto, estaré encantado de recibir vuestras sugerencias y comentarios para poder ir mejorando la chuleta y subsanar fallos o errores. Un saludo a todos.




¿Hacemos EbookCrossing de libros de economía?

Si te gusta leer y aprender tanto como a mí, te invito a hacer ebookcrossing con tus libros electrónicos de bolsa, economía, análisis técnico, etc.

Si te gusta leer y aprender tanto como a mí, te invito a hacer ebookcrossing con tus libros electrónicos de bolsa, economía, análisis técnico, etc.

Nunca me ha importado reconocer que soy un fanático de la lectura. Me encanta leer, me apasiona. Siempre he dicho que es una pena que se acabe un libro, sobre todo cuando me ha gustado porque hubiera preferido que tuviera algunas páginas más para seguir devorándolo. Pero todo lo bueno se acaba.

Lo malo de los libros es que, cuando los acabas, lo normal es dejarlos tirados en una estantería para que vayan criando polvo. Algunos, los redescubres años después mientras haces limpieza y vuelves a leerlos, pero por regla general, una vez leídos pierden nuestro interés. Es como si los abandonáramos en alguna estantería o alguna caja para que fueran muriéndose poco a poco.

Afortunadamente a alguien se le ocurrió dar una nueva vida a los libros. Es tan sencillo como, en lugar de dejar el libro en una estantería, dejarlo abandonado en una parada de autobús, en un bar o en el metro. Seguro que alguien lo descubre y, si es aficionado a la lectura, se lo llevará a casa para leerlo y, posiblemente, disfrutará tanto o más que tú cuando lo leíste.

Los “libros libres” es una de las principales máximas que defiende el BookCrossing, una gran comunidad de lectura que apuesta por los conocimientos compartidos y por el intercambio cultural, sin importar el tiempo ni el espacio que pueda existir entre sus miles de usuarios.

Pero, ¿en qué consiste exactamente esta iniciativa? El BookCrossing hace referencia al acto de liberar un libro una vez se haya leído, otorgándole así una nueva vida. Con este movimiento se acaban los libros polvorientos y olvidados en las estanterías. Y es que un libro está para leerlo, y cuantas más personas puedan beneficiarse de él, más tiempo de vida tendrá esa obra.

Si te interesa a iniciativa, tienes más información en http://www.bookcrossing.com/

Por mi parte, hace tiempo dejé de comprar libros en papel, no porque no me gusten, sino por problemas de espacio. Mi mujer me regaló un lector de libros electrónicos y, aunque al principio no me llamó mucho la atención, le fui cogiendo cariño y empecé a descubrir las ventajas de los libros electrónicos.

Por citar ejemplos, no ocupan espacio físico (en una tarjeta de memoria te caben miles de ellos), prácticamente llevas toda tu biblioteca en el lector de libros electrónicos. Si te cansas de leer un libro por el motivo que sea, puedes dejarlo y ponerte a leer otro libro para descansar y volver con renovadas energías a la página donde dejaste el libro anterior, etc. Además, y esto es importante, los libros electrónicos suelen ser más baratos porque las editoriales se ahorran la impresión, la distribución, etc.

Cuesta acostumbrarse a los libros electrónicos, pero una vez que lo haces te olvidas de los libros en papel y por eso nunca le agradeceré suficientemente a mi mujer haberme abierto los ojos a los libros electrónicos.

Volviendo al tema del BookCrossing y relacionándolo con los libros electrónicos se me ha ocurrido… ¿Porqué no crear algo llamado EbookCrossing? Si un libro en papel se puede dejar abandonado, ¿por qué no se puede hacer lo mismo con un libro electrónico, sea un PDF, un EPUB o un simple archivo DOC?. Obviamente, como es un producto virtual, habría que enviarlo por correo electrónico o dejarlo colgado en Internet con algún sistema que permita su borrado una vez descargado u otro sistema similar.

Soy plenamente consciente que las editoriales se pondrán de uñas si leen esto. Pensarán automáticamente que van a perder ventas porque un ebook que yo libero y recoge otra persona es un ebook que dicha editorial deja de vender. Puede ser que pierdan ventas por un lado, pero por otro lado las ganarán. Voy a poner un ejemplo. Un amigo me prestó un par de ebooks de un autor que no conocía y me gustaron tanto que no perdí ni diez minutos en ir a comprar otros libros de dicho autor porque me había gustado mucho. Si mi amigo no me hubiera prestado sus eBooks, nunca hubiera conocido al autor y nunca hubiera comprado otros libros y la editorial que los vendía jamás hubiera ganado dinero conmigo.

Yo creo que el BookCrossing es bueno para las editoriales, pero también es verdad que las editoriales tienen que cambiar sus modelos de negocio. No pueden pretender ganar el mismo dinero con un libro virtual que con un libro impreso que conlleva muchos más gastos. No pueden pretender llevarse la parte del león mientras el autor se lleva a lo sumo un 5% del precio de venta del libro. No pueden pretender seguir cobrando lo mismo cuando eliminan a impresores, a distribuidores, etc. Pero bueno, eso es problema de las editoriales, no mío.

Si yo he comprado un libro electrónico, es MIO, ha dejado de ser SUYO. Puedo hacer con él lo que quiera. Puedo prestárselo a un amigo, puedo regalarlo o puedo hacer lo que quiera porque es un libro de mi propiedad. Incluso podría venderlo a un precio más barato que lo que me costó porque no olvidemos que es un ebook “usado”.

Una vez dejada clara mi postura, se me ha ocurrido llevar la idea del EbookCrossing un paso más allá. Tengo algunos libros de bolsa, de economía, de análisis técnico, etc. que ya he leído y que me gustaría intercambiar por otros de temática similar.

Si nos reunimos diez personas e intercambiamos todos nuestros eBooks de economía sería como tener los libros de todos nosotros a disposición de todos los demás, con lo que tendríamos acceso a una gran biblioteca de eBooks de bolsa y economía totalmente gratis. Organizando algo similar a un club de intercambio de eBooks incluso podríamos pagar entre todos otros libros que nos apeteciera leer y luego írnoslos pasando de mano en mano a medida que los vamos leyendo.

Quede claro que no hablo de piratería. Hablo de intercambiar libros electrónicos que son de nuestra propiedad. Yo te envío el mío y tú me envías el tuyo y una vez que nos hemos asegurado que han llegado a nuestras manos borramos los eBooks que hemos enviado como intercambio. Así nadie nos podrá acusar de piratería.

No sé muy bien como organizar este club de intercambio de libros así que los interesados en la iniciativa podéis dejar vuestros comentarios e ideas para ver como nos organizamos y seguro que, entre todos, podemos leer un buen montón de libros que nos permitan seguir aprendiendo cosas interesantes para nuestras inversiones.




Tiempo de cambios

La globalización está modificando a pasos agigantados las inversiones y hasta nos obligará a replantearnos la fiabilidad del análisis técnico y fundamental.

La globalización está modificando a pasos agigantados las inversiones y hasta nos obligará a replantearnos la fiabilidad del análisis técnico y fundamental.

Keynes dijo en una ocasión que el mercado puede mantenerse durante más tiempo irracional que tú solvente. Más que una afirmación puntual en un momento dado, yo la considero una afirmación que nos presentaba el futuro que nos está tocando vivir.

Los inversionistas están cambiando. Si hacemos una gran generalización y miramos al pasado, veremos la evolución de los inversores. Nuestros tatarabuelos ahorraban bajo el colchón y, algunos visionarios, comerciaban o creaban empresas e invertían para multiplicar sus ahorros. Nuestros abuelos solían ir al banco a que les recomendaran qué acciones comprar o en que productos invertir. Algunos de nuestros padres empezaron a mirar mal a los bancos y empezaron a aprender a invertir tomando decisiones por si mismos. Nosotros, en la actualidad, tenemos acceso a tecnologías jamás soñadas por nuestros antepasados como poder operar por Internet, trading automático, información económica globalizada prácticamente al minuto, productos de inversión de lo más complejo y variado, etc.

Si pudiéramos viajar en el tiempo al pasado, con las herramientas actuales, sin duda alguna podríamos batir con pasmosa facilidad al mercado y daría igual que operáramos intradía, a medio o largo plazo.

Lamentablemente, todos estos cambios, que nos habrían hecho ricos en el pasado, están creando justo lo contrario. Cada vez nos cuesta más estar al día, cada vez operar en bolsa se hace más difícil y tenemos menos control. El análisis técnico, por mucho que les duela a muchos, cada vez es menos fiable, precisamente porque la psicología de las multitudes y el efecto rebaño también están cambiando a pasos agigantados.

De todos es sabido que las multitudes no razonan ni actúan como los individuos que las forman. Un grupo formado en su mayor parte por gente que normalmente y por sí misma jamás se creería capaz de manejar su cartera de forma irracional, puede llegar a actuar de tal manera cuando los dos principales sentimientos, el miedo a perder (pesimismo) y la avaricia por ganar (optimismo) se apodera de los individuos.

Un individuo que se vea expuesto a un grupo de agentes que siguen un comportamiento de rebaño que no responde a variables objetivas, que actúan irracionalmente, puede actuar racionalmente uniéndose al grupo. El comportamiento del individuo y su respuesta serán perfectamente racionales, aunque la decisión del grupo sea irracional.

El comportamiento de rebaño, o de imitación de la “masa”, de la multitud, es particularmente importante en las burbujas económicas y, en particular, en las crisis financieras. Los comportamientos siempre suelen ser similares, se olvidan las pasadas burbujas y la euforia acaba llegando al mercado, subiendo los precios en un efecto de imitación, perdiéndose la razón. Cuando se recupera ya es tarde, la burbuja ya ha saltado y todo el mundo quiere vender, también por imitación, ampliándose el movimiento.

Antes, hace años ya, era importante saber cuál era y cómo valorar el sentimiento de la masa. Como sabemos, se trataba del nivel de optimismo o pesimismo que existía en el mercado (o en un valor, o sector concreto) en un momento determinado y, en ocasiones, incluso era bueno considerar el método de opinión contraria para invertir.

Antes, teníamos una certeza casi absoluta de que, cuando el sentimiento alcanzara un nivel extremo, ya sea de optimismo o pesimismo, era muy probable que se produjera un giro en el mercado. Cuando el nivel de optimistas alcanzaba un nivel extremadamente alto, solía producirse en un plazo corto de tiempo, un techo en las cotizaciones. Cuando el nivel de pesimistas alcanzaba un nivel extremo, solía indicarnos la proximidad de un suelo.

El motivo era simple, cuando había demasiado optimismo nos indicaba que, probablemente, mucha gente ya había comprado y, por lo tanto, quedaba poco dinero disponible para comprar. Cuando el dinero se agotaba el mercado caía por su propio peso y por la pura ley de oferta y demanda.

Contrariamente, cuando demasiados inversores estaban bajistas era porque probablemente ya habían vendido y cuando se agotaban los vendedores estábamos cerca de un suelo de mercado, nuevamente por la lógica ley de la oferta y la demanda.

Antes, era muy importante conocer el estado de la “masa”. Era imprescindible conocer cual sería el comportamiento de la masa, del mercado, de la multitud que movía los precios.

Si la masa se movía al alza, el precio subiría, pero a veces la masa se daba la vuelta y no le importaba lo que dijeran los profesionales, atrapando a los inversores individuales más incautos.

La masa siempre ha sido como un banco de peces que se mueven todos juntos en una sola dirección. Pero de repente, cuando menos se espera y muchas veces sin razón aparente, giran todos a una gran velocidad. Si nosotros somos el último pez que sigue a la masa, asumiendo que el resto de peces saben hacia dónde está bien dirigirse en cada momento, llegaremos siempre tarde en cada giro y estaremos vendiendo cuando hay que comprar y comprando cuando hay que vender.

El gran problema es que la “masa” cada vez es más grande y más incontrolable. Antes, cuando no había ordenadores, los mercados se movían por lo que sucedía en los parqués. La “masa” estaba constituida por las personas que cabían en el parqué y si la mayoría vendía, se producía el contagio y todos vendían. Si la mayoría compraba, todos compraban.

Luego, con la llegada de los primeros ordenadores y la prensa económica cada vez más al alcance de la gente, la llamada “masa” dejó de circunscribirse a los parqués y se amplió a la gente que cabía en un país. Empezaba la era de las ordenes de compra-venta por Internet, la gente tenía más información, las noticias no tardaban días en llegar como antes y los rumores circulaban cada vez más rápido.

Pero hoy en día, con la globalización y los grandísimos avances técnicos, puede decirse que la “masa” ha alcanzado una magnitud mundial. Todos podemos invertir con un ordenador y una conexión a Internet. El problema es que la masa antes era predecible, era como un banco de peces que se movía en una sola dirección. Hoy en día el banco de peces es tan enorme que no es raro que de repente el banco se mueva en todas direcciones. Es como si el banco de peces hubiera dejado de ser algo colectivo y se rigiera por un “sálvese quien pueda”.

Indudablemente la masa se moverá en dos o tres direcciones principales que serán las buenas, pero parte de la masa se moverá en las direcciones equivocadas y quedarán frente a las bocas de los grandes depredadores.

Hoy en día, al contrario que ocurría antes, existe una grandísima correlación entre los mercados internacionales. La correlación que existe entre unas y otras bolsas es una variable muy importante en el precio de una acción. Cada año se incrementa gracias a la globalización de la economía mundial de tal manera que un inversor no puede mirar únicamente lo que sucede en su entorno sino que tiene que estar muy atentos a la evolución de otros mercados.

Antes del crash de octubre de 1987, la correlación entre las bolsas era muy pequeña y, desde entonces, se ha ido incrementando hasta los momentos actuales, en los que hechos como la unificación monetaria europea han conseguido que los mercados europeos se muevan casi al unísono con el mercado americano.

Ya no es posible hablar de diversificación centrándonos exclusivamente en un solo país. La correcta diversificación de una cartera de valores sólo se conseguirá acudiendo a mercados poco correlacionados con Europa o EE.UU. como son los asiáticos o los latinoamericanos e incluyendo otros tipos de activos (renta fija gubernamental, corporativa, gestión alternativa, derivados, etc.).

La misma eficiencia de los mercados financieros globales, engendrada por la rápida proliferación de los productos financieros, también tiene la capacidad de trasmitir errores o crisis a un ritmo muy rápido a través del sistema financiero, en formas que fueron desconocidas hace una generación, y no imaginadas ni remotamente en el siglo XIX.

La tecnología actual permite a un solo individuo iniciar transacciones masivas con una ejecución muy rápida. No sólo se ha incrementado la productividad de las finanzas globales, sino que también, obviamente, la habilidad de generar pérdidas ha crecido a una tasa previamente inconcebible.

La globalización económica y financiera también ha terminado afectando a las empresas, obligándolas a grandes y profundos cambios en todos los aspectos imaginados y por imaginar.

La globalidad económica y financiera les brinda a las empresas la oportunidad de diversificar su actividad en otros mercados, sobre todo en emergentes (por su capacidad de crecimiento), para garantizar así la extensión del ciclo de vida de sus productos. Este proceso tiene como consecuencia que las cotizaciones de las multinacionales que desarrollan una parte significativa en otros países, no dependan sólo de la evolución de las variables macroeconómicas de su mercado local, y dependan cada vez más de un índice globalizado de la economía.

Por ejemplo, en Europa, dependemos del sector Exterior. Las exportaciones representan cerca del 45% o 50% del PIB y los resultados que obtendremos invirtiendo en unos sectores serán sustancialmente distintos a los de otros sectores.

Del mismo modo que están cambiando las bolsas y las empresas, están cambiando los productos y hasta los actores principales de la actividad financiera mundial. Cada vez hay más información disponible en los medios de comunicación y muy especialmente en Internet. Todo esto ha estimulado la aparición de nuevos inversores de los llamados modestos: miles y miles de ciudadanos que invierten en bolsa sus ahorros y que manejan información antes sólo accesible a los profesionales. Finalmente, los sistemas de inversión permiten establecer alarmas. Es decir, los programas avisan al usuario en el momento en que las acciones de una empresa pasan de un determinado precio, para que éste pueda reaccionar comprando o vendiendo.

Incluso hay herramientas para aprender hoy en día. Antes la única posibilidad era aprender con lápiz y papel y, muchas veces, se cometían errores de todo tipo como no tener en cuenta las comisiones, los deslizamientos de precios, etc. Actualmente, si buscas aprender a operar en bolsa o de momento no tienes dinero para comprar acciones, o prefieres no arriesgarlo, igualmente puedes convertirte en un “inversor virtual” con los simuladores de bolsa. Es tan sencillo como apuntarse en cualquiera de los simuladores y te dan dinero imaginario para comprar y vender acciones u otros productos. El resto dependerá de tu habilidad, pero para aprender es un sistema sensacional que ya hubieron querido poder disfrutar nuestros abuelos e incluso nuestros padres.

Llegados a este punto, podemos preguntarnos: ¿están cambiando las normas de análisis técnico?

Esta es una pregunta de difícil respuesta. Los defensores del análisis técnico dirán que no ha habido cambios en el análisis técnico y que sigue siendo muy fiable. Yo no estoy de acuerdo y pienso que el análisis técnico está dejando de ser tan efectivo y tan infalible como podía serlo antes.

Siempre he mantenido que el análisis técnico cada vez es más popular. Antes, cuando no había Internet, teníamos que comprar libros, en inglés u otros idiomas que entendíamos más bien poco, para aprender análisis técnico. Hoy en día, con Internet, no sólo podemos descargarnos cualquier libro de análisis técnico en español, sino que además miles de páginas nos explican como realizar análisis técnico. Cada vez hay más gente que sabe lo mismo, que pone los stop-loss en los mismos sitios, que compran cuando se supera una resistencia o rebota en un soporte y que venden cuando se perfora el soporte. Si todos sabemos lo mismo, ¿no es lógico que ninguno seamos millonario? Todos hacemos lo mismo, todos operamos igual poco más o menos. ¿Qué ventaja nos da el análisis técnico frente a los demás? La respuesta es: ninguna ventaja, y, encima, llegan los listos que hacen justo lo contrario y nos despluman.

Las normas de análisis técnico fueron definidas en una época en la que había una clara correlación entre los mercados y la psicología de las masas y, además, las masas sabían más bien poco de análisis técnico. Actualmente todos disfrutamos de ordenadores, aunque unos pocos disponen de superordenadores programados para tener en cuenta cien mil variables a la vez si es necesario. Dicho de otro modo, aunque tenemos ordenadores que nos facilitan la inversión, en el fondo la masa sigue usando utilitarios frente a los bólidos de carreras que utilizan los peces gordos del mercado con esos superordenadores que permiten trading de alta frecuencia, que contemplan todo tipo de variables, etc.

Con dichos superordenadores no es nada complicado para los grandes inversores generar pautas de precios en las cotizaciones que permitan, ante la esperanza de beneficios que pudieran crear en el gran público (que sería la parte psicológica), ir a su vez generando mediante técnicas masivas de escalping computerizado, las operaciones contrarias a las que se podría esperar de dichas pautas (que sería la parte automática), y en instantes de tiempo tan cortos que anularan la reacción de las gacelas, dejándonos pillados a todos los inversores.

Si lo piensas fríamente, entre que tú pones tu orden en el mercado de forma manual, hasta que la retiras en la misma forma, un superordenador puede generar tal montón de operaciones, que cuando quieres reaccionar te has arruinado.

Visto lo visto, dan igual tus valoraciones, tus estrategias y todo lo que quieras pensar, lo único rentable en un 99% de los casos es replicar a los peces gordos. Pero claro, si fuera tan fácil saber lo que hacen y por qué, dejaría de ser rentable replicarlos.

Piensa que, además de mil datos a los que tú no tendrás acceso en tu vida, esos superordenadores extraen información de sitios como, por ejemplo, las redes sociales y obtienen valiosos datos sobre los sentimientos de los mercados, valoración de las empresas, etc.

¿No te ha pasado nunca que ves como empresas estupendas, sin deuda, con beneficios y dividendos sostenidos y totalmente seguras no dejan de bajar cuando el análisis fundamental y técnico indican todo lo contrario?

Eso ocurre porque los superordenadores escanean las redes sociales y analizan el sentimiento del mercado. A veces acciones muy buenas les caen gordas a la gente por cualquier motivo y los superordenadores dan orden de ponerse cortos porque saben que la gente no se va a lanzar a comprar esas acciones sino todo lo contrario. Luego, el día que la gente cambia de opinión y empieza a caerles bien esa acción a mucha gente, los grandes inversores ya llevan tiempo comprando para acumular todo lo posible y vendérselas a los pardillos que buscan información en las redes sociales.

Mi opinión es que a muy grandes rasgos siempre funcionará el análisis técnico, ya que siempre habrá tendencias pero cada vez habrá que utilizar el análisis técnico con mayor prudencia y tiento. Otra cosa que ha cambiado, a parte de la introducción de sistemas automáticos de trading, es que cada vez hay menos inversores de largo plazo en comparación a inversores de intradía y corto plazo. El inversor cada vez es más impaciente y reduce su horizonte temporal aumentando su apalancamiento. Eso favorece los bandazos y las tendencias más abruptas y menos suaves y por eso la volatilidad cada vez es más acusada en los mercados.

La mejor prueba quizá podemos encontrarla en lo difícil que se está haciendo colocar los stop-loss para que no nos los barran. Anteriormente el análisis técnico te indicaba muy claramente donde colocar el stop-loss (soportes, medias, etc.) pero hoy en día los grandes inversores saben dónde pondrá la gente los stop-loss y se dedican a barrerlos casi por sistema para ir devorando gacelillas despistadas que hacen sus primeros pinitos en bolsa.

Por eso yo cada vez me veo forzado a dar más holgura a los stop-loss para no quedarme fuera y contemplar con cara de idiota como me pierdo todas las ganancias porque previamente me han sacado del mercado barriendo mis stop-loss.

Nos guste o no, el análisis técnico también está evolucionando y llegará un día no muy lejano que falle tanto como una escopeta de feria. Lo único que podemos hacer es ir teniendo en cuenta que vivimos en un tiempo de cambios y que solamente formándonos de manera continuada y siguiendo todo lo que pasa en los mercados podremos sobrevivir. Mi consejo es que reviséis constantemente vuestros sistemas de trading y los vayáis reciclando y readaptando a los cambiantes mercados.

Cada vez más, la tendencia es nuestra amiga, pero no la tendencia de un índice o de una acción determinada (como ocurría antes), sino la tendencia global de los mercados. Sigue al mercado si no quieres morir en el intento. Reinvéntate día a día o sucumbirás.




¿Análisis fundamental, técnico o racional?

Análisis racional: ese gran desconocido para la mayoría de los pequeños inversores

Análisis racional: ese gran desconocido para la mayoría de los pequeños inversores

Todos los días vemos comentarios curiosos en los foros porque mucha gente compra y vende acciones sin tener la más remota idea sobre las compañías en que invierten su dinero. El pardillo de turno lee un comentario de algún “guru” o lee a un analista que recomienda comprar y se tiran a la piscina sin mirar si la piscina está llena o si está vacía porque la están limpiando. Y claro, si la piscina está llena, lo peor que puede pasarnos es que nos demos un planchazo; pero como esté vacía, nos podemos romper los dientes, o podemos partirnos el cuello, o algo peor.

Así, en los foros vemos gente que hace preguntas ingenuas del tipo: ¿entonces voy a perderlo todo?, ¿pero no son profesionales, no recomendaban comprar?, ¿lo vendo todo o espero a ver si recupera?. Y lo peor del caso es que hacen caso al primero que opina a continuación, da igual que sea una opinión fundamentada o no, da igual que se base en análisis técnico o fundamental o se base en una teoría de las conjunciones astrales.

En el fondo la inmensa mayoría de los pequeños inversores son como una gran colmena de abejas atraídas por la miel o se sienten atraídos por la manada para no desentonar de su rígido camino, y poder sentirse cómodos y seguros en ella.

Empresas que han caído mucho, desde los 30€ hasta los 2€ actuales son una atracción incontrolable para muchos inversores que usan un razonamiento erróneo: si antes valía X y ahora valen mucho menos, está claro que ahora esta “infravalorada” (¿para qué van a preguntarse el porqué de esa grandísima bajada, verdad?). Lo contrario también es un poderoso imán, ¿cómo voy a perderme esa subida del 27% en un mes? Compro ahora mismo que algo ganaré (y justo compran cuando la subida ha terminado y el precio empieza a corregir).

Llegados a este punto nos preguntamos: ¿Cómo podemos evitar caer en esas trampas que nos tiende el mercado? ¿Cómo no quedar pillados como ha pasado a muchos con Banco de Valencia, Bankia o Pescanova por citar tres ejemplos?

Las dos respuestas, a priori, son el análisis fundamental y el análisis técnico. Son dos instrumentos que podemos utilizar en nuestro beneficio y que nos permiten jugar un poco mejor nuestras cartas. Pero tampoco son infalibles, vamos a ver el porqué.

El análisis fundamental no es perfecto, pero siempre deja pistas. Es lícito reclamar que las cuentas se presenten con total transparencia y veracidad, que los administradores se comporten éticamente, que las auditorías ejecuten su trabajo con independencia y honestidad, que los analistas sean profesionales y que los organismos de control y supervisión no estén comprados o manipulados.

Si todo lo anterior falla, lo que está fallando no es la bondad del análisis fundamental. Lo que está pasando es que estamos ante una pandilla de maleantes y eso no tiene nada que ver con el análisis fundamental o el análisis técnico.

En una cadena tan larga, con tantas personas implicadas, cualquier fallo puede mandarlo todo al garete. Las cuentas pueden haber sido trucadas o maquilladas, las auditorías pueden caer a veces en errores de todo tipo (de apreciación, de valoración, etc.), los analistas fundamentales pueden ser auténticos profesionales o ser tan novatos como el que lee sus opiniones, etc.

El análisis fundamental, de todos modos, da muchas pistas: un elevado endeudamiento, problemas de liquidez, deuda sobre ebitda, rumores relacionados con la empresa, problemas para generar caja, grado de exposición a mercados en crisis, etc.

Respecto al análisis técnico pasa un poco lo mismo, da pistas, pero tampoco son infalibles. Antes, cuando el análisis técnico era desconocido, era mucho más fiable que ahora. Antaño, un soporte o una resistencia eran eso, soportes y resistencias. Ahora solamente son posibles soportes y posibles resistencias. Como hoy en día todo el mundo sabe un poquito de análisis técnico cada vez va quedando todo más desvirtuado. Antes el precio rebotaba en una media móvil casi con seguridad, ahora, como todo el mundo sabe que tiene que rebotar ya no está tan claro que vaya a rebotar. Antes, un stop-loss era una seguridad, ahora un stop-loss ya no es una seguridad porque todos sabemos donde estarán colocados los stop-loss y podemos (o algunos pueden) barrerlos con una facilidad pasmosa. Cuando algo es de dominio público y todo el mundo puede ponerlo en práctica, deja de tener valor.

Estoy convencido que la profesión de analista técnico pronto estará obsoleta, por un lado porque todos sabremos de análisis técnico y no necesitaremos que nos digan lo que puede pasar y por otro lado por la propia evolución de las cosas. Ahora hay ordenadores que ejecutan órdenes de compra-venta a velocidades asombrosas, programas informáticos que detectan donde están colocados los stop-loss para hacerlos saltar y a continuación aprovechar las fuertes caídas para comprar y acumular, ordenadores que tienen en cuenta cien mil variables en cosa de segundos. ¿Qué analista técnico va a poder competir contra las máquinas?

No sé si habréis reflexionado sobre ello, pero ¿no os habéis percatado que cada vez más la rentabilidad y los aciertos están en hacer justo lo opuesto a lo que dice el análisis técnico?

Yo cada vez tengo más claro y estoy más convencido que la bolsa, en el fondo, es un juego de tahúres, trileros y aventureros. No hay nada más. Tenemos que tener la picardía suficiente como para no cegarnos con el análisis fundamental o con el técnico y aprender a cuestionarnos las cosas. Si somos conscientes que estamos rodeados por mentirosos, jugadores, estafadores, tiburones nos será más fácil salir con buen pie de esa jungla bursátil despiadada.

Yo propongo empezar a aplicar el análisis racional. Es otra forma más de trucar los dados a nuestro favor. El análisis fundamental y el técnico nos dan pistas, pero solamente con el análisis racional acabaremos trucando los dados al máximo a nuestro favor.

Como el término es nuevo (o al menos yo no he leído nada sobre análisis racional en ningún sitio) voy a explicar un poco en lo que creo que debe consistir el análisis racional.

El primer paso del análisis racional involucra la recolección y evaluación de datos (información). Dichos datos se pueden presentar de muchas maneras, datos de análisis fundamental, datos que facilita el análisis técnico, datos de opiniones que encontremos en los medios de comunicación, datos procedentes de rumores, etc. Todos esos datos pueden recopilarse de webs de bolsa, prensa económica, blogs, foros bursátiles, etc.

Una vez recopilados los datos, los analizaremos empleando la lógica, el sentido común, la experiencia y los iremos valorando como positivos o como negativos. Es como hacer una contabilidad de puntos positivos a favor de la inversión y puntos negativos en contra de la inversión.

El análisis racional conlleva cuestionarnos los datos, intentar comprobar su validez, contrastarlos con fuentes bien informadas, hacernos preguntas de todo tipo y desde todos los ángulos posibles. Razonarlo todo, masticarlo, dejarlo reposar un poquito, estudiar muy bien todas las variables de nuestra inversión: precios de entrada y de salida, stop-loss, beneficio deseado, riesgos, capital a invertir, rendimientos esperados, tener una estrategia correcta, etc.

Metemos todos los datos en la coctelera y los agitamos bien para hacernos una composición de lugar lo más acertada posible. Si los puntos positivos superan a los negativos, entonces invertimos. Si los puntos negativos superan por goleada a los positivos, entonces nos olvidamos de la inversión. Y si hay empate entre ambos, mejor no hacer nada y quedarnos cruzados de brazos, porque seguro que se nos han pasado algunas cosas negativas.

Dicho en otras palabras, hay que estudiar bien nuestras inversiones, analizarlas, no hacer caso de ningún consejo u opinión sin contrastarlo primero y emplear eso que yo defino como análisis racional y que solo he esbozado someramente aquí. Solamente así podremos trucar los dados a nuestro favor y salir con vida de la jungla bursátil sin haber perdido todos nuestros ahorros.

Y sobre todo, antes de tirarte a la piscina, comprueba que esté llena de agua. La salud de tu bolsillo te lo agradecerá.




Ejemplo práctico de la teoría de Elliot

Introducción a la Teoría de las Ondas de Elliott

Seguramente hayas oído hablar alguna vez de la Teoría de las Ondas de Elliott desarrollada por Ralph Nelson Elliott (1871–1948). Esta teoría se basa en el principio de los movimientos de los precios del mercado financiero a través de las ondas que lo forman y el estudio de su formación gráfica.

El propósito de este artículo no es ni mucho menos profundizar en la teoría, sino hacer una pequeña introducción que nos aporte una idea general sobre dicha teoría, porque pensamos que puede sernos útil conocer el concepto aunque sólo sea de una forma superficial. Elliott esquematizó la forma de onda típica de un valor en un mercado y esbozó como se moverían las ondas tanto en un mercado alcista como en un mercado bajista.

Dicho en otras palabras, bosquejó los swings, ascendentes y descendentes, con sus pullbacks asociados (o rallies en caso de tendencias bajistas) y le puso nombre a cada tramo. Siempre empieza con cinco ondas que se mueven a favor de la tendencia seguidas por tres ondas que se mueven en contra de la tendencia. Vamos a ver un ejemplo con tendencia alcista (color verde) y otro con tendencia bajista (color rojo):

Ondas de Elliott

Ondas de Elliott

Los gráficos nos permiten identificar en qué fase estamos. De la onda 1 a la 5, estamos en el tirón a favor de la tendencia principal con pullbacks en las ondas 2 y 4. En las ondas con letras a, b y c, estamos en la fase correctiva hacia la directriz de tendencia.

Elliott descubrió también que las ondas estaban divididas en sub-ondas más pequeñas y éstas a su vez en otras más pequeñas y así sucesivamente. De ese modo, una onda puede durar años o décadas mientras contiene dentro de sí misma otras ondas más pequeñas que duran meses que a su vez contienen a otras ondas que duran días o semanas y así sucesivamente. Como vemos es un sistema fractal en toda regla. Vamos a ver un ejemplo de ondas anidadas que se dividen en otras más pequeñas:

Ondas y sub-ondas de Elliott

Ondas y sub-ondas

En el gráfico vemos que hay ondas de diferentes colores verdes (tendencia alcista) y ondas de diferentes colores rojos (tendencia bajista) que en conjunto forman una sola onda indicada en color azul entre paréntesis. A su vez esa onda es parte de otra onda (incompleta por estar formándose) que marcamos entre corchetes de color negro.

La teoría de Elliott una teoría fácil de esquematizar sobre el papel, pero a la hora de llevarla a la práctica, es difícil de comprender y de realizar el recuento de las ondas por las irregularidades que presentan los mercados y requiere de una mínima experiencia en gráficos financieros.

Hay veces que el patrón de Elliott se ve muy bien en los gráficos y hay otras que no. Muchas veces parece que está, pero no está. Elliott definió una serie de reglas geométricas para saber identificar cuál es cada tramo. Por ejemplo, el tramo 3, tiene que ser el más largo de la fase a favor de tendencia. Esto nos sirve para, cuando creamos haber reconocido que estamos listos para cazar un swing, justo después del primer pullback (onda 2), tener unas expectativas mayores de lo normal y estirar un poquito más la operación con cierta seguridad. En cambio, cuando creamos que estamos intentando aprovechar una onda 5 (la última buena), debemos estar listos para salir pitando a la menor señal de alarma. Esto podría suponer ajustar más nuestro stop o poner el objetivo más cercano.

Ondas impulsivas y correctivas

En la teoría de Elliot si una onda no es impulsiva entonces es correctiva. Vamos a explicar brevemente las 7 reglas para detectar correctamente una onda impulsiva:

1º Debe tener 5 segmentos.

2º Después del primer segmento hay un retroceso en dirección opuesta. No puede ser más grande que el primer segmento y debe consumir igual o más tiempo en su formación.

3º El tercer segmento debe ser más largo que el segundo segmento. Con la práctica veremos que el tercer segmento es el más largo de todos.

4º El cuarto segmento retrocede y no puede ser más largo que el tercero.

5º El quinto segmento casi siempre será más largo que el cuarto, aunque es suficiente que mida un 38,2% (un tercio). Cuando esto ocurre se habla de fallo de onda.

6º Tres de esos segmentos (1, 3 y 5) deben apuntar en la misma dirección, ya sea alcista o bajista.

7º Al comparar la longitud de los segmentos 1, 3 y 5, el tercer segmento aunque no sea el más grande nunca debe ser el más pequeño. Aunque por regla general siempre suele ser el más largo de todos.

Un ejemplo práctico

Voy a poner un ejemplo que me ha permitido ganar mucho dinero con acciones de bolsas y mercados (gané más de un 30% y eso que soy cobardón y prefiero asegurarme tanto al comprar como al vender y por eso no exprimí toda la rentabilidad posible a la operación).

Ejemplo práctico de la teoría de Elliot

Ejemplo práctico

Como vemos en el gráfico, la primera onda empezó a formarse en 15,85, luego corrigió hasta el punto 2, a continuación vino la tercera onda (la buena, la subida larga), volvió a corregir hasta el punto 4 y subió hasta máximos de 21,94 en el punto 5. Actualmente está corrigiendo como se ve en las ondas a, b y c (todavía en desarrollo).

Como muy bien podemos suponer, nos interesaba sobre todo cazar la onda 3, y también las ondas 1 y 5. Debemos escapar de todas las demás siempre que operemos a favor de tendencia (incluida la b). No suele convenir el intentar aprovechar los pullbacks. Sale caro a la larga, lo digo por experiencia.

Críticas a la Teoría de Elliott

En cuanto a las críticas que tiene esta teoría, podemos citar la premisa de que los mercados se desarrollan en patrones reconocibles en contradicción con la hipótesis del mercado eficiente, que dice que los precios no se pueden predecir a partir de datos del mercado, como las medias móviles y el volumen.

Los críticos también dicen que el principio de la onda es demasiado vago como para ser útil ya que no siempre se puede identificar cuándo empieza o termina una onda, y que las previsiones de las ondas de Elliott son propensas a la revisión subjetiva y acientífica. En parte estoy de acuerdo, pero sólo en parte.

A mí al menos me ha servido para ganarme un buen dinero con acciones de BME y, aunque sólo sea por eso, me alegro de conocer la Teoría de Elliott. Los escépticos dirán que mi ejemplo no es demasiado científico, que está cogido por los pelos o que no tiene fundamento serio, pero yo prefiero ganar dinero y dejar a los escépticos opinar todo lo que quieran.

¿Mi opinión? Algo de cierto debe tener la teoría porque he comprobado en innumerables ocasiones que se acaba cumpliendo más o menos bien. De cualquier modo no deja de ser una herramienta más que podemos utilizar en nuestro beneficio al igual que otras herramientas del análisis técnico, y creo fervientemente que no está de más conocer un poco la teoría pues cualquier pista que nos pueda dar sobre como se moverá el mercado será bien recibida.

De cualquier modo te invito a comentar tus opiniones sobre la Teoría de Elliott y seguro que todos estaremos encantados de leer tus comentarios.




Indicadores técnicos, ¿qué son y para qué valen?

Invertir en bolsa acertadamente no deja de ser como montar un puzzle que tiene muchas piezas. Las piezas pueden ser muchas como valores de la acción, tendencias, medias móviles, señales de los indicadores, resistencias, soportes, figuras, y un larguísimo etc. Además no vale montar el puzzle de cualquier manera sino que hay que ir mirando que piezas encajan mejor que otras. El gran problema es que el puzzle puede tener varias soluciones porque las piezas son intercambiables entre sí y solamente montándolas bien se puede triunfar. Solamente cuando armas un puzzle bien armado tendrás éxito en tus inversiones y conseguirás unos beneficios espectaculares. Cuando montas un puzzle mediocre tendrás éxito pero mucho menor que con un puzzle bien armado y por ello tus beneficios serán mediocres. Y si montas el puzzle mal, usando la mayoría de piezas equivocadas, puedes ir directamente a la ruina.

Hoy voy a hablar de los cuatro grupos básicos de indicadores técnicos que existen en función de la información que presenta cada uno cuando realizamos análisis técnico. No voy a entrar en que tipo de indicador es el mejor ni en demasiados detalles de indicadores específicos sino en las características generales, de esta forma espero ayudarte a entender mejor cada indicador y su uso. Así podrás hacerte una idea de su utilidad y podrás investigar más sobre aquellos que te parezcan más interesantes a la hora de invertir en bolsa. Pero sobre todo piensa que solamente son simples piezas del puzzle que comentaba al principio. Ayudan, pero hay que saber encajarlos dentro del gran puzzle del análisis técnico y saber valorarlos adecuadamente.

Los indicadores técnicos no son otra cosa que fórmulas matemáticas y estadísticas que se aplican a series de precios y volúmenes con la intención de ayudar a tomar decisiones de inversión o a ubicar a los precios en determinadas fases o situaciones.

Con los indicadores técnicos se intenta eliminar un poco la subjetividad del análisis gráfico o chartista. Existen muchos indicadores técnicos desarrollados en la actualidad, y se continúa investigando en ellos, por lo que su número no deja de crecer. La primera lección que tienes que aprender de los mismos es que no hay ningún indicador infalible. Todos ellos pueden dar señales erróneas que pueden empeorar si no se hace un uso adecuado de los mismos o se interpretan sin rigurosidad. Sin embargo su correcta utilización facilita y apoya las decisiones de inversión y es aconsejable buscar confirmaciones empleando varios indicadores y mirando otras cosas como volumen, divergencias, medias móviles, etc.

En una primera clasificación existen cuatro tipos básicos de indicadores técnicos o cuatro grupos de indicadores atendiendo a la información principal que proporcionan:

1. Indicadores de tendencia

2. Indicadores de momentum

3. Indicadores de volatilidad

4. Indicadores de volumen

Una segunda clasificación, diferente pero también perfectamente válida es la siguiente:

1. Tendenciales (o de seguimiento de tendencia)

2. Osciladores (nos ayudan a determinar si el mercado está sobrecomprado o sobrevendido)

3. De tipo diverso (indicadores de tipo diverso o movimiento direccional). Los indicadores de tipo diverso pretenden en su mayoría dar una referencia de la fuerza de la tendencia de un mercado.

Una vez vistas ambas clasificaciones vamos a profundizar un poco más en la primera pues me parece la más lógica.

Los indicadores de tendencia son usados para indicar la dirección del mercado, es decir, la dirección de la tendencia. Hay innumerables indicadores de este tipo. Algunos ejemplos de indicadores seguidores de tendencia son el SAR Parabólico o las Medias Móviles.

Los indicadores de momentum (en español podríamos llamarles de ímpetu) miden la fuerza y/o velocidad de un movimiento direccional en el precio. Este tipo de indicadores es el mejor para determinar un cambio en la dirección del precio. La mayoría de los indicadores de momentum son osciladores que muestran zonas de sobrecompra o sobreventa. Ejemplos de indicadores de momentum son el CCI (Commodity Channel Index), RSI (Relative Strength Index) o el Estocástico (stochastic).

Los indicadores de volatilidad, tal y como su nombre indica, muestran información relativa a los cambios en la volatilidad del mercado. Los ejemplos más destacados de indicadores de volatilidad son el ATR, las bandas de bollinger o los envelopes.

Los indicadores de volumen son utilizados para mostrar el volumen de comercio en una divisa en particular. Este tipo de indicadores son, por lo general, muy útiles para confirmar cambios de tendencia o las señales generadas por un breakout. Ejemplos de este tipo de indicadores técnicos son el Chaikin Money Flow, el Demand Index o el On Balance Volume (OBV).

Ahora vamos a ver muy por encima los indicadores técnicos más básicos aunque también los más utilizados por los inversores, que por regla general no suelen utilizar más que uno o dos a la hora de invertir.

Momemtum: Con el momento o ímpetu se estudia la velocidad del movimiento de las cotizaciones de un valor con respecto a “n” sesiones anteriores.

El método de utilización más clásico consiste en dar una orden de compra en cuanto la gráfica del momento corte a la línea horizontal de 100 de abajo hacia arriba, por el contrario la señal de venta vendrá dada por el corte de la línea de arriba a abajo.

ROC: Este indicador muestra la diferencia entre el precio actual y el precio hace “x” tiempo.

El indicador ROC de treinta días es un buen indicador de condiciones de sobreventa o sobrecompra. Cuanto más alto sea el indicador ROC, más aguda será la condición de sobrecompra.

Estocástico: El estocástico es, por definición, un indicador tipo oscilador que varía de 0 a 100 midiendo las condiciones de sobrecompra y sobreventa en el mercado.

El indicador estocástico está compuesto por dos líneas que se conocen como %K (línea Roja) y %D (línea Verde) que se representan en un gráfico. Dicho gráfico presenta dos áreas o niveles de especial importancia cuando son alcanzadas por el indicador. Estas áreas o niveles son entre 0 y 20 y entre 80 y 100.

Si se produce un corte de la línea %K (roja) por encima de %D (verde) cuando %D (verde) se encuentra por debajo de 20 indica compra, mientras que si se produce un corte de la línea %K (roja) por debajo de %D (verde) cuando esta última se sitúa por encima de 80 indica venta.

Divergencia cotización/estocástico: De forma análoga a las divergencias de cualquier otro oscilador (por ejemplo MACD), se pueden construir divergencias usando el estocástico de tal forma que cuando aparecen nuevos máximos cada vez más altos en el precio y sus correspondientes picos en el estocástico sean progresivamente menores aparecerá una divergencia bajista que puede ser señal de venta. La divergencia alcista, que se tomará como posible señal de compra, aparece cuando en el precio aparecen mínimos consecutivos cada vez menores y los correspondientes mínimos en el estocástico son cada vez mayores.

Bandas de Bolinger: Dos bandas de Bollinger envuelven a una media móvil, y la distancia entre la media y cada una de las bandas corresponde a la volatilidad del activo. El precio de un activo genera una señal de venta cuando encuentra resistencia en la banda superior y una señal de compra cuando toca la banda inferior.

RSI: El indicador de fuerza relativa o RSI mide en cada momento la fuerza con que actúa la oferta y la demanda. Se expresa en porcentaje y oscila entre 0 y 100%. Cuando el RSI se aleja de la zona central o neutra (50%) y se acerca al tope máximo (100%) significa que las fuerzas ejercidas por la demanda son superiores a las de la oferta por lo que en cualquier momento esa fuerza compradora puede extinguirse y convertirse en fuerza de oferta y tirar hacia abajo el RSI. Por el contrario si el RSI se sitúa cerca del límite inferior entenderíamos que los títulos están sobrevendidos lo cual supondría una buena oportunidad de compra.

MFI: Indicador que mide la fuerza con que el dinero fluye hacia dentro y hacia fuera de una acción.

Este indicador se puede usar para:

a) buscar divergencias entre el indicador y el precio de la acción. Si el precio tiende cada vez más hacia arriba y el MFI tiende cada vez más hacia abajo, es inminente un cambio de tendencia.

b) buscar los máximos en el precio, que se producen cuando el MFI está por encima de 80. Los mínimos se producirán cuando el MFI está por debajo de 20.

MACD: Este indicador es muy utilizado cuando el mercado está en alza o baja pues sus señales son bien claras.

Si el MACD se sitúa por encima de cero indica una tendencia alcista, mientras que si se sitúa por debajo de cero indica una tendencia bajista.

CCI: Valores altos en este indicador nos muestran que los precios están inusualmente altos en comparación con los precios medios, mientras que valores bajos indican que los precios están inusualmente bajos.

El CCI oscila típicamente entre +100 y -100. Para emplear el CCI como un indicador de sobrecompra/sobreventa, las lecturas por encima de +100 implican una condición de sobrecompra (y una posible corrección en los precios a la vista) mientras que las lecturas por debajo de -100 implican una condición de sobreventa (y un posible rally a la vista).

Con todo esto ya tienes una pequeña idea de qué son los indicadores y que utilidad tienen. No cometas el error de querer utilizarlos todos porque te volverás loco y no  sacarás nada en claro. Ya sabes esa frase que dice “No dejes que los árboles te impidan ver el bosque”. Los buenos inversores no suelen utilizar más que uno o dos y, sólo si tienen dudas, buscan la confirmación en otro par de indicadores más.

Como verás no he puesto ningún gráfico. ¿Por qué? Muy sencillo, los indicadores se usan junto con los gráficos de cotizaciones y cada maestro tiene su librillo para eso. No pretendo explicarlo todo porque harían falta varios libros para explicarlos, poner diferentes ejemplos, cada uno en situaciones determinadas, etc. Lo mejor es que investigues, vayas viendo ejemplos y aprendas a utilizarlos como más útiles te resulten.

Tampoco existe ningún indicador mejor que otro por lo que te conviene usar solamente aquellos que te hagan sentirte cómodo y que mejor sepas como funcionan. Piensa en todo momento que pueden dar señales falsas porque no dejan de ser indicadores, que como su propio nombre indica, solamente dan indicaciones.

Espero que esta información te haya resultado de utilidad. ¿Cuáles son tus indicadores preferidos? ¿Cómo los usas? ¿Cómo los haces más fiables?